Escuela Nacional de Antropología e Historia

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda


Escuela Nacional de Antropología e Historia
Ollin.jpg
Arriba: Escudo Abajo: a la izquierda Basamento piramidal Cuicuilco, a la derecha ENAH
Enah cuicuilco 0.jpg
Sigla ENAH
Tipo Pública
Fundación 1938
Localización
Dirección

Periférico Sur y Zapote s/n. Col. Isidro Fabela
Ciudad de México,

Distrito Federal,
MéxicoFlag of Mexico.svg México
Coordenadas 19°18′10″N 99°10′46″O / 19.3029, -99.1795Coordenadas: 19°18′10″N 99°10′46″O / 19.3029, -99.1795
Academia
Mascota Tlacuache
Sitio web
- enah.edu.mx

La Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), ubicada en la ciudad de México (a un costado del basamento piramidal de Cuicuilco), es un centro mexicano de estudios superiores especializado en Antropología, Arqueología, Etnología, Historia y Lingüística de gran tradición, presencia y reconocimiento en América Latina y el Caribe. Gracias al compromiso social como criterio ordenador, a una actitud que reconoce la diversidad y a la sólida formación de profesionales en los niveles de licenciatura, maestría y doctorado, sus egresados poseen niveles competitivos y de vanguardia en los campos de investigación y difusión del conocimiento antropológico, arqueológico e histórico, con una reconocida capacidad en generar y aplicar el conocimiento en la resolución de problemáticas de relevancia social y científica.

Es importante destacar que la Escuela Nacional de Antropología e Historia es uno de los tres centros de estudios superiores pertenecientes al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), los otros dos son: la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía “Manuel del Castillo Negrete”, enfocada a la protección, investigación y difusión del patrimonio cultural, ubicada en la ciudad de México; y la Escuela de Antropología e Historia del Norte de México, enfocada en los estudios antropológicos en el norte de México, con ubicación en la ciudad de Chihuahua (Chihuahua).

Historia[editar]

Antecedentes[editar]

En México, la llegada de los europeos a principios del siglo XVI no sólo deja como legado la desestructuración de las culturas antiguas y la resignificación radical de numerosos elementos del pensamiento y las prácticas de aquellos pueblos. Desde el punto de vista del desarrollo de lo que hoy son las disciplinas antropológicas, produce un cataclismo en el pensamiento occidental que se verifica en la vasta obra que produjeron militares, funcionarios y, sobre todo, misioneros que entraron en contacto con el mundo precolombino durante las primeras décadas del dominio colonial. Dicen algunos que el creador del método etnográfico fue, por lo tanto, fray Bernardino de Sahagún... Cierto o no, lo que queda claro es que pocas plumas a lo largo de la historia han vertido tanta y tan buena tinta en describir e intentar analizar una cultura distinta en su totalidad, como lo hizo este religioso con los mexicas.

La herencia de esta primera generación de estudiosos de la realidad prehispánica se perpetuó al pasar del tiempo. El interés por las antigüedades mexicanas se mantuvo durante el periodo colonial y tuvo un impulso extraordinario desde finales del siglo XVIII, en gran medida dado el papel que se asignó a la historia precolombina como componente crucial del naciente patriotismo criollo, antecedente directo del nacionalismo mexicano.

La búsqueda, resguardo, preservación y tentativas de interpretación de monumentos y piezas arqueológicas, restos humanos, códices y vocabularios de lenguas aborígenes, se desarrolla en paralelo a la preocupación política sobre el papel que juegan los descendientes de esas culturas en la construcción de una sociedad pretendidamente homogénea y moderna. Se han sentado las bases para la premisa fundamental sobre la cual descansa la principal escisión disciplinar de la antropología mexicana: por un lado, el estudio de la diversidad íntimamente ligado al pasado histórico, y por el otro, la actualidad de la diferencia cultural como problema a enfrentar desde el poder. Una parte de la antropología dedicada al "indio muerto" y otra al "indio vivo". Y por chocante que nos resulte esta manera de concebir el objeto de estudio de nuestras disciplinas, es preciso reconocer la raíz de las preocupaciones que animan a nuestro quehacer, de tal suerte que estemos en condiciones de comprender las razones por las cuales nuestra antropología se distingue, sobre todo en lo tocante al papel tan preponderante que jugó durante el siglo XX.

Sin duda, la investigación antropológica mexicana abrevó de las tendencias y formulaciones teórico metodológicas que se desarrollaban en Europa desde el último tercio del siglo XIX. La intelectualidad que se avecindó en nuestro país durante la Intervención Francesa permitió la formalización de estudios que ya se realizaban en materia arqueológica, lingüística y etnohistórica desde los albores de la vida independiente. El Museo Nacional y, más adelante, la Escuela Internacional de Arqueología y Etnología Americanas recibieron el impulso de multitud de estudiosos nacionales y extranjeros, permitiendo la sistematización de colecciones, la conformación de por lo menos un gran museo, la integración de grandes cuerpos documentales y la exploración de sitios arqueológicos y comunidades indígenas remotas. Todo esto dotó de la personalidad propia y la originalidad que caracteriza a la antropología de México.

La Revolución Mexicana representó un gran parteaguas. En 1914 cierra la Escuela Internacional y su último director y primer mexicano en ocupar dicho cargo, Manuel Gamio, se suma a la tarea de fundar una institución específicamente dedicada a atender los problemas de la población indígena viva, considerando también aspectos concernientes a su origen y devenir histórico. Independientemente de la trascendencia de su obra, es de destacarse que la aportación fundamental de la generación de Gamio fue hacer de nuestras disciplinas un bastión del proyecto revolucionario de las primeras décadas del siglo XX. En otras palabras, a diferencia de lo que ocurría en otras latitudes, en México la antropología se concibió como una profesión al servicio del Estado y de su proyecto socio cultural. Esto implicaba la necesidad de formar especialistas en la materia, profundamente imbuidos con la ideología revolucionaria y el concepto de nacionalismo que la animaba.[1]

Fundación[editar]

Fundada originalmente en 1938 como Departamento de Antropología Biológica en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) con el propósito de contar una carrera que se ocupara del hombre y su cultura. Por su parte, la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) impartía las cátedras de arqueología y de filología dentro de sus planes.

Por decreto presidencial del 3 de febrero de 1939, se fundó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), para resolver los problemas de las etnias mexicanas, investigar y cuidar el Patrimonio Arqueológico e Histórico de México, y el entonces presidente de la República, Gral. Lázaro Cárdenas, le fijó a la escuela la meta de preparar científicos que requiriera el naciente instituto.

En el Museo Nacional, que para esas fechas se encontraba en la calle de Moneda número 13, desde principios de siglo se habían estado impartiendo clases de historia de México, arqueología, lenguas indígenas y etnología, dependía de la Secretaria de Educación Pública (SEP) y tenía prestigio internacional:

Hubo un acuerdo entre todas las instituciones para formar una sola escuela de antropología y el Politécnico cedió toda la carrera que ya tenía organizada; la UNAM, sus cátedras y catedráticos, y en el Museo se formó dicho plantel. De esa manera en los cuatro salones que están en la arquería oeste del vetusto edificio funcionó, ofreciendo cuatro especialidades: arqueología, antropología física, lingüística y etnología.[2]

En 1942, por iniciativa del primer director del Instituto, el doctor Alfonso Caso, el Departamento de Antropología se incorporó al recién formado INAH, donde tomó el nombre Escuela Nacional de Antropología. A partir de este acontecimiento se le confirió al INAH la responsabilidad de impartir la enseñanza de antropología y, mediante el acuerdo de la SEP y el convenio con El Colegio de México, se incorporó a la escuela la enseñanza de la historia en 1946, para efectos de dicho convenio, se modifica su nombre al que ahora lleva, Escuela Nacional de Antropología e Historia.

Innovando en la educación superior del país, se estableció en la ENAH una organización semestral de la docencia y la obligatoriedad de las prácticas de campo, así como la exigencia a los estudiantes de dominar dos idiomas extranjeros para graduarse, ya que la bibliografía disponible en español era escasa.[3]

Durante casi la mitad de su vida, la ENAH orientó la formación de sus estudiantes de manera integral, capacitándolos para ser capaces de usar el conocimiento diacrónico y sincrónico obtenido por todas las disciplinas antropológicas: la antropología física, la lingüística, la arqueología, la etnología y la antropología social. Posteriormente, las citadas disciplinas se independizaron.

Desde que fue fundada, la Escuela ha ocupado distintos edificios para desarrollar sus labores. En 1942 se localizó a un costado del Palacio Nacional de México, en el edificio de la antigua Casa de Moneda, actualmente ese edificio colonial alberga al Museo Nacional de las Culturas. Diecisiete años después (en 1958), la ENAH fue reubicada al edificio de Mayorazgo de Guerrero, en Moneda No. 16, frente a su antigua sede. De ahí se traslada, en 1964, al recién estrenado Museo Nacional de Antropología, en el bosque de Chapultepec. Finalmente, en 1979, la ENAH fue ubicada en su actual espacio, en la zona arqueológica de Cuicuilco, a un lado de la pirámide más antigua de América.

La ENAH también ha sido un lugar propicio para el desarrollo del pensamiento crítico y la formulación de propuestas vanguardistas. Desde finales de la década de los 1960, contribuyó de manera muy destacada a poner en entredicho tanto modelos teóricos, como prácticas y posturas políticas que involucraban al quehacer de los antropólogos. Por sólo mencionar algunos de los más relevantes, me refiero al indigenismo integracionista, la arqueología centrada en la reconstrucción de grandes monumentos y la castellanización forzosa de los niños de origen indoamericano. Esto, definitivamente, trajo como consecuencia el distanciamiento de una parte significativa de los antropólogos mexicanos de la clase política y las instituciones emanadas de la Revolución Mexicana, como fue el caso del Instituto Nacional Indigenista. Esto favoreció que los egresados de nuestra Escuela ampliaran sus miras y comenzaran a explorar nuevos horizontes laborales y de incidencia social, como las Organizaciones No Gubernamentales, los centros de defensa de los derechos humanos, la educación comunitaria, la producción de materiales multimedia, el peritaje en materia cultural y lingüística, la investigación forense y, más recientemente, las consultorías para instancias públicas y privadas.[4]

En 1969, La Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, modifica sus planes y programas de estudios, haciendo incompatibles los cursos que impartía la ENAH, tras una negociación, la Universidad Nacional, notifica a la dirección de la Escuela, la cancelación del convenio, perdiendo así la enseñanza de la historia. Fue a finales de los años 70, donde un grupo de profesores de Antropología Social entre los que se encontraban el Dr. Guy Rozat Dupeyron, el Dr. Ricardo Melgar Bao y Rolando Javier González Arias propusieron al entonces director Gastón García Cantú la formación de nuevo, de la Licenciatura en Historia de la ENAH. Aprobado el plan de estudios, fue creada la carrera para iniciar en 1980 durante la administración de Mercedes Olivera.

En 1990 fue inaugurada la Unidad Chihuahua que junto con la Unidad de Sistema Abierto Oaxaca, implicaron un esfuerzo institucional por descentralizar su quehacer formativo. Más tarde, en el 2011 la ENAH Chihuahua cambió de nombre a Escuela de Antropología e Historia del Norte de México.

A lo largo de su historia, la ENAH se ha caracterizado por el desarrollo de una tradición científica antropológica muy vinculada y comprometida con el movimiento social en México y América Latina, ejemplos de esto, son la participación de sus alumnos y maestros en el diseño y desarrollo de políticas sociales y culturales del México posrevolucionario durante las décadas de los 40, 50 y 60, en particular en la puesta en marcha y crítica del indigenismo y en la creación del Museo Nacional de Antropología.

La participación de alumnos, maestros y trabajadores de la ENAH durante el movimiento estudiantil de 1968 marcó de manera muy importante su desarrollo posterior y contextualiza su solidaridad y apoyo a los movimientos revolucionarios en Centroamérica durante los años 70 y 80; el haber sido sede del Congreso Nacional Indígena de 1997;[5]​ convocar y organizar el Encuentro Nacional en Defensa del Patrimonio Cultural en alianza con el EZLN durante 1999;[6]​ el que en el año 2001 la ENAH fuera la sede del CCRI-Comandancia General del EZLN al final de la La Marcha del Color de la Tierra;[7]​ y en general el enorme acervo acumulado de conocimiento sobre las historias, lenguas y culturas de los pueblos originarios, el campesinado, las culturas populares; la arqueología de Mesoamérica, Aridoamérica y Oasisamérica; el manejo social del patrimonio cultural tangible e intangible; la investigación sociológica, económica, educativa y cultural sobre la cuestión nacional principalmente en América Latina; la investigación sobre aspectos arqueológicos, etnobotánicos y terapéuticos de la medicina tradicional de los pueblos de México; que han sido las temáticas principales trabajadas por los alumnos e investigadores vinculados a la ENAH y que representan un muy importante e imprescindible acervo sobre la cultura en México y el desarrollo de las ciencias antropológicas en América Latina.

Carreras Profesionales[editar]

La ENAH existe para formar especialistas capaces de realizar investigaciones en las diversas disciplinas antropológicas y la historia, en diálogo dinámico con las nuevas teorías y metodologías científicas, así como con los grandes problemas nacionales.

Su División de Licenciaturas imparte seis disciplinas antropológicas (Antropología Social, Antropología Física, Arqueología, Etnología, Etnohistoria y Lingüística) y la Historia. En ellas, se cursan materias obligatorias y optativas que revisan bibliografía actualizada, se utilizan laboratorios donde se aprenden técnicas, se llevan a cabo prácticas de campo, se analizan y se proponen soluciones a los problemas nacionales y se realizan contribuciones científicas.

Los egresados trabajan en la docencia, la investigación, el trabajo de laboratorios especializados, el trabajo con colecciones, organización de archivos y trabajo de creación en museos, la divulgación del conocimiento científico en materia de antropología e historia, la preservación de obras de alto valor histórico y cultural así como en la elaboración y conducción de políticas públicas en materia social, cultural e histórica.

Estudios de Grado[editar]

La ENAH imparte siete Licenciaturas:

Estudios de Posgrado[editar]

La ENAH imparte también estudios de Posgrado:

Los orígenes de la actual División de Posgrado se remontan a 1980 cuando se fundó la Maestría en Lingüística. Los estudios de Posgrado en la ENAH han crecido y se han diversificado, hoy en día se cuenta con cinco Posgrados que ofrecen el nivel maestría y el nivel doctoral en las especialidades de Antropología Social, Antropología Física, Arqueología/Estudios Arqueológicos, Lingüística (antes Ciencias del Lenguaje) e Historia y Etnohistoria. En 2016 se creó el posgrado en Ciencias Antropológicas como el primer programa interdisciplinario en el área, para "que puedan llevar a cabo un diálogo inter y multidisciplinar al realizar trabajo de campo etnográfico, de fuentes documentales o de tradición oral, y en la organización y análisis de datos cualitativos y cuantitativos"[8]​ casi todos los programas de la División de Posgrado se encuentra actualmente en el Padrón Nacional de Posgrado de Calidad (PNPC) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).

Todos los programas de la División de Posgrado se caracterizan por el eje fundamental de la formación de los estudiantes a través de la investigación, bajo la tutoría y asesoría de profesores de tiempo completo especializados y en el marco de las líneas de generación y aplicación del conocimiento.

La comunidad científica de la ENAH, y en particular de la División de Posgrado, se han caracterizado por realizar investigación básica y aplicada; asimismo, se ha mantenido su tradición académica de combinar las discusiones teórico metodológicas y temáticas de frontera con las prácticas de campo.

Maestrías y Doctorado en:

° Inscritos al Programa Nacional de Posgrados de Calidad 2018 (PNPC) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).

Se imparte recientemente una especialidad en Antropología Forense que responde a la necesidad de formar profesionales de esta disciplina en el país, dicha especialidad derivó de un Proyecto de Investigación Formativa Forense impartido en la ENAH en 1999.

Egresados notables[editar]

Arturo Warman Gryj. Mexicano de origen judeo-polaco, nació el 9 de septiembre de 1937 en la Ciudad de México. Ingresó a Etnología en 1961 [9]​ y obtuvo el grado de Maestro en Ciencias Antropológicas de la Escuela Nacional de Antropología e Historia y la Universidad Nacional Autónoma de México, respectivamente [10]​,. Su tesis La danza de moros y cristianos, un estudio de aculturación fue presentada en 1968 en el aula fray Bernardino de Sahagún de la ENAH, ubicada en el Museo Nacional de Antropología y fue merecedora de la distinción Magna cum Laude, honor poco frecuente por aquellos años [11]​. Siempre trató de aplicar su conocimiento al servicio público, por lo que se dedicó principalmente al desarrollo social y rural de la entidad campesina y los pueblos indígenas, defendiendo sus ideales y proponiendo proyectos políticos que los beneficiaran. Fue profesor-investigador en la Universidad Iberoamericana hasta 1976 y posteriormente en la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Iztapalapa desde 1977. En 1988, cuando el presidente Carlos Salinas de Gortari lo nombró director general del Instituto Nacional Indigenista, participó en las reformas constitucionales a los artículos 4 y 27 [12]​.

Warman fue fundador de Nexos, una empresa cultural constituida como asociación civil que en 1977 emprendió un numeroso grupo de intelectuales (investigadores, periodistas y escritores mexicanos), encaminada a crear un nuevo medio de expresión escrita [13]​. Falleció en octubre de 2003 debido a una leucemia.

Beatriz Barba Ahuactzin de Piña. Nació en la ciudad de México el 16 de septiembre de 1928. Profesora de educación primaria (1954) por la Escuela Nacional de Maestros, y posteriormente arqueóloga (1956) y etnóloga (1960) por la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Así mismo, maestra (1982) y doctora (1984) en ciencias antropológicas por la Universidad Nacional Autónoma de México, intervino en las excavaciones arqueológicas en Tlapacoya, en Tlatilco, Méx., y en el Valle de Guadalupe, Jal.; investigó las clases sociales en el Distrito Federal; participó en la planeación del Museo Nacional de Antropología, cuya sala de introducción fue diseñada por ella. Fundó y fue subdirectora del Museo de las Culturas. Investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia, en 1986 estudiaba la problemática socioeconómica del pensamiento mágico en México [14]​.

Eduardo Matos Moctezuma. Nació en la Ciudad de México en 1940. Es maestro en Arqueología y Antropología por la Escuela Nacional de Antropología e Historia y la UNAM respectivamente. Dirigió la Escuela Nacional de Antropología e Historia, donde fundó la maestría en arqueología. Es profesor-investigador emérito del Instituto Nacional de Antropología e Historia [15]​. Su mayor aprote a la antropología y arqueología mexicanas, procede de ser el fundador del proyecto del Templo Mayor en 1978, para rescatar dicho recinto mexica en en centro histórico de la Ciudad de México. también fungió como director de los museos de Antropología y del Templo Mayor, desde las décadas de 1980 a 1990.

Leonardo López Luján. Nació en la Ciudad de México el 31 de marzo de 1964. Es arqueólogo por la Escuela Nacional de Antropología e Historia, y doctor en la misma materia por la Universidad de París Nanterre. Sus investigaciones se centran en los aspectos políticos, religiosos y artísticos de las sociedades prehispánicas del centro de México. Ha participado en poryectos arqueológicos en diversas entidades del país como Campeche, Chiapas, Ciudad de México, Guanajuato, Estado de México, Moreslos y Quintana Roo.

De prolífica labor profesional, de 2003 a 2005, Leonardo López Luján ha sido secretario general de la Sociedad Mexicana de Antropología y desde 1999 funge como miembro del consejo de administración de la Sociedad de Americanistas de Francia. Hoy día es nivel III del Sistema Nacional de Investigadores, miembro regular de la Academia Mexicana de Ciencias, miembro de número de la Academia Mexicana de la Historia, miembro honorario del Colegio Profesional de Antropólogos de Lima, miembro correspondiente de la Academia Británica y miembro honorario de la Sociedad de Anticuario de Londres [16]​.

Electo el 5 de noviembre de 2018, Leonardo López Luján ingresó a El Colegio Nacional el 15 de marzo de 2019. Su discurso de ingreso, intitulado Pretérito pluscuamperfecto: visiones mesoamericanas de los vestigios arqueológicos, fue contestado por el doctor Eduardo Matos Moctezuma, con una salutación del Dr. Alejandro Frank [17]​.

Margarita Nolasco Armas. Nació en Orizaba el 20 de noviembre de 1932. Murió en Ciudad de México el 23 de septiembre de 2008. Etnóloga por la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). Maestra y Doctora en Antropología (UNAM). Profesora en la Escuela Normal Superior. Investigadora y jefa del Departamento de Investigación (INAH,1961-). Investigadora visitante del Colegio de México (1975-79). Jefa de Proyecto del Centro de Ecodesarrollo (1976-). Coordinadora de Ciencias Sociales del Instituto de Investigación e Integración Social de Oaxaca (1969-75). Colaboradora en libros de texto gratuito. Montó las secciones de Etnología e Historia Colonial del Museo de Antropología de Culiacán. Investigadora de Urbanización y Desarrollo Regional. Presidenta del Colegio de Etnólogos y Antropólogos Sociales (1982-84) [18]​.

Tuvo dos grandes temas de interés: la migración y la etnografía. Sus trabajos abarcaron la problemática de los pueblos indígenas, las fronteras políticas y los derechos humanos. De manera especial estudió la frontera sur de México, donde analizó detenidamente el proceso de refugiados guatemaltecos, los movimientos indígenas y el levantamiento zapatista de 1994 [19]​. Falleció en septiembre de 2008.

Marta Lamas Encabo. Estudió etnología en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, es maestra en Ciencias Antropológicas por la Universidad Nacional Autónoma de México y doctoranda en Antropología por el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM. Ha dado clases en la propia ENAH, en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM y ha sido profesora del departamento de Ciencia Política del Instituto Tecnológico Autónomo de México, donde impartió la cátedra Género y Política. Investigadora del Programa Universitario de Estudios de Género, de su Comité Editorial y del de Antropología del Fondo de Cultura Económica. Directora, desde su fundación en 1990, de la revista Debate Feminista, un journal independiente de crítica cultural y política. Sus libros más recientes son: Feminismo: transmisiones y retransmisiones. Ed. Taurus, México, 2006 y Miradas feministas sobre las mexicanas del siglo XX, FCE, México 2007, del cual es compiladora y autora de uno de los ensayos [20]​. Principal figura crítica de los movimientos feministas en México.

Román Piña Chan. Nació en la ciudad de Campeche el 29 de febrero de 1920. Antropólogo y Arqueólogo, hijo de Francisco Piña y Tranquilina Chan. Ingresó a la Escuela Nacional de Antropología e Historia en 1944. En 1945 se especializó en Antropología Física, posteriormente en 1949 continuó con el postgrado de Arqueología, del que se graduó en 1951. En su ejercicio profesional fue Subdirector y Director de la Dirección de Monumentos Prehispánicos del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Consejero de Arqueología en el Museo Nacional de Antropología, Director del Centro Regional México Michoacán, Profesor de la Escuela Nacional de Antropología e Historia y Catedrático de la División de Doctorado en Antropología en la Universidad Nacional Autónoma de México. Durante su brillante trayectoria académica ha recibido numerosos diplomas y distinciones, destacando el premio Joaquín Baranda que le confirió su Estado natal en 1963, y la medalla Justo Sierra Méndez el 26 de enero de 1985. Falleció el 10 de abril de 2001 [21]​.

Bibliografía[editar]

  1. Escuela Nacional de Antropología e Historia (2019). Guía de estudio 2019 para el ingreso a las licenciaturas. México: INSTITUTO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA. p. 10
  2. Beatriz Barba de Piña Chan (1999), "La Escuela Nacional de Antropología e Historia en los cincuenta" en 60 años de la ENAH, México:ENAH.
  3. Olivé Negrete y Bolfy Cottom (1995), INAH, una historia, México: INAH, Vol II, p. 314.
  4. Escuela Nacional de Antropología e Historia (2019). Guía de estudio 2019 para el ingreso a las licenciaturas. México: INSTITUTO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA. p. 10
  5. http://www.jornada.unam.mx/1997/09/15/defensa.html
  6. https://web.archive.org/web/20070610172407/http://www.ezln.org/documentos/1999/19990813.es.htm
  7. La Jornada en internet
  8. «Objetivos generales y particulares». www.enah.edu.mx. Consultado el 7 de marzo de 2018. 
  9. https://diariojudio.com/comunidad-judia-mexico/arturo-warman-gryj-zl-antropologo-formador-de-instituciones-funcionario-publico-y-gran-ser-humano/26782/
  10. http://www.catedrawarman.unam.mx/trayectoria_academica.html
  11. https://diariojudio.com/comunidad-judia-mexico/arturo-warman-gryj-zl-antropologo-formador-de-instituciones-funcionario-publico-y-gran-ser-humano/26782/
  12. https://www.20minutos.com.mx/noticia/b75574/fue-arturo-warman-un-hombre-comprometido-con-su-tiempo/
  13. https://diariojudio.com/comunidad-judia-mexico/arturo-warman-gryj-zl-antropologo-formador-de-instituciones-funcionario-publico-y-gran-ser-humano/26782/
  14. http://www.durangomas.mx/2013/09/beatriz-barba-ahuactzin-de-pina/
  15. http://www.ccciencias.mx/es/component/spsimpleportfolio/item/89-eduardo-matos-moctezuma.html
  16. https://colnal.mx/integrantes/leonardo-lopez-lujan/
  17. https://colnal.mx/integrantes/leonardo-lopez-lujan/
  18. http://148.226.12.161:8080/egvadmin/bin/view/biografia/Nolasco+Armas%2C+Margarita
  19. https://cimacnoticias.com.mx/noticia/fallecio-la-antropologa-emerita-margarita-nolasco-armas/
  20. https://17edu.org/marta-lamas/
  21. http://www.ieec.org.mx/Documentacion/memorias/2003/romanpina.htm

Enlaces externos[editar]