Comercio de pieles

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El comercio de piel es una industria global dedicada a la captura de animales para utilizar su piel.

Comercio de piel en América del Norte[editar]

Mercader de pieles a finales del siglo XIX en Alberta, Canadá.

El también llamado comercio indígena fue una parte importante del inicio del contacto entre los indígenas norteamericanos y los norteamericanos europeos.

Exploradores franceses (Radisson, Groseilliers, La Salle, La Sueur) que buscaban rutas a través del continente, establecieron relaciones con los indígenas americanos y descubrieron que estaban dispuestos a intercambiar pieles por objetos considerados "comunes" por los europeos. Las pieles (especialmente la de castor) eran muy preciadas en los mercados europeos. En las colonias del sur se dedicaban principalmente al comercio de pieles de ciervos.

Al poco tiempo muchos cazadores nativos se enteraron de que los europeos estaban dispuestos a intercambiar pieles por productos manufacturados que eran muy deseados en sus comunidades. Filos de hachas, cuchillos, anzuelos, telas de varios tipos y colores, mantas de lana, sábanas de lino, pavas, cuentas de vidrio, armas y municiones fueron algunos de los objetos que se intercambiaron por pieles.

También se introdujeron distintos tipos de alcohol para ofrecer en el intercambio (especialmente brandy y ron). Los comerciantes europeos aprovecharon esta situación y obtuvieron enormes ganancias, ya que, por ejemplo, podían conseguir una piel a cambio de un filo de hacha, cuando esa piel en Europa podía comprar una docena de filos de hacha.

Muchas veces los beneficios políticos del comercio de piel eran más importantes que los económicos. El comercio era una manera de establecer alianzas y mantener buenas relaciones entre diferentes culturas. Por ello, muchos gobiernos europeos luchaban por el control del comercio de piel con las diferentes comunidades indígenas norteamericanas. Los indígenas a veces decidían a qué lado apoyar en tiempos de guerra basándose en quién les proveía los mejores productos en el comercio de manera honesta. Como el comercio de piel era tan importante políticamente, estaba regulado para evitar abusos, sin embargo, muchas veces los comerciantes sin escrúpulos engañaban a los indígenas dándoles alcohol durante la transacción, lo que generaba resentimiento e incluso violencia.

El comercio de piel finalizó cuando los animales escasearon por la caza excesiva. John Jacob Astor, quien controlaba la compañía de comercio de piel más grande, se dio cuenta que los animales comenzaban a escasear y se retiró en 1834. Los asentamientos europeos en expansión desplazaron a los indígenas de los mejores sitios para la caza y la demanda de pieles cayó a medida que cambiaba la moda en Europa. El estilo de vida de los indígenas cambió para siempre con el comercio. Para obtener los productos europeos de los que ya eran dependientes muchos recurrieron a la venta de tierras, lo que generó resentimientos del lado aborigen que luego desencadenarían en guerras.

Tras la independencia de Estados Unidos, el comercio con los indígenas se reguló a través del Indian Intercourse Act del 22 de julio de 1790.

Comercio de piel en Rusia[editar]

Antes de la colonización de América, Rusia era el mayor proveedor de pieles de Europa occidental y partes de Asia. Las pieles eran un producto de exportación ruso muy importante desde la edad media. En un principio la mayoría de las pieles exportadas eran de castor, lobo, zorro, ardilla y liebre. Entre los siglos XVI y XVIII Rusia conquistó Siberia, una región rica en animales de piel. Buscando más animales, Rusia se expandió luego a Alaska. Desde el siglo XVII y hasta la segunda mitad del siglo XIX Rusia fue el mayor proveedor mundial de piel, hasta que Estados Unidos y Canadá se incorporaron al mercado.

El comercio de piel jugó un papel vital en el desarrollo de Siberia, el este de Rusia y la colonización rusa en América.