Emiliano R. Fernández

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Emiliano Rivarola Fernández
Nombre completo Emiliano Fernández Rivarola
Nacimiento 8 de agosto de 1894
Guarambaré, Paraguay
Fallecimiento 15 de septiembre de 1949
Nacionalidad Paraguaya
Área Escritor, Músico

Emiliano R. Fernández, es el seudónimo del poeta y músico paraguayo Emiliano Fernández Rivarola (alteró el orden de sus apellidos en homenaje a su madre). Fue uno de los más prolíficos exponentes de la poesía popular del Paraguay y de la polka paraguaya.

Si bien existió una larga discusión sobre el lugar y la fecha de su nacimiento, los últimos y más importantes estudios indican que nació el 8 de agosto de 1894 en la compañía Yvysunú, de Guarambaré, Paraguay. Sus padres fueron Silvestre Fernández y Bernarda Rivarola.

Infancia y juventud[editar]

Es autor de más de 2.000 poemas. Si bien no se conocen con exactitud aspectos de su infancia, es sabido que los primeros años vivió en el pueblo de Ysaty, donde asistió a la escuela primaria hasta el quinto grado.

Durante la revolución de 1904, que llevó a los liberales (miembros del Partido Liberal, agrupación política tradicional fundada en 1887) al poder, se estableció en la ciudad de Concepción (al Norte del Paraguay), donde posteriormente realizó el servicio militar.

Primeros pasos[editar]

A partir de la década de los años ‘20, espíritu bohemio y errante, comenzó a recorrer todos los rincones del Paraguay, escribiendo sus primeros versos que recitaba o cantaba acompañándose con su guitarra: “Primavera” (I y II), “Trigueñita” y “Pyhare amaguype”, publicados en “Okara poty kue mi”, revista de versos y canciones populares editada por largos años por la familia Trujillo. Posteriormente escribió dos de sus más populares composiciones de tono épico: “Che la reina” o “Ahama che china” y “Rojas Silva rekavo”.

Durante la Guerra del Chaco, entre Paraguay y Bolivia (1932-1935) formó parte como soldado del Regimiento de Infantería “13 Tuyutí”, escribiendo sus mejores versos entre las pausas de las batallas. Herido en el frente fue trasladado a Asunción. Como combatiente, en la Batalla de Nanawa, llegó a la cumbre del valor y el sacrificio. Durante el conflicto internacional, sus versos llegaron a los confines de la Patria, insuflando entusiasmo y convicción de victoria, lo cual le valió el apelativo de “Tirteo verde olivo”, expresión que se debe a Mauricio Cardozo Ocampo. A más de sesenta años de aquellos momentos, al escucharse cualquiera de sus canciones, una inevitable emoción patriótica embarga los sentimientos de sus ciudadanos. El erudito e intelectual Carlos Villagra Marsal lo considera el poeta popular por excelencia en el Paraguay. Con sus versos escritos en “jopará” (mezcla del guaraní y el castellano) supo auscultar como nadie el alma profunda de su pueblo y de su gente.

Terminado el conflicto Chaqueño se adhdirió a la Revolución del 17 de febrero de 1936 que llevó a Rafael Franco a la Presidencia, siendo este el "pecado" por el cual Emiliano sufrió persecuciones y exilios por los gobiernos liberales y luego colorados.

Ideológicamente abrazó las doctrinas socialdemócrata del Partido Revolucionario Febrerista, siendo un ferviente Franquista (partidario de Rafael Franco) hasta su muerte.

Al asumir la presidencia el Cnel. Rafael Franco, escribió su "Catecismo Patriótico"

Su trayectoria[editar]

Una de las curiosidades en su inmensa producción son los versos dedicados a las mujeres que alguna vez tuvieron relación con su vida y que no fueron pocas: su esposa, María Belén Lugo, Leandra Paredes, Zulmita León, Mercedes Rojas, Catalina Vallejos, Dominga Jara, Eloísa Osorio, Otilia Riquelme, Marciana de la Vega, entre otras. Su último poema fue dedicado a quien fuera su enfermera, Facunda Velázquez, poco antes de su fallecimiento.

Se dedicó durante algunos años al periodismo, trabajando en el “Semanario Guaraní” con Facundo Recalde. En vida, publicó un pequeño libro titulado “Ka’aguy jary’i”, que contiene algunos de sus poemas emblemáticos.

Emilianore, como era conocido, fue una síntesis de la bohemia paraguaya. Viajero y trasnochador, vivió un tiempo en Sapukái, otro en Pedro Juan Caballero, luego en San Pedro , Puerto Casado, Puerto Pinasco, en Rancho Carambola (Brasil) y, aparte de ser músico y poeta, desarrolló variadas actividades tales como las de carpintero, obrajero, guía de scouts y guardabosques. En la ficha de uno de sus trabajos en la compañía de Carlos Casado figuraba, junto a la constancia de su despido, la siguiente recomendación: “No tomarlo nunca más como empleado en la empresa porque es muy farrista”.

En 1950 la Asociación de Escritores Guaraníes lo declaró “Gloria nacional”.

En la compañía Yvysunu de Guarambaré existe un monumento a su nombre, y se realiza un homenaje cada año, como parte de los Festivales del Takuare'ê

Obras[editar]

Su extensa obra poética y musical incluye, entre otras, a más de las ya citadas, las canciones populares:

  • “Asunción del Paraguay”
  • “Las siete cabrillas”
  • “Adiós che paraje kue”
  • “Salud che paraje kue”
  • “La última letra”
  • “Siete notas musicales”
  • “Guavirá poty”
  • “Oda pasional”
  • “Tupasy del campo”
  • “Despierta mi Angelina”[1]
  • “Che pochyma nendive”
  • “Nda che pochyi nendive”
  • “¿Por qué?”
  • “De lejos vengo”
  • “Tujami”
  • “Jagua rekove”
  • “Mboriahu memby”
  • “Reten pe pyhare”
  • “13 Tuyutí”[2]
  • “Cerro Porteño”[3]
  • “Soldado guaraní”
  • “1º de Marzo”
  • “Ñemuhame”
  • “Nde keguype”
  • “Nde juru mbyte”
  • “Farra chui che kepe guare”
  • “Ahama che china" (Che la reina)
  • “Causa nde ñaña”
  • “Ñe'ẽpoty ha pumbasy”
  • “Pyhare amangúype”
  • Otras obras menos conocidas.

Poco antes de morir, dejó un magnífico recado en su poema “Mi pluma”:

Es mi pluma una doncella, mi bandera, mi heroína,

en la brega nunca merma su audacia y su valor,

ella es lanza que pica, agudísima, muy fina

centinela de mi vida, fiel guardiana de mi honor.

Es mi pluma la bohemia, la armonía campesina,

reprobada por teutones con instinto de malón;

es la víctima del odio de esas almas tan mezquinas

“eruditos trasnochados” de tildado escalafón...

Fallecimiento aún joven[editar]

El historiador Roberto A. Romero, entre sus biógrafos uno de los principales, refiere acerca de las circunstancias de su muerte: “El día 3 de noviembre del año 1948, siendo las 18 horas aproximadamente, llegó Emiliano al almacén llamado “Caracolito” del barrio “Loma Kavará”. Allí fue alcanzado por un tiro de pistola disparado desde las sombras, que lo dejó gravemente herido. Le habían preparado una emboscada. El autor del crimen no fue detenido. Los músicos Ricardo Pereira, Federico Esmerdel y Carlos Vera lo condujeron en una camilla hasta el Hospital Militar Central. Esa misma noche fue intervenido quirúrgicamente por el Dr. Pedro de Felice. Allí permaneció algunos meses... Mas no habiéndose recuperado de sus heridas... falleció... luego de mucho sufrimiento, siendo las 4 y 25 horas del día 15 de septiembre de 1949”. Sobre el hecho que determinó su deceso, “Okara poty kue mi” expresa: “Murió de pérfida bala”.

El gran poeta paraguayo Elvio Romero le cantó: “Con alma de caminante / partió para descansar / hacia la muerte, en instante / triste de su caminar. / Partió en una noche errante / y nos dejó su cantar”.

Referencias[editar]

  • Diccionario Biográfico "FORJADORES DEL PARAGUAY", Primera Edición enero de 2000. Distribuidora Quevedo de Ediciones. Buenos Aires, Argentina.

Por Ley Nº 4440, promulgada por el Congreso y sancionada por el Poder Ejecutivo el 7 de septiembre de 2012, los restos físicos de Emiliano R. Fernandez, fueron traslados al Panteón Nacional de los Hereos, primer héroe cultural en su género de poeta nativo, que ocupa un lugar de honor que la República del Paraguay otorga a sus héroes.

Enlaces externos[editar]