Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria

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La Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CoNEAU) es un organismo público argentino dependiente de la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación, encargado de la evaluación de las universidades públicas y privadas y la acreditación de sus respectivas carreras de grado y posgrado y de sus correspondientes títulos. Comenzó a funcionar en 1996 tras su creación en 1995 como parte de la ley 24.521 de Educación Superior (LES) impulsada durante el gobierno de Carlos Menem en respuesta a las exigencias del Banco Mundial, integrando a la Comisión de Acreditación de Posgrados creada un año antes.

Conformación[editar]

La CoNEAU está integrada por 12 miembros designados por el Poder Ejecutivo Nacional; tres por el Consejo Interuniversitario Nacional —universidades nacionales—, uno por el Consejo de Rectores de Universidades Privadas, uno por la Academia Nacional de Educación, tres por el Senado de la Nación, tres por la Cámara de Diputados de la Nación y uno por el Ministerio de Educación. A su vez, la Comisión posee un equipo técnico autónomo dividido en las distintas áreas que la conforman: Evaluación y Proyectos Institucionales, Acreditación de Carreras de Grado, Acreditación de Posgrados, Desarrollo y Relaciones Institucionales, Dirección de Administración, Sistemas y Registro de Expertos y Biblioteca.

Las evaluaciones se realizan con expertos convocados ad hoc organizados en consultorías, comités asesores y comités de pares, en base a los cuales se asientan las decisiones de la CoNEAU en cada caso. Los integrantes de los comités asesores y de pares actúan en forma autónoma, según un código de ética[1] y tienen la posibilidad de abstenerse de abrir juicio si lo consideran pertinente.

Operación[editar]

Acreditación de carreras de grado[editar]

La Comisión se encarga de la evaluación y acreditación de todas las carreras de grado reguladas por el Estado en tanto su "ejercicio profesional pudiera poner en riesgo de modo directo la salud, la seguridad, los derechos, los bienes o la formación de los habitantes",[2] de acuerdo a estándares fijados por el Ministerio de Educación. Asimismo, la CoNEAU está encargada de determinar parámetros como los contenidos mínimos o la carga horaria de las carreras reguladas.

Los procesos de acreditación se inician cuando la CoNEAU realiza una convocatoria para un número determinado de carreras, que vencido un plazo se torna obligatoria. Todas las universidades deben entonces comenzar el proceso de acreditación de las carreras reguladas, el cual sigue una serie de pasos predeterminados. La primera fase corresponde a la autoevaluación, donde cada universidad debe realizar un informe donde evalúe la situación de las carreras a acreditar. El informe resultante pasa a manos de un comité de pares designado por la Comisión, que tras hacer las observaciones pertinentes da lugar a la decisión final.[3]

La CoNEAU puede determinar acreditar una carrera por 6 ó 3 años, dependiendo de los resultados del proceso de autoevaluación y evaluación por pares, o directamente no acreditarla, caso en que no podrá seguirse dictando en las condiciones actuales. Si la acreditara sólo por 3 años, vencido el tiempo la carrera deberá someterse nuevamente a evaluación para verificar si fueron solucionadas las falencias u observaciones indicadas en el anterior proceso de acreditación. La acreditación por 3 años tiene lugar cuando la carrera no cumple con todos los estándares pero el informe final establece la posibilidad de alcanzar los niveles de calidad requeridos en un plazo cercano, o cuando la carrera cumple con todos los estándares fijados pero no tiene egresados por no haberse completado un ciclo completo de dictado.

Acreditación de carreras de posgrado[editar]

La acreditación de carreras de posgrado, al contrario que la de grado, no es compulsiva. Las instituciones que dicten carreras de posgrado y cumplan una serie de requisitos fijados por resoluciones del Ministerio de Educación y la CoNEAU[4] pueden someterse a la evaluación voluntaria, que certifica el cumplimiento de los estándares mínimos de calidad. Las acreditaciones de posgrado reciben calificación A, B o C en orden decreciente de calidad académica.

Críticas[editar]

Desde su creación, la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria ha sido fruto de numerosas críticas por parte de sectores estudiantiles[5] y académicos de las universidades públicas argentinas. Ya durante la sanción de la Ley de Educación Superior que la creó hubo masivas marchas en contra de lo que se veía como una reforma de corte neoliberal que, por disposiciones de la ley relativas a la autonomía financiera de las universidades nacionales, podía abrir las puertas a un proceso de arancelamiento. Incluso ex miembros de la CoNEAU se han expresado en ese sentido.[6]

La Comisión fue vista como un instrumento más de la ley tendiente a simplificar y adaptar a las exigencias del mercado los programas y carreras de las universidades nacionales. Si bien varias de ellas aceptaron desde el inicio la aplicación de la LES y la CoNEAU, como la Universidad Nacional de La Plata, existió gran resistencia desde la mayoría de los centros de estudiantes. La Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional del Comahue y la Universidad Nacional de Entre Ríos[7] presentaron recursos de amparo para evitar regirse por algunos aspectos de la nueva legislación. En el caso de la Universidad de Buenos Aires, la Justicia dio lugar al recurso y desde entonces se ve exceptuada, entre otras cuestiones, de la exigencia de acreditar sus carreras ante la CoNEAU.[8] Aunque algunas facultades de la Universidad de Buenos Aires rechazan periódicamente el accionar de la Comisión,[9] otras han iniciado voluntariamente el proceso de autoevaluación y acreditación.

Durante 2007 está prevista una modificación profunda de la Ley de Educación Superior que incluirá cambios en la conformación y el modo de funcionamiento de la CoNEAU,[10] de acuerdo con el reclamo de universidades nacionales de tener mayor representatividad y peso en sus decisiones. En este mismo sentido se expresa el programa de acción[11] por el que fue electo a fines de 2006 Rubén Hallú como rector de la Universidad de Buenos Aires, la mayor del país, tras una extendida crisis institucional.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]