Panthera pardus

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Leopardo
Panthera pardus close up.jpg
Estado de conservación
Vulnerable (VU)
Vulnerable (UICN 3.1)[1]
Taxonomía
Reino: Animalia
Subreino: Eumetazoa
Filo: Chordata
Subfilo: Vertebrata
Clase: Mammalia
Subclase: Trechnotheria
Orden: Carnivora
Suborden: Feliformia
Infraorden: Eucynodontia
Familia: Felidae
Subfamilia: Pantherinae
Género: Panthera
Especie: P. pardus
Linnaeus, 1758
Distribución
Distribución del leopardo
Distribución del leopardo
     Presencia histórica

     Presencia incierta      Presencia muy fragmentada

     Presencia verificada
Subespecies
Véase el texto
Sinonimia
  • Felis pardus Linnaeus,1758
Leopardo, ejemplar melánico (pantera negra).

El leopardo (Panthera pardus) es un mamífero carnívoro de la familia de los félidos. Al igual que tres de los demás félidos del género Panthera, el león, el tigre, el jaguar y el irbis, están caracterizados por una modificación en el hueso hioides que les permite rugir (nuevas investigaciones afirman que la capacidad de rugir se debe a adaptaciones morfológicas, sobre todo en la laringe y en las cuerdas vocales). También se lo conoce como pantera parda y, cuando presenta un pelaje completamente oscuro, como pantera (melánico).

Etimología[editar]

En la Antigüedad, el leopardo era considerado un híbrido de un león y una pantera, como queda reflejado en su nombre, el cual se compone de las palabras griegas de λέων leōn (león) y πάρδος pardos (pantera macho).[2]​ Está, además, relacionado con el sánscrito पृदाकु pṛdāku (serpiente, tigre, pantera) y probablemente se deriva de la lengua mediterránea, así como del egipcio.

Hábitat[editar]

El leopardo es uno de los grandes félidos más adaptables. Habita en todo tipo de hábitats, siempre que tenga un lugar donde esconderse y existan suficientes presas para sobrevivir; se encuentra presente en todo tipo de bosques y selvas, en las sabanas, en los sembrados y en lugares rocosos, e incluso en desiertos. En algunos hábitats, el leopardo desarrolla formas para evadir a otros depredadores mayores o más numerosos como es el caso del león y las hienas en África y el tigre en Asia. Realmente, el único factor que limita al leopardo son las personas.

Características[editar]

Habitualmente, se lo suele confundir con el guepardo, con el cual comparte un aspecto muy similar (pelaje amarillo con motas oscuras), pero del cual difiere enormemente tanto en características físicas como en comportamiento, siendo el guepardo llamativamente menos agresivo que el leopardo; además, el leopardo no tiene los característicos lacrimales negros que encuadran el morro del guepardo.

El leopardo tiene una silueta bastante maciza, con la cabeza redonda y la cola larga y fina.[3]​ Sus patas son potentes, con cuatro dedos en las posteriores y cinco en las anteriores, siendo todas sus garras retráctiles.[3]​ Alcanzan de 91 cm a 1,91 m de longitud, más la cola que mide de 58 a 110 cm y una altura en la cruz de 45 a 78 cm.[4]​ Los machos adultos llegan a pesar entre 37 y 90 kg, y las hembras de 28 a 60 kg.[4]

Su fórmula dental es la siguiente: 3/3, 1/1, 3/2, 1/1 = 30.[3]

Panteras negras[editar]

Se denomina así a los leopardos y/o jaguares melánicos. El color negro es producido por una gran cantidad de melanóforos (células pertenecientes a una de las capas de la piel) distribuidos por toda la superficie corporal.

Biología[editar]

Los leopardos cazan preferentemente por la noche y acostumbran a pasar el día durmiendo entre la vegetación, en cuevas de otros animales o, a menudo, sobre la rama de un árbol al que trepan con agilidad a pesar del tamaño que poseen. Por lo general suelen evitar en lo posible la presencia del ser humano debido al temor que les infunde.

Para el leopardo, el árbol es a la vez donde descansa, desde donde observa y caza a su presa y donde almacena su comida. Desde lo alto del árbol, el leopardo puede tender una emboscada a sus presas y también dejar la comida fuera del alcance de algunos carroñeros.

Reproducción[editar]

Son animales solitarios excepto en época de reproducción. El período de gestación dura alrededor de tres meses (90 a 105 días) y la hembra puede tener de uno a seis cachorros por camada, aunque lo más común es de dos a cuatro. La madre suele transportar a las crías sujetándolas con los dientes por el cuello. Los mantiene durante dos años. Llegan a vivir casi veinte años.

Hábitos[editar]

El leopardo es activo las veinticuatro horas del día; esto es, puede estar activo en cualquier momento, sea de día, de noche, al oscurecer o amanecer. En estudios donde se han utilizado collares con radio, los ejemplares estudiados se han mantenido en movimiento alrededor del 50% del tiempo, mientras que una madre con cachorros demostró estar activa un 75% del tiempo.[cita requerida] Las madres permanecen con sus cachorros durante cierto tiempo, y durante el celo las parejas están juntas por unos días. El resto del tiempo el leopardo hace una vida solitaria.

Alimentación[editar]

Los leopardos son cazadores oportunistas y versátiles, y tienen una dieta muy amplia. Se alimentan de una mayor diversidad de presas que las otras especies del género Panthera, y se han reportado leopardos comiendo prácticamente cualquier tipo de animal al que superen en tamaño o puedan abatir, desde escarabajos hasta elands comunes, aunque sus presas más frecuentes suelen estar en el rango de los 20-80 kg. La presa más grande abatida por un leopardo que se ha reportado ha sido un eland macho de 900 kg, aunque los leopardos no suelen cazar animales tan grandes. Su dieta consiste principalmente de ungulados, seguido de primates, principalmente monos de diversas especies (entre ellas el cercopiteco verde y todas las especies de babuinos). Sin embargo, también se alimenta de manera oportunista de roedores, reptiles, anfibios, insectos, aves (especialmente aves terrícolas como la pintada vulturina), peces y depredadores más pequeños (zorros, chacales, martas y especies de félidos más pequeños como caracales, servales y gatos). Incluso son capaces de predar sobre licaones, doles, lobos, guepardos y ejemplares jóvenes de las mayores especies de pitónidos (pitón reticulada, pitón de Birmania y pitón africana de roca) y crocodílidos (cocodrilo del Nilo, cocodrilo de las marismas y cocodrilo de agua salada) con las que comparte territorio, en tanto que de las especies menores (cocodrilo enano, cocodrilo hociquifino africano y cocodrilo siamés) puede predar también sobre ejemplares adultos, al igual que sucede con el gavial, el falso gavial y el aligátor chino. Eventualmente se alimenta de las crías de las tres mayores especies de hiénidos, de las de los leones y de las de los cinco úrsidos con los que comparte territorio en algunas regiones de Asia (oso pardo, oso panda gigante, oso malayo, oso bezudo y oso negro asiático).

Los ejemplares adultos de la mayoría de éstos grandes predadores, pueden abatir a los leopardos (leones) e incluso eventualmente convertirse en sus predadores (crocodilios, pitones, hienas manchadas y úrsidos —excepto el oso panda gigante, que no preda sobre presas importantes—).

El leopardo es uno de los pocos predadores de los bonobos y chimpancés adultos, y también puede predar sobre gorilas orientales y occidentales jóvenes (en el caso de los machos) y hembras adultas.

Igualmente, de su amplia gama de presas, suele evitar a las que son potencialmente peligrosas por vivir en grupos (chimpancés, lobos, doles, licaones, babuinos, etc.) y/o ser especies que puedan ofrecer gran resistencia (guepardos) o abatirlo (gorilas).

Competencia y enemigos[editar]

Los leopardos deben competir por alimento y refugio con otros depredadores grandes como el tigre, leones, guepardos, hienas manchadas, hienas rayadas, hienas marrones, hasta cinco especies de osos y perros salvajes africanos y asiáticos. Estos animales pueden robar la muerte del leopardo, devorar a sus crías o incluso matar leopardos adultos. Los leopardos coexisten junto a estos otros grandes depredadores cazando diferentes tipos de presas y evitando las áreas frecuentadas por ellos. Los leopardos también pueden retirarse a un árbol frente a la agresión directa de otros grandes carnívoros, pero se ha visto que los leopardos matan o atacan a competidores como el chacal de lomo negra , el caracal , el gato salvaje africano , el gato leopardo y los cachorros de leones, guepardos, hienas y perros salvajes. La partición de los recursos ocurre cuando los leopardos comparten su rango con los tigres. Los leopardos tienden a capturar presas más pequeñas, usualmente menos de 75 kg (165 lb), donde los tigres están presentes. En áreas donde el leopardo es simpátrico con el tigre, la coexistencia no es la regla general, con leopardos son pocos frecuentes donde los tigres son numerosos. La densidad media de leopardo disminuyó significativamente (de 9.76 a 2.07 animales por 100 km2) cuando la densidad media de tigres aumentó (de 3.31 animales / 100 km2 a 5.81 animales / 100 km2) de 2004-2005 a 2007-2008 en el Parque Nacional Rajaji en India después de la reubicación de los pastores fuera del parque; Allí, las dos especies tienen una superposición dietética alta, y un aumento en la población de tigres dio como resultado una fuerte disminución en la población de leopardos y un cambio en la dieta del leopardo a presas pequeñas (del 9% al 36%) y domésticas (de 6.8 % a 31.8%).

En el Parque Nacional Chitwan de Nepal, el tigre de Bengala coexiste con el leopardo indio porque hay una gran cantidad de presas, una gran proporción de presas es de menor tamaño y existe una vegetación densa. Aquí los leopardos mataron presas que van desde menos de 25 kg (55 lb) a 100 kg (220 lb) de peso con la mayoría de las matanzas en el rango de 25-50 kg (55-110 lb); los tigres mataron a más presas en el rango de 50-100 kg (110-220 lb).

A mediados del siglo XX, los leopardos de Amur estaban ausentes o rara vez se encontraban en la región de Primorie, en el Lejano Oriente ruso, en los lugares donde vagaban los tigres siberianos. Las encuestas realizadas a comienzos del siglo XXI revelaron que el rango de ambas especies se superpone en esta región, especialmente en áreas protegidas donde las densidades de ungulados son altas y la perturbación humana es baja.

Subespecies[editar]

Joven leopardo cazando.

Hubo un tiempo en el que se creía que había unas treinta subespecies de leopardos, pero la taxonomía moderna ha establecido ocho o nueve,[5][6]​ de momento:

Subespecies extintas[editar]

Referencias[editar]

  1. Stein, A. B., Athreya, V., Gerngross, P., Balme, G., Henschel, P., Karanth, U., Miquelle, D., Rostro, S. & Kamler, J. F. & Laguardia, A. (2016). «Panthera pardus». Lista Roja de especies amenazadas de la UICN 2016.1. Consultado el 6 de julio de 2016. 
  2. McCarthy, E. (2013). Leopon (Lioness x Leopard), Panthera leo × Panthera pardus, Mammalian Hybrids (en inglés). Athens, Georgia, EE. UU.: Macroevolution.net.  Article
  3. a b c Alagnier, S., Haffner, P., Mitchell-Jones, A., Moutou, F. y Zima, J. (2009). Guía de los mamíferos de Europa, del norte de África y de Oriente Medio (1ª edición). Barcelona, España: Lynx edicions. p. 272. ISBN 978-84-96553-52-1. 
  4. a b Nowak, Ronald M. (2005). Walker's Carnivores of the World (en inglés). Baltimore, EE. UU.: Johns Hopkins University Press. p. 264. ISBN 0-8018-8033-5. 
  5. Olga Uphyrkina et al. (November 2001). Phylogenetics, genome diversity and origin of modern leopard, Panthera pardus. Molecular Ecology, Volume 10, Issue 11, Page 2617. Abstract (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión).
  6. Sriyanie Miththapala. (August 1996). Phylogeographic Subspecies Recognition in Leopards (Panthera pardus): Molecular Genetic Variation. Conservation Biology, Volume 10, Issue 4, Page 1115. Abstract

Enlaces externos[editar]