Alcoholímetro

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Un alcoholímetro utilizado para medir el grado alcohólico de un líquido. Aquí, el líquido en el tubo es brandy, con un 44,5% de alcohol.

El alcoholímetro es instrumento usado para determinar el nivel de alcohol que se halla presente en un líquido o gas. Puede usarse, por tanto, para medir el porcentaje de alcohol en una bebida alcohólica o para determinar la presencia de alcohol en la sangre o en un gas. Los alcoholímetros especializados utilizados por la policía tienen muy poco margen de error, pero los alcoholímetros comunes no son del todo fiables, ya que pueden confundir altos niveles de alcohol con distintos tipos de sustancias como THC (producido por cannabis) o el tabaco.

Un alcoholímetro digital, basado en un sensor de gas, indica, al soplar sobre él, el tanto por ciento de alcohol en la sangre y puede servir a una persona para saber si está en condiciones de conducir. Conocer el nivel de alcohol en la sangre es muy importante para la seguridad en las calles y carreteras.

Es el instrumento usado por los policías encargados de la seguridad del tráfico para la detección de la presencia de alcohol en el conductor de un vehículo. Esto se hará mediante alcoholímetros digitales de mano o mediante etilómetros (alcoholímetros de precisión, necesarios para hacer la denuncia pertinente[1] ), en caso de que se supere la tasa máxima permitida.

Para un uso efectivo de estos aparatos, se establece un control metrológico de los mismos mediante la Orden 27 de julio de 1994, que indica la tolerancia máxima de errores dentro de los límites de las normas de la UNE. Las mediciones las realizan instituciones como el Instituto Nacional de Metrología, en el caso de México,[2] o los órganos competentes de las comunidades autónomas, en el caso de España.[cita requerida]

Química en la medición[editar]

Pliego, Oscar H. (2008). «8». Química General para Ingenierías y Ciencias Exactas (1a ed. edición). Av. Pellegrini 368 -2000 Rosario: Imprenta Magenta. p. 168. ISBN 978-987-05-3828-8. «Los alcoholes pueden oxidarse, la oxidación de los mismos produce aldehídos y la oxidación más intensa produce el ácido orgánico correspondiente; esta última explica por qué el vino, en contacto con el O2 se torna ácido:

CH3-CH2-OH + O2(ac)→ CH3-COOH(ac) + H2O (l) (donde "ac" simboliza que la sustancia se encuentra diluida en agua o en un medio acuoso y "l" que es un líquido puro)

Para estimar la cantidad de alcohol que han ingerido las personas que circulan con sus vehículos se produce la oxidación del alcohol etílico (presente en el aire expirado) con una disolución anaranjada de K2Cr2O7; en la reacción se produce ácido acético (CH3-COOH) y la disolución disminuye la intensidad del color anaranjado. La disminución de la intensidad del color es una medida directa de la concentración del alcohol etílico en la sangre del individuo».  .

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]