Antonio Pérez Rubio

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La aventura de don Quijote, cuando ataca a la procesión de los disciplinantes, óleo sobre lienzo, 63 x 112 cm, Madrid, Museo del Prado, en depósito en la Escuela Superior de Canto.
Velázquez, un enano y un perro, óleo sobre cartón, 30,3 x 22,9 cm, Castres, musée Goya.
Susana y los viejos, óleo sobre tabla, 14,50 x 21,50 cm, Córdoba, Museo de Bellas Artes de Córdoba.

Antonio Pérez Rubio (Navalcarnero, 1822-Madrid, 1888) fue un pintor costumbrista español.

Biografía y obra[editar]

Nacido en Navalcarnero y formado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde tuvo como maestro a Carlos Luis de Ribera, pintaba de noche, asistiendo con regularidad a las sesiones nocturnas de la Sociedad protectora de las Bellas Artes,[1]​ y, según Lafuente Ferrari, vivió, «pobre y tranquilo, la vida del madrileño que pasea, charla y asiste a las tertulias de los cafés».[2][3]

Pintor de «vena goyesca» a la manera de Leonardo Alenza o Eugenio Lucas y, como ellos, admirador de Velázquez, cultivó los motivos castizos con el espíritu crítico y alejado del arte oficial que fue propio de la pintura romántica madrileña.[4]​ Con un estilo abocetado y colorista, «de mancha graciosa, llena de intención y escasa de dibujo»,[2]​ pintó tanto los característicos motivos goyescos como los asuntos tomados de la historia nacional moderna y los de inspiración literaria, principalmente cervantinos,[5]​ además de algún raro motivo religioso interpretado de forma personal.

Asistió con mediana fortuna a las exposiciones nacionales celebradas en Madrid de 1862 en adelante. En la Exposición Nacional de 1862, a la que concurrió con seis bocetos de motivos históricos, obtuvo medalla de tercera clase por el titulado Meninas y pajes de la época de Felipe IV jugando al escondite. Nuevamente fue galardonado con medalla de tercera clase en 1866 por Don Quijote pronunciando el discurso de la edad de oro, boceto que fue adquirido por el Estado,[1]​ y con medalla de segunda clase en 1881 por otro cuadro de historia: La farsa de Ávila (Museo del Prado, en depósito en el Museo de Pontevedra).[6]

Referencias[editar]

  1. a b Ossorio, t. II, p. 109.
  2. a b Lafuente, p. 454.
  3. Menos condescendiente, María Elena Gómez Moreno, p. 248, lo tacha de «incorregible bohemio, que malgastó en cuadritos ligeros unas innegables dotes de pintor».
  4. Lafuente, p. 451.
  5. Entre ellos, adquiridos por el Estado y propiedad del Museo del Prado, Don Quijote en el carro saliendo de la venta, presentado en la Exposición de Bellas Artes de 1866, Don Quijote atacando a los disciplinantes, con el que concurrió a la exposición de 1881, y Salida de la venta por don Quijote encantado con toda la comitiva, 1887, propiedad del Museo del Prado, en depósito en la Comandancia General de Baleares. Además el Estado adquirió al pintor el titulado Vindicación de Marcela, destruido: Gutiérrez Burón, p. 457.
  6. Pérez Rubio, Antonio, biografía y obra en la colección del Museo del Prado.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]