Complejo Arquitectónico de La Recolección

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Colegio de Cristo Crucificado de Propaganda Fide
Complejo arquitectónico La Recolección
LaRecoleccion.Antigua.jpg
Vista de la iglesia del Complejo
Localización
País Bandera de Guatemala Guatemala
División Departamento de Sacatepéquez
Municipio(s) Antigua Guatemala
Información religiosa
Culto Iglesia católica
Diócesis Diócesis de Guatemala
Parroquia Clero regular
Orden Agustinos Recoletos
Propietario Estado de Guatemala
Acceso público Pagado
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Uso Monumento nacional de Guatemala
Estatus En ruinas
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Rector Transferido al Estado de Guatemala
Historia del edificio
Fundador(es) Orden de agustinos recoletos
Primera piedra 1706
Derrumbe(s)
Estilo barroco español
Arquitecto(s)
  • 1701-1715: Joseph de Torres, arquitecto mayor
  • 1715-1717: Diego de Porres, arquitecto mayor
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Persona(s) relacionada(s) Jorge de la Torre y Antonio Margil
Obra(s) artística(s) piezas barrocas del conjunto de "Los Justos"
Datos arquitectónicos
Tipo convento e iglesia
Materiales Sistema de calicanto
Mapa(s) de localización
. ubicada en Antigua Guatemala
.
.
. (Antigua Guatemala)
Coordenadas 14°33′38″N 90°44′28″O / 14.560687, -90.741250Coordenadas: 14°33′38″N 90°44′28″O / 14.560687, -90.741250
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El Complejo Arquitectónico de La Recolección[1] es un complejo arquitectónico actualmente en ruinas localizado en la ciudad de Santiago de los Caballeros y que perteneció a la Orden de los Recoletos (Ordo Fratrum Minorum Recollectorum) durante la colonia española en Guatemala entre 1701 y 1773, cuando fue destruído por los terremotos de Santa Marta y los recoletos se trasladaron a la Nueva Guatemala de la Asunción.

Construcción[editar]

En 1685 los misioneros Jorge de la Torre y Antonio Margil, de los monjes recoletos, llegaron a la ciudad de Santiago de los Caballeros procedentes de Querétaro en el Vicerreinato de la Nueva España. Cuando algunos monjes más de la orden llegaron en las años siguientes, le pidieron permiso al Ayuntamiento[Nota 1] para construir un monasterio; pero en 1695, el Ayuntamiento les hizo saber que no había suficientes frailes para justificar la construcción y que además ya había suficientes monasterios en la ciudad. Ante esta negativa, los frailes se dirigieron a la Audiencia[Nota 2] la cual si autorizó la construcción en 1700 del «Colegio de Cristo Crucificado de los Misioneros apostólicos», por un decreto real.[2] En 1701 se inició la construcción de los edificios cuando les fueron otorgados dos parcelas en la parte Nor-poniente de la ciudad, y seis años después se colocó la primera piedra de la iglesia. En 1708 se completaron el convento, la biblioteca y la enfermería.

La iglesia fue inaugurada el 23 de mayo de 1717.[2]

Destrucción[editar]

Pocos meses después la ciudad de Santiago de los Caballeros sufrió los embates de los terremotos de San Miguel en 1717, los cuales dañaron la estructura de la iglesia y del convento. Tras las reparaciones correspondientes, el complejo estuvo en posición de albergar a los monjes, llegando a tener hasta treinta y cinco en 1740.[3] La región guatemalteca es sísmica, y en 1751 hubo otros sismos que dañaron la estructura; y finalmente en 1773, los Terremotos de Santa Marta la terminaron de arruinar.[3] Del templo se cayeron la pared de respaldo y la mayor parte del prestiberio y del crucero, mientras que los arcos, el coro, el noviciado y la parte alta de los claustros quedaron inservibles.[4]

El colegio de Propaganda Fide se mudó a la Nueva Guatemala de la Asunción en 1776 y el síndico del convento, Juan Fermín de Aycinena -patriarca del Clan Aycinena, la familia aristocrática más influyente en ese tiempo- consiguió que se le otorgaran tres cuadras en la nueva ciudad para la iglesia y sus conventos; las cuadras otorgadas fueron las 145 a 147 y las obtuvieron el 12 de marzo de 1776.[5]

Abandono[editar]

Tras el traslado de los recoletos a la Nueva Guatemala de la Asunción en 1775, una nueva iglesia fue construída en la nueva ciudad, y el antiguo complejo quedó en el abandono y los frailes decidieron solicitar permiso para vender el antiguo convento, el que les fue concedido el 29 de enero de 1785.[6] Se transcribe a continuación la copia del documento que se encuentra en el Archivo General de Centro América en el que fray José Olaverrieta solicita permiso para vender las instalaciones destruidas:[7]

Los recoletos, sobre piden para vender el sitio del colegio de La Antigua Guatemala

Traslación 1785

Muy ilustrísimo señor

Fray José Olaverriete predicador apostólico y guardián de este Santo Colegio de Cristo Señor Nuestro Crucificado, parezco ante vuestra señría y con el debido respeto digo: que ha resuleto el siscretorio de este Colegio, por que a él toca, que se venda el sitio del Colegio que tiene en la ciudad arruinada con el campo a él anexo, por haber necesidad de este subsidio para comenzar la fábrica del convento que carece en esta nueva ciudad: y para que nuestro síndico efectúe dicha venta, impetramos por la presente la anuencia de vuestra señoría, y así:

A vuestra señoría pido y suplico se sirva de proveer lo pedido en que recibiré favor y gracia.
—Fray José Olaverriera[7] [8]

Durante el siglo xix las instalaciones se utilizaron como establo, fábrica de jabón y complejo deportivo. Inclusive, se extrajo material de las ruinas para realizar otras construcciones en la ciudad, que ahora se llamaba Antigua Guatemala.[3]

Los recoletos llevaron a la nueva ciudad todas sus reliquias eclesiásticas, pero muchas de las piezas de plata fueron robadas por las huestes del general hondureño Francisco Morazán[9] tras la expulsión de las órdenes regulares y de los aristócratas del Clan Aycinena en 1829.[10] Los bienes de los recoletos quedaron inventariados en la orden que se le dió al regidor de la municipalidad de Guatemala, Carlos Barrientos, el 11 de julio de 1829 para la expulsión ordenada y pacífica de la orden recoleta.[11] [12]

Actualidad[editar]

Las ruinas del complejo arquitectónico están rodeadas de un parque municipal y están protegidas como monumento nacional. Grandes piezas de las antiguas columnas se pueden observar, principalmente en lo que antiguamente era el templo; hay acceso a las inslaciones del antiguo convento, pero no a las catacumbas.[2]

En 1979, fue incluido junto con toda la ciudad de Antigua Guatemala, como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Galería de imágenes[editar]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Autoridades locales elegidas por los criollos guatemaltecos.
  2. Autoridades enviadas por el Rey de España.

Referencias[editar]

  1. Barrios Vital, 2006, p. 31.
  2. a b c Consejo Nacional para la Protección de la Antigua, s.f..
  3. a b c Consejo Nacional para la Protección de la Antigua, s.f.
  4. Melchor Toledo, 2011, p. 105.
  5. Melchor Toledo, 2011, p. 137
  6. Melchor Toledo, 2011, p. 138.
  7. a b Melchor Toledo, 2011, p. 462.
  8. Olavarrieta, José (1785). «Los recoletos, sobre piden para vender el sitio del colegio de La Antigua Guatemala. Traslación 1785». Archivo General de Centro América (Guatemala). A1. Legajo 316 (expediente 6554). 
  9. Melchor Toledo, 2011, p. 138-139.
  10. González Davison, 2008, p. 4-15.
  11. Melchor Toledo, 2008, p. 495.
  12. Barrientos, Carlos (11 de julio de 1829). «Inventario de las alhajas y demás bienes del convento de La Recolección de esta ciudad de Guatemala hecho por orden del gobierno del Estado en la expulsión de los religiosos el 11 de julio de 1829 por el Cabildo Municipal comisionado». Archivo General de Centro América (Guatemala). B.108.7 legajo 1955 (Expediente 44871). 

Bibliografía[editar]

Lectura recomendada[editar]

  • Andrade, Fray Antonio de (6 de mayo de 1740). «Relación histórica del Colegio de Misiones de Cristo Crucificado (Recoletos) de la ciudad de Guatemala». Relaciones geográficas e históricas del siglo XVIII del Reino de Guatemala (Guatemala: Archivo General de Centro América). A1.18, legajo 211 (Expediente 5027): 286. 
  • Pérez Valenzuela (1943). Los Recoletos. Apuntes para la historia de las misiones en la América Central. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 127. 

Enlaces externos[editar]