Automóvil chocolate

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Los autos chocolate como coloquialmente se los conoce en México son automóviles de marcas, modelos, y/o versiones nunca comercializadas en México por concesionarios; el 95% de todos estos vehículos provienen de Estados Unidos de América mientras el otro 5% de otros países como Centroamérica y Sudamérica; este problema ha incrementado notablemente los últimos 15 años en parte causado por el efecto migratorio y por una mayoría poblacional de no poder adquirir automóviles nuevos. En el 2013 la A.M.D.A ha denunciado que estos autos frenan el desarrollo automotriz del país y causan bajas ventas nacionales, es por ello que el crecimiento económico automotriz es estable y no incrementa[1]

Datos generales[editar]

  • Entran aproximadamente 6 383 600 de autos anualmente sin importación legal.[2]
  • Las ventas internas del país que son de más de 958 mil unidades anuales se ven afectadas por este negocio automotriz.[3]
  • México es el país con más autos extranjeros irregulares en el mundo.
  • Los automóviles al contar con mayor uso contaminan más.

Antecedentes y actualidad[editar]

La historia de estos autos comienza con el fenómeno migratorio de mexicanos a Estados Unidos por una mejora de la calidad de vida de cada individuo que llega al país norteamericano. De este porcentaje muchos a su retorno a México traían automóviles no comercializados en México normalmente y sin realizar los trámites de importación legal correspondientes, circulando con placas de los Estados Unidos; por varias décadas este fenómeno de autos provenientes de E.U.A no tenía un efecto negativo, la mayoría de estos autos circulaban en estados del interior de la república como Guanajuato y Michoacán principalmente, aunque también se presentó en estados como Sinaloa y Jalisco; en 1997 se registraba un incremento de 700 mil unidades, pero en 2001 sobrepaso el millón y medio de unidades; este se volvió un negocio redondo, en Estados Unidos las leyes ambientales y de seguridad son muy estrictos con automóviles de 10 a más años de antigüedad; pero en México estos autos pasarían muy inadvertidos es por esta causa que mientras en Estados Unidos se venden estas unidades desde los 500 hasta los 2000 dólares en México son negociados hasta más del doble de estos costos además de verse innovadores para un mercado vehicular atrasado, el consumidor mexicano también opta por estos autos al tener pocas posibilidades de adquirir un auto nuevo, los altos costos, las complicaciones de recibir un crédito automotriz son escasas aunado a la delicada economía mexicana.[4]

En 2005 el entonces presidente Vicente Fox Quesada aprobó una ley para permitir un proceso de legalización de estos autos impulsada por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte,[5]​ además fue publicado en el diario oficial de la federación. Con esta ley, los autos de Estados Unidos a México aumento dramáticamente a más de 6 millones de autos que redituó ganancias en millones de pesos que actualmente continua.[6]

Modus operandi[editar]

La principal forma en que estos vehículos ingresan es cruzando la frontera conducidos por ciudadanos norteamericanos que se emplearon para ello. México no exige visado a sus visitantes norteamericanos por lo cuál se les permite pasar dado que los motivos de visita expresados por estos, son turismo o compras, aunque en realidad solo cruzan la frontera y entregan el vehículo y reciben su pago en dólares en efectivo, en ocasiones realizan varios cruces en un solo día, posteriormente estos vehículos son comercializados en México.

Muchos de estos autos que entran irregularmente al país, no cumplen con revisiones de rigor, los pedimentos aduanales someten a pocas revisiones limitándose a investigar a fondo que el auto y/o partes no tengan reporte de robo en la unión americana. Una vez introducidos a México son enviados a lotes de autos en varias ciudades principalmente al centro del país, donde semanalmente estos autos se "rematan" con precios desde los 15 mil hasta los 60 mil pesos. Una mayoría de estos autos tienen ya serias fallas mecánicas, que son ocultadas por los vendedores, y para el adquiriente final serán una dificultad de reparar ya que muchas de estas autopartes son limitadas en México, muy costosas y hay pocos talleres especializados en este tipo de reparaciones. Cabe destacar que una total mayoría son vehículos en descontinuacion por sus firmas automotrices, no tienen respaldo ni garantía en ninguna parte.

Varios de estos autos también por razones desconocidas pasan aduanas mexicanas sin revisión alguna, estos autos tienen reportes de robo en la unión americana, pero los traficantes colocan placas vehiculares falsas y son enviados a México para su legalización, también muchos de estos autos son empleados por el crimen organizado para delinquir o bandas menores.[7]

Estados con mayor demanda[editar]

Los estados con más ventas de autos "chocolate":

Contraofensiva[editar]

Pros:

  • Son autos asequibles
  • Variedad de vehículos
  • Autos con recientes modelos o no muy viejos
  • Autos que no se encuentran en México
  • Cuentan con sistemas de seguridad obligatorias por ley en Estados Unidos que sus contrapartes nacionales en la mayoría de los casos no poseen al no ser exigidos por la legislación mexicana.

Contras:

  • Vehículos ilegalmente en México ya que no están importados
  • Vehículos con averías mecánicas
  • Algunos vehículos con reporte de robo en el extranjero
  • Generan mayor contaminación
  • Modelos descontinuados
  • Vehículos con poca vida útil

Véase también[editar]

Referencias[editar]