Florentino Asensio Barroso

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Beato Florentino Asensio Barroso

Obispo de Euroea in Epiro
11 de noviembre de 1935 - 9 de agosto de 1936
Predecesor Pedro Dionisio Tibiletti
Sucesor Alfredo del Tomba

Administrador apostólico de Barbastro
11 de noviembre de 1935 - 9 de agosto de 1936
Predecesor Nicanor Mutiloa e Irurita, C.SS.R.
Sucesor Arturo Tabera Araoz, C.M.F.
Información religiosa
Ordenación sacerdotal 1 de junio de 1901
Ordenación episcopal 26 de enero de 1936
Culto público
Beatificación 4 de mayo de 1997, por Juan Pablo II
Festividad 9 de agosto
Venerado en Iglesia católica
Información personal
Nacimiento 16 de octubre de 1877
Villasexmir, provincia de Valladolid, España
Fallecimiento 9 de agosto de 1936
Barbastro, Provincia de Huesca, España
Padres Jacinto Asensio González y Gabina Barroso Vásquez
Alma máter Universidad de Valladolid
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Ut omnes unum sint
(Que todos sean uno)

El beato Florentino Asensio Barroso (Villasexmir, 16 de octubre de 1877 - Barbastro, 9 de agosto de 1936) fue un prelado español, consagrado obispo en 1936. Se desempeñó de forma efectiva como administrador apostólico de la diócesis de Barbastro durante unos pocos meses antes de ser torturado y ejecutado. Fue uno de los trece obispos asesinados durante la Guerra Civil Española, víctima de la persecución religiosa. Fue proclamado mártir por la Iglesia católica y beatificado por Juan Pablo II en 1997.

Vida[editar]

Primeros años y sacerdocio[editar]

Florentino Asensio Barroso nació el 16 de octubre de 1877 en Villasexmir (Valladolid), por entonces perteneciente a la diócesis de Palencia. Era hijo de Jacinto Asensio González, vendedor ambulante, y de Gabina Barroso Vásquez, quien atendía una tienda del poblado. El matrimonio tuvo nueve hijos. Florentino recibió el bautismo en la parroquia de la Asunción de Villasexmir el 24 de octubre de ese año, y la confirmación por Don Juan Lozano y Torreira, obispo de Palencia, el 6 de junio de 1878, en la misma iglesia.

Ingresó muy joven en el seminario de Valladolid. En la misma ciudad accedió al sub-diaconado y al diaconado el 22 de septiembre y el 22 de diciembre de 1900, respectivamente. Fue ordenado presbítero con tan solo 23 años, el 1 de junio de 1901.[1]

El 2 de agosto de 1901 fue nombrado coadjutor de la parroquia de Villaverde de Medina, en la cual permaneció durante un año y medio. Luego, fue trasladado a Valladolid, donde el arzobispo José María Cos y Macho le confió el 1 de marzo de 1905 su secretaría (capellanía) particular y archivo episcopal, y el 11 de octubre de ese año la mayordomía del palacio episcopal.

Sin abandonar estas funciones continuó sus estudios y obtuvo su doctorado en Teología en la Pontificia Universidad de Valladolid el 29 de agosto de 1906. El Consejo Académico lo propuso como profesor de Metafísica, trabajo que desarrolló durante el ciclo lectivo 1909-1910.

El 30 de abril de 1910 fue elegido canónigo de la Catedral. El 4 de febrero de 1915 fue designado director ejecutivo de los fondos de la Arquidiócesis y capellanías y el 3 de julio de 1918 fue promovido a una canonjía de gracia.

Su labor se multiplicó: fue el confesor del Seminario Conciliar de Valladolid y de las Hermanas Oblatas (1920-1935), del monasterio cisterciense de Las Huelgas (1923-1935) y del Hospital de Esgueva (1930- 1935). En 1925 fue nombrado párroco de la parroquia del capítulo metropolitano de Valladolid. Desde febrero 1932 hasta abril 1935 fue director del Apostolado de la Oración.

Obispo[editar]

Interior de la Catedral de Santa María de la Asunción de Barbastro, donde el obispo Florentino Asensio Barroso desarrolló su breve ministerio episcopal.

Su celo pastoral le dio fama, y en 1935 el Nuncio Apostólico Federico Tedeschini le comunicó que el papa Pío XI lo proponía a la dignidad episcopal con sede en Barbastro (Huesca). Fue designado obispo de Euroea in Epiro (Euroeensis in Epiro) y administrador apostólico de Barbastro el 11 de noviembre de 1935 y consagrado obispo en Valladolid el 26 de enero de 1936, siendo su consagrador principal el arzobispo Remigio Gandásegui y Gorrochátegui.[1]​ Tomó posesión de la sede de Barbastro como administrador apostólico el 8 de marzo de aquel año, entrando discretamente el día 15 para evitar disturbios anticatólicos.

Como comenta Montero Moreno (1999, op.cit.), su ministerio episcopal como administrador apostólico de Barbastro (una pequeña diócesis del norte de España), no solo fue muy breve (seis meses) sino signado por la violencia extrema. Vio caer en primer término a su vicario general y asistió al arresto de casi todos sus sacerdotes. En esa pequeña diócesis de los Pirineos había a su llegada 131 sacerdotes, de los que 113 fueron asesinados, incluyendo 50 misioneros claretianos, algunos estudiantes de teología, un monasterio entero de 19 benedictinos,[2]​ y 9 padres escolapios que tenían una casa en Peralta de la Sal y un colegio en el mismo Barbastro.

Su arresto, tortura y muerte[editar]

Capilla de San Carlos Borromeo, en la Catedral de Santa María de la Asunción de Barbastro. Allí se veneran las reliquias incorruptas del obispo Florentino Asensio Barroso.

Con la sublevación militar fue arrestado en la residencia episcopal, y encarcelado el 22 de julio de 1936. Al atardecer del día 8 de agosto, fue trasladado a una celda solitaria de la cárcel del Ayuntamiento, en la misma plaza. En los interrogatorios a que fue sometido fue torturado repetidamente, sufriendo la amputación de la bolsa escrotal.[3]

En la madrugada del 9 de agosto de 1936 le llevaron, junto con otros doce detenidos, en un "camión de la muerte" al cementerio, donde fue fusilado. Murió al tiempo que bendecía y perdonaba a sus asesinos. Su cadáver fue arrojando a una fosa común. Al terminar la guerra civil, se efectuó un proceso de identificación de los allí enterrados. Florentino Asensio Barroso fue fácilmente identificado por las iniciales que marcaban su ropa interior. Su cuerpo fue hallado incorrupto.[4]​ Sus restos fueron exhumados y depositados en la capilla de san Carlos Borromeo de la Catedral de Santa María de la Asunción de Barbastro.[5]

Beatificación[editar]

Fue declarado mártir de la Iglesia católica y la ceremonia de su beatificación fue presidida por el papa Juan Pablo II el 4 de mayo de 1997.[6]​ Su festividad se celebra el 9 de agosto. En ocasión de su beatificación, sus reliquias incorruptas fueron trasladadas a la capilla de San Carlos Borromeo en la misma Catedral, y depositadas en un sepulcro nuevo ubicado detrás del altar, donde actualmente se veneran.[4]

Véase también[editar]

Sucesión[editar]


Predecesor:
Nicanor Mutiloa e Irurita
Administrador apostólico de Barbastro
11 de noviembre de 1935 (designación) - 9 de agosto de 1936
Sucesor:
Arturo Tabera Araoz
Predecesor:
Pedro Dionisio Tibiletti
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Obispo de Euroeensis in Epiro

11 de noviembre de 1935 (designación) - 9 de agosto de 1936
Sucesor:
Alfredo del Tomba

Referencias[editar]

  1. a b Cheney, David M. (20 de febrero de 2011). «Bishop Bl. Florentino Asensio Barroso †». Catholic Hierarchy (en inglés). Consultado el 29 de febrero de 2012. 
  2. http://es.catholic.net/op/articulos/37100/mauro-palazuelos-maruri-y-compaeros-beatos.html
  3. Zavala, José María (2011). Los horrores de la guerra civil. Testimonios y vivencias de los dos bandos. 416 páginas. Albacete, España: Popular Libros, DeBolsillo. ISBN 978-84-9793-413-8. «La muerte del obispo administrador apostólico de Barbastro, Florentino Asensio Barroso, fue una de las más crueles de toda la persecución religiosa. Detenido el 20 de julio de 1936, fue sometido a torturas y vejaciones de todo tipo mientras sus captores intentaban en vano hallar algún delito que tranquilizara sus conciencias. Entre risotadas y trivialidades, los milicianos decidieron cortarle los testículos, «así podremos comer cojones de obispo», según dijeron. Y de las palabras pasaron inmediatamente a los hechos. Con un cuchillo sufrió el obispo esta mutilación física [...]». 
  4. a b Conferencia Episcopal Española. Oficina para las Causas de los Santos (2008). González Rodríguez, María Encarnación, ed. Los primeros 479 santos y beatos mártires del siglo XX en España. Quiénes son y de dónde vienen. Madrid: Editorial EDICE. pp. 273-274. ISBN 978-84-7141-635-3. 
  5. Casas, Narciso (2013). Historia y arte en las catedrales de España. Madrid: Bubok Publishing. p. 134. ISBN 978-84-686-3200-1. Consultado el 26 de diciembre de 2017. 
  6. Juan Pablo II (4 de mayo de 1997). «Homilía de la ceremonia de beatificación de Florentino Asensio Barroso, Ceferino Giménez Malla, Gaetano Catanoso, Enrico Rebuschini y María Encarnación Rosal». Libreria Editrice Vaticana. Consultado el 25 de enero de 2012. 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]