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<!-- Características de la presa -->
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Revisión del 13:32 29 mar 2010

Presa de El Atazar
Ubicación geográfica
Río Lozoya
Cuenca Tajo
Coordenadas 40°54′04″N 3°32′30″O / 40.900986111111, -3.5415472222222
Ubicación administrativa
País EspañaBandera de España España
División Plantilla:ES-MAD
Datos generales
Propietario Canal de Isabel II
Proyectista Consulpresa
Uso Abastecimiento
Presa
Tipo Bóveda, hormigón
Altura 134
Long. de coronación 484
Cota de coronación 843
Cota de cimentación 739
Cota de cauce 745
Cuerpo de agua
Superficie 1070 ha
Vista aérea de El Atazar.

El embalse de El Atazar es el mayor de la Comunidad de Madrid: con una capacidad de 425,3 hm³, representa el 46% del volumen embalsado de la región. Fue construido en 1972, siendo una de las obras más importantes de la dictadura de Francisco Franco. Es el quinto embalse en el sentido de la corriente que se encuentra el río Lozoya a su paso y pertenece a la red del Canal de Isabel II.

Historia

La construcción de la presa de El Atazar responde al intento de satisfacer las necesidades de abastecimiento de agua de la población madrileña cuando, a finales de los años 50 del pasado siglo, se sufre un importante período de sequía que hace temer el agotamiento de las reservas.

La construcción se inició en 1965, siendo Ministro de Obras Públicas Juan Vigón, con un presupuesto inicial que rondaba los mil millones de pesetas. Las obras se prolongaron hasta 1972, siendo éste el último embalse inaugurado por Francisco Franco. El coste final de la colosal obra quintuplicó las previsiones a causa de los problemas geotécnicos ocasionados por la litología de la zona y por una mala evaluación de la capacidad de soporte de las pizarras.

El embalse de El Atazar con la Sierra de Guadarrama al fondo.

El diseño de la presa supuso un auténtico alarde técnico en la época, ya que fue la primera con una bóveda de doble curvatura construida en todo el mundo. Este diseño de la presa tiene la particularidad de no soportar el empuje del agua embalsada por la propia resistencia de la fábrica, sino que, al igual que una bóveda arquitectónica, envía las cargas hacia sus extremos o estribos, que apoyan sobre la roca de sustrato. Esto permite construir la presa empleando una cantidad sensiblemente inferior de hormigón respecto a las de gravedad, cuya masa ha de soportar la presión del agua.

Pero la litología de estos terrenos, compuestos por pizarras muy fisuradas, hacía que la presión del agua y su infiltración ocasionaran el derrumbe de las vertientes, lo que obligó a emprender la estabilización mediante la inyección de hormigón y construcción de un muro de contención en la vertiente norte junto a la presa (el estribo de ese extremo contiene diez veces más hormigón que la fábrica de la propia presa). Además, posee el sistema de auscultación de presas más avanzado del mundo, constituido por una sofisticada red de vigilancia mediante sensores (péndulos, extensómetros, manómetros...), capaz de abrir automáticamente los aliviaderos en caso de sobrecarga. También cuenta con sensores láser situados en las galerías interiores que miden la flexión de la bóveda, la cual decrece al llenarse por efecto de la presión del agua.

Cerca del extremo sur de la presa se sitúa la torre de toma, que capta el agua del embalse a distinto nivel según la estación del año. Durante el verano, cuando el plancton prolifera en superficie, la toma se realiza en profundidad, mientras que en invierno el plancton desciende y se toma el agua de superficie.

La presa posee más de ocho kilómetros de galerías de inspección en su interior y en los cimientos y no fue hasta principios de los 90 cuando se consiguió estabilizarla lo suficiente como para llegar a su llenado total. Hasta ese momento, nunca se había sobrepasado el 92% de su capacidad.

Deportes náuticos en El Atazar.

Actualmente, aparte de cumplir sus funciones de abastecimiento de agua y energía hidroeléctrica, el embalse es famoso también por la cantidad de deportes náuticos que en él se pueden practicar, ya que tiene permitida la navegación de embarcaciones sin motor. Otro de los alicientes de la zona es el elevado número de rutas existentes para practicar el senderismo.

Paisaje y naturaleza

Los terrenos en los que se localiza el embalse, sobre pizarras, esquistos y cuarcitas, aparecen como relieves de no gran altitud, pero sí agrestes, con pendientes acusadas entre cumbres y profundos valles que dificultan las comunicaciones.

La vegetación natural de quercíneas en las zonas bajas y de pino negro en las más elevadas ha sido eliminada desde el siglo XVI para usar la madera como combustible y, también en un principio, para la construcción naval. También el clareo con fines agrícolas y, sobre todo, la creación de zonas de pasto para la ganadería, han sido responsables de la intensa deforestación que ha sufrido esta zona.

El embalse de El Atazar es también conocido como "el mar de Madrid".
La presa de El Atazar, con el pueblo que le da nombre al fondo.

Actualmente se aprecia una repoblación, realizada con fines tanto forestales como hidrológicos, con dos especies de pinos: el pino negral o resinero (Pinus pinaster) y el pino albar o silvestre (Pinus sylvestris), más abundante hacia El Berrueco. Es el primero de ellos una especie colonizadora muy agresiva y pirófila, que se ha introducido en muchos lugares con sustratos pobres o degradados. Dependiendo de la época, se podrán ver en los pinos numerosos nidos de la oruga de la procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa).

La otra unidad de vegetación digna de mención es el bosque galería desarrollado a favor de la humedad edáfica del fondo del valle entre la presa de El Atazar y la del Pontón de la Oliva.

También han influido en la vegetación los cambios en los usos ganaderos: la ganadería tradicional en la zona practicaba las quemas periódicas para estimular el crecimiento de los pastos que mantenía las comunidades seriales de matorral como dominantes (jarales). La actual ausencia de ganadería extensiva de ovino está permitiendo una muy rápida (en términos ecológicos) reforestación natural de la zona. En la carretera hacia El Berrueco es posible ver cómo numerosos pies de enebro (Juniperus communis) están recolonizando los jarales.

Detalles técnicos

La presa es de doble bóveda, con una altura de 134 m sobre cimientos y una longitud de 484 metros en la coronación. Está construida en hormigón y su espesor varía entre los 45 metros de la base y los 7 m de la coronación.

Véase también

Enlaces externos