Construcción de nación

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Construcción de nación o construcción nacional (del inglés nation-building)[1] es una expresión utilizada en ciencias sociales y en política para referirse al proceso de construir o estructurar una nación forjando una identidad nacional por medio del poder del Estado. Su objetivo es unificar a un pueblo o a varios dentro del Estado de modo que éste pueda ser viable y políticamente estable a largo plazo.

La construcción de nación se apoya en la creación de símbolos nacionales, como la bandera, himnos nacionales, días patrios; también en la creación de obras de infraestructura que tengan un carácter emblemático y provean razones para la generación de un sentimiento de orgullo nacional, tales como estadios nacionales, ferrocarriles nacionales, autopistas nacionales, aerolíneas nacionales, autopista nacional de información, etc.

Los estados africanos cuyas fronteras abarcan territorios que pertenecen a diferentes grupos étnicos y tribus, y otras antiguas colonias británicas con un elevado número de inmigrantes de diferentes nacionalidades, llevan a cabo esfuerzos para la creación de símbolos comunes a las diferentes etnias que componen.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

Referencias[editar]

  1. Santos Juliá Un respiro, El País, 23/03/2008:

    Se diría que no hay cosa que más inquiete a la gente que saber de una vez por todas quién es, de dónde viene y adónde va. Los historiadores están volcados en el estudio de lo que llaman procesos de construcción nacional: no hay cosa que venda hoy más que todo lo relacionado con la memoria y la identidad, ambas colectivas. Las ciencias sociales llevan ya tiempo empeñadas en dilucidar lo que los más madrugadores en este negociado definieron como nation-building en compañía del state-making (igual pudo haber sido al revés: nation-making acompañando a state-building, pero así quedaron las cosas). Y si se vuelve la vista a la agenda de los políticos, aquella vieja obsesión por recuperar las señas de identidad que llenó a rebosar los años de la transición ha vuelto con fuerza crecida en forma de recuperación de la memoria; histórica, naturalmente.