Guillermo Cochez

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Guillermo Alberto Cochez Farrugia

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Embajador ante la OEA República de Panamá
03 de julio de 2009-10 de enero de 2013
Predecesor Arístides Royo
Sucesor Arturo Vallarino

Escudo de Ciudad de Panamá.svg
Alcalde Distrito de Panamá
Diciembre de 1989-Abril de 1991
Predecesor Víctor Hanono
Sucesor Mayín Correa

Diputado Asamblea Nacional de Panamá

1984 a 1989-1990 a 1994

Información personal
Nacimiento 21 de septiembre de 1945 (70 años)
Bandera de Panamá Ciudad de Panamá, Panamá
Residencia Ciudad de Panamá
Nacionalidad Panameña
Creencias religiosas Católica
Familia
Hijos Edna Beatriz, María Raquel, José Ricardo y Luis Guillermo
Educación
Alma máter Universidad de Panamá
Posgrado Derecho Civil en Universidad Tulane, en Nueva Orleans, Estados Unidos.
Información profesional
Ocupación Abogado y Periodista
Tratamiento Embajador OEA
Web
Sitio web
Twitter
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Guillermo Alberto Cochez Farrugia. (Ciudad de Panamá, 21 de septiembre de 1945), es un abogado y político panameño que desarrolló su carrera en los difíciles años de la dictadura militar en el istmo. Ejerció varios puestos públicos, entre ellos el de Legislador Nacional, hoy Diputados – en dos oportunidades -, Alcalde del Distrito Capital de Panamá, inmediatamente después de la caída de la dictadura de Manuel Antonio Noriega y Embajador y Representante Permanente de su país ante la Organización de los Estados Americanos (OEA)en Washington, D.C., entre 2009 y 2013.

Precisamente fue desde esa posición que la figura pública de Cochez cobró un enorme peso internacional, al asumir posturas críticas frente a situaciones complicadas como el golpe de Estado en Honduras contra el presidente Manuel Zelaya (2009),la transparencia de la gestión del Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza(2011), el conflicto limítrofe entre Costa Rica y Nicaragua (2011), la presencia de campamentos de las FARC en territorio venezolano (2011),la falta de respeto a los Derechos Humanos en Ecuador y Venezuela; así como la defensa del Sistema Interamericano de Derechos Humanos y la Relatoría de la Libertad de Expresión de la CIDH durante todo su tiempo en la OEA, países que con sus constantes ataques pretendieron infructuosamente debilitar el sistema interamericano.

El 16 de enero de 2013 fue destituido por el gobierno de Panamá del organismo por cuestionar durante sesión ordinaria del Consejo Permanente de la OEA la institucionalidad del Gobierno de Venezuela, frente a la desinformación en torno al estado de salud del entonces presidente Hugo Chávez y las ascensión ilícita al poder de Nicolás Maduro, entonces Vicepresidente del país, el 10 de enero de 2013.

Grupos de defensa de los Derechos Humanos, como Human Rights Foundation (HRF), apoyaron la iniciativa de Guillermo Cochez y llamaron su salida del organismo panamericano “una pérdida para la OEA”. Las comunidades de disidentes venezolanos y cubanos lo consideran el único diplomático latinoamericano que se ha atrevido a desafiar la legitimidad de los gobiernos castro-comunista en Cuba y chavista-madurista en Venezuela. Por ello lo condecoraron en Miami, Florida, en mayo de 2012 con la Orden del Exilio Venezolano y el Instituto Interamericano para la Democracia en marzo de 2013 con el Premio Francisco de Miranda, igualmente en Miami.

Cochez también desarrolló por muchos años una prolífera carrera como profesor titular en la Universidad de Panamá. Actualmente se dedica a consagrase como un destacado defensor del sistema democrático en la región. En su país, preserva la fama de buen conductor de programas de radio, televisión, escritor y columnista regular de importantes medios nacionales como La Estrella de Panamá (actualmente), La Prensa (Panamá), El Panamá América, El Siglo.

Familia[editar]

Bodas de oro de los abuelos Farrugia Ayala. Willy Cochez es el segundo joven de pie ubicado de izquierda a derecha

Guillermo Cochez o Willy Cochez – como le dicen en su país –nació en el Hospital Santo Tomás (público) de la Ciudad de Panamá el 21 de septiembre de 1945. Es uno de los cuatro hijos de Doris Elida Farrugia Ayala y Guillermo Alberto Cochez Humbert, de quien heredó una gran pasión por el béisbol. [1]

Como la mayoría de los ciudadanos de Panamá, sus raíces se pueden rastrear hasta Colombia, Suiza e incluso Francia. Son un “crisol de razas”. Su abuelo paterno, Teófilo Víctor Cochez, era un francés que llegó a Panamá para trabajar como contador para el Canal, que en aquel entonces estaba bajo la administración de los Estados Unidos. Don Teófilo Cochez se casó con Susana Humbert, de Cartagena, Colombia, la hija mayor de un suizo llamado Federico, relojero, y una colombiana de Calí llamada Asunción Victoria, dueña de fondas de comida, el equivalente a un pequeño restaurante hoy.

La infancia de Willy Cochez transcurrió en medio de una serie de controversias y situaciones de inestabilidad nacional que definieron su interés por la política. El hecho que más le impactó fue el magnicidio del presidente panameño José Antonio Remón Cantera, ocurrido el 2 de enero de 1955 en el Hipódromo de Juan Franco en la ciudad de Panamá. Tenía menos de 10 años de edad, pero desde donde vivía se escucharon los disparos del infausto suceso. Casi cinco décadas después, Cochez escribiría en el diario nacional La Prensa una reflexión – bajo el título “Tras 48 años del crimen de Remón” –en la que abordó la necesidad histórica de aclarar los extraños acontecimientos que rodearon este caso. [2]

Del matrimonio entre Guillermo Cochez y Jacqueline Joyce West Roux nacieron cuatro hijos: Edna Beatriz, María Raquel, José Ricardo y Luis Guillermo. De sus hijas tiene cuatro nietas y dos nietos, los cuales todo lo llaman Willy; porque no le gusta que le digan “abuelo”.

Estudios[editar]

Willy Cochez - 4to año Colegio La Salle

Su formación básica la inició en la escuela pública Mateo Iturralde en el emblemático barrio popular de Santa Ana, en la capital, donde vivían sus abuelos maternos, Teresa y Luis Farrugia. Inició su primer grado en el Colegio La Salle de Panamá, fundado en 1908, que pertenece a los centros educativos conocidos como “Lasallistas”, afiliados al Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas; una congregación religiosa laica Católico Romana fundada por el sacerdote francés San Juan Bautista de La Salle, canonizado en 1900 y proclamado Patrono de todos los educadores cristianos en 1950 por el Vaticano.

Su actividad como lasallista fue intensa, sobre todo en los movimientos estudiantiles católicos. Durante su último año de bachillerato realizó un cursillo de cristiandad y posteriormente se vinculó a varios movimientos sociales que impulsaban los jesuitas, asistiendo a más de veinte cursillos ya de cristiandad como de capacitación social, como asistente, instructor o ayudante. En esos tiempos conoció a importantes sacerdotes de la región como Juan de Dios Antolínez, Eduardo Rodríguez Jalón, Castañeda, Tarcisio Parrado y Xavier Gorostiaga, todos españoles; y los panameños Alejandro Vásquez Pinto y Pedro Angulo, s.j. Entre los alumnos del joven Cochez, aún estudiante, estuvo el seminarista Uriah Ashley, el primer Obispo Católico de la Provincia de Coclé, en Panamá.

Entre los mentores del socialcristianismo de Cochez estuvo entre otros jesuitas el padre Goróstiaga, quien era un economista que sirvió como consultor del Gobierno Sandinista de Nicaragua y también del gobierno de Panamá durante las negociaciones con Estados Unidos sobre el Canal. Cochez, a través de los jesuitas, estuvo vinculado por varios años a la revista mensual Diálogo Social, de la cual por un corto tiempo fue su Director Editorial. Se desligó de esa publicación por el sectarismo de algunos, que la convirtieron en una trinchera del cristianismo marxistoide de la época.

La carrera universitaria de Cochez se vio interrumpida por casi dos años a consecuencia del golpe de Estado de 1968. En 1971, Willy Cochez egresa como abogado de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Panamá. En 1973 obtiene una maestría en Derecho Civil en la Universidad Tulane, en Nueva Orleans, Estados Unidos, para la cual es becado por dicha universidad. Para financiar sus estudios obtuvo un préstamo del Instituto de Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (IFARHU), entidad prestataria estudiantil estatal del istmo.

Carrera política[editar]

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Juventud Demócrata Cristiana.- Su activismo político comenzó cuando ingresó con 18 años de edad a la Universidad de Panamá, donde rápidamente se involucró con grupos adversos al marxismo, representados por los sectores denominados de la “Reforma Universitaria”. Asumió un papel activo en el Frente Estudiantil Universitario (FREU), junto a otros jóvenes que con el tiempo llegaron a ocupar puestos claves en la política panameña.

A Cochez lo impactaron episodios de relevancia nacional que influyeron en su decisión de vincularse a la Democracia Cristiana. Uno de ellos – que quedó registrado en los principales periódicos locales de la época como El Día, Crítica, y El Panamá América – ocurrió en octubre de 1962. Ese mes, grupos universitarios de jóvenes demócratas cristianos encabezaron una serie de protestas en el marco de la inauguración del Puente de Las Américas, pautada para el día 12.

La estructura construida sobre el Canal de Panamá fue desarrollada por los estadounidenses como consecuencia de postergados compromisos contractuales con el istmo. Ellos pretendieron bautizarlo como “Thatcher Ferry Bridge”, en honor al ex Gobernador norteamericano cuyo nombre tenía el ferry que cruzaba los vehículos de un lado a otro del Canal. Pero, los universitarios panameños adoptaron una posición nacionalista y propusieron que se le llamara “Puente de Las Américas”. La insistencia y contundencia de su postura tuvo un éxito tal que lograron que diez días antes de su apertura la Asamblea Nacional emitiera una resolución oficializando esa denominación. Así, el puente nunca fue conocido como “Ferry Thatcher”.

No conformes con eso, los estudiantes se hicieron presentes con pancartas en los alrededores del puente durante el acto de inauguración en una clara señal de reafirmación de la soberanía de Panamá, impidiendo que el orador del evento, el hijo del ex Gobernador Thatcher, pronunciara su discurso.

Cuando tenía 19 años, en 1964, a pesar de ser menor de edad, Cochez empieza a militar en el Partido Demócrata Cristiano de Panamá (PDC), cuando la tolda irrumpe en su primera elección. Es importante destacar que en ese país no fue sino a partir de 1972 que se estableció los 18 años como la mayoría de edad. Su militancia en el partido se extendió a 45 años – 17 de ellos como dirigente nacional ocupando diversos cargos, entre ellos Secretario General por 6 años y 7 como Vicepresidente.


Otros de los desafíos de Guillermo Cochez al sistema político panameño ocurrió el 14 de octubre de 1965 cuando, siendo estudiante del segundo año de la Facultad de Derecho, junto a una veintena de compañeros, simbólicamente tomaron la sede del Ministerio de Trabajo, Previsión Social y Salud. Allí, los jóvenes permanecieron sentados en el piso en señal de protesta por una serie de actos de persecución de parte del gobierno liberal de Marco Aurelio Robles Méndez hacia médicos miembros directivos del PDC que, en represalia por sus verticales denuncias contra la corrupción política, fueron trasladados ilegalmente a hospitales del interior del país.

Cochez y sus correligionarios terminaron en la cárcel, acusados de “secuestrar” la sede ministerial, a pesar de que en todo momento estuvieron en actitud pacífica. Aunque debían cumplir 20 días de prisión, tuvieron que ser liberados el 21 de octubre, 7 días luego que sus abogados demostraran que el Código Administrativo de ese país no contemplaba acción alguna por el tipo de protesta que realizaron. La presión ciudadana, sobretodo la enérgica voz de la Iglesia Católica, particularmente del jesuita panameño Nicanor Ramos, fueron determinantes para ese cambio de actitud. Un dato interesante: El mismo día que los estudiantes fueron detenidos, un conocido sujeto, de apellido Jenkins Góndola, involucrado en el juego ilegal, había sido apresado. Al día siguiente, el oscuro personaje fue liberado, hecho que causó gran malestar entre la ciudadanía.

La experiencia de pasar ese tiempo hacinado en una minúscula celda con nueve de sus compañeros, sin recibir ni un solo destello de luz solar, durmiendo en el piso y con el suministro mínimo de alimentos, etiquetó para siempre a Willy Cochez como acérrimo adversario de los regímenes totalitarios. En 2008, al escribir sus memorias en el libro “Las montañas Sí se mueven”, él reconocería que en ese episodio de su vida el respaldo de su padre fue clave para mantenerlo siempre en la dirección de defender sus ideales:

“Fuera de las instalaciones del juzgado nos esperaban ansiosos nuestros familiares; entre ellos mi padre. Detrás de la verja, al pasar frente a ella, me preguntó: – “¿Crees en lo que hiciste”, – “Sí”, respondí. Entonces el viejo me dijo: “-Sigue adelante, que te apoyaré siempre”.

Llegada de la Dictadura.- El 11 de octubre de 1968, a sólo unos días de haber asumido la presidencia el Dr. Arnulfo Arias Madrid, los mandos medios de la Guardia Nacional, liderados por el Mayor Boris Martínez, dan un golpe Estado. En un comunicado oficial, los militares justificaron su acción en un supuesto intento de violentar la voluntad popular en las elecciones legislativas de Panamá. Aunque dijeron que encabezarían un gobierno provisional que prepararía el retorno al orden democrático, iniciaron una dictadura militar que duró 21 años, bajo cuatro regímenes distintos: Junta Militar (1968 a 1969), General Omar Torrijos llamado también “El Proceso Revolucionario” (1969 a 1981), General Rubén Darío Paredes (1981 a 1983) y General Manuel Antonio Noriega (1983 a 1989).

Curso de ejecutivos de sistemas de la empresa IBM de todo al área centroamericana en San Salvador, El Salvador. Guillermo Cochez es el primero de derecha a izquierda del grupo que está sentado.

En ese escenario, la Universidad de Panamá debió cerrar sus puertas en 1969, lo que retrasó la graduación como abogado de Cochez. Mientras esperaba, trabajó en la empresa IBM como “Ejecutivo de Sistemas”, un cargo que según él mismo disfrazaba su verdadero papel de vendedor de computadoras y que lo llevó a viajar a Guatemala, México y El Salvador, demorando aún más la culminación de sus estudios. Pero su breve paseo por las artes comerciales fue bien desempeñado, pues en 1969 la empresa le da el Premio 100% de ejecutorias en ventas.

En uno de esos viajes de preparación a sus funciones conoció en El Salvador a quien era el Alcalde de su capital, José Napoleón Duarte, quien tendría una influencia decisiva en su formación política. En otro viaje, a Guatemala, representó a su partido en reunión de la Unión Demócrata Cristiana de América en Quetzaltenango, donde se vincula a líderes como el guatemalteco Vinicio Cerezo, quien posteriormente presidiría su país. Serían los pininos de Cochez en el área internacional política que tanto desempeñó en su vida partidaria.

En 1971, ya graduado como abogado, participó activamente en las protestas nacionales que se dieron con motivo de la desaparición en Santa Fe, provincia de Veraguas, del sacerdote colombiano Héctor Gallego, hecho que nunca se esclareció. Gallego, creyente en el respeto a los campesinos, denunció a los grandes terratenientes, principales sospechosos de su destino final. Esto lo vinculó mucho a la jerarquía de la Iglesia Católica Panameña y le hizo acreedor a varias persecuciones de la policía secreta del régimen militar.

Simultáneamente, otros acontecimientos más de índole personal tenían lugar en la vida de Cochez a principios de los 70. Poco después de su graduación, contrae matrimonio con Jacqueline West y juntos se van a Nueva Orleans, Estados Unidos, para continuar con sus estudios de maestría, donde se gradúa en 1973 como Master in Civil Law. Era su primer viaje a Estados Unidos, porque trabajando para IBM, el Consulado norteamericano le negó su visa. Hasta la fecha, Cochez cree que eso fue a consecuencia de haberse negado a delatar en la Universidad de Panamá las actividades políticas de los estudiantes comunistas.

Estando en Nueva Orleans, el Departamento de Estado lo invita a Washington junto a una decena de estudiantes graduados internacionales a conocer el sistema político de Estados Unidos.

Regresa a su país en 1974 y consigue empleo en Solís, Endara y Delgado, un bufete de abogados en el que era socio Guillermo Endara, quien luego se convertiría en el primer Presidente de la República tras la caída de la dictadura militar en 1989.

Allí trabajó Cochez por tres años, hasta que abrió su propia firma en 1978 “Cochez y Asociados”. Simultáneamente, es invitado por el Decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Panamá, Doctor César Quintero, a impartir clases de Derecho Comercial. En esa institución de educación superior, Cochez desarrolló una larga y exitosa carrera de catedrático, condición obtenida mediante concurso de méritos. Allí laboró por 33 años, hasta su retiro en 2013.

Entre 1975 y 1977 también fue representante en Panamá del Comité Intergubernamental para las Migraciones Europeas (CIME), que con el tiempo adoptó el nombre de Organización Internacional para las Migraciones (OIM); dedicada a la gestión ordenada y humana de la migración, a la promoción de la cooperación internacional en esa materia y a la búsqueda de soluciones prácticas para la asistencia humanitaria a los migrantes que la necesiten, ya sean refugiados, desplazados u otro tipo de personas desarraigadas. Al servicio de ese organismo, Cochez coordinó el exilio de varios dirigentes políticos chilenos a diversos países como Cuba y la misma Panamá tras la caída del Gobierno de Salvador Allende, como Luis Corvalán, Secretario General del Partido Socialista de Chile, y Renán Fuentealba, Presidente del Partido Demócrata Cristiano chileno.

A mediados de esta década ya Guillermo Cochez- que se alternaba en su papel de abogado, profesor y líder del PDC – estaba en la mira de la dictadura militar por su postura disidente y siempre beligerante. Tuvo certeza de ello cuando intentó obtener su licencia de locutor de radio, que era obligatoria para conducir espacios en radio o televisión, y que sólo se obtenía presentando exámenes de cultura general bajo la supervisión de la Dirección de Medios del Ministerio de Gobierno y Justicia.

Días después de asistir a las pruebas pertinentes, Cochez se encontró en un viaje hacia la capital de Panamá desde la ciudad de David con el Director de aquella entidad gubernamental. Aprovechando la coincidencia, le preguntó sobre el resultado de los exámenes y el funcionario – evidentemente confundiéndolo con algún oficialista – le reconoció que no todos los que presentaron tendrían sus certificados porque se habían “colado” algunos opositores, entre ellos “un tal Cochez”. El futuro embajador de la OEA contaría años después que permanecerá en su memoria la cara de aquel personaje, Rafael Sánchez Galán, cuando le dijo que él era ése infiltrado.

El 20 de enero de 1976 enfrenta otro desafío de la dictadura. Asume oficiosamente la defensa de Alberto Quirós Guardia (Betito), gran opositor, propietario de Radio Impacto, quien compartía su programa con el dirigente sindical social cristiano Diógenes Gutiérrez. El régimen, encabezado en ese momento por el General Omar Torrijos, quien ostentaba el título constitucional de “Líder Máximo de la Revolución”, deportó al Ecuador a Quirós Guardia y otros dirigentes panameños. Cochez es amenazado con un arma por el temible jefe de la policía secreta militar Nivaldo Madriñán, cuando intentaba subir al apartamento de Quirós, ya esposado para ser detenido. Su residencia permanecía rodeado por fuerzas policiales; hasta fue señalado falsamente de portar armas en el baúl de su vehículo.

Siendo Secretario General del PDC, su partido se abocó al estudio de los pactos canaleros firmados entre el General Torrijos y el presidente Jimmy Carter. Denunciaron local e internacionalmente que para que un acuerdo de esa trascendencia fuese firmado requería la existencia de un régimen democrático. No obstante lo anterior, como partido, aún en la clandestinidad, el PDC fue el único grupo político que hizo un análisis exhaustivo de las cláusulas de los nuevos tratados, pidiendo a sus simpatizantes que votaran a conciencia SI o NO. El tema del Canal fue siempre de estudio de la Democracia Cristiana, teniendo entre sus filas a eminentes abogados internacionalistas así como a expertos técnicos canaleros que laboraban allí.

Los Turbulentos años 80.- Esta podría ser considerada la época que marcó uno de los puntos más álgidos de la vida política de Guillermo Cochez. El inicio de la década lo tomó siendo Secretario General del PDC, cargo que ocupó hasta 1991. Le correspondió a Cochez reinscribir al Partido Demócrata Cristiano en 1980, obteniendo en su primera elección, la parcial de legisladores (diputados) de ese mismo año, el 21% de la votación nacional. Se convirtió en la alternativa del partido de los militares, el Partido Revolucionario Democrático, PRD, quien llegó de primero en la votación.

Ya desde 1981 en los medios panameños el nombre de Guillermo Cochez sonaba fuertemente. Al Gobierno le interesaba mantener la farsa de que había libertad de expresión en Panamá. Por eso le permitieron escribir algunas columnas en el diario oficialista Matutino. Con la apertura democrática que se dio después de los Tratados, se fundan periódicos como La Prensa y YA. La Prensa tenía un suplemento especial, Quiubo, y allí el abogado escribía regularmente polémicas columnas o le daban cobertura a sus posiciones como la necesidad de un “acuerdo nacional” para debilitar por vías democráticas el régimen militar.

Figuras destacadas de la Democracia Cristiana de Venezuela y El Salvador, entre ellos los ex presidentes Luis Herrera Campins (1979-1984) y José Napoleón Duarte (1984-1989) respectivamente, tuvieron gran influencia en su carrera y posturas políticas. Tanto que, Cochez incluso designó a Duarte padrino de su tercer hijo, José Ricardo. [3]

Willy Cochez en uno de sus habituales altercados con los militares de Noriega

En 1983, la fama de Cochez como radical frente a los militares ganaba terreno. Era habitual verle denunciando por cualquier vía los exabruptos del régimen, como la iniciativa de Manuel Noriega de copiar el modelo israelí cambiando la Guardia Nacional por las Fuerzas de Defensa de Panamá. Cochez fue quien expuso todos los detalles del plan que ejecutaría el dictador, ideado por un general retirado de la Mossad, Michael “Mike” Harari, que le servía de asesor. A pesar de la resistencia, Noriega ordenó a los legisladores oficialistas aprobar en la Asamblea en un solo día (20 de septiembre de 1983) la Ley 20 que materializaba esa acción.

El mismo día que se aprobó esa ley, y gracias a copia filtrada a él por un diputado oficialista chiricano de nombre Roosevelt Reyes, Cochez explicó desde las 6:00 a.m., en el programa matutino radial de “El Cañonero de Domplin” del oficialista Andrés Vega, todos los detalles de la nueva ley que se aprobaría a tambor batiente y sin consulta alguna esa misma tarde. Por supuesto, que los jefes militares nunca descubrieron quien le había facilitado a Cochez tal texto. Vale la pena recordar que en ese tiempo en Panamá no existían medios de comunicación independientes.

Fue por aquellos días que Cochez también comenzó una relación amistosa con el Mayor Arístides Valdonedo, ejecutivo del G-2 del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa con quien años más tarde, en 1988, colaboraría en un fallido intento de derrocar a Noriega. Ese acercamiento fue posible porque los militares habían asignado un oficial a cada partido, a manera de conocer su pensamiento en el proceso de apertura política impulsada por los Estados Unidos como contrapartida por la firma de los Tratados Torrijos Carter. El 12 de febrero de 1984, apenas se hizo público que el PDC apoyaría la candidatura presidencial de Arnulfo Arias Madrid, tales contactos fueron interrumpidos.


Conquista de la Asamblea Nacional.- En 1984 Guillermo Cochez emprende una exitosa campaña electoral que lo lleva a ser legislador nacional para el periodo 1984-1989, por el circuito 8-9 (San Francisco, Río Abajo, Juan Díaz y Parque Lefevre de Ciudad de Panamá). La jornada comicial fue catalogada como “heroica”, pues el régimen no escatimó en intromisiones y abusos de los recursos del Estado panameño para favorecer a los candidatos oficialistas. Los militares, a través de distintos mecanismos, se robaron más de 15 curules obtenidas por los opositores. No pudieron quitarle el triunfo de Cochez porque tuvo la suerte de contar con el apoyo de dos de los tres magistrados del Tribunal Electoral, que habían sido sus profesores en la Universidad de Panamá, César Quintero y Rolando Murgas, a quien los unía una especial amistad.

El inicio de la Asamblea, luego de 16 años sin órgano legislativo, fue caótico. La instalación de esa Asamblea estuvo plagada de denuncias del fraude electoral a favor del Presidente electo Nicolás Ardito Barletta y el descarado despojo de más de 15 curules de la oposición. Cochez fue uno de los que más protestó ese día.

Su paso por la Asamblea, la primera desde el golpe de Estado de 1968, lo marcó como un dirigente nacional. Los opositores aprovecharon la rendija que esa elección significó y abrieron espacio en los medios de comunicación que cubrían las sesiones parlamentarias.

La instalación de esa Asamblea fue de trascendencia histórica para el país, pues desde 1968 – cuando se produjo el golpe militar – no funcionaba un cuerpo legislativo con opositores. Así que a esta nueva generación de diputados, en su mayoría oficialistas – pero con 19 opositores, entre ellos Cochez – les tocó enfrentar a los castrenses para combatir las impopulares medidas fiscales aprobadas anteriormente. Incluso, tuvieron que denunciar el fraude electoral que había colocado en la silla presidencial a Nicolás Ardito Barletta, pieza clave de la dictadura hasta que fue destituido por intentar esclarecer el asesinato del opositor Hugo Spadafora, ocurrido en septiembre de 1985 y cuyo cuerpo fue encontrado decapitado en la frontera tica-panameña.

Aquella Asamblea a la que perteneció Cochez también aprobó leyes que favorecieron a la clase media en la adquisición de viviendas y denunció sistemáticamente todos los abusos cometidos por los militares, algo fundamental para alcanzar un apoyo internacional más firme a los que se oponían al régimen del “Hombre Fuerte de Panamá”, Manuel Antonio Noriega.

Pero, como era de esperarse en tiempos de dictadura, Cochez fue blanco de ataques por parte de los medios oficialistas, o que aparentaban serlo. En los archivos hemerográficos del istmo se pueden encontrar decenas de reseñas informativas y hasta caricaturas en diarios como el oficialista Crítica que exponen un Willy Cochez problemático, desestabilizador, pro gringo y hasta con oscuros intereses. A pesar de la rudeza de esos trazos, Cochez siempre mostró su simpatía por aquellas creaciones que lo fortalecían en la escena política, al punto que incluso compró al autor– el caricaturista panameño Peña Morán – algunos de esos dibujos originales para integrarlos a su colección personal.

El Principio del Fin.- Otras situaciones menos agradables ocurrieron durante su primer ejercicio como legislador.

El 13 de septiembre de 1986 se organiza en la Ciudad de Panamá una caminata para conmemorar el segundo aniversario del homicidio de Hugo Spadafora. Era desde el Seminario San José, hoy Colegio Monseñor Francisco Beckman, hasta el centro de la ciudad. Grupos militares junto a fuerzas civiles de choque esperaron a los opositores, entre los que estaba Cochez, en el puente de San Miguelito donde iniciaron una balacera. Uno de los manifestantes, el mini empresario Carlos Efraín Gúzman Baúles, fue alcanzado por los tiros y murió desangrado. Los manifestantes corrieron hacia la ciudad y los vehículos de éstos, detrás de la marcha, salieron camino a Colón.

El carro de Cochez, una camioneta Mitsubishi Montero, estaba conducido por uno de sus asistentes, el estudiante Abdiel Antonio Gutierrez (hoy Vicepresidente de Comunicaciones de la Autoridad del Canal de Panamá). Los miembros del G-2 emprendieron la persecución sobre los vehículos que retrocedían. Gutiérrez salvó su vida milagrosamente porque su vehículo fue abatido con más de 30 perdigonazos y pudo esconderse en el Centro de Retiros Espirituales en Emaus, donde un sacerdote lo ocultó hasta el retorno de la calma.


Luego, el 5 de febrero de 1988, cuando Estados Unidos hizo público el llamado a juicio contra Noriega – acusado de narcotraficante en las ciudades de Tampa y Miami – en la famosa Calle 50 de la Ciudad de Panamá se festejó la medida. La esposa de Cochez se acercó al lugar en compañía de su hija Edna de 11 años de edad. Cuando las fuerzas policiales aparecieron para reprimir la manifestación, uno de los oficiales se dio cuenta de que allí se encontraba la señora del opositor. Inmediatamente fue detenida. La pequeña Edna quedó en la calle, donde algunos ciudadanos se hicieron cargo de protegerla mientras la llevaban a su casa.

Amigos y colegas diputados de Cochez le advirtieron que no se presentara en la delegación policial, pues aquella acción sólo perseguía apresarle; a los militares poco les importaba que Cochez gozara de inmunidad. Al final de la historia, ese mismo día y luego de tres horas de angustia, la esposa de Cochez fue puesta en libertad por el Jefe de la Policía, el Teniente Coronel Leonidas Macías, quien cinco semanas después, el 16 de marzo de ese año, lideraba el primer intento de golpe contra Noriega, en el que Cochez fue parte.

Luego que Estados Unidos anunciara la apertura del juicio contra Noriega, el entonces presidente Eric Arturo Delvalle intentó destituir al “hombre fuerte de Panamá”. Pero los oficialistas en la Asamblea le dan la espalda y en una jugada política deciden derrocarlo, lo que provoca su huida hacia EE.UU.

En mayo de 1989 se realizan nuevas elecciones generales. El desempeño de Cochez, junto con los otros legisladores demócratas cristianos entre el 84-89 (Ossa, Arellano Lennox, Mejía y Montemayor), ayudó al PDC a convertirse en la tolda más votada en aquellos comicios.

En esta nueva contienda, Cochez aupó la creación de la “Gran Fuerza Verde”, como se llamó el grupo de sus copartidarios candidatos en su circuito electoral. La estrategia produjo que la alianza se hiciera del poder con más de 42% del respaldo del electorado, otorgándole al PDC tres de las cinco curules del circuito. En el caso de Willy Cochez, ganó su curul con el beneplácito de unos 33.000 votos, siendo el más votado en todo el país. Este segundo periodo legislativo no fue ejercido en el momento que correspondía, sino entre 1990 y 1994, pues al régimen de Noriega – que había ejecutado toda clase de maniobras fraudulentas – se le hizo imposible otorgar el triunfo a su candidato, Carlos Duque Jaén. En ese punto, el “hombre fuerte de Panamá” decide anular las elecciones en las que había ganado para el cargo de Presidente de la República – por un margen de 3 a 1 – el opositor Guillermo Endara. El alegato utilizado por el dictador para semejante exabrupto fue impedir una supuesta “intervención extranjera”. Así, en agosto de 1989 finaliza el periodo de la Asamblea y el Poder Legislativo del país queda completamente acéfalo. Sobrevino una crisis tan aguda que varios militantes del Partido Revolucionario Democrático (PRD), brazo político del dictador Noriega, comenzaron a conspirar junto a los opositores que se encontraban desesperados por dar con una salida, lo que lleva a un segundo intento de golpe, el 3 de octubre de ese año. Al controlar la situación, militares afectos a Noriega ejecutaron a los conspiradores.

En ese escenario, Guillermo Cochez ya estaba completamente imposibilitado no sólo de ejercer como diputado sino también como abogado. El régimen militar había ordenado en todas las oficinas públicas no tramitar ninguna de sus solicitudes. Ante el asedio, decide aceptar una oferta de trabajo como Profesor invitado en el Smith College, en Northampton, Massachussets.

Forma parte entonces del grupo de opositores que divulga internacionalmente lo que ocurría en Panamá. En uno de esos viajes, cuando regresaba al país, desde Washington y Múnich, es detenido por el G-2 – el 27 de noviembre de 1989 – y liberado después de veintidós horas. Durante ese tiempo, Cochez estuvo esposado y su rostro cubierto por un grueso fieltro que difícilmente le permitía respirar. En el procedimiento le fue retenido su pasaporte, con el objetivo de evitar que abandonara Panamá. Su situación política-económica llegó a un nivel tan desesperante, que tuvo que idear un plan de escape con su familia para ser ejecutado el 4 de enero de 1990 a través de la base militar de Howard, en ese momento en manos de Estados Unidos.

La caída de Manuel Noriega, ocurrida con la invasión de los Estados Unidos a Panamá en diciembre de 1989, abortó la salida del país de Guillermo Cochez y el inicio de su contrato como profesor en Smith College. Comenzó así el inicio de una nueva etapa en su vida política.


1990: Alcalde de Ciudad de Panamá.- El inicio de la democracia le otorgó al abogado la posibilidad de convertirse en el Alcalde de la Ciudad de Panamá. Su designación fue hecha por Guillermo Endara, quien fue juramentado como Presidente Constitucional de Panamá en una ceremonia realizada en el Fuerte Clayton, una base militar de EE.UU ubicada en la Zona del Canal, mientras las fuerzas estadounidenses bombardeaban distintos puntos de la capital del istmo.

Cochez siempre sostuvo que esa sangrienta intervención pudo haberse evitado, si los norteamericanos hubieran apoyado los dos intentos de golpes encabezados por militares panameños, en marzo 1988 y octubre 1989. En reiteradas ocasiones incluso hizo pública su opinión de que el Gobierno de EE.UU debió indemnizar a los familiares de los panameños que murieron durante la invasión. Sin embargo, al igual que la mayoría de sus compatriotas, el jurista abrazó el momento como la oportunidad para levantar de las cenizas un país destrozado por años de dictadura.

Durante quince meses, el Alcalde Cochez tuvo la difícil tarea de recuperar la capital que había quedado en ruinas por la acción militar que derrocó a Noriega. Una de sus primeras medidas fue desarrollar la campaña “Limpia tu Pedacito de Ciudad”, con la que involucró a la población en los planes de reconstrucción.

Administrar una alcaldía sin recursos económicos fue otro de sus retos. Su antecesor, Víctor Hanono, con pocos meses en el cargo, mantuvo la costumbre de manejar la municipalidad como la “caja chica” de los militares, que eran los que tomaban las decisiones allí. Así que tuvo que apelar por una capacidad ejecutiva extraordinaria.

Una de las cosas interesantes que hizo durante su gestión fue el desarrollo de una de las primeras guías turísticas de la Ciudad de Panamá, en colaboración con la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI), labor en la que participó el fallecido periodista Herasto Reyes y Abdiel Antonio Gutiérrez, en ese momento uno de los asistentes del Alcalde Cochez. Lamentablemente, nadie supo adonde fueron a parar las costosas guías después que finalizó la administración de Cochez. [4]

Durante su gestión, Cochez tomó un total de 127 decisiones, entre las que resaltan algunas muy innovadoras como:

  • Efectuar algunas correcciones en la estructura del personal de la administración, que incluía la eliminación de algunos cargos que no estaban contemplados en el Presupuesto para ese año (Acuerdo N° 27 del 26 de junio de 1990).
  • Regular el cobro de arrendamientos a favor del municipio por el uso de sus terrenos para fines comerciales (Acuerdo N° 49, del 21 de agosto de 1990).
  • Reestructurar la oficina de Ingeniería Municipal, designándole el nombre de Dirección de Obras y Construcciones Municipales (Acuerdo N° 58 del 18 de septiembre de 1990)
  • Solicitar al Presidente de la República la emisión de un Decreto Ejecutivo para declarar “lugar de interés turístico” las playas, riberas de ríos, lagos y pozos; así como proteger la Calzada de Amador, así como las islas Naos, Perico y Flamenco, como espacios de esparcimiento, recreación y eco-turismo. (Acuerdo N° 61 del 24 de septiembre de 1990)
  • Traspasar las multas impuestas en la Ciudad de Panamá a los vehículos de otros municipios por encontrarse mal estacionados o por no pagar los tributos de estaciómetros a los municipios de las poblaciones de procedencia de sus conductores. (Acuerdo N° 2 del 4 de enero de 1991)
  • Revisión de la nomenclatura de las calles y avenidas del Distrito de Panamá y colocación de los letreros que las identificaran. (Acuerdo N° 5 del 15 de enero de 1991).

También destaca su respeto por la “meritocracia”, demostrado al nombrar corregidores propuestos por la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá para ocupar esos delicados cargos de justicia administrativa y a una profesional avalada por la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), al cargo de jefe de Obras y Construcciones. Cochez también promovió la cooperación de su Alcaldía con otros municipios del interior del país.

El 9 de abril de 1991, al romperse la alianza del gobierno y salir el PDC de la administración de Endara, Willy Cochez deja su cargo de Alcalde para emprender una nueva etapa en su carrera política, asumiendo la curul en la Asamblea que había ganado en 1989 con el apoyo de 33.000 electores, más que ningún otro legislador electo.

A pesar de los logros de su administración, sus reemplazos intentaron acusarlo de malversación de fondos. Se abrió una averiguación que no arrojó ningún indicio de culpabilidad, por lo que el Contralor de la época, Rubén Darío Carles, se vio obligado a emitir un comunicado público absolviéndolo de toda irregularidad. Aun disponiendo de la protección que le otorgaba su inmunidad parlamentaria, se apersonó a las fiscalías que instruían las denuncias para enfrentar las mismas. De eso se agarró Cochez para demandar a sus calumniadores, un arduo proceso que duró más de tres años. Al final de la historia, alegando la necesidad de paz para sí mismo y su familia, el ex-alcalde decidió perdonarlos.


Segundo período como legislador.- Asumir su papel de representante legislativo de los ciudadanos del circuito 8-9 (San Francisco, Río Abajo, Juan Díaz y Parque Lefevre de Ciudad de Panamá) fue una tarea más compleja de lo esperado. Partidarios del ahora opositor PRD hicieron de todo para evitar que juramentaran a Cochez en su cargo. En esa elección, junto a Cochez y por la cantidad de votos que él aportó a la papeleta del PDC, también resultaron electos en ese circuito Milton Henriquez y la doctora Gloria Moreno de López.

El Secretario General del PRD, Ernesto Pérez Balladares, posteriormente Presidente de la República, alegó ante el Tribunal Electoral que Cochez, al aceptar el cargo de Alcalde, perdía automáticamente su curul en la Asamblea. Este recurso legal fue desechado por dicho tribunal ya que Cochez nunca se juramentó como Legislador.

Posteriormente, el PRD volvió a intentar defenestrar a Cochez de su curul en la Asamblea al momento que éste salió de la Alcaldía y se juramentó como Legislador ante el Presidente de la Asamblea, Alonso Fernández Guardia. La Corte Suprema desestimó esa demanda, por igual intentada por dirigentes afectos al Presidente Endara, antiguo aliado de la Democracia Cristiana.

En este periodo, el entonces presidente Guillermo Endara asumió el reto de proscribir el ejército. En la práctica, eso significó un proceso de transición de las Fuerzas de Defensas – creadas por Noriega – a la actual Policía Nacional.

En ese escenario, el legislador Guillermo Cochez del PDC se ocupó de divulgar como Representante de la Asamblea Legislativa en todo el territorio del istmo la propuesta de cambio constitucional de este organismo de seguridad nacional. No tuvo éxito, pues la iniciativa fue rechazada tanto por los adversarios del Gobierno como por varios aliados de Endara. Esa férrea oposición probablemente tuvo el objetivo de debilitar aún más el movimiento de la Democracia Cristiana. Una tesis que queda demostrada cuando, al final de la historia, se termina eliminando la fuerza militar pero a través de la Asamblea electa en 1994.

Las complicaciones para Cochez en su segunda oportunidad como miembro del Poder Legislativo no sólo se presentaron al tomar posesión de su curul. Todo el periodo estuvo cargado de gran tensión. Por un lado, era el momento de consolidar las instituciones democráticas, tras 21 años de dictadura. Por el otro, los Demócratas Cristianos debían enfrentar el hecho de que – en un inexplicable revés político – la administración de Guillermo Endara decidió expulsar de sus filas a la militancia de aquella tolda y acabar con una alianza de gobernabilidad. Así que, en la Asamblea, el PDC comenzó a jugar un papel poco claro. Como diría el mismo Cochez en sus memorias: no eran “ni chicha ni limonada”. No eran gobierno ni oposición: una especie de insípido término medio.

En su libro “Las montañas Sí se mueven”, el futuro embajador narró: “Me di cuenta de que mis colegas democristianos no entendían el nuevo rol que nos tocaría jugar, habiendo sido el grupo de apoyo más numeroso con que el Ejecutivo contaba en la Asamblea. Allí comenzamos a desdibujar nuestra línea política… No éramos gobierno, pero tampoco podíamos ser abierta oposición, pensábamos, que eso confundiría más. El PRD, consciente de ese dilema, sacó mucho provecho de nuestra ambigüedad”. Al final de aquel proceso, el poder se le escurrió como el agua entre las manos al PDC, luego de haber contado con el aplastante respaldo de la mayoría en 1989.

Aunque Guillermo Cochez no presidió ninguna comisión parlamentaria, sí trabajo en la elaboración de varias leyes e iniciativas importantes para la consolidación de la democracia. Algunas de ellas fueron:

  • El retorno a los panameños de las partidas del décimo tercer mes retenidas durante el gobierno militar, logro judicial junto a los Legisladores Raúl Ossa y Milton Henríquez.
  • Interpelación del entonces Ministro de Gobierno y Justicia – Juan Chevalier – para que explicara la ilegal asistencia del nuevo Jefe de la Policía Nacional a acto político del Partido Panameñista (oficialista), algo prohibido por Ley. A los pocos días, tal Jefe renunció.
  • Oposición a la firma de un contrato “leonino” con la Refinería Panamá, filial de Texaco.
  • Apertura de una investigación por el traslado ilegal de armas para la guerra civil de Bosnia, facilitada por funcionarios consulares del gobierno de Endara, enlodando el nombre de Panamá internacionalmente.
  • Apoyo a la Reforma Tributaria, presentada por el Ministerio de Hacienda y Tesoro, para propiciar más equidad en el pago de impuesto sobre la renta.
  • Simultáneamente, oposición a un conjunto de leyes impulsadas por Endara para la privatización de varias empresas, bienes y servicios estatales de vital importancia para la nación.
  • Eliminación del impuesto de transferencia (ITBM) a los libros, textos, publicaciones educativas, cuadernos y artículos escolares y rebaja del arancel de importación de computadoras del 25% al 5%.
  • La experiencia académica de Cochez en Derecho Comercial fue aprovechada para ayudar a Panamá a ingresar en la Organización Mundial de Comercio, cuando dicho tratado se discutió en la Asamblea.
  • Impulso de los incentivos para las actividades de reforestación.
  • Creación de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI).
  • Reconocimiento de la propiedad de bienes de la Editora Panamá América, expropiada en 1968 con el inicio de la dictadura y que fue convertida en Editora Renovación: la voz de los militares (ERSA).


Salida del PDC.- En general, el Partido Demócrata Cristiano tuvo un desempeño cuestionable en el periodo parlamentario entre el 91 y el 94. En reiteradas oportunidades, el mismo Cochez incluso ha traído a colación las peleas entre los partidarios. La mística entro los militantes fue desdibujándose; no era lo mismo estar en el desierto de la oposición como mezclarse con las mieles del poder.

Por otra parte, el gobierno de Endara comenzó a deteriorarse con el correr del tiempo, al punto de que llegó a protagonizar grandes escándalos por ex clientes suyos vinculados al narcotráfico. En ese escenario, varios demócratas cristianos – entre ellos Cochez – creían que el mandatario renunciaría. En ese caso, el cargo sería asumido por Ricardo Arias Calderon, primer Vicepresidente de Panamá y quien por tantos años se había consolidado como uno de los líderes indiscutibles del PDC. Sin embargo, para sorpresa de la mayoría, Arias Calderon renunció luego de varios meses de estar cobrando su salario sin ejercer sus funciones, hecho que motivó injustas críticas.

La pérdida de coherencia en el discurso que como opositores debían tener los democristianos les pasó factura en las elecciones de 1994, cuando pasaron de contar con 29 legisladores a uno sólo en la Asamblea. Cochez calificó eso como un “monstruoso descalabro”.

Así llegó el año 1999 y Guillermo Cochez tomaría una increíble decisión: renunciar al PDC tras 45 años de activa militancia. Le resultaba imposible estar de acuerdo con la línea partidista, especialmente en lo relacionado a la actitud de sus únicos dos diputados quienes no se ponían de acuerdo a la hora de realizar sus votaciones para la toma de decisiones trascendentales como la elección del Contralor General. Ya ni siquiera combatían las irregularidades del Gobierno de turno. Lamentablemente se sumaron a la corrupción que había dentro del Órgano Legislativo.

La complejidad de la situación generó en Cochez una tremenda apatía. En sus memorias escribiría que “me fue asqueando la tanta porquería que vi se daba en torno a la dirigencia, encabezada por Rubén Arosemena Valdés”. Incluso, en su libro “Las montañas Sí se mueven”, relataría cómo fuerzas internas del PDC comenzaron a dejarlo a un lado para apoyar a personas más “populares y menos conflictivas”. Así que, al no ser más la “primera línea de batalla”, lo más saludable era renunciar; eso sí, manteniéndose como activo opinante frente al quehacer nacional.

Una breve reconciliación se dio en 2004, cuando Cochez retorna al PDC que en ese momento había cambiado su nombre a Partido Popular (PP) para apoyar la candidatura presidencial de Martín Torrijos. En esos días, reapareció un Willy Cochez aún más crítico que disfrutaba denunciando – como siempre – todas las irregularidades que cometían los que ostentaban el poder, en ese entonces encabezados por la presidenta Mireya Moscoso.

Una de sus legendarias acusaciones fue las del despilfarro de la mandataria en la compra de lujosa vestimenta personal y costosas prendas, realizadas a través de RPC Radio. Moscoso se sintió tan indignada con los comentarios de Cochez que personalmente llamó a la estación en un intento por refutar cada palabra. El irreverente Cochez siempre se reiría del episodio, destacando que “no tenía a nadie que lo hiciera por ella”.

Al finalizar la contienda electoral en la que lograría el triunfo Torrijos, Cochez se retiraría nuevamente del PP. Con mucha tristeza declararía que el partido había dejado de “ser diferente”. Torrijos le ofreció la Embajada de Panamá en Chile, pero Cochez declinó.

El Partido Popular siguió aliado del PRD y todo indicaba que para 2009 apoyaría a su candidata Balbina Herrera, ex Alcaldesa de San Miguelito en tiempos de la dictadura, pero muy vinculada a grupos chavistas, con los que Cochez no compartía. Eso lo motivó a terminar de alejarse del Partido Popular.

A mediados de 2008, sin embargo, un apasionado de la política como Cochez se mantenía inquieto y expectante ante los retos que suponía para Panamá el nuevo Siglo. Quería seguir participando en política, algo que quizá lo impulsó a inscribirse en Cambio Democrático (CD), fundado en 1998 por Ricardo Martinelli, antiguo adversario de Cochez, pero que en ese momento representaba la alternativa frente a la candidatura de Herrera.

La propuesta de CD giró en torno a la renovación del poder político panameño y el combate a la corrupción, declarándose a sí mismo distante de la clase política tradicional. De esta manera, en 2009, haciendo uso de una “alianza” partidista, llevó a su líder, Ricardo Martinelli, a la presidencia de Panamá.


El Siglo XXI.- Quizá las mayores lecciones de política y diplomacia se le presentaron a Guillermo Cochez a partir de 2008, con su ingreso al CD. Este cambio de dirección representó para el futuro embajador el momento de encarar retos como encontrar los aspectos positivos de aquellos a los que en el pasado había cuestionado enérgicamente. Esto fue lo que marcó su relación con el ahora expresidente panameño Ricardo Martinelli. Ellos se conocieron porque el empresario y líder de CD estudiaba con uno de los hermanos del jurista, Raúl Federico. Con el transcurrir del tiempo, Martinelli incluso llegó a donar recursos para la campaña de legislador de Cochez en 1984.

A pesar de ese vínculo, Willy Cochez no tuvo reparo en denunciar a Martinelli por ciertas irregularidades cuando ejercía el cargo de Ministro para Asuntos del Canal, durante la presidencia de Mireya Moscoso. En aquellos días, el abogado Cochez denunció en la Fiscalía Electoral que el vicepresidente del partido de Martinelli – Carlos Sánchez Frías -, aprovechando su posición al frente de la Gerencia Ejecutiva del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), obligaba a los trabajadores nuevos a inscribirse en el CD y a dar un porcentaje de sus salarios a la tolda.

Las acusaciones de Cochez derivaron en una investigación con una docena de personas procesadas por ese ilícito. Pero, cuando Willy Cochez decidió apoyar a Martinelli, aquellos que lo odiaban tuvieron que aceptarlo abiertamente; empezando por el mismo Martinelli quien dijo – sin aparente resentimiento – “Le doy gracias a Cochez porque, por sus denuncias, pudimos corregir cosas que se estaban haciendo mal”.

Cochez siempre ha reconocido que su cambio de actitud frente al entonces potencial Presidente de Panamá sobrevino a la gran necesidad de evitar que llegara al poder la candidata Balbina Herrera del PRD – antiguo brazo político de los militares dictadores. Según ha narrado el jurista, cuando Balbina comienza la campaña, nadie le ganaba. Era la persona que mejor iba en las encuestas. La otra alternativa era el expresidente Guillermo Endara, que tenía avanzada edad y ya estaba muy enfermo, tanto que murió al poco tiempo de aquella contienda. Por eso, cuando aparece Martinelli, los que como Cochez no querían apoyar a Balbina, decidieron respaldar a Martinelli que tenía un discurso: “entraron limpios y salen millonarios… yo voy a limpiar la corrupción”.

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El diplomático inconveniente.- Después de una aguerrida campaña, el 3 de mayo del 2009 Ricardo Martinelli es electo presidente de la República de Panamá con el 62% de los votos, superando así a Balbina Herrera. En ese contexto, Willy Cochez es nombrado embajador de su país en la Organización de Estados Americanos (OEA), presentando así sus credenciales ante el ente internacional el 10 de julio de 2009.

Al ser recibido por el Secretario General de la OEA José Miguel Insulza, el ahora diplomático Cochez destacaba la necesidad de continuar fortaleciendo la organización y mostraba su seguridad sobre el hecho de que Panamá podría “aportar a la consolidación de esta institución, tan necesaria para la democracia política y social de nuestras naciones”. [5]

Durante los tres años y medios de ejercicio de su cargo, Cochez demostró el compromiso con la defensa de la democracia en el hemisferio y de paso ganó reconocimiento internacional al asumir posturas críticas frente a situaciones complicadas como el golpe de Estado en Honduras contra el presidente José Manuel Zelaya (2009), la transparencia de la gestión del Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza (2011), el conflicto limítrofe entre Costa Rica y Nicaragua (2011), la presencia de campamentos de las FARC en territorio venezolano (2011), la falta de respeto a los Derechos Humanos en Ecuador y Venezuela; así como la defensa del Sistema Interamericano de Derechos Humanos y la Relatoría de la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Cochez también se hizo legendario por ser el único diplomático latinoamericano que se atrevió a cuestionar la legitimidad del gobierno cubano y hasta se solidarizó, en octubre de 2011, con ciertos acontecimientos como la muerte de la líder de las Damas de Blanco, Laura Pollán. En ese momento, el embajador panameño tomó la palabra para decir una breve oración en condolencia, un gesto que fue secundado sólo por el Representante Alterno de Estados Unidos ante la OEA, William McGlynn. El año siguiente, Cochez – una vez más – se convirtió en el único representante de la OEA en hablar sobre el “accidente” que costó la vida del líder disidente cubano Oswaldo Payá, ganador del Premio Sájarov del Parlamento Europeo por su larga lucha en favor de los Derechos Humanos.

Las pericias del “Diplomático Inconveniente” – como lo describirían posteriormente Thor Halvorssen Mendoza y Javier El-Hage, Presidente y Director Jurídico de la Human Rights Foundation – terminaron el 16 de enero de 2013 cuando fue destituido de la OEA por el gobierno de Panamá. La razón: Cuestionar durante la sesión ordinaria del Consejo Permanente de ese organismo la institucionalidad del Gobierno de Venezuela, frente a la desinformación en torno al estado de salud del entonces presidente Hugo Chávez y las ascensión ilícita al poder de Nicolás Maduro, entonces Vicepresidente del país, el 10 de enero de 2013. Clic aquí para leer el artículo en español y su versión en inglés.[6]

La postura de Cochez frente al caso de Venezuela ocasionó una impresionante polémica en el ámbito internacional y dentro de Panamá. Quedaron grabadas en la historia la agresiva reacción por parte del representante venezolano ante la OEA, Roy Chaderton quien no se conformó con llamarlo “patán” sino que arremetió hasta con el desempeño del panameño en uno de sus pasatiempos favoritos: la pintura; lo llamó “Mal Pintor”. Típica cantinflada del ex social cristiano Embajador de Venezuela. Y por supuesto, innumerables posturas entre los compatriotas de Cochez. [7]

Para el diplomático, acostumbrado a causar revuelo, la controversia resultó ser el trampolín perfecto para darle una nueva dimensión a su imagen pública que lo llevó al reconocimiento internacional. Grupos de defensa de los Derechos Humanos, como Human Rights Foundation (HRF), le mostraron su apoyo incondicional y hasta llamaron su salida “una pérdida para la OEA”; mientras que las comunidades de disidentes venezolanos y cubanos hacían fila para homenajearlo con importantes condecoraciones.

Medios como El Espectador hicieron seguimiento de cada paso de Cochez luego de su salida de la OEA. En un artículo fechado el 27 de febrero de 2013, el diario colombiano destacaba: “En declaraciones a medios al día siguiente de su despido, Cochez ratificó sus afirmaciones. ´

“Estoy muy satisfecho con mi conciencia de lo que hice y no me arrepiento de ello”, afirmó. Un día antes de abandonar Washington para volver a Panamá, el 20 de febrero, en una conferencia en el centro de estudios conservador Cato Institute, Cochez criticó al Alianza Bolivariana por los pueblos de nuestra América (Alba) –un organismo impulsado por Chávez y los mandatarios de la nueva izquierda latinoamericana-, al decir que “es evidente que el temario político de la OEA ha sido dominado en los últimos años por los países de la ALBA… Su próximo paso, con la partida eventual de (el Secretario General de la OEA, José Miguel) Insulza, es tomar la OEA entera. Será entonces cuando la convertirán en inoperante en este terreno (político)”. Añadió que "si no hubiera sido por Panamá”, con el apoyo de Canadá y Costa Rica y en ocasiones de EE.UU., Colombia o Perú, “el secuestro de la OEA (por parte del Alba) se habría perpetrado mucho antes".[8] 


Una de las muchas obras artísticas del Embajador

Entre pinturas y oposición.- Willy Cochez es un apasionado de la pintura. Hizo sus primeros trazos en 1973, pero la dinámica de su vertiginosa carrera lo obligó a olvidarse del lienzo por unos treinta años. Siendo aún embajador en la OEA, retomó el hábito del pincel y comenzó a crear obras abstractas, utilizando como fuente de inspiración su amor a la naturaleza y los colores del mundo.

Luego de su salida del organismo internacional y hasta la fecha, Guillermo Cochez ha alternado su amor por el arte con “el arte” de hacer oposición a todo lo que resulta incorrecto, polémico o ilegal. En territorio panameño, al finalizar el gobierno de Ricardo Martinelli, el abogado se dedicó a denunciar todas las irregularidades de esa administración. Mientras que, en el terreno internacional, continúo apoyando a la disidencia venezolana y cubana en su batalla contra lo que califican como regímenes dictatoriales.

En Julio de 2013, Willy Cochez se propuso a demostrar la tesis de que la verdadera nacionalidad de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, es la colombiana. Su campaña provocó que el sucesor de Hugo Chávez lo señalara de mal político y ser humano, y hasta lo llamara “demente” por “inventar tremenda cuartada que bien ha utilizado la derecha venezolana en poner en duda su cargo de jefe de Estado”.[9]

En Noviembre de 2014 nuevamente el ex-embajador de la OEA genera revuelo fuera de Panamá cuando uno de sus comentarios causó que el presidente de Ecuador Rafael Correa bloqueara la cuenta Twitter de Cochez.

“Lo siento, lo vamos a bloquear, no tenemos tiempo para cada nediocre (mediocre) que aparece queriendo llamar la atención“, dijo Correa a través de su cuenta en esta red social. La reacción del mandatario fue consecuencia de un mensaje enviado por Cochez, en el que le preguntaba por qué “cobardemente” se rehusaba llevar a referendo el “capricho” de reelegirse indefinidamente. “Tiene temor a enfrentar a ciudadanía”.[10]

En aquellos días, Cochez además trabajaba como abogado defensor del ex-asambleísta ecuatoriano Tito Galo Lara Yépez, detenido en Panamá en junio de 2013, tras revocársele el asilo en ese país y ser solicitado por Ecuador por estar presuntamente vinculado a un homicidio. Cochez reiteró en varias ocasiones que se trataba de un “perseguido político”.[11]

Recientemente, el exembajador Guillermo Cochez re-confirmó su compromiso con la causa democrática en Venezuela durante una entrevista que le hiciera el equipo periodístico de Diario Las Américas (Miami) el 11 de abril de 2015, en el marco de la reunión de más de 30 expresidentes iberoamericano en un hotel de la capital del istmo para firmar la “Declaración de Panamá”; un documento a través del cual estos líderes de importante reconocimiento y peso denunciaron la “alteración de la democracia en Venezuela” y exigieron a todos los jefes de Estado y de Gobierno presentes en la VII Cumbre de las Américas – que se desarrollaba justo en Panamá – que unan esfuerzos en pro de “construir una alternativa democrática” a la aguda crisis que vive la nación caribeña.[12]

Al evento asistieron decenas de periodistas de todas partes del mundo y por espacio de tres horas dejaron por completo a un lado el seguimiento de la Cumbre para cubrir lo que para muchos fue la noticia más importante del día. Lilian Tintori y Mitzy Capriles de Ledezma, esposas de los líderes opositores Leopoldo López y Antonio Ledezma, encarcelados por el Gobierno de Nicolás Maduro, estuvieron presentes en la actividad como invitadas especiales, pues en el evento se reiteró el pedido de libertad inmediata para todos los presos políticos.

Carrera como abogado y catedrático[editar]

La historia de Willy Cochez como académico comenzó en 1975 cuando fue invitado por el entonces Decano de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Panamá, doctor César Quintero, a dictar clases de Derecho Comercial. A pesar de los altibajos experimentados en sus primeros años como docente, Cochez terminaría convirtiéndose en profesor titular de esa casa de estudios por tres décadas, luego de obtener su cátedra mediante concurso de oposición, el primero que se hacía en la Universidad de Panamá desde inicio de la dictadura en 1968. Siempre ha dicho que “la docencia está llena de satisfacciones” y que el ejercicio de esa actividad fue su manera de retribuirle a la Universidad lo que ésta hizo por él.

Durante sus 33 años como catedrático Cochez patrocinó la evaluación estudiantil de los profesores. Su calificación por parte de los estudiantes siempre se mantuvo en 93% de aceptación. Optaba por sacar a los estudiantes fuera de las aulas, por ejemplo llevando a a los alumnos de Derecho Marítimo a giras por el Canal, con el apoyo de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y por puertos en el Atlántico.

Nunca dudó en participar, en adición a su compromiso académico, en cuanto seminario fuera invitado por los estudiantes o por otras universidades. Presidió durante siete años la comisión de disciplina de la Facultad de Derecho, donde se caracterizó por su ecuanimidad.

Como profesional del Derecho, Cochez ha mantenido en su ejercicio la misma actuación que lo hace destacar en la política: confrontación y polémica. Muchos de los casos manejados por el abogado panameño han terminado ventilándose en los medios de comunicación, a pesar de que muchos de sus colegas consideran que lo apropiado es mantenerse en el terreno de los tribunales. Pero Cochez ha justificado su proceder esgrimiendo que en su país, “lastimosamente”, la justicia suele favorecer a los poderosos; por lo que en muchos casos airear en los medios “la defensa de los humildes” es un recurso que ayuda a proteger a sus clientes.

El jurista Cochez ha dado importante seguimiento a las actividades presuntamente irregulares de la empresa británica de telecomunicaciones Cable & Wireless (C&W) presente en Panamá, en la que casi la mitad de su capital pertenece al Estado y un pequeño porcentaje corresponde a sus trabajadores.

En abril de 2002 Guillermo Cochez y su socio Víctor Martínez examinaron los estados financieros 2000-2001 de la compañía y detectaron que C&W estaba enviando regalías a la casa matriz en Londres, Inglaterra, antes de distribuir los dividendos entre sus socios: el Estado – propietario del 49% de las acciones – y los trabajadores, dueños del 2% de las acciones. Frente a las evidencias, Cochez Martínez & Asociados interpusieron ante los tribunales panameños una demanda de “Bien Oculto del Estado”. En ese momento, Cochez aseguró que las regalías justificadas por la telefónica durante cinco años sumaban hasta abril de 2002 sesenta y ocho millones de dólares y se seguirían cobrando durante los siguientes 15 años.[13]

Luego, el 23 de enero de 2015 continuaron las acusaciones contra C&W por parte de Cochez. Ahora, en pleno ejercicio de la administración del presidente Juan Carlos Varela, el abogado exigió al Ministerio de Economía y Finanzas de Panamá (MEF) que investigara las graves situaciones dadas a lo interno de dicha empresa, algunas vinculadas al expresidente Ricardo Martinelli.

Entre las irregularidades Cochez destacó el hecho de que el exmandatario tenía acciones en Dicomar, S.A., una empresa dedicada a la venta de tarjetas prepago de celulares con Cable & Wireless, negocio completamente legal. El asunto oscuro vino cuando en 2010 se introdujo en Panamá el Impuesto Selectivo al Consumo y las tarjetas de celular comenzaron a pagar un tributo del 7 % sobre el total de la venta. El entonces presidente Martinelli decidió que su empresa no debía pagar ese impuesto y así se lo solicitó al entonces gerente general de C&W, Jorge Nicolau. Así, Martinelli y Nicolau negociaron que el 75 % de ese impuesto cobrado a los compradores de dichas tarjetas se devolvería a Dicomar mediante notas de crédito. “Era el único distribuidor de tarjetas con ese ilegal privilegio, donde ambas partes cometían un ilícito. Uno, por no pagar el impuesto, y el otro, como agente retenedor por devolverlo al que lo pagaba”, denunció Cochez entre otras cosas. [14] [15] [16] [17]

El 11 junio de 2015, Guillermo Cochez presentó al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) el documento Subsanación de Omisiones” en el que se expone una serie de iniciativas y acciones para recuperar unos 28.600.000 de dólares que el Estado Panameño dejó de percibir por los manejos irregulares de la gerencia de la empresa mixta C&W.

Fundamentándose en los numerales 1 y 2 del artículo 82 del Código Fiscal, y demás normas concordantes en el istmo, el jurista hizo esta propuesta dentro de la denuncia de bien oculto de fecha 23 de enero de ese mismo año introducida por Guillermo Cochez y su socio.

En este nuevo oficio, Cochez destacó como paso fundamental la realización de una experticia de Peritos Contables para el desenvolvimiento de una Diligencia Exhibitoria a los archivos de Cable & Wireless que aseguren las pruebas que sustentan la querella.

Otra de las querellas de Cochez Martínez & Asociados destaca una de reciente data, la del empresario de origen italo-libanés Jean Figali vs. el Estado panameño. Figali, representado por varios abogados entre los que se encuentra Cochez, presentó ante la Fiscalía una querella por la expropiación de una concesión internacional que había ganado durante el gobierno de Mireya Moscoso (1999-2004) para explotar el terreno resultante del relleno de una zona costera llamada Amador, ubicado en la Ciudad de Panamá. Allí el empresario naturalizado panameño desarrolló el Figali Convention Center, pero durante la administración de Ricardo Martinelli (2009-2014), funcionarios de ese gobierno ejecutaron contra el empresario una serie de acciones ilegales – entre ellas el levantamiento de cargos falsos de blanqueo de capitales – para arrebatarle los derechos adquiridos. El caso, muy sonado en Panamá, expuso la extralimitación de funciones y abuso de autoridad por parte del expresidente Martinelli y varios de sus funcionarios. Hasta la fecha, todo indica que detrás del acoso del Ejecutivo estaba el gran interés de Martinelli de apropiarse de esos espacios para desarrollar un negocio de miles de millones de dólares llamado “Amador Waterfront”.

Desempeño en los medios de comunicación[editar]

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Desde 1964, Willy Cochez ha aprovechado varias oportunidades de conducir diversos programas de radio, utilizando los micrófonos de emisoras como Radio Mía, RPC Radio, KW Continente, La Exitosa, Líder y Radio Guadalupe.

Precisamente fue en esta última estación que hizo gala de su creatividad a través de un espacio transmitido a medio día llamado “El Arrastrómetro” (1968), una especie de concurso en el que – con ayuda de las opiniones de una muy activa audiencia – se escogía al comunicador o personaje más “arrastrado” del régimen militar. Ese fue un momento que lo catapultó como un “luchador” político y social. Quien se ganó el premio fue el periodista oficialista Guillermo Rodolfo Valdés.

A Cochez siempre lo invitaban a debates en diferentes medios de comunicación. El 29 de mayo de 1986, el régimen militar pretendiendo motivar el diálogo nacional promovió con Televisora Nacional (Panamá) -TV2- una serie de debates entre opositores y oficialistas. El primero – y el último – se escenificó bajo el patrocinio de la Cerveza Atlas. Cochez representó a la oposición y el ingeniero José Isabel Blandón (padre), a la sazón poderoso director general del Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación (IRHE). En este encuentro Cochez atacó fuertemente al régimen militar por su participación en el tráfico de drogas y la gran corrupción gubernamental, dejando prácticamente sin palabras a su contraparte. La caricatura que mostramos refleja como la prensa local vio el debate: un Cochez agigantado y un Blandón minimizado.[18]

Después de este encuentro televisado – dirigido por el periodista Juan Barrera Salamanca – el régimen canceló el proyecto semanal que había promovido extensamente en la prensa nacional.

Cochez siempre ha reconocido que su experiencia radiofónica potenció al máximo su capacidad de enseñar; algo que quizá intentó replicar en sus experiencias en televisión. Aquí se hizo famoso, junto a Mario Rognoni, con el espacio “Fuego Cruzado”, transmitido a través de TVN canal 2 por 53 semanas. Justo fue aquí que conoció a Hugo Chávez, recién salido de la cárcel, a quien entrevistaron en exclusiva. [19]

Con Rognoni también compartió “Parámetro Informativo” en Radio Mía por cuatro años; y dos más estuvo con él en Canal 21. En cuanto al programa en TVN se acabó dada la conducta extremadamente crítica e irreverente de Cochez, quien no tuvo mayor reparo de denunciar a sus propios patrocinantes por la venta de licores a menores de edad.

El jurista además ha sido pluma habitual de otros tantos medios impresos. A finales de los 60 llegó a publicar algunas columnas sobre béisbol en La Estrella de Panamá. Sus primeros artículos de opinión – que datan de inicios de los años 80 –se ubican en el diario oficialista Matutino, permitido por los militares en un intento por hacer creer al mundo que había libertad de expresión en Panamá. También escribió para La Prensa y en su suplemento especial Quiubo.

Luego, logró que sus polémicas columnas fueran publicadas en otros medios de relevancia nacional como El Panamá América y La Estrella de Panamá (actualmente). Fuera de fronteras, Cochez logró captar la atención de miles de lectores con sus análisis en importantes periódicos como El Universal (Venezuela) y El Nacional (Venezuela), La Nación (Costa Rica), El País (España), El Nuevo Herald (EE.UU.) y hasta el especial semanal de “The Americas” del estadounidense The Wall Street Journal a finales de los 80.

La trayectoria de Guillermo Cochez en los medios de comunicación social le demostró que el ex-presidente de El Salvador, su compadre, José Napoleón Duarte, tenía razón cuando le aconsejaba “Métete con gente que te suba a su nivel”.

Código Alfa[editar]

El miércoles 24 de junio de 2015 – luego de diversas gestiones realizadas por Willy Cochez – Manuel Antonio Noriega hace pública, a través de la televisora local Telemetro Canal 13, su pedido de perdón al país por los errores cometidos durante su mandato.

En junio de 2015 Guillermo Cochez emprende una nueva y controversial cruzada: pedir clemencia para el “anciano” Manuel Antonio Noriega, el ex-hombre “fuerte de Panamá”. El jurista trabaja ahora –gratuitamente- en lograr para él la medida cautelar de “casa por cárcel”, alegando que hay personas que han robado millones – refiriéndose a los casos de corrupción de la administración Martinelli – y no han pasado cerca de una prisión.

Noriega está recluido en el Centro Penitenciario El Renacer, en las riberas del Canal de Panamá, desde el 12 de diciembre de 2011 cuando llegó procedente de Francia. Autoridades de ese centro penitenciario, donde es apodado “el Alfa”, se han visto obligados a trasladarlo varias veces de emergencia a un centro médico debido a las complicaciones de salud que presenta como consecuencia de las muchas enfermedades crónicas que padece a sus 81 años de edad.

Cochez ha dicho en medios de comunicación que no se trata de una petición de la familia de Noriega, sino una “cuestión de respetar los derechos humanos”. Sobre todo, cuando siendo la pena máxima en Panamá en el tiempo que se le condenó de 20 años, ya la ha cumplido en exceso.[20]

La iniciativa del ex-embajador, como era de esperarse, ha causado una gran polémica en el istmo, pues a Noriega se le acusa de ser responsable de terribles delitos durante la dictadura militar de ese país.

En 1992, el ex-hombre fuerte fue juzgado en los Estados Unidos y sentenciado a una pena de 40 años de reclusión, por narcotráfico. Gracias a una reducción de condena, sólo cumplió 20 años de prisión; pero fue extraditado a Francia donde fue condenado a siete años de cárcel por lavado de dinero hasta que un juez galo, en septiembre de 2011, le concedió la libertad.

De la parisina Prisión de La Santé es extraditado a Panamá – con la aprobación de EE.UU. – para afrontar sentencias por el homicidio de varios de sus opositores como el italo-panameño Hugo Spadafora y el mayor Moisés Giroldi; así como por la desaparición de otras personas y acusaciones de violación a los Derechos Humanos durante su régimen que suman 60 años de prisión. Sin embargo, de acuerdo a la legislación panameña, las penas no son acumulativas – y en virtud de las leyes vigentes para cuando Noriega presuntamente cometió los crímenes – lo máximo que podría cumplir son 20 años de prisión. Por otra parte, el beneficio de “casa por cárcel” puede ser otorgado a reos con más de 71 años de edad. Ante este panorama, Cochez expone que Noriega ya ha cumplido con sus condenas.

Cabe destacar que en esta nueva situación otro de los asuntos que resalta es el hecho de que quien se ha comprometido a ayudar al ex-dictador es uno de sus muchos perseguidos políticos. Willy Cochez no sólo fue encarcelado por Noriega, sino que se dice que, después de la invasión de Panamá por parte de los marines estadounidenses, se encontró en casa del militar una lista de los principales enemigos de Noriega y entre cuyos nombres se encontraba el de Guillermo Cochez.

Hasta la fecha, el diplomático ha dicho que como católico ha aprendido que el perdón es fundamental para una vida plena. Incluso dijo a medios locales que su acercamiento con Noriega es una forma de promover la paz en su país. “Noriega es el panameño que más tiempo ha estado preso”, insiste.

Cochez contó además que la conversación que sostuvo con el histórico personaje para iniciar el proceso de solicitud de casa por cárcel se realizó el viernes 12 de junio de 2015 frente a dos de sus hijas. Relató que esa primera interacción duró más de una hora; tiempo que le permitió al abogado confirmar que el ex-militar enfrenta dificultades para caminar, pero que mantiene una total lucidez. “Sentí que me encontré con la misma persona de hace más de veinticinco años, sólo que metida en un cuerpo muy deteriorado”.[21] [22] [23]

El miércoles 24 de junio de 2015 – luego de diversas gestiones realizadas por Willy Cochez – Manuel Antonio Noriega hace pública, a través de la televisora local Telemetro, su pedido de perdón al país por los errores cometidos durante su mandato. Seguido de aquella impactante declaración, Cochez participó activamente en una serie de entrevistas exclusivas desarrolladas por ese canal de televisión a través de las que se midió la reacción nacional ante dicho suceso.[24]

Fuera de las fronteras panameñas, el acontecimiento también fue registrado a través de diversos medios, entre ellos el canal centroamericanos CB24, en el que el jurista tuvo un espacio especial de análisis y reflexión.[25]

El artista[editar]

Willy Cochez, como todos los seres humanos, tiene otras pasiones fuera de su profesión y vida familiar: La pintura. Hizo sus primeros trazos en 1973, pero la dinámica de su vertiginosa carrera lo obligó a olvidarse del lienzo por unos treinta años. A inicios del Siglo XXI, Cochez retomó el hábito del pincel y comenzó a crear obras abstractas, utilizando como fuente de inspiración su amor a la naturaleza y los colores del mundo.

Durante su carrera como diplomático realizó varias obras y hasta llegó a montar exposiciones públicas en el exterior: una en la sede de la Misión de Panamá en la OEA en Washington y otra en su residencia allá. En la sede de la OEA se encuentran algunas de sus pinturas, y en suelo panameño varias de sus creaciones han sido utilizadas como elemento decorativo en empresas locales y extranjeras.

“No vivo de la pintura sino de mi profesión de abogado. Para mí es un relajamiento espiritual. No tengo escuela de pintor ni tampoco quiero ser un buen pintor. Le regalo o vendo mis cuadros al que le gusten”, enfatizó Cochez luego que el embajador de Venezuela en la OEA, Roy Chaderton, lo acusó airadamente de ser un “muy mal pintor”.

La madera es el lienzo usado para crear sus obras “abstractas”, cargadas de su amor por la naturaleza y los colores de las cosas. La materia prima, algunas son “viejísimas” y, “las consigo en supermercados y construcciones”, explicó en esa oportunidad cuando reveló algunas de sus costumbres a la hora de crear su arte. [26] [27] [28]

Publicaciones[editar]

Además de cientos de artículos de prensa y escritos en más de cincuenta años de intensa actividad política, Guillermo Cochez publicó en 2004 el libro “Nociones en Derecho Comercial”, el cual es utilizado para dictar el curso de Derecho Comercial I en la Universidad de Panamá.

Luego, entre 2008 y 2009, celebra la impresión de su autobiografía “Las montañas Sí se mueven”. En él, narra los detalles más sorprendentes de su vida familiar, su carrera como jurista y su desempeño político.

En 2015, pocos meses antes de su cumpleaños número 70, emprende el reto de escribir la segunda edición de su autobiografía. En ella, el “diplomático inconveniente” complementa sus memorias sobre los acontecimientos que sobrevinieron después de su nombramiento como embajador de Panamá ante la OEA, su destitución, sus nuevos enfrentamientos con Ricardo Martinelli, ahora expresidente y procesado judicialmente en Panamá por presuntos delitos de corrupción y tráfico de influencia durante su mandato; así como su postura de otorgar ciertas medidas humanitarias a favor de uno de su más grandes enemigos del pasado, el ex hombre fuerte de Panamá, Manuel Antonio Noriega, quien permanece preso en ese país.

Honores[editar]

Homenaje por 20 años de labor en la Universidad de Panamá.- Entregado por el entonces Rector Julio Vallarino y el Decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Panamá. 30 de agosto de 2001.

“Orden Nacional Juan Mora Fernández”.- En el grado de Gran Cruz de Plata, otorgada por la Presidenta de la República de Costa Rica Laura Chinchilla. 24 de noviembre de 2011.

“Orden del Exilio Rómulo Betancourt”.- Otorgada por la comunidad venezolana en Miami, Florida el 24 de mayo de 2012.

“Ilustre defensor de la libertad y la democracia”.- Reconocimiento de la comunidad venezolana en Miami, Florida, el 18 de febrero de 2013. Al acto asistió el entonces alcalde de Doral Luigi Boria y al Administrador, Joe Carollo, quienes entregaron a Guillermo Cochez la llave de la ciudad.[29] [30]

“Premio Francisco de Miranda”.- Otorgado por el Instituto Interamericano para la Democracia. Miami, Florida, 14 Marzo de 2013. [31] [32] [33] [34]

Enlaces externos[editar]

Portal oficial Guillermo Cochez: http://www.guillermocochez.com/ o http://www.willycochez.com/

Twitter Guillermo Cochez: http://twitter.com/willycochez

Canal Youtube Guillermo Cochez: https://www.youtube.com/channel/UCCoqDHVhUlXXDxppUHpHd1w

Referencias[editar]

  1. http://guillermocochez.com/a-los-100-anos-de-mi-padre/
  2. http://guillermocochez.com/tras-48-anos-del-crimen-de-remon/
  3. http://guillermocochez.com/cochez-aprovecho-la-gira-a-caracas-para-sus-contactos/
  4. http://www.guillermocochez.com/wp-content/uploads/2015/08/guia_ciudad_panama.pdf
  5. http://guillermocochez.com/nuevo-embajador-de-panama-ante-la-oea/
  6. http://guillermocochez.com/por-que-la-oea-va-a-extranar-a-guillermo-cochez/
  7. https://www.youtube.com/watch?list=PLrln--T_IGTY0pE6FBMNIB8EUh0WbPQLZ&v=6D-gMLcPcp0
  8. http://guillermocochez.com/la-historia-del-hombre-que-reavivo-los-rumores-de-la-muerte-de-chavez/
  9. http://guillermocochez.com/videos-maduro-no-es-venezolano/
  10. http://guillermocochez.com/presidente-correa-bloquea-en-twitter-a-willy-cochez/
  11. http://guillermocochez.com/para-entender-el-caso-de-galo-lara-yepes/#more-3106
  12. https://www.youtube.com/watch?v=m0Zbn3YcA64
  13. http://guillermocochez.com/cable-wireless-se-queda-con-b-34-5-millones-del-estado/#more-3683
  14. http://guillermocochez.com/quien-es-el-afortunado-aaron-mizrachi-alias-ronny/
  15. http://guillermocochez.com/hay-plena-libertad-de-expresion-en-panama/
  16. http://guillermocochez.com/es-la-lucha-contra-la-corrupcion-integral/
  17. http://guillermocochez.com/martinelli-evasor-de-impuestos/
  18. http://guillermocochez.com/wp-content/uploads/2015/06/Cochez-Medios.jpg
  19. http://guillermocochez.com/el-chavez-que-yo-conoci/
  20. http://guillermocochez.com/noriega-que-se-pudra-en-la-carcel/
  21. http://guillermocochez.com/noriega-esta-pendiente-de-todo/
  22. http://guillermocochez.com/lo-que-me-pago-noriega/#more-3442
  23. http://guillermocochez.com/manuel-antonio-noriega-pide-perdon-25-anos-despues/
  24. https://www.youtube.com/watch?v=NFj4Rd9Al9o
  25. https://www.youtube.com/watch?v=8SL1MTFWsuQ
  26. http://guillermocochez.com/cochez-no-quiero-ser-un-buen-pintor/
  27. http://guillermocochez.com/arte-y-gastronomia-por-una-buena-causa/
  28. http://guillermocochez.com/festejan-cinco-anos-en-panama/
  29. http://guillermocochez.com/las-naciones-no-tienen-intereses/
  30. http://guillermocochez.com/gracias-willy/
  31. http://guillermocochez.com/video-premio-francisco-de-mirandaa-los-defensores-de-la-libertad-y-la-democracia-otorgado-al-embajador-guillermo-cochez/
  32. http://guillermocochez.com/distinguen-a-guillermo-cochez/
  33. http://tv.noticias24.com/video/videos/mirar/16370/Guillermo-Cochez-es-galardonado-con-el-premio-Fra
  34. http://www.martinoticias.com/media/video/20503.html