Griegos bizantinos

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Los griegos bizantinos o bizantinos (en griego: Βυζαντινοί) es un término convencional utilizado por los historiadores modernos para referirse a los griegos medievales o ciudadanos helenizados del Imperio bizantino, centrado principalmente en Constantinopla, el sur de los Balcanes, las islas griegas, Asia Menor (actual Turquía) , Chipre y los grandes centros urbanos del Cercano Oriente y el norte de Egipto. La identidad de los griegos bizantinos ha tomado muchas formas en el nombre, con variantes como Romaioi o Romioi (que significa «romanos»), Graikoi (que significa «griegos»), «bizantinos», y «griegos bizantinos».

La estructura social de los griegos bizantinos fue apoyada principalmente por una base rural agraria, que consistió en el campesinado, y una pequeña fracción de pobres. Estos campesinos vivían dentro de los tres tipos de asentamientos, el chorion o pueblo, el agridion o aldea, y el proasteion o estado. Muchos disturbios civiles que tuvieron lugar durante la época del Imperio bizantino se atribuyeron a las facciones políticas dentro del imperio en lugar de esta gran base popular. Soldados de entre los griegos bizantinos fueron reclutados en un principio de entre los campesinos y entrenados sobre una base anual. A medida que el Imperio bizantino entró en el siglo XI, muchos de los soldados en el ejército eran profesionales hombres en armas o mercenarios.

La educación dentro de la población griega bizantina hasta el siglo XII era más avanzada que en Occidente, sobre todo en el nivel de escuela primaria, que incremento las tasas de alfabetización. El éxito llegó fácilmente para los comerciantes griegos bizantinos, que gozaban de una posición muy fuerte en el comercio internacional. A pesar de los desafíos que enfrentaban contra los comerciantes italianos, se las arreglaron para mantener su posición durante la segunda mitad de existencia del imperio. El clero también tenía un lugar especial, no sólo tenía más libertad que sus colegas occidentales, sino también el mantenimiento de un patriarca en Constantinopla, que fue considerado como el equivalente del papa. Esta posición de fuerza se había acumulado con el tiempo, porque a comienzos del imperio, bajo Constantino el Grande (306-337), sólo una pequeña parte, aproximadamente el 10% de la población era cristiana.

El idioma de los griegos bizantinos desde la época de Constantino había sido el griego, aunque el latín fue la lengua de la administración. Desde el reinado del emperador Heraclio (610-641), el griego no sólo fue el idioma predominante entre la población, sino que también reemplazó al latín en la administración. La distribución del imperio tenía al principio un carácter multi-étnico que, después de la pérdida de las provincias donde no se hablaba griego, llegaron a ser dominados por los griegos bizantinos. Con el tiempo, la relación entre ellos y el occidente, en particular con el Sacro Imperio Romano Germánico y la Europa Franca, se deterioraron. Las relaciones fueron aún más dañados por un cisma entre romanos occidentales y orientales ortodoxos que llevó a los griegos bizantinos a ser etiquetados como herejes. Después de la coronación de Carlomagno en 800, los griegos bizantinos no fueron considerados por los europeos occidentales como los herederos del Imperio romano, sino como parte de un reino oriental conformado por pueblos griegos. Sin embargo, el Imperio bizantino fue la otra mitad del Imperio romano tras la caída del poder imperial romano en Occidente.

Fuentes[editar]