Acoso callejero

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El acoso callejero es una forma de acoso sexual que consiste en comentarios indeseados, silbidos y otras acciones similares hacia personas desde extraños y en espacios públicos. Esta forma de acoso es diferente de otros tipos de violencia como el acoso laboral u homófobo.

Definición[editar]

El acoso callejero se produce normalmente cuando uno o varias personas desconocidas abordan a una o varias personas en un espacio público. Cualquier acción o comentario irrespetuoso o vulgar dirigido a su persona por parte de extraños a personas.

en lugares públicos se considera acoso callejero. Se consideran como tales palabras o gestos, acercamientos intimidantes, fotografías sin consentimiento, agarrones, presión de genitales sobre el cuerpo, exhibicionismo con         de llamar la atención de la persona acosada (desnudez parcial o total y masturbación pública), persecución, fotografías no consentidas de partes íntimas de las víctimas. Con estos actos el acosador afirma su derecho a llamar la atención de la víctima, poniéndola como objeto sexual y forzándola a interactuar con el acosador.

De hecho, el acoso callejero confiere al espacio público una dimensión sexual en el que promueve el dominio de los acosadores sobre las víctimas. Otra definición más amplia del acoso callejero afirma que es tanto un lance sexual indeseado como una intrusión no solicitada de los acosadores en los sentimientos, pensamientos, actitudes, espacio, tiempo, energías y cuerpos de las víctimas. Este tipo de acoso tiene su origen en motivos de género y está compuesto por toda una serie de acciones que en muchas ocasiones son socialmente aceptadas y que sitúan a las víctimas en la posición de "objeto público". En este tipo de acoso, el acosador se siente con el derecho de interpelar a las víctimas en la calle sin haber recibido previamente su consentimiento y entendiendo que sus comentarios y acciones hacia las víctimas están justificadas, son halagos o son socialmente aceptadas.

Por sus características, el acoso puede considerarse un acto violento, si viola la intimidad de la víctima, teniendo que aceptar “expresiones” sobre ella/el, ya sea físicas, como en el caso de “manoseos”, “agarrones” o encerrones; psicológicas, como es el caso de “piropos” y silbidos; en el caso del exhibicionismo. Asimismo, como señalan diversos estudios (Fairchild & Rudman, 2008; Ilahi, 2010; Macmillan, Nierobiz & Welsh, 2000), este tipo de prácticas parecen conllevar diversos tipos de consecuencias, en términos emocionales, de uso de los espacios y de percepción de seguridad.

También es la forma de agresión sexual cotidiana menos visible para las autoridades.

Hay otros tipos de acoso que también se desarrollan en la vía pública y que no se engloban dentro del término “acoso callejero”, como el que sufren las personas homosexuales por su orientación sexual. En este caso se habla de “agresiones homófobas”.

¿Qué es el acoso sexual callejero (ASC)?[editar]

 El acoso callejero Son prácticas de connotación sexual ejercidas por una persona que no pertenece a tu círculo íntimo, en espacios públicos como la calle, el transporte o espacios semi públicos (colegios, universidad, plazas, etc.); que suelen generar malestar en la víctima. Estas acciones son unidireccionales, es decir, no son consentidas por la víctima y quien acosa no tiene interés en entablar una comunicación real con la persona agredida.

Las prácticas de acoso sexual callejero son sufridas de manera sistemática, en especial por las mujeres, ocurriendo varias veces al día desde aproximadamente los 12 años, lo que genera traumatización no sólo por hechos de acoso especialmente graves, sino por su recurrencia.

¿Por qué el ASC es violencia?[editar]

Porque es una práctica no deseada, que genera un impacto psicológico negativo y que las personas, especialmente mujeres, pueden vivir varias veces al día desde los 12 años, en promedio.

Los efectos del acoso se demuestran en acciones cotidianas de la víctima como:

  • Cambiar los recorridos habituales por temor a reencontrarse con él o los agresores.
  • Modificar los horarios en que transita por el espacio público.
  • Preferir caminar en compañía de otra persona.
  • Modificar su modo de vestir buscando desincentivar el acoso.

¿Qué prácticas son consideradas ASC?[editar]

  • Silbidos, besos, bocinazos, jadeos y otros ruidos
  • Gestos obscenos
  • Comentarios sexuales, directos o indirectos al cuerpo
  • Fotografías y grabaciones del cuerpo, no consentidas y con connotación sexual
  • Tocaciones (“agarrones”, “manoseos”, “punteos”)
  • Persecución y arrinconamiento
  • Masturbación con o sin eyaculación y exhibicionismo

¿Por qué no es culpa de las víctimas?[editar]

Todas las personas tienen derecho a transitar libremente y con la confianza de no ser violentados, independiente del contexto, la edad, la hora del día o el vestuario que ocupa la persona agredida, los derechos humanos no dependen ni se suspenden por detalles del entorno. No hay excusas ni justificaciones para el acoso sexual callejero.

Es violencia de género, pues refleja en el espacio público la desigualdad de poder entre hombres y mujeres, a través del abuso sexual. En la actualidad, la violencia sexual es penada y no tolerada en otras situaciones y contextos (acoso laboral, estupro, violación), pero está pendiente sancionarla cuando ocurre en los espacios públicos.

Algunas manifestaciones de acoso sexual callejero son aceptadas como “folclóricas” o “tradicionales”, lo que tampoco debe ser argumento para tolerar esta vulneración. La violencia no puede ser patrocinada con orgullo por ningún pueblo o nación.

A la vez, el acoso callejero se vincula a la “coquetería” y sexualidad. Cada cual tiene derecho a experimentar su sexualidad como estime conveniente, siempre que no atropelle las libertades del resto. Quienes manifiestan su incomodidad y rechazo tienen derecho a mostrar su incomodidad. Asimismo, quienes acostumbran a acosar, deben comprender que han confundido la coquetería y galantería con violencia sexual.

Por todo lo anterior, las víctimas no deben sentir culpa o vergüenza por sufrir acoso sexual callejero, puesto que NUNCA ES SU CULPA. Lo importante es reflexionar de manera crítica y consciente, teniendo en cuenta que esta problemática afecta a personas particulares, pero responde a un fenómeno social complejo.

Efectos sobre la salud (en víctimas femeninas)[editar]

El acoso callejero, como otros tipos de acoso, puede producir un gran número de efectos mentales negativos en las víctimas.

En un artículo publicado en el año 2000, basado en un "Estudio Canadiense de Violencia Contra las Mujeres", mostraba que la exposición al acoso de extraños es un factor importante en la percepción de las mujeres de su seguridad en público. El acoso de un extraño, induce al miedo de la victimización sexual.

El acoso en Chile, el fenómeno parece tener una inquietante extensión. De acuerdo al Servicio Nacional de la Mujer SERNAM (2012), el 59% de las mujeres y el 30% de los hombres encuestados declara de haber sufrido algún acto calificado ya como acoso callejero (dichos o palabras obscenas, susurros, encerrones, persecución con dichos obscenos), mientras que el 30% de las mujeres y el 20% de los hombres se declara víctima de situaciones catalogadas como abuso (encuentro con exhibicionista, frotación, agarrón, manoseo).

Efectos sobre la salud (en víctimas masculinas)[editar]

Con respecto a ambos puntos, evidencia SERNAM (2012:10): “La distancia entre distinguir que se fue víctima de alguna forma de agresión sexual y la identificación de la ocurrencia de determinadas formas 4 específicas de agresiones, es entre dos y tres veces en el caso de los hombres y en el caso de las mujeres de dos veces. Los hombres son menos conscientes de haber sido víctimas de acoso y/o abuso, lo cual, puede explicarse por las representaciones sociales de género.”

Actitudes Públicas[editar]

YouGov llevó a cabo en agosto de 2014 una encuesta sobre acoso callejero en la que participaron cerca de 1.000 estadounidenses. En ella el 72% manifestó que no consideraba apropiado "silbar" a una mujer por la calle, mientras que el 20% afirmaba que es aceptable en ocasiones. Además, mientras que el 55% calificó esta práctica de "acoso", el 20% afirmaba que era "cortés".

El estudio concluyó que los estadounidenses de entre 18 y 29 años son los más propensos a entender estas prácticas como algo bueno.[1]

Activismo[editar]

El activismo público contra el acoso callejero ha crecido internacionalmente desde final de los años 2000. En Perú, Natalia Málaga, ex jugadora de voleibol, participó, por ejemplo, en la campaña "Sílbale a tu madre" o "El guantazo de Natalia". También un grupo llamado Stop Street Harassment empezó como blog en 2008 y llegó a formarse como organización sin ánimo de lucro en 2012. Otro grupo llamado Hollaback fue fundado en 2010.

Este activismo ha utilizado vídeos virales para publicitar la frecuencia de comentarios indeseados que las mujeres reciben en espacios públicos.

Una artista callejera usó Kickstarter para financiar una campaña llamada "Stop Telling Women to Smile" (Dejad de Decir a las Mujeres que Sonrían). La artista colgó retratos de ella misma y otra mujer acompañados de mensajes contra el acoso callejero.

Una mujer de Mineápolis creó una serie de "Cards Against Harassment" (Cartas Contra el Acoso), en homenaje al juego Cards Against Humanity (Cartas Contra la Humanidad), que ella distribuía entre acosadores callejeros. Las cartas pretendían explicar a los acosadores callejeros por qué sus comentarios no eran bienvenidos.

En España[editar]

En España han proliferado varias formas de acción contra este tipo de acoso, es el caso de Alicia Murillo que, mediante la utilización de vídeos, denunciaba y contestaba este tipo de violencia callejera in situ.

Referencias[editar]

  1. Peter Moore (15 de agosto de 2014). «Catcalling: Never OK and not a compliment» (en inglés). Consultado el 7 de marzo de 2015. 

Enlaces externos[editar]

  1. Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas [PNUD] - Statcom Estadísticos Consultores (2009). Encuesta de Opinión 2009. En Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas [PNUD] – ONU MUJERES (2010). Género: los desafíos de la igualdad. [En línea]. Recuperado el 13 de octubre de 2014 de http://www.cl.undp.org/content/chile/es/home/library/womens_empowerment/publication_1/
  2. Observatorio Contra el Acoso Callejero - OCAC (2014). Primera encuesta de acoso callejero en Chile, Informe de resultados, Santiago. Recurso web: http://www.ocacchile.org/wpcontent/uploads/2014/05/Informe-Encuesta-de-Acoso-Callejero-2014-OCAC-Chile.pdf
  3. Kimmel, M. 1993. La Producción Teórica sobre la Masculinidad: Nuevos aportes. Santiago de Chile: Editorial de las Mujeres.
  4. López-Aranguren (2000). El análisis de contenido tradicional. En Ferrando, M., Ibañez, J. y Alvira, F. (2000). El análisis de la realidad social. Métodos y técnicas de investigación. 3ª edición revisada. Madrid: Alianza Editorial
  5. Fairchild, K. , Rudman, L. (2008). Everyday Stranger Harassment and Women’s Objetification. Internet: Springer.
  6. Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas [PNUD] – ONU MUJERES (2010). Género: los desafíos de la igualdad. [En línea]. Recuperado el 13 de octubre de 2014 de http://www.cl.undp.org/content/chile/es/home/library/womens_empowerment/publication_1/ Canales, M. (2006). El Grupo de Discusión y el Grupo Focal. En Canales (ed) (2006)
  7. Metodología de investigación social. Santiago de Chile: LOM, pp. 265-287. Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas [PNUD] – ONU MUJERES (2013). El compromiso de los Estados: Planes y políticas para erradicar la violencia contra las mujeres en América Latina y el Caribe [En línea]. Recuperado el 11 de octubre de 2014, de http://www.latinamerica.undp.org/content/dam/rblac/docs/Research%20and%20Publications/Empo deramiento%20de%20la%20Mujer/Publicacion_Violencia_FINAL_español.pdf
  8. Servicio Nacional de la Mujer [SERNAM], Departamento de Estudios y Capacitación (2012). Estudio acoso y abuso sexual en lugares públicos y medios de transporte colectivos. Recurso web: http://estudios.sernam.cl/documentos/?eMjI0MDIzOA==- Estud
  9. io_Acoso_y_Abuso_Sexual_en_lugares_publicos_y_medios_de_transporte_colectivos_
  10. Vega, C. (7 de julio de 2014). Perú discute ley de acoso callejero ¿Y en Chile, cuándo? El quinto poder. Recuperado el 13 de octubre de 2014 de http://www.elquintopoder.cl/genero/peru-discuteley-de-acoso-callejero-y-en-chile-cuando/