Bolas chinas

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Bolas chinas.

Bolas Ben Wa o bolas chinas (también geisha), por lo general son dos bolas bastante ligeras unidas por un cordón que se pueden introducir tanto por la vagina como por el ano. Y que tienen en su interior otras bolas más pequeñas, creando un vacío en el interior. Mediante el movimiento las bolas interiores golpean con las exteriores y realizan una especie de efecto vibratorio, produciendo sensaciones muy eróticas y placenteras. Al margen de su uso recreativo, su aplicación vaginal también se identifica como un medio muy eficaz para el fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico.[1]

Las bolas Ben Wa tienen una historia variada, su origen y método de fabricación varía según su localización. La mayoría de información sobre estas bolas es vaga y probablemente apócrifa. El uso de las bolas Ben Wa crea una estimulación sutil, no pretende llevar al usuario orgasmo al inmediato, sino más bien generar una sensación de excitación sexual. Es posible dejar las bolas Ben Wa en la vagina durante todo el día, o utilizarlas mientras se está sentada en una mecedora.

Usos[editar]

Sexual[editar]

Las bolas chinas se usan en múltiples ocasiones antes de realizar el acto sexual, durante los juegos sexuales o fantasías al ser uno de los más famosos juguetes sexuales.[2]

En las prácticas sexuales taoístas estas bolas se han utilizado durante siglos. Los practicantes de estas filosofías creen que las bolas Ben Wa son herramientas útiles para ejercer el control y explorar el lado sensual de la mujer.

No deben ser confundidas con las esferas chinas, que también sirven para reducir el estrés.

Terapéutico[editar]

Bolas Ben Wa.

Este artilugio fortalece la musculatura del suelo pélvico. Expertos del sector sexológico, ginecológico y fisioterapeuta recomiendan su uso a mujeres que acaban de dar a luz con el fin de que la musculatura pélvica recupere su forma anterior al embarazo. También es recomendada para mujeres que sufren incontinencia urinaria leve y tengan un tono musculatura perineal aceptable.[1]

El ejercicio del músculo pélvico, en general, mejora el tono de la vagina y, con ello, su salud, incrementando la sensibilidad de la zona y potenciando la sensación orgásmica. Además, las bolas chinas en concreto, mejoran la lubricación vaginal notablemente y es un efecto que se nota desde los primeros usos. Las bolitas metálicas de su interior, golpean las paredes de la vagina con el movimiento, mejorando la circulación sanguínea de la zona y estimulándola de tal manera que, es posible mejorar el nivel de lubricación.[3]

Igualmente, se utiliza en la realización de EMSP (Ejercicios Musculares de Suelo Pélvico) en algunos tipos de incontinencia urinaria, especialmente en mujeres con incontinencia de esfuerzo.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Fernández, Francisco Javier López; Gázquez, Ariana Expósito (2016). Eficiencia administrativa y cuidados. ACCI (Asociación Cultural y Científica Iberoamericana). p. 18. ISBN 978-84-16956-22-7. Consultado el 6 de julio de 2020. 
  2. Alcolea, Raquel (23 de abril de 2013). «Bolas chinas: cómo se colocan, cuándo y por qué». mujerhoy.com. Consultado el 13 de noviembre de 2014. 
  3. Reuben, David (1969). «Masturbation». Everything You Always Wanted to Know About Sex (But Were Afraid to Ask) (en inglés). p. 201. 

Bibliografía[editar]

  • James A. Duke, La Farmacia natural: el experto en hierbas más renombrado del mundo revela, ISBN 1-57954-032-5, 1997.
  • Alicia Misrahi, En mi casa o en la tuya: confesiones de tuppersex, Teià, RobinBook, 2007. ISBN 978-84-9727-878-6
  • Alice Carroll, El placer en tu piel, Londra, Lulu, 2008. ISBN 978-1-4092-2608-6

Enlaces externos[editar]