Buhonero

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Buhoneros africanos y turistas en el Puente Viejo en Florencia.
Una ilustración de vendedores ambulantes de Buenos Aires.
Vendedora ambulante de botellas de plástico para transpotar agua del Ganges.
Vendedor ambulante en Marruecos.

El buhonero (a veces conocido como vendedor ambulante o vendedor callejero, especialmente en América Latina) es el trabajador de la economía informal que comercia distintos bienes de consumo. Generalmente, se instala en pequeños kioscos (aunque a veces le basta con una simple mesa donde exponer la mercancía) en las aceras de las calles más transitadas de distintas partes de una ciudad. De igual forma, el buhonero también puede deambular sin necesidad de un local específico cargando consigo lo que busque vender: Ropa, música, artículos artesanales, libros y películas comprenden la mayor parte del comercio buhoneril.

Debido a su calidad de informal y su considerable expansión en distintos lugares públicos de la ciudad, la buhonería es vista por ciertos sectores de la sociedad como problemática y molesta. Sin embargo, los bajos precios y el fácil acceso a distintos productos que ofrece el buhonero hacen de él una alternativa rentable y eficiente para gran parte del mercado consumidor.

El buhonero en la actualidad es muy criticado, ya que este no está en la obligación de abonar impuestos como las empresas o negocios[cita requerida]. Por ello, hay una constante lucha entre la economía formal e informal.

El comercio ambulante[editar]

Asimismo, el comercio ambulante (o bien ambulantaje, en México) es el término empleado para describir una actividad comercial no afincada territorialmente en un lugar determinado; es ejercida por una persona o por un número reducido de personas (generalmente vinculadas por parentesco o por amistades preexistentes) que intercambian productos por dinero en efectivo del cliente y comprador, sin que intermedie comprobante alguno (boleta, factura o contrato), ni respaldo o seguro por las transacciones realizadas.

Los productos (bienes o servicios) se dirigen principalmente al consumo de personas que habitan en lugares residenciales (viviendas o casas), o bien en movimiento (peatonal o movilizadas por medios mecánicos por ejemplo autos, buses o micros) o asistentes a centros de atracción coyuntural (eventos de variadas índoles) o usuarios de establecimientos de prestación de servicios (educacionales, de salud, penitenciarios y otros).

Tipos de comercio ambulante[editar]

El comercio ambulante admite diversas subdivisiones o perspectivas de análisis.

Así, por tanto es susceptible apreciarle desde el punto de vista de la formalidad; aunque siendo todas de nivel informal unas lo son abiertamente, en tanto que otras tienen un vínculo municipal (permiso, supervisiones, programas especiales).

Por otra parte, en cuanto al nivel de precariedad unas lo son al nivel de subsistencia, por ejemplo ventas de sopaipillas, helados y otros, en cambio otras no lo son en modo alguno e inclusive están organizadas en redes, con objetivos claros y obtención de utilidades (como lo son los casos de las actividades de las ferias libres “persas”), también lo están aquellas actividades comerciales que persiguen (o recorren) eventos de carácter religioso (la “tirana”, Lo “Vásquez”), artístico (recitales), culturales (muestras o exposiciones, visitas, ceremonias) o deportivo (fútbol, tenis, y otros).

También se pueden distinguir de la óptica de los giros comerciales de consumo alimenticio (frutas, verduras, legumbres, y otros); de vestuario (sombrero/gorros, ropas y calzados); servicios (malabaristas, organilleros, afiladores de cuchillos, peluqueros, venta de discos y revistas); de fabricación (pan de horno callejero, sopaipillas, sándwich, bebidas, frutas confitadas, etc.); de herramientas o medios (utensilios caseros, carpintería, cerrajería, jardinería, eléctricos etc.).

Otra división puede apuntar a los medios de traslado, unos lo son de tracción humana (caminando, carritos, triciclos, bicicletas, mesas, parrillas, hornos, etc.); animal (burros o mulas, caballos, carretelas); y mecánica (autos, camionetas, furgones, van, camiones y otros).

Así mismo es posible distinguir del punto de vista de los lugares: en calzadas de calle (ferias libres, persas y navideñas, puestos de temporada de frutas); en intersecciones reguladas por semáforos (limpiadores de parabrisas de auto, ventas de dulce, de revistas y diarios, ventas de símbolos patrios y deportivos, símbolos y productos estacionales o circunstanciales, malabaristas, vendedores de repuestos y diversos adminículos) o en peajes.

También es susceptible verlo del ámbito de la afluencia de público (estadios, consultorios, terminales de metro, estacionamientos educacionales, municipalidades, hipódromos, hospitales, paraderos de buses, etc.). Así mismo de tránsito por lugares públicos, el típico comerciante que deambula por las calles.

Por último desde la perspectiva funcional del sistema social económico, en orden de palear el desempleo, canalizar el camino de personas con escasa especialidad, o por dificultad del sujeto de encontrar trabajo formal o por falla de aptitud de disciplina y subordinación en el mercado laboral formal o también para incentivar el emprendimiento.

Véase también[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]