Funcionario de prisiones

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Archivo:Finnish female prison guard.jpg
Guarda de prisión finlandesa

En España, los cuerpos de funcionarios de instituciones penitenciarias dependen de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias que acualmente se integra en el organigrama del Ministerio del Interior (anteriormente se integraba en el Ministerio de Justicia).

Las prisiones militares, que están integradas en el organigrama del Ministerio de Defensa dentro de la Subdsecretaria de Defensa, son instituciones penitenciarias que se rigen, además de por las mismas leyes que las prisiones civiles (Ley orgánica General Penitenciaria y Reglamento Penitenciario) por otro específico de la Jurisdicción Militar, el Reglamento Penitenciario militar. El servicio de vigililancia interior de estas prisiones está encomendado a los Celadores de Prisiones Militares. Que a diferencia de las prisiones civiles no son fucionarios sino personal laboral (Técnicos Superiores)

Entre las funciones del funcionario de prisiones así como de los Celadores de Prisiones Militares, figuran la vigilancia y el cuidado de los presos, apostándose en lugares estratégicos del recinto como accesos o puestos de vigilancia o a través de los monitores de las cámaras de vigilancia. El funcionario se encarga de encerrar a los presos en sus celdas y permitir que salgan en los tiempos de ocio previstos. Registra las celdas en busca de drogas o armas.

Puede requerir ayuda médica para alguno de los encarcelados, o proporcionarla. También realizan labores dentro de las instalaciones del centro penitenciario: biblioteca, talleres, etc. Interviene en el registro de los internos a su llegada a la cárcel, su identificación así como la tramitación de sus expediententes peniteniarios y judiciales. El funcionario de prisiones puede ocuparse de distribuir algunos de los bienes comprados por los presos, como tabaco o chocolatinas.[1] Del mismo modo, participan el las tareas de tratamiento penitenciario, reeducación y reinserción social, y en todo tipo de tareas administrativas y burocráticas en el ámbito penitenciario.

El puesto de funcionario de prisiones o de Celador de prisiones, en el ámbito militar, puede constituir una actividad peligrosa. En concreto, en España los funcionarios, no sólo los que han estado a cargo de presos de ETA, han recibido amenazas y han sufrido atentados a cargo de la banda terrorista. A partir de 1989, los funcionarios se convirtieron en objetivo específico de ETA a través de un comunicado emitido por la banda. A partir de ese año, han sido asesinados en España seis funcionarios y secuestrado uno de ellos. El secuestro de Ortega Lara en 1996 fue especialmente dramático y llegó a conmocionar el país. Ortega estuvo en poder de la banda durante 532 días. Los terroristas lo tuvieron encerrado en un zulo insalubre y sin luz hasta que fue rescatado por la guardia civil.[2]

En la actualidad, dentro del colectivo "Funcionarios de Instituciones Penitenciarias" se pueden englobar varios Cuerpos, con diferentes especialidades cada uno.

  • Cuerpo de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias.
  • Cuerpo Especial de IIPP.
  • Cuerpo Superior de Técnicos de IIPP, con 3 areas: Ciencias jurídicas, Ciencias de la conducta y Gerencia.
  • Cuerpo de Enfermeros de IIPP.
  • Cuerpo Facultativo de IIPP

Referencias[editar]