Desplazamiento forzado en Colombia

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Desplazamiento forzado en Colombia, -delito de lesa humanidad-.[1]​ La historia del colombiano se ha caracterizado por desplazamientos forzados de comunidades campesinas, indígenas y afro-descendientes, a causa del conflicto armado interno, la violencia de las bandas criminales y el narcotráfico. Según cifras de ACNUR, en 2017 Colombia fue el segundo país con mayor cantidad de desplazados internos en el mundo con 7.9 millones de personas, de las cuales 7.7 millones fueron desplazados internos.[2]​ El desplazamiento forzado es un fenómeno masivo, sistemático, de larga duración y vinculado en gran medida al control de territorios estratégicos. Más allá de la confrontación entre actores armados, existen intereses económicos y políticos que presionan el desalojo de la población civil de sus tierras y territorios. Además, se reconoce que existen intereses provenientes de sectores empresariales que también han contribuido a propiciar el desalojo y apropiación de importantes territorios.[3]

Historia[editar]

Colombia es el segundo país con mayor cantidad de desplazados internos en el mundo, cerca de 5,3 millones de personas han sido desplazadas a causa del conflicto armado interno.[4][5]

La historia de Colombia se ha caracterizado por violentos despojos de tierras a comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes. Existen varios factores que han propiciado el desplazamiento interno en Colombia. En los años de 1946 a 1958, (un periodo conocido como La Violencia) se despojó a más de dos millones de personas de sus tierras, quienes debieron cederlas a causa de un nuevo modelo agro-industrial. En la época de La Violencia los principales causantes de desplazamiento masivos fueron los grupos legales e ilegales que integraban los partidos conservador y liberal de esa época.[6]

Los años 1980 a 1990 se caracterizaron por un modelo de desarrollo excluyente, a lo cual se le sumó un conflicto armado interno, narcotráfico y violencia generalizada que generó el desplazamiento forzado de miles de personas hacia las áreas urbanas. La expansión de los cultivos ilícitos significaba un ingreso económico a los grupos insurgentes en Colombia. El control de los cultivos y su comercialización generaba en ciertos lugares de Colombia enfrentamientos armados que causaban desplazamientos forzosos y un cambio en las actividades productivas de los campesinos indígenas.[6]

Por otro lado la apertura económica y la dinámica de los mercados globales generó en Colombia diferentes obras de infraestructura que en muchos casos ocasionaron desplazamiento de grupos étnicos y campesinos.[6]​ La presión generalizada proveniente del conflicto armado interno, disputas territoriales entre actores armados, la apertura económica y sus efectos en el desarrollo de Colombia, los mercados de cultivos ilícitos y un modelo económico excluyente.[5]​ La magnitud del desplazamiento forzado, propició que del abandono se pasara al despojo de tierras pues la desocupación de los territorios implicó que muchas tierras deshabitadas fueran apropiadas por diversas vías: Algunos acudieron a mecanismos violentos de despojo, otros a recursos legales para formalizar la toma de tierras y unos más aprovecharon la vulnerabilidad del mercado para comprar tierras a bajo costo. [7]

Según las cifras del Registro Único de Víctimas de Colombia, al 1 de octubre de 2018 se registraron 7.446.404 víctimas de desplazamiento forzado, constituyendo el 79,7% del total de los hechos victimizantes del conflicto armado interno colombiano[8]​, siendo los años 2001 y 2002 los picos más altos registrados de este hecho con 661.470 y 765.738 personas desplazadas respectivamente.[9]​ Además, durante los primero seis meses del 2018, hubo 35.409 desplazados, según Codhes (Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento). Y estos desplazamientos se concentraron en su mayoría, en tres zonas: Catatumbo en Norte de Santander; el Nudo de Paramillo (Bajo Cauca antioqueño y sur de Córdoba) y la cuenca del Pacífico (Nariño, Chocó y, en menor medida, Cauca).[10]

Territorios de expulsión[editar]

Infraviviendas en Medellín. Las grandes ciudades en Colombia son los mayores receptores de la población en condición de desplazamiento forzado. Los barrios que conforman esta población se encuentran ubicados en las periferias de las ciudades.[11]

Los lugares donde más ocurren desplazamientos forzados son los corredores de cultivos ilícitos, tráfico de armas, zonas de combates entre el ejército y grupos insurgentes, y en menor medida zonas donde se desarrollan proyectos de infraestructura que pueden afectar a algunas comunidades. Los territorios ricos en recursos energéticos y mineros (esmeraldas, carbón, petróleo, oro, etc.) son también lugares donde se presenta esta problemática. A esto se le suma el desplazamiento asociado a la violencia por bandas criminales y el conflicto armado.[6][5]

En cuanto a los departamentos con mayor cantidad de población desplazada por el conflicto armado interno, Antioquia registra un total de 1.510.585 personas expulsadas.[9]

Lugares receptores[editar]

El conflicto armado ha obligado a miles de personas a desplazarse a las grandes ciudades de Colombia, ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla son grandes receptores de desplazados así como las capitales departamentales. La población desplazada afecta en muchos casos las cifras de las ciudades, aumentando los niveles de desempleo, pobreza y de localidades marginales.[6]

La población en condición de desplazados llegan a las ciudades y forman las clase más pobre de las misma, se convierten en vendedores ambulantes, creadores de cultura popular, organizadores comunitarios, portadores de cultura política, entre otros. Los lugares donde esta población conforma sus hogares son en sitios de ladera y en las zonas de la periferia de las ciudades, conocidos como los "asentamientos subnormales". Ante la carencia de territorios urbanizables accesibles, esta población se ve obligada a invadir las zonas de periferias de las ciudades, que son ilegales, de alto riesgo y construidas en barrios informales.[11]

Referencias[editar]

  1. «¡Basta ya! Colombia: memorias de guerra y dignidad». 
  2. «Desplazamiento forzado en 2017». Desplazamiento forzado en 2017. 19 de junio de 2018. Consultado el 9 de noviembre de 2018. 
  3. «¡Basta ya! Colombia: Memorias de guerra y dignidad». 
  4. «Con 5,3 millones, Colombia es el segundo país con más desplazados internos en el mundo». El País. 20 de junio de 2014. Consultado el 15 de diciembre de 2014. 
  5. a b c «Colombia tops IDMC internally displaced people list». BBC. 29 de abril de 2013. Consultado el 30 de abril de 2013. 
  6. a b c d e «El desplazamiento forzado en Colombia: acumulación de capital y exclusión social». Universidad Nacional de Colombia. Consultado el 11 de diciembre de 201. 
  7. «¡Basta ya! Colombia: Memorias de guerra y dignidad». 
  8. Unidad para las Víctimas. «Víctimas por tipo de hecho victimizante». 
  9. a b Unidad para las Víctimas. «Desplazamiento - Personas». 
  10. Botero Fernández, Leonardo (2 de agosto de 2018). «Los caminos del desplazamiento forzado». El Espectador. Consultado el 9 de noviembre de 2018. 
  11. a b Naranjo, Gloria. «Ciudades y desplazamiento forzado en Colombia». Universidad Nacional de Colombia. Consultado el 11 de diciembre de 2015.