El pulpo negro

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El pulpo negro fue una miniserie de suspenso protagonizada por Narciso Ibáñez Menta en el papel de un supuesto escritor de novelas policiales, que se emitió desde el 2 de mayo hasta el 25 de julio de 1985 por Canal 9 de Buenos Aires, Argentina, y casi simultáneamente en el resto del país.

Sinopsis[editar]

Héctor de Rodas, un supuesto escritor de novelas policiales, averigua los antecedentes criminales de cuatro personas aparentemente respetables: los señores Guevara (Héctor Biuchet), Méndez (Osvaldo Brandi), Velázquez (Ariel Keller) y Duarte (Juan Carlos Puppo) y junto a su secretaria Marta (Beatriz Día Quiroga) los contrata para matar a cuatro personas elegidas al azar, dejando en el lugar como única pista un pulpito negro de goma. Con ese material el señor de Rodas piensa escribir el libro Teoría y práctica del crimen perfecto basado en la premisa de que nada liga a las víctimas con sus ejecutores. Esto es sólo el preámbulo de una serie de asesinatos interminable orquestada por el Pulpo Negro. La investigación de los crímenes está a cargo del jefe de policía Alejandro Mendoza (Oscar Ferrigno) y del detective privado Marcos de la Hoz (Juan Carlos Galván).[1][2]

Protagonistas[editar]

Ibáñez Menta actuó con un elenco de figuras que lo habían secundado en sus grandes éxitos:[1][2]

Había además importantes actores que seguramente accedieron a trabajar en el ciclo como homenaje a Ibáñez Menta:

así como figuras que actuaban en programas del mismo canal como

Detrás de cámara[editar]

  • Autor: Luis Murillo
  • Vestuario: Enrique de Alzaga
  • Sonido: Ubaldo Burraco
  • Escenografía: Mario Ferro
  • Iluminación: Juan Carlos Suárez
  • Producción: Alberto Marchi
  • Asistente de dirección: Carlos Koller / Ana María Gómez Baltazar
  • Producción y dirección integral: Martha Reguera

Recepción[editar]

La última actuación de Narciso Ibáñez Menta en la televisión argentina había sido la serie de unitarios titulada Mañana puedo morir, emitidos por Canal 13 y un especial para El Mundo del Espectáculo: Hay que matar a Drácula, que habían resultado fallidos. Pese a ello, el anuncio de la emisión de una serie nacional protagonizada por Ibáñez Menta, generó una gran expectativa, alimentada por programas anteriores del mismo actor como El hombre que volvió de la muerte, Un pacto con los brujos y ¡Sátiro!, así como la serie Viaje a lo inesperado en la que ejercía el cargo de presentador.[1][2]

El crítico Luis Mazas, del diario Clarín, recomendó al público que siguiera la serie sobre la base del talento de Ibáñez Menta, unido a las capacidades de la directora Martha Reguera y el enorme prestigio de Oscar Ferrigno (su compañero de El hombre que volvió de la muerte) en su primer y último trabajo para la televisión al retorno de su exilio. El índice de audiencia fue favorable y la repercusión del programa generó la creación de pulpitos de juguete, lanzados al mercado en julio para las vacaciones de invierno.

Dentro de los episodios más recordados, rescato los primeros y algunas escenas realmente muy bien logradas: los asesinatos del Sr. Ferrante (Alfredo Iglesias), donde la aparición de un ataúd en el living del personaje me recordó una de las escenas más siniestras de El hombre que volvió de la muerte; del crítico Gadé (Walter Soubrié) en el cementerio y cuando uno de los asesinos, interpretado por Osvaldo Brandi, es enterrado vivo por Narciso.

Darío Billani (crítico de arte), en una entrevista.[1]

Pero lo demás del Narciso-Style permanece inalterable, al mejor estilo de los recordados programas de comienzos de los sesenta: los serviciales seguimientos de cámara de Martha Reguera, los refinados sones de órgano, sus casonas, sus pasadizos secretos, sus ponzoñas refinadas, sus teorías macabras, todo envuelve a este nuevo y puro Narciso en las prestigiosas aguas del grand-guignol desatado, del folletín por entregas en estado puro. un mundo de acelerada aventura donde lo fantástico se atreve a decir su nombre. Para la televisión argentina, todo esto, no es un mero cambio, son exactamente sus antípodas, la tierra vista desde la luna. Un camino a recorrer aunque sea de rodillas.

Ángel Faretta (crítico de cine) en la revista Somos[2]

En 2018 se anunció durante el Festival de Cannes que se filmaría una serie y película basada en El pulpo negro.[3]

Referencias[editar]

  1. a b c d Lavia, Darío. «El Pulpo Negro». Consultado el 17 de junio de 2010. 
  2. a b c d Nielsen, Jorge (2007). La magia de la televisión argentina 1981-1985. Buenos Aires: Ediciones del Jilguero. p. 180. ISBN 978-987-9416-13-6. 
  3. «Anuncian que “El Pulpo Negro” se convertirá en película y serie». 13 de mayo de 2018. Consultado el 13 de mayo de 2018.