Aman

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Aman, también llamado el "Reino Bendecido" y las "Tierras Imperecederas", es un lugar ficticio perteneciente al legendarium del escritor británico J. R. R. Tolkien, que aparece en su novela El Silmarillion y es nombrado en El Señor de los Anillos. Es el continente que, originalmente, era el más occidental de los territorios sobre el filo del Mundo, al otro lado del gran océano Belegaer. Sus costas occidentales miraban al Mar Exterior, llamado Ekkaia por los elfos. Más allá de este mar se encuentran los Muros de la Noche.

Debe su nombre a que allí se establecieron los Valar luego de la destrucción de su primera morada en la isla de Almaren, en el año 3450 de la edad de las lámparas a causa de la destrucción provocada por el inesperado ataque de Melkor. Fue fortificado con las montañas de las Pelóri que cercaban su costa oriental. De entre todas las Pelóri, la más alta era el Taniquetil, donde Manwë, estableció su residencia en la torre de Ilmarin.

Más adelante Aman se convirtió también en el hogar de los Calaquendi o elfos de la luz, que se establecieron en la región de Eldamar.

La tierra de los Valar en Aman es Valinor. Su ciudad de residencia, Valmar (a veces Valimar). Otras ciudades importantes en Aman son Tirion y Alqualondë. Frente a la costa oriental se encuentra la isla de Tol Eressëa.

Algunos lugares de Aman[editar]

Araman[editar]

Se llama Araman al territorio que se extiende entre las Pelóri y el Belegaer en la región norte de Aman. De gran extensión, puesto que comenzaba justo donde la cadena montañosa, se curvaba hacia el Oeste; y comunicaba las Tierras Imperecederas con el Helcaraxë, y por ende con la Tierra Media.

Avathar[editar]

Avathar son las tierras ubicadas en el extremo sur de Aman, entre las laderas orientales de las Pelóri y el Mar de las Sombras. En esa oscura región y en una hondonada al pie del monte Hyarmentir habitaba la Monstruosa Ungoliant. Melkor también se ocultó en esa región luego de descubierta su estrategia de corromper a los Eldar.

La palabra «avathar» es quenya y puede traducirse como ‘las sombras’, y la región se denomina así porque no llegaba a ella la luz de los árboles.

Eldamar[editar]

Eldamar, que significa "Hogar de los Elfos" en Lengua Quenya, corresponde a la región de Aman en que habitan los elfos. Eldamar se encuentra en la región nororiental de Aman, cerca de la Cintura de Arda, rodeando la bahía del mismo nombre. Su territorio se extendía a ambos lados de las enormes montañas Pelóri e incluía la gran isla de Tol Eressëa y la región de Alqualondë. A veces se la llama Elendë en los relatos.

Historia de Aman[editar]

La Edad de las estrellas: el comienzo[editar]

Tras establecerse en Aman, los valar crearon los Dos Árboles, el Blanco Telperion y Laurelin el Dorado, que iluminaban toda Aman con la luz que emitían. Entonces comenzó la Cuenta del Tiempo, y aquel fue el primer día del mundo. En el momento en que la Valië Varda, la Señora de los Cielos, creó las primeras estrellas (al comienzo de la edad de las estrellas) en las tierras Imperecederas, en la tierra Media despertaron los primeros nacidos, los elfos, que fueron encontrados por Oromë y que en aquel momento fueron llamados Eldar, término que luego se reservó solo para aquellos que llegaron a las Tierras Imperecederas.

Los Valar decidieron entonces llevar al continente de Aman a los elfos pues en la Tierra Media existía la gran maldad de Melkor. Incluso antes de que los Valar llegaran a rescatarlos, Melkor se enteró de su existencia y raptó a muchos de los Elfos que, mediante torturas, convirtió en Orcos. Otros Elfos renunciaron a seguir a Oromë hasta Aman, y se convirtieron en los Moriquendi, los que nunca vieron la luz de los Árboles.

La Edad de las estrellas: el gran viaje de los elfos[editar]

Los Valar entonces crearon la ciudad de Eldamar especialmente para los Elfos y los convocaron a las Tierras imperecederas. Ulmo, el vala de los océanos los llevó a las Tierras Imperecederas cruzando el gran mar Belegaer en una isla que convirtió en su barco, llamada Tol Eressëa. Cuando les llegó el turno de cruzar a los Teleri, estos amaban tanto el mar que el maia Ossë convenció a Ulmo para que anclara la isla frente a la bahía de Eldamar.

Entre los elfos que llegaron a las Tierras Imperecederas se cuentan los Vanyar, la mayor parte de los Noldor y muchos Teleri.

Edades de los Árboles: el robo de los Silmarils[editar]

Casi al final de la Edad de los Árboles (así llamada en las Tierras Imperecederas, llamada la Edad de las estrellas en la tierra media) ocurrió que algunos de los Noldor que habían viajado a las Tierras Imperecederas volvieron a la Tierra Media a causa del robo de tres preciadas joyas llamadas Silmarils y el asesinato de Finwë (padre de Fëanor, forjador de los Silmarils), por lo que Galadriel, Fëanor y Finarfin guiaron a su pueblo fuera de las Tierras Imperecederas en persecución de Melkor, que además, había envenenado los Dos Árboles.

Primera Edad del Sol: guerra contra Melkor por los Silmarils[editar]

Luego de muchas guerras en la Tierra Media, Eärendil volvió a las Tierras Imperecederas en busca de ayuda, por lo que los Valar reunieron un ejército y se dirigieron a la Tierra Media, poniendo fin a la maldad y destrucción de Melkor en la Guerra de la Ira, que causó la destrucción de Beleriand.

Segunda Edad del Sol: esplendor y caída de Númenor[editar]

Después de la Primera Edad del Sol, algunos Humanos fueron recompensados por los Valar por haber luchado valientemente en la guerra contra Melkor Como Ilúvatar no permitía que los humanos fueran inmortales, su premio fue vivir mucho más que los demás humanos y ser mucho más hábiles y fuertes. Estos humanos fueron llamados los Dúnedain, y se les regaló la isla de Númenor en el centro de Belegaer, entre la Tierra Media y las Tierras Imperecederas, pero tenían prohibido navegar hacia éstas, por lo que en el año 3319 de la Segunda Edad, algunos Dúnedain bajo el consejo de Sauron, decidieron atacar a los Valar.

Ilúvatar, enojado por esto, destruyo toda la flota y a todos los Dúnedain que en ella viajaban arrancando las Tierras Imperecederas de las esferas del mundo. Además hundió la isla de Númenor con todos sus habitantes (incluido Sauron, que a causa de esto perdió su forma física) sobreviviendo solo unos pocos que, fieles a los Valar y precavidos de lo que ocurriría, viajaron a la Tierra Media, donde crearon los reinos Dúnedain de Arnor y Gondor. Luego del hundimiento de Númenor, Aman ya no se encuentra dentro de las esferas del mundo y es inalcanzable por métodos normales, solo pueden llegar hasta allí quienes naveguen por el Camino Recto a través de los barcos mágicos de los Puertos Grises, pertenecientes a los sindar, gobernados por Círdan.

Tercera Edad del Sol: el fin de la Guerra del Anillo[editar]

En el año 3021 T. E. casi todos los Altos Elfos, como Elrond, la dama Galadriel y Círdan de los Puertos partieron junto a Gandalf, Bilbo y Frodo Bolsón en las últimas naves, no todos ya que Celeborn quedó en Lothlórien junto a algunos de los suyos y se refirió a ello cuando en la despedida Celeborn Se dirige al rey y le dice: «¡Hermano, Adiós! ¡Ojalá tu destino sea distinto al mío, y tu tesoro te acompañe hasta el fin!»[1] y algo sobre ello también se escribe en el apéndice donde Samsagaz Gamyi habla con Elanor, su hija mayor.

Tras esto, en el año 60 C. E. muere Rosa, la esposa de Sam, por lo que éste se dirige a las Colinas de las Torres donde ve a su hija Elanor por última vez y le entrega el Libro Rojo que queda en manos de los Belinfantes de las Torres, sus descendientes. Después de despedirse de su hija, Sam partió a los Puertos Grises, desde donde se dice que partió rumbo a las Tierras Imperecederas, como último de los Portadores del Anillo.

El 1 de marzo del año 120 C. E., el rey Elessar eligió morir, como lo hacían los reyes de antaño, y fue sucedido en el trono por su hijo Eldarion. Entonces Legolas fabricó un barco gris en Ithilien y, junto con su amigo Gimli, navegó por el Anduin hasta llegar al gran mar. Con la partida de este navío, la Comunidad del Anillo llegó a su fin y nunca más se supo de ellos en la Tierra Media.

Referencias[editar]

  1. pág. 336 de El retorno del Rey