Gerardo Machado

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Gerardo Machado y Morales
Gmachado.PNG

Coat of arms of Cuba.svg
Presidente de la República de Cuba
20 de mayo de 1925-24 de agosto de 1933
Vicepresidente Carlos de la Rosa
Predecesor Alfredo Zayas
Sucesor Alberto Herrera y Franchi
(interino)

Alcalde de Santa Clara
1899-1902

Información personal
Nacimiento 28 de septiembre de 1871
Bandera de Cuba Camajuaní, Cuba
Fallecimiento 29 de marzo de 1939 (67 años)
Bandera de Estados Unidos Miami Beach, Florida, Estados Unidos
Nacionalidad Cubana Ver y modificar los datos en Wikidata
Religión católica
Partido político Partido Liberal
Familia
Cónyuge Elvira Machado Nodal
Hijos Laudelina, Ángela Elvira y Berta Machado y Machado
Información profesional
Ocupación Político, Militar y Empresario

Gerardo Machado y Morales (Camajuaní, Cuba, 28 de septiembre de 1871Miami Beach, Estados Unidos, 29 de marzo de 1939) fue un militar y político cubano, que sirvió como general a favor de su país en la Guerra de Independencia contra España y sirvió como quinto presidente de la República de Cuba (1925–1933).

Machado ingresó a la presidencia con una amplia popularidad y apoyo de los principales partidos políticos. Cabe destacar que durante su administración se realizaron obras que perduran hasta el día de hoy: el Capitolio de La Habana y la Carretera Central. Aquellas obras públicas y otras «menores» caracterizaron su gestión dado a que puso énfasis en la impulsión de ellas para absorber el desempleo que entonces azotaba a la isla. Sin embargo, su apoyo disminuyó con el tiempo, puesto que reformó la Constitución de 1901 para perpetuarse en el poder. A medida que las protestas y rebeliones se volvían más estridentes debido al impacto del crac del 29 en Cuba, su administración redujo la libertad de expresión y recrudeció la represión, cosa que significó por parte de su mandato la lenta transición a una dictadura. Finalmente, en 1933, fue obligado a dimitir a favor de un gobierno provisional encabezado por Carlos Manuel de Céspedes y Quesada (hijo de su homólogo padre a quien se considera padre de la patria)[1]​ y mediado por el embajador estadounidense Sumner Welles.[1]

Fue admirador confeso de Benito Mussolini, dictador de la Italia fascista,[2]​ lo cual junto a la utilización cuerpos paramilitares amparados por el Estado mientras gobernaba, hizo que fuese catalogado como un «fascista tropical» o un «Mussolini tropical».[3][4]

Comienzos[editar]

Nació el 28 de septiembre de 1871 en Camajuaní, una localidad ubicada en la Provincia de Las Villas (hoy la Provincia de Villa Clara). Su familia era de origen canario y al no poseer grandes fortunas esta se ubicaba en un estrato medio. Pasó su infancia en la pequeña granja de ganado de su familia.[5]​ Llegada su adultez, se casó con su prima Elvira Machado.

Durante la Guerra de los Diez Años contra España (1868–1878), el padre de Machado se unió al bando de los rebeldes cubanos liderados por Carlos Manuel de Céspedes del Castillo, donde alcanzó el rango de mayor. En 1895, a la edad de veinticuatro años, al igual que su padre, esta vez Machado se une a la causa cubana contra el decadente Imperio español que en 1898 fue definitivamente derrotado por Cuba con el apoyo de Estados Unidos. No obstante, este último país fue ambivalente dado que estaba interesado en poder tener una hegemonía en el mercado del Caribe, ante lo cual Cuba era estratégica.

Esta derrota para España fue dura ya que perdería sus últimas colonias: Cuba y Filipinas. Resultado del interés mencionado de EE.UU sobre el Caribe, fue la Enmienda Platt, la cual futuramente Machado como presidente se habría comprometido a intentar de retirar de la Constitución de Cuba de 1901.[6]​ Dicha enmienda fue incrustada en la carta magna cubana una vez constituidos como república y hacía legal la intervención de tropas del gobierno norteamericano si la situación lo ameritaba según su arbitrio de acuerdo a lo estipulado en el artículo III de aquel tratado bajo el pretexto de salvaguardar la independencia cubana.[7]

Durante la ocupación estadounidense de Cuba mientras se hacían preparativos para que Cuba fuese una república, Machado sirvió como alcalde de Santa Clara en 1899.[5]​ Poco después de asumir el cargo de alcalde, un incendio misterioso quemó los registros de su pasado criminal, ocultando a los estadounidenses el hecho de que, antes de la guerra de independencia, Machado y su padre eran ladrones de ganado.[5]​ Un hecho que no pudo ocultar fue que solo tenía tres dedos en su mano izquierda, el resultado de su vida temprana en una carnicería en Camajuaní.[5]

Carrera política[editar]

Una vez terminada la guerra, Machado vuelca sus acciones a la política y los negocios. Durante la administración del presidente General José Miguel Gómez (1909–1913), fue nombrado como inspector de las Fuerzas Armadas (que estaban en formación) y participó en varios puestos de gobierno.[5]​ Poco después, se dedicó a la agricultura y cargos gerenciales. Estuvo involucrado en una serie de empresas como la del ingenio azucarero The Central Carmita o la Compañía Cubana de Electricidad.[5]

Guerra Chambelona[editar]

José Miguel Gómez, ex-presidente de Cuba (1909–1913), del cual Machado fue ministro del interior. Gómez participó como general al mando del alzamiento liberal en la Guerra Chambelona, donde Machado tomó parte por ese bando.

En 1917, Machado — que militaba en el Partido Liberal — estuvo involucrado en la Guerra Chambelona. El nombre de este conflicto fue conocido con el nombre de «Chambelona» debido a una tonada con ese título que identificaba a los liberales cubanos de la década de 1910. Este conflicto fue producto de que el entonces presidente conservador, el general Mario García Menocal, se presentaba como candidato presidencial en las elecciones presidenciales de 1916 para postular su re-elección, y al conocerse de forma preliminar la victoria del candidato liberal Alfredo Zayas, el gobierno decidiera violentar las elecciones mediante el fraude y proclamar la re-elección del presidente presidente Menocal.

Como consecuencia de lo hecho por el gobierno de Menocal, el 12 de febrero de 1917, ocurrió el estallido de la guerra que se conocería como La Chambelona.[8]​ En Oriente y en Camagüey ésta fue encabezada por elementos del ejército regular. Los liberales alzados en armas lograron dominar el territorio de la provincia de Camagüey, así como la ciudad de Santiago de Cuba. El expresidente y Gral. José Miguel Gómez se puso al frente de los alzados y marchó contra las fuerzas gubernamentales hacia La Habana. En apoyo del gobierno salió el embajador estadounidense William Elliott Gonzales, quien lanzó una proclama en la que se anunciaba a los alzados que el gobierno de su país los consideraría sus enemigos y no reconocería su victoria, aferrándose así al pie de la letra según lo establecido en la Enmienda Platt. Ésta proclama debilitó el alzamiento liberal del que Machado formaba parte. No debe pasar desapercibido que en esta guerra se decía que los liberales eran pro-alemanes (cuando estos no tenían nada que ver con los germanos en guerra con estadounidenses),[8]​ lo cual fue ocupado como pretexto por las fuerzas de Menocal. Cabe destacar que siguiendo las pautas de las autoridades estadounidenses, el gobierno conservador declaró la guerra al Imperio Alemán el 7 de abril de ese mismo año,[9]​ lo cual fue una declaración meramente testimonial dado a que no existió enfrentamiento entre ambas naciones.

El propio presidente Menocal asumió la dirección de la campaña militar, trasladando los altos mandos del ahora constituído Ejército y la Marina de Guerra al Palacio Presidencial. En menos de tres meses fueron vencidos los liberales. Prisioneros de guerra quedaron el General Gómez, Machado, Zayas y sus hombres. Sin embargo, sin estar aún sofocado el levantamiento se realizaron las elecciones complementarias. Las tropas regulares ocuparon los colegios electorales y aseguraron el triunfo de Menocal.

Presidencia[editar]

Su camino a la presidencia está ligado con la alianza entablada con Zayas, su congénere liberal y compañero de armas en la Chambelona, quien finalmente fue presidente para el período 1921–1925. En las elecciones de 1924 logró derrocar a Menocal que volvía a postularse a la presidencia. El lema de campaña de Machado fue «Agua, Carreteras y Escuelas».[10]

Primer período (1925–1929)[editar]

Tras ser finalmente electo Presidente de la república, asumió el cargo el 20 de mayo de 1925. Se destaca por decir que al final de su mandato pediría la abrogación de la Enmienda Platt.[6]​ Llegó al poder en un momento que los precios mundiales del azúcar caían, pero pese a eso su primer mandato coincidió con un período de prosperidad dado que la inversión de Estados Unidos en la industria azucarera aún así se expandió. Dada la bonanza, el gobierno de Machado se embarcó en un ambicioso programa de obras públicas. Quería hacer de su país la «Suiza de las Américas». Esto permitió que Machado tuviese una opinión favorable de parte de los cubanos.[11]

Entre las obras públicas realizadas durante la administración de Machado, se encontraba la Carretera Central de Cuba que hoy recorre prácticamente toda la isla, desde Pinar del Río al oeste hasta Santiago de Cuba, una distancia de más de 700 millas. Machado también fue responsable de la construcción de El Capitolio, el elegante hogar del Congreso cubano de 1929 a 1959. El nuevo edificio, diseñado por Raúl Otero y Eugenio Rayneri Piedra y construido entre 1926 y 1929, tenía un diseño neoclásico que poseía elementos prestados del edificio del Capitolio de los Estados Unidos y del Panteón de París. Su propósito era retratar el optimismo, la confianza y la elegancia de la nueva democracia.

Además, en este periodo se realizó la ampliación de la Universidad de La Habana y la expansión de sus instalaciones de salud. Otros edificios clave construidos bajo su administración fueron el Hotel Nacional de Cuba, el Centro Asturia (hoy Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana), el Edificio Bacardí y el Hotel Presidente. También patrocinó un proyecto de ley de reforma arancelaria en 1927 que brindaba protección a ciertas industrias cubanas. A pesar de estas obras y logros económicos corolarios, la dependencia de Cuba sobre el azúcar continuó y la influencia e inversiones de los Estados Unidos aumentaron.

Segundo período (1929–1933)[editar]

Cosme de la Torriente y Peraza, presidente cubano de la Liga de las Naciones en la década de 1920 declaró:

En 1925, el general Machado sucedió al Dr. Zayas como presidente. A pesar de su promesa de no presentarse a la reelección, Machado intentó modificar la Constitución de 1901 para poder mantenerse en el poder. Como resultado, un estado generalizado de desorden público se volvió casi permanente. Fue bajo estas circunstancias que Machado fue reelegido sin oposición en 1928.[12]

Rafael Trejo González se convirtió en un martir del movimiento estudiantil contra la dictadura de Machado.

Sus detractores afirmaron que se volvió despótico y forzó su camino hacia un segundo mandato. A lo largo de su campaña durante las elecciones generales de 1924, Machado declaró en numerosas ocasiones que no aspiraba a ser reelegido, pero solo dos años después de su presidencia cambió de opinión. En 1927, Machado impulsó una serie de enmiendas constitucionales para permitirle buscar la reelección, que obtuvo en las elecciones presidenciales de 1928. Este acto de continuismo, junto con la creciente depresión económica causada por un descenso relativo de los precios del azúcar a partir de 1925 que tuvieron su agravación debido al crac de 1929 generaron un gran descontento popular y movilizaciones, las que Machado intentó reprimir severamente. Este panorama condujo a una inestabilidad política, social y económica significativa.

Machado también se enfrentó a la reacción de los estudiantes universitarios de la Universidad de La Habana (prácticamente la única del país) después de la formación del Directorio Estudiantil Universitario en 1927. Después de varias protestas, y la muerte de los miembros de DEU (siendo la más impactante la del dirigente estudiantil Rafael Trejo) Machado cerró aquella universidad en 1930. También es digno de destacar que durante este mandato fue asesinado el joven dirigente comunista Julio Antonio Mella, quien se tornó en un ferviente activista anti-Machado. El asesinato fue llevado a cabo en Ciudad de México por unos sicarios de Machado, mientras el joven cubano se encontraba con su novia ítalomexicana Tina Modotti.[13]​ El futuro premio nobel de literatura chileno Pablo Neruda más tarde dedicaría a Mella palabras como que Mella tenía «aquella exuberancia incomparable de vida, puesta con la pasión de una juventud extraordinaria al servicio de la Revolución».[14]

El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Cordell Hull, escribió el 1 de mayo de 1933, en un telegrama al entrante Embajador de los Estados Unidos en Cuba, Sumner Welles, con respecto a las reformas constitucionales de Machado de 1927:

Bajo los términos de la Constitución cubana, promulgada en 1902, las enmiendas a la Constitución propuestas por el Congreso no entraron en vigor hasta que fueran aprobadas por una asamblea constituyente específicamente elegida para tal fin. En consecuencia, luego de que el proyecto de reforma constitucional fuera promulgado por el Congreso cubano, se realizaron elecciones para los delegados a la asamblea constituyente y se eligió a los delegados como una forma revisada del llamado "Código Electoral Coronado", las revisiones seleccionadas, en su gran mayoría, por miembros de la Cámara y el Senado existentes, y en la mayoría de los casos los Senadores y Representantes mismos sirvieron como delegados a la asamblea constituyente. Es obvio que la revisión del Código Electoral hizo posible en este momento la elección de delegados favorables a la prórroga de los términos del Presidente, de los miembros del Senado y de los miembros de la Cámara de Representantes, y que tales delegados de ninguna manera fueron elegidos por el voto libre del propio pueblo cubano. La asamblea constituyente así seleccionada se reunió en el mes de abril de 1928. Bajo los términos de la Constitución existente, los deberes de la asamblea constituyente estaban "limitados a aprobar o rechazar la enmienda votada por los cuerpos co-legislativos". A pesar de esta clara disposición y la clara intención de la misma, la asamblea constituyente revisó completamente varias de las disposiciones del proyecto presentado por el Congreso cubano. Parecería que había una razonable medida de duda de que la asamblea constituyente actuó "ultra vires". La Corte Suprema de Cuba, sin embargo, se ha abstenido constantemente de desviar una decisión sobre esta cuestión.

Machado sobrevivió varios intentos de asesinato. El más famoso fue orquestado por un grupo de oposición violento: el ABC (conocidos coloquialmente como «abecedarios»), que primero asesinó al presidente del Senado cubano, Clemente Vázquez Bello. Luego de aquel evento, calculando que Machado asistiría al funeral, habían construido un túnel para llegar a la cripta de la familia Vázquez en el cementerio Colón de La Habana y plantaron allí un artefacto explosivo. El plan fracasó cuando la familia decidió enterrar a Vázquez en su natal Santa Clara, donde Machado fuese alcalde.[15]

Hubo numerosos asesinatos y asesinatos cometidos por la policía y el ejército bajo la administración de Machado. El alcance de su participación en estos aún se discute. Escribiendo al Secretario de Estado de los Estados Unidos, el 5 de enero de 1933, el embajador de los Estados Unidos en Cuba, Harry Frank Guggenheim señaló lo siguiente:

Anoche personalmente llamé al Secretario de Estado [cubano] con respecto a Hernández y me aseguraron que no había motivo de aprehensión en este u otros casos. Hernández o Álvarez murieron poco después de la medianoche en un hospital al que lo trajeron con una bala en la cabeza. Ferrara [el Secretario de Estado cubano] esta mañana explicó que había averiguado anoche que ninguna persona llamada Hernández estaba bajo arresto. Estos asesinatos de prisioneros han conmovido profundamente a la opinión pública y han fortalecido la creencia de que ninguna persona bajo arresto está a salvo de la venganza oficial.[16]

Al día siguiente, Harry Frank Guggenheim informó al Secretario de Estado de EE.UU:

Vi al presidente [Machado] esta mañana. No intentó negar la responsabilidad del gobierno por los recientes asesinatos de estudiantes, que calificó como un error estúpido.[17]

Escribiendo al Secretario de Estado de EE.UU, el 8 de abril de 1933, el cónsul norteamericano en Cuba, Edward Reed señaló:

Según la información proporcionada a la Embajada por fuentes que se cree confiables, hubo varios homicidios en La Habana el 6 de abril y en sus cercanías. La policía secreta arrestó a un joven llamado Carlos Manuel Fuertes en las afueras del Teatro Payret en La Habana. Se dice que Fuertes fue miembro de la dirección estudiantil. Más tarde en la noche, su cuerpo fue encontrado cerca de la Eremita de las Catalinas en la calle Ayesteran.[18]

Desenlace[editar]

La anarquía ya se había desatado en todo el país y la venganza contra los machadistas así como la represión de su gobierno fue total. Ante esto, Machado sin nada de apoyo, dimitió. Luego de esto se creó entonces un gobierno provisional pactado entre el ABC y el intervencionismo norteamericano representado por el embajador Welles, que tuvo a Carlos Manuel de Céspedes y Quesada (hijo del héroe nacional homólogo) como presidente.

Pese a los esfuerzos por estabilizar la situación, el gobierno de coalición nacional apenas duró un mes y el 4 de septiembre de 1933 un grupo de sargentos liderados por Fulgencio Batista dieron un golpe de Estado y se hicieron con el control del Ejército. El Directorio Estudiantil Universitario vio en esta insubordinación su gran oportunidad y pactó con los sargentos la formación de un nuevo gobierno. Entre ambos no había afinidad ideológica o de clase (unos eran campesinos y los otros intelectuales y universitarios), pero sí generacional, lo que unido a su afán de alcanzar el poder y establecer una democracia nacionalista les convirtió en compañeros de viaje.

El catedrático universitario en medicina de la Universidad de la Habana, Ramón Grau San Martín, fue electo presidente del nuevo gobierno, mientras que Batista fue ascendido a general y nombrado nuevo jefe de las Fuerzas Armadas.

Retiro, nivel de aprobación y muerte[editar]

Cripta de Gerardo Machado y su esposa Elvira.

El comunista y destacado poeta e intelectual cubano Rubén Martínez Villena lo llamó «Asno con Garras», pues su formación académica fue casi nula, calificativo con el cual se le conoció posteriormente. Por su parte, el norteamericano Langston Hughes lo llamó «a nice fat president» al interpretar según sus planteamientos el intervencionismo de su país así: «la dominación yanqui/ mantiene a un gordo y lindo presidente/ en una pequeña nación muerta de hambre».[19]​ Por último, Alejo Carpentier se inspiró en él para escribir su "Retrato de un dictador" en 1933.

Sin volver a figurar en política, murió en Miami Beach el año 1939. Sus restos descansan en el Caballero Rivero Woodlawn Park North Cemetery and Mausoleum.


Predecesor:
Alfredo Zayas
Coat of arms of Cuba.svg
Presidente de la República de Cuba

19251933
Sucesor:
Alberto Herrera y Franchi
(interino)


Referencias[editar]

  1. a b «Protagonismo "isleño" en Cuba (1933–1940)». Archive.is. Archivado desde el original el 13 de julio de 2012. Consultado el 16 de enero de 2018. 
  2. «Dinámicas del Cambio Político en Cuba». Otro lunes. Consultado el 16 de enero de 2018. 
  3. Marsiske, 1999, p. 135.
  4. «Imaginarios: Daniel Chavarría, Premio Nacional de Literatura». Librínsula. Consultado el 16 de enero de 2018. 
  5. a b c d e f «Machado from the history of Cuba, by Jerry A. Serra». History of Cuba. Consultado el 16 de enero de 2018. 
  6. a b «¿Gerardo Machado fue realmente el asno con garras?». Cubanet. Consultado el 16 de enero de 2018. 
  7. «Enmienda Platt de 1901». Archívos jurídicos de la UNAM. Consultado el 16 de enero de 2018. 
  8. a b «1917: cuando Cuba entró en la Guerra Mundial». Trabajadores.cu. Consultado el 18 de enero de 2018. 
  9. "El Libro de Cuba. Obra de Proganda Nacional. La Habana. 1925"
  10. «Gerardo Machado y Morales Facts». Biography.yourdictionary.com. Consultado el 18 de septiembre de 2016. 
  11. «Constitución de 1901». Hi Cuba. Consultado el 16 de enero de 2018. 
  12. Noel, Katherine (19 de enero de 1940). «Cuba, America and the War». Foreign Affairs. Consultado el 18 de septiembre de 2016. 
  13. Vidal Costa, 2015, p. 230.
  14. «Al reencuentro con Mella los jóvenes cubanos». ACN.cu. Consultado el 17 de enero de 2018. 
  15. Estrada, 2007, p. 174.
  16. American Republic, 1933, p. 270.
  17. American Republic, 1933, p. 271.
  18. American Republic, 1933, p. 275.
  19. Hughes, Langston (2001). «Merry Christmas». The Collected Works of Langston Hughes: The poems, 1921-1940. Vol. 1 (en inglés, traducción nuestra). University of Missouri Press, Columbia and London. p. 199. 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]