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Basílica de San Pietro in Vincoli

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Basílica de San Pietro in Vincoli
Bien cultural italiano

Fachada.
Localización
País Italia
Localidad Roma
Dirección Piazza di San Pietro in Vincoli
Coordenadas 41°53′38″N 12°29′35″E / 41.893872222222, 12.493069444444
Información religiosa
Culto Católico
Diócesis Diócesis de Roma
Orden Canónigos regulares de Letrán
Advocación San Pedro ad Vincula
Historia del edificio
Fundación siglo V
Fundador Licinia Eudoxia
Construcción 422-470
Consagración al culto 439
Datos arquitectónicos
Estilo Renacentista, barroco
Longitud 70 metros
Anchura 40 metros
Sitio web oficial

La basílica de San Pietro in Vincoli o basílica de San Pedro Encadenado (en italiano: basilica di San Pietro in Vincoli) es un lugar de culto católico del centro histórico de Roma (Italia), situado en el rione Monti, en la colina del Oppio.[1] También es conocida como basílica Eudoxiana (en italiano: basilica Eudossiana) por el nombre de su fundadora, Licinia Eudoxia, la misma que llamó a Roma a los vándalos, que saquearon la ciudad en el 455. La basílica es conocida por albergar la tumba de Julio II, con el célebre Moisés de Miguel Ángel, y está confiada a los canónigos regulares de Letrán. Sobre ella está instituido el título cardenalicio homónimo.[2]

Historia

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La iglesia en un grabado de Giuseppe Vasi de 1753.

La construcción de la basílica fue ordenada en el 432 por Licinia Eudoxia, hija de Teodosio II y esposa de Valentiniano III, en las Termas de Tito del Esquilino, sobre el emplazamiento de un lugar de culto anterior indicado como titulus apostolorum. Las excavaciones arqueológicas efectuadas bajo la actual basílica han puesto de manifiesto la existencia de un intrincado complejo urbanístico, datable entre los siglos iii a. C. y iii d. C., que se encontraba en la cima oeste de la Domus Transitoria de Nerón, un complejo palaciego compuesto por un patio, un pórtico con estanque, un criptopórtico y jardines.

La domus quizá date del siglo iv, y más tarde se construyó una amplia sala con ábside. Este complejo fue demolido posteriormente y, en la segunda mitad del siglo iv, se construyó en esta zona una espaciosa iglesia de tipo basilical dedicada a los apóstoles, de la que era titular el presbítero Felipe, un legado pontificio nombrado por el papa Celestino I en el Concilio de Éfeso (431), quien en un escrito la menciona con el nombre de Ecclesia Apostolorum. Esta iglesia fue destruida por causas desconocidas, pero Felipe, con la intervención de Licinia Eudoxia, la hizo reconstruir entre el 432 y el 470 manteniendo sus mismas dimensiones (28 metros de anchura y unos 60 metros de longitud).

El claustro.

Según la tradición, en el 432, durante un viaje de Elia Eudocia a Palestina, Juvenal, el patriarca de Jerusalén, le regaló las cadenas que mantuvieron cautivo a san Pedro durante el encarcelamiento que sufrió en Jerusalén por órdenes de Herodes Agripa. Elia Eudocia encargó a su hija Licinia Eudoxia que las llevara a Roma. La tradición de la Iglesia afirma que Licinia Eudoxia enseñó las cadenas de san Pedro al papa León I, quien las acercó a las que amarraron a san Pedro en la Cárcel Mamertina de Roma y las dos cadenas se unieron de forma irreversible. En recuerdo de este milagro, se edificó la basílica que debía custodiarlas. En esos años, tanto el Imperio romano como el papado estaban en graves dificultades a causa de las continuas incursiones bárbaras que atravesaban los límites del Imperio, llegando incluso a amenazar Roma. El milagro de la unión de las cadenas, una proveniente de Oriente y otra de Occidente, adquirió así un gran significado simbólico y político, ya que representaba una fuerte unión entre los dos imperios y quizá una voluntad nunca realizada de reunificación, deseada y bendecida por Dios.

La consagración de la basílica tuvo lugar en el 439,[3] durante el pontificado de Sixto III. Posteriormente, ha sido sometida a muchas remodelaciones, las más importantes fueron llevadas a cabo por Adriano I en el 780, por Sixto IV en 1471 y por Julio II en 1503. En los siglos xviii y xix se realizaron otras restauraciones. En la iglesia fueron nombrados los papas Juan II y Gregorio VII. Su aspecto actual se remonta a la restauración de Julio II, cuando se construyó el pórtico de entrada y se remodeló el convento anexo. El diseño original del claustro, que ha sido restaurado recientemente, fue atribuido por Vasari a Giuliano da Sangallo.

Tras la unificación italiana, el edificio del convento fue utilizado como sede de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de La Sapienza. El pozo central, realizado por Simone Mosca en 1517, está decorado con mascarones y rodeado por cuatro columnas con entablamento cuyo diseño se atribuye a Antonio da Sangallo el Joven. Actualmente, es el símbolo de la Facultad de Ingeniería. En el patio también se encuentra una fuente de 1642, un regalo del cardenal Antonio Barberini.

Descripción

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Estructura

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El pórtico de la fachada.

El edificio cuenta con una planta basilical con tres naves separadas por columnas y un ábside fuera del eje, porque fue construido aprovechando la sala con ábside de la construcción romana preexistente. En el siglo xvi se añadieron el claustro y el pórtico.

Exterior

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La fachada cerrada por el pórtico da hacia la Piazza di San Pietro in Vincoli y está rodeada por las murallas del convento. La parte exterior del ábside es del siglo v y se puede ver desde la Via delle Sette Sale. El ábside y los muros exteriores pertenecen a la estructura original del siglo v, mientras la fachada con el pórtico data de las remodelaciones de Sixto IV y Julio II. El pórtico, construido siguiendo el proyecto de Baccio Pontelli, está compuesto por cinco arcos sostenidos por seis columnas octogonales, sobre cuyos capiteles está el escudo de Julio II, y está cerrado por una reja de bronce. El portal exterior de mármol de la basílica data del siglo v, aunque su parte interior fue modificada en el siglo xvi.

Interior

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La nave central.

La nave central está separada de las naves laterales por veinte columnas dóricas de mármol himetiano, procedentes de Grecia. Puesto que, al parecer, no existían otras columnas de este tipo en Roma, probablemente fueron tomadas del cercano Pórtico de Livia. La basa de las columnas es una reconstrucción del siglo v.

La bóveda, realizada por Francesco Fontana en 1706, es de cañón rebajado y está cubierta con casetones. En la base de la bóveda está expuesta, dividida en dos, la viga de la cadena central, que se remonta a las obras de remodelación de 1465, ejecutadas a sus expensas por el cardenal Nicolás de Cusa, cuyo nombre y la fecha pueden leerse números romanos. El techo está dominado por un gran fresco pintado en 1706 por Giovanni Battista Parodi. Este fresco representa un hecho producido en el 969, cuando un conde del séquito del emperador Otón I del Sacro Imperio Romano Germánico fue liberado del demonio con el contacto de las cadenas de san Pedro. El pavimento, desmantelado en 1956 para permitir las excavaciones bajo la basílica, es de construcción reciente.

Justo a la izquierda del portal de entrada, en el primer pilar de la izquierda, está la tumba de los pintores florentinos Antonio y Piero del Pollaiolo. Las esculturas representan a Antonio (a la izquierda) y Piero (a la derecha), bajo la figura del Cristo bendiciendo, y fueron realizadas entre 1498 y 1510 por Luigi Capponi. Encima del monumento, ocultado en una pequeña parte por este, está el fresco Procesión propiciatoria de Sixto IV por el final de la peste de 1476, de ese mismo año, atribuido a Antonio di Benedetto degli Aquili, conocido como Antoniazzo Romano. También a la izquierda del portal de entrada, en una hornacina excavada en el enfoscado de la contrafachada, hay un Rostro de Cristo, probablemente uno de los frescos originales del siglo v de la basílica.

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La tumba del cardenal Nicolás de Cusa.

En el muro perimetral al inicio de la nave izquierda, está situada la tumba del cardenal Nicolás de Cusa, esculpida en 1465 por Andrea Bregno y, a su derecha, la placa que previamente estaba en el pavimento. La escultura representa al cardenal venerando a san Pedro y, a la derecha, el ángel libertador. Bajo la escultura hay un cangrejo, símbolo heráldico del cardenal (cuyo nombre en alemán era Nikolaus Krebs o Kryffs, Cancer en latín). El primer altar de la nave izquierda está coronado por la Deposición de Cristo, pintada por Cristoforo Roncalli, llamado el Pomarancio, en los primeros años del siglo xvii. En el tercer altar de esta nave está el icono del mosaico de San Sebastián. Se trata de la única representación del santo anciano y con barba, mostrado como un tribuno romano, pero vestido a la bizantina. Como puede leerse en la placa que hay junto al altar, fue realizado como exvoto por repeler la peste que golpeó a Roma entre junio y septiembre del 680. El icono y el altar estaban colocados previamente en la pared izquierda de la contrafachada, pero en 1683 fueron trasladados a su posición actual. Sobre el icono, hay un antiguo cuadro de la Virgen con el Niño.

Apoyado en el pilar derecho de la contrafachada, se encuentra el altar dedicado a san Pedro Fourier. Sobre el primer altar de la nave derecha hay un cuadro del Guercino que representa a San Agustín (1621-1623). En el interior de la sacristía nueva está expuesto un cuadro de 1602 de Domenico Zampieri, conocido como Domenichino, Liberación de san Pedro. En el tercer altar de la nave derecha hay una copia realizada por Pietro Santi Bartoli en 1683 con diferentes dimensiones, probablemente para que se pudiera adaptar a la forma del altar.

Cabecera

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Presbiterio y ábside
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El relicario de las cadenas.

El presbiterio como se presenta en la actualidad fue proyectado por Virginio Vespignani y realizado entre 1876 y 1877. Del anterior presbiterio solo se conserva el altar central, que data de la remodelación ordenada en 1465 por el cardenal Nicolás de Cusa. La estructura está compuesta por el altar, coronado por el gran ciborio neoclásico del siglo xix, realizado por Vespignani, y precedido por una confessio, a la cual se desciende mediante dos rampas laterales y desde la cual se accede a la cripta. A través de dos escalinatas de mármol se puede acceder al altar central y a la zona del ábside.

En el centro del altar de mármol está el relicario, cerrado por dos puertas de bronce dorado de 1477 (obra de Giovanni Matteo Foppa, llamado Caradosso), que custodia la «urna de las cadenas de san Pedro», realizada en 1856 por Andrea Busiri Vici. A los lados del relicario hay dos estatuas: a la izquierda, san Pedro y a la derecha, el ángel libertador. Las cadenas de san Pedro están compuestas por dos piezas soldadas entre sí: las de la cárcel de Roma tienen veintitrés anillos que terminan con un collarín, mientras las provenientes de Jerusalén constan de once anillos más pequeños. En la catedral de Santa María del Fiore de Florencia y en la basílica de Santa Cecilia de Roma están custodiados otros trozos de cadenas, probablemente imitaciones que solo se pusieron en contacto con las verdaderas cadenas de san Pedro, o quizá fundiciones con limaduras de las cadenas originales. Otras piezas están custodiadas en varias iglesias italianas y europeas, ya que muchos papas han distribuido en el pasado pequeños fragmentos de las cadenas o solo limaduras de ellas a petición de cardenales que querían exponerlos en sus relicarios.

La confessio enmarca el relicario y está rodeada por una balaustrada de mármol, en la cual destacan cuatro pequeñas estatuas negras de ángeles de excelente factura. A través de dos pequeñas rampas se desciende hacia un pequeño altar situado delante de la urna de las cadenas. A sus dos lados, protegidos por rejas, están los accesos a la cripta.

El ciborio y los frescos del ábside.

La cripta, un pequeño espacio situado bajo el altar central, fue según la tradición la primera cárcel de san Pedro en Roma, antes de que fuera trasladado a la Cárcel Mamertina. En la cripta está custodiado el sarcófago de los siete hermanos macabeos, judíos martirizados en el siglo ii a. C. y venerados también por los cristianos. El sarcófago fue llevado probablemente de Antioquía a Roma por el papa Pelagio II. Fue hallado en 1876 durante las obras de reconstrucción del presbiterio, y está dividido en siete compartimentos que contienen restos humanos y tienen sellos que indican su autenticidad. Sobre el sarcófago están esculpidas cinco escenas: La resurrección de Lázaro, La multiplicación de los panes y los peces, La samaritana, Jesús predice las negaciones de san Pedro y Entrega de las tablas de la ley. Encima del sarcófago hay un fresco de Silverio Capparoni de 1876-1877 que representa el Martirio de los hermanos macabeos con su madre, que implora por la salvación de su último hijo. La cripta está decorada en su totalidad con frescos de esa misma época con motivos florales.

El altar mayor está coronado por un gran ciborio de madera dorada, sostenido por cuatro columnas de granito con capiteles barrocos. El ábside fue decorado en 1577 con frescos de Jacopo Coppi, encargados por Raffaello Campioni, entonces prior general de la Congregación de Canónigos Regulares Renanos de San Salvador.[4] En la pila están representadas las escenas de la Crucifixión de Beirut, producida en el siglo viii, cuando de una imagen de Cristo crucificado, al ser profanada, salió sangre. La pared está cubierta por tres grandes frescos: a la izquierda, la Liberación de san Pedro de la cárcel de Jerusalén por obra del ángel; en el centro, Eudocia recibiendo las cadenas de Juvenal; y a la derecha, Eudoxia mostrando las cadenas al papa. A los lados del ábside mayor, dan hacia el transepto dos absidiolos: en el de la izquierda, del siglo xix, destaca el cuadro de la Inmaculada de Giuseppe Bravi, colocado sobre el altar; el de la derecha, antiguamente una capilla de los condes Silvestri, muestra el retablo Santa Margarita de Antioquía (1644) del Guercino.

La tumba de Julio II y el Moisés de Miguel Ángel
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La tumba de Julio II.

En el brazo derecho del transepto se encuentra el mausoleo que debía ser la tumba del papa Julio II. Fue encargada a Miguel Ángel en 1505, pero las obras se interrumpieron varias veces y no se completaron hasta 1545, treinta y dos años después de la muerte del papa. El proyecto original era mucho más ambicioso y contemplaba la ampliación de la basílica para que lo pudiera contener. Estaban previstas más de cuarenta estatuas que debían formar una estancia fúnebre para el papa. La versión definitiva, después de la sexta modificación del proyecto, constaba de siete estatuas, incluido el famoso Moisés de Miguel Ángel.

El Moisés está considerado como una de las mejores obras de la escultura renacentista. Tiene 2.35 metros de altura y ocupa la posición central del mausoleo. La estatua, que inicialmente estaba sentada en posición frontal, fue modificada veinticinco años después de su finalización por el propio Miguel Ángel, quizás para desviar su mirada de las cadenas de san Pedro. Para conseguir la torsión, bajó el asiento 7 centímetros, encogió su rodilla izquierda para llevar esa pierna hacia atrás y giró hacia la derecha la barba por la falta de mármol a la izquierda. La nariz fue tallada a partir de la mejilla izquierda. Los cuernos presentes sobre la cabeza de Moisés se deben a que Miguel Ángel, siguiendo una traducción errónea del hebreo, entendió como cuernos lo que en realidad eran rayos de luz.

El sarcófago que debía contener el cuerpo de Julio II está colocado encima del Moisés. Sobre él, una gran estatua representa al papa acostado de lado. Estudios recientes atribuyen también esta obra a la mano de Miguel Ángel. A la derecha del Moisés está Raquel (Vida contemplativa), mientras a la izquierda está Lea (Vida activa). Ambas fueron realizadas por Miguel Ángel y completadas por Raffaello da Montelupo. La Sibila, a la derecha de la estatua de Julio II, y el Profeta, a la izquierda, son obra de Raffaello da Montelupo. Por último, la Virgen con el Niño, situada arriba en el centro, es obra de Domenico Fancelli.

Órgano
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El órgano de la basílica.

Junto al extremo del brazo izquierdo del transepto, encima de una cantoría, se encuentra el órgano de la basílica, construido entre 1686 y 1687 por Giacomo Alari y ampliado en 1884 por Attilio Priori. Fue sometido a modificaciones en 1924, realizadas por Paolo Quaresima, y entre 2012 y 2014 el instrumento fue restaurado por Michel Formentelli, quien rehabilitó los elementos del siglo xix.[5]

El material fónico está encerrado en el interior de una caja de madera dorada, ricamente decorada con esculturas. El instrumento, compuesto por tubos de principal dispuestos en tres cúspides, se articula en sendos campos. La consola es de ventana y se abre en el centro de la pared anterior de la caja. Dispone de un único manual y pedalero y los registros (veintidós en total) están accionados por palancas dispuestas en dos columnas a la derecha del manual. La transmisión es íntegramente mecánica.[6]

Sacristía

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La sacristía se encuentra detrás de la tumba de Julio II y se accede a ella a través de dos puertas a ambos lados del monumento. La estancia data del siglo v y fue transformada por Sixto IV y Julio II entre finales del siglo xv y principios del xvi para que albergara las cadenas de san Pedro. También se podía acceder a ella desde el pórtico, a través de una rampa de escaleras que recientemente ha sido restaurada y cerrada con una ventana que da hacia el pórtico.

La estancia original fue dividida en dos para crear una habitación para la conservación de las cadenas y una pequeña capilla. Su configuración definitiva se debe a Alberto de Brandeburgo, titular de San Pietro in Vincoli en torno a 1520. La bóveda tiene un óvalo y cuatro escenas que representan episodios de la vida de san Pedro. Más abajo hay doce lunetas con santos y miembros de la Congregación de Canónigos Regulares Renanos. Estas pinturas, como se deduce de recibos de pago de 1661, son de Ottavio Mazzienti.

En la sacristía se custodiaba un cuadro que representaba a San Juan Bautista, obra de un supuesto maestro romano. Este cuadro se hizo famoso porque Giotto dibujó en pocos minutos sobre el rostro del santo una mosca tan perfecta que Cimabue, al regresar después de ausentarse un rato, intentó ahuyentarla con las manos. Sin embargo, el cuadro ha sido robado.

Sepulturas y placas

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Sepulturas de cardenales y obispos
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La tumba del cardenal Girolamo Agucchi.

En las naves laterales se encuentran algunos monumentos fúnebres de cardenales, algunos de los cuales cuentan con esculturas y cuadros de notable interés:

  • En el segundo altar de la nave izquierda está la tumba del cardenal Cinzio Passeri Aldobrandini, titular de San Pietro in Vincoli desde 1605 hasta 1610.
  • La tumba del cardenal Mariano Pietro Vecchiarelli, de 1639, está en el cuarto altar de la nave izquierda. Frente al altar hay una parte del pavimento anterior.
  • En el segundo altar de la nave derecha está la tumba del cardenal Lanfranco Margotti, titular de San Pietro in Vincoli desde 1610 hasta 1611. Encima de ella hay un tondo de Domenichino de 1611 con un retrato del cardenal.
  • La tumba del cardenal Girolamo Agucchi, titular de San Pietro in Vincoli desde 1604 hasta 1605. Esta tumba, proyectada por Domenichino, muestra en su parte superior un retrato del cardenal, pintado por el propio Domenichino en 1605.
  • La tumba del cardenal Girolamo della Rovere, titular de San Pietro in Vincoli desde 1587 hasta 1592, situada al final de la nave derecha.
  • La tumba del cardenal Antonio Andrea Galli, titular de San Pietro in Vincoli desde 1757 hasta 1767, situada en el brazo izquierdo del transepto, bajo el órgano.
  • La lápida del cardenal Castruccio Castracane degli Antelminelli, titular desde 1833 hasta 1844, colocada primero sobre el pavimento y actualmente en el pilar de la contrafachada izquierda.
  • La lápida del cardenal Sisto Gara della Rovere, titular desde 1507 hasta 1517, trasladada del pavimento al muro de la izquierda de la contrafachada.
  • La lápida del obispo Giovanni Andrea Bussi, colaborador del cardenal Nicolás de Cusa, que estaba previamente sobre el pavimento y actualmente está en el muro de la izquierda de la contrafachada.
  • La única lápida que queda en el pavimento de la basílica, la de Eustachio Giovenale Orsini, noble romano fallecido en 1483, en el muro de la derecha de la contrafachada.
  • La lápida del cardenal Niccolò Maria Lercari, titular de San Pietro in Vincoli desde 1743 hasta 1757, colocada en la pared de la derecha de la contrafachada, cerca de la entrada de la basílica.
  • Entrando en la iglesia, a la izquierda está la sepultura de Antonio Pollaiuolo, célebre artista florentino del siglo xv.
  • Sobre un antiguo enfoscado en el brazo izquierdo del transepto se encuentra la lápida pintada al fresco del cardenal Lorenzo Casoni, titular de San Pietro in Vincoli desde 1715 hasta 1720.
Placas conmemorativas
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En la basílica se encuentra la placa conmemorativa de la elección como titular de San Pietro in Vincoli del cardenal Hélie de Talleyrand-Périgord, titular desde 1331 hasta 1348. El fragmento no indica el nombre del cardenal, pero la referencia a su nacimiento en Toulouse demuestra con una alta probabilidad que se refiere a este cardenal francés. La placa, situada primero en el pavimento, actualmente está colocada en el muro de la izquierda de la contrafachada. En el muro del transepto izquierdo está la placa conmemorativa del cardenal Adolphe-Louis-Albert Perraud, titular de San Pietro in Vincoli desde 1896 hasta 1906. En el pilar izquierdo del ábside se encuentra la placa conmemorativa de Agostino Steuco. Por último, en el pilar opuesto está la tumba del miniaturista Giulio Clovio, de 1578.

Transporte

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Se puede acceder a la basílica desde las estaciones Cavour y Colosseo de la Línea B del Metro de Roma.

Véase también

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Referencias

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  1. «Basilica di San Pietro in Vincoli al Colle Oppio» (en inglés). GCatholic.org. Consultado el 8 de diciembre de 2025.
  2. «Chiesa rettoria di San Pietro in Vincoli al colle Oppio» (en italiano). Archivado desde el original el 19 de agosto de 2017. Consultado el 8 de diciembre de 2025.
  3. Gallico, Sonia (2007). Roma e la Città del Vaticano. Guida completa per itinerari (en italiano). ATS Italia Editrice. p. 150.
  4. Nesi, Alessandro (2017). Jacopo e Piero Coppi. Aggiunte e apertura (en italiano). Florencia: Maniera. p. 2.
  5. Filippo Tigli. «Il Restauro dell'organo Giacomo Alari (1686-7) - Attilio Priori (1884) - Basilica di S. Pietro in Vincoli - Roma» (en italiano). organosandomenicorieti.it. Consultado el 8 de diciembre de 2025.
  6. «Roma, Basilica di San Pietro in Vincoli» (en inglés). michelformentelli.com. Archivado desde el original el 20 de diciembre de 2014. Consultado el 8 de diciembre de 2025.

Bibliografía

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  • Gallico, Sonia (2007). Roma e la Città del Vaticano (en italiano). ATS Italia Editrice. 
  • Touring Club Italiano-La Biblioteca di Repubblica (2004). L'Italia: Roma (en italiano). Touring Editore. 

Enlaces externos

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