Erección post mortem

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Una erección post mortem[1] es una erección después de fallecida la persona, técnicamente un priapismo, observada en los cadáveres de hombres que han sido ejecutados, principalmente ahorcados.[2]

Descripción[editar]

El fenómeno ha sido atribuido a la presión en el cerebelo, creada por el lazo de la soga utilizada para ahorcar.[3]

Las lesiones en la médula espinal y en el cerebelo están siempre asociadas con el priapismo en pacientes vivos. Al morir por colgamiento, ya sea una ejecución o un suicidio, se ha observado que afecta a los genitales de hombres y mujeres.

En las mujeres, el labio vaginal engorda mucho y enrojece, puede producirse una descarga de sangre de la vagina. En los hombres, ocurre un estado de erección del pene más o menos completo, con descarga de orina, mucosa o semen en un caso de cada tres.

Otras causas de muerte pueden también producir estos efectos, por ejemplo disparos de armas de fuego que provoquen heridas en el cerebro, vasos sanguíneos mayores, o muertes violentas por envenenamiento; y para los investigadores forenses, un priapismo post mortem es un indicador que la muerte fue rápida y violenta.[4]

Referencias culturales[editar]

Estragon: ¿Qué tal si nos colgamos?
Vladimir: Hmm. Eso nos daría una erección.
Estragon: (muy excitado). ¡Una erección!
Vladimir: Con todo lo que sigue. Donde cae, una mandrágora crece. Por eso gritan cuando se le arroja arriba. ¿Sabías eso?
Estragon: ¡Vamos a colgarnos inmediatamente![5]

Referencias[editar]

  1. «[...] cuando se empleen en textos escritos en español, lo más adecuado, en consonancia con el uso culto mayoritario, es que las locuciones latinas reciban el mismo tratamiento que las otras lenguas (ver § 2.1.2) y, por tanto, se escriban en cursiva (o entre comillas) y sin acentos gráficos, ya que estos no existen en la escritura latina». Citado en RAE y ASALE (2010), «La ortografía de las expresiones procedentes de otras lenguas: locuciones latinas y dichos o citas en latín», Ortografía de la lengua española, Madrid: Espasa Calpe, pp. 610-612, ISBN 978-6-070-70653-0 .
  2. Willis Webster Grube (1897). A Compendium of practical medicine for the use of students and practitioners of medicine. Hadley Co. Consultado el 23 de junio de 2009. 
  3. George M. Gould and Walter L. Pyle (1900). Anomalies and Curiosities of Medicine. Consultado el 23 de junio de 2009. 
  4. William Augustus Guy (1861). Principles of Forensic Medicine. Henry Renshaw. Consultado el 23 de junio de 2009. 
  5. Samuel Beckett. «Waiting for Godot, Part I». Consultado el 23 de junio de 2009. 
  6. Thomas Sutcliffe (25 de abril de 2003). «Lock, Stock and Two Yards of Hemp». The Independent. Consultado el 23 de junio de 2009. 
  7. Yann Tholoniat. «Joyce's Cyclops». Consultado el 4 de julio de 2013. 
  8. Edward Gibbon. The Decline and Fall of the Roman Empire. Consultado el 23 de junio de 2009. 

Véase también[editar]

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