Violencia de pareja

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La violencia de pareja, violencia conyugal o violencia marital, en conjunto con el maltrato infantil, el maltrato a personas de la tercera edad y la violencia entre hermanos es una de las formas más recurrentes de violencia intrafamiliar,[1] y aunque diversos autores indican que este tipo de violencia en general es un término aplicado a aquellas acciones coercitivas de un hombre hacia su pareja —debido a que es el tipo de violencia más representativo dentro de la violencia de pareja; sea ésta una mujer en el caso heterosexual u otro hombre en el caso homosexual—,[2] en realidad este es un fenómeno psicosocial que afecta a ambos sexos, siendo probable que muchas investigaciones aplicadas al tema estén influenciadas por el número mayor de denuncias provenientes de mujeres, o bien, porque al consultar la prevalencia de violencia de pareja en sondeos, dicha información es omitida por parte de los encuestados/as.[3] [4]

Este tipo de violencia incluye todas aquellas formas de abuso que tienen lugar en las relaciones de quienes sostienen o han sostenido un vínculo afectivo relativamente estable,[5] e incluye áquel dirigido a la mujer, hacia el hombre o aquellos en que la violencia es cruzada o recíproca.[6] Así, se puede indicar que:

«La violencia de pareja es un conjunto complejo de distintos tipos de comportamientos violentos, actitudes, sentimientos, prácticas, vivencias y estilos de relación entre los miembros de una pareja íntima, que produce daño y malestar grave a la víctima» (de Celis, 2011, p. 96).[2]

La violencia de pareja debe diferenciarse de lo que se entiende como violencia de género, toda vez que esta se sitúa en el tipo de violencia física o psicológica ejercida contra cualquier persona sobre la base de su sexo o género,[7] [8] [9] [10] [11] abarcando por lo tanto, también a parte de la primera.[12]

El ciclo de la violencia conyugal[editar]

El ciclo de la violencia es una teoría desarrollada en la década de 1970 por Lenore Walker, que a través de la utilización de la teoría del aprendizaje social trató de explicar los patrones de comportamiento presentes en aquellas relaciones abusivas de algunas de sus personas;[13] [14] ésta se apoya en la idea de que las relaciones abusivas, una vez establecidas, se caracterizan por un patrón repetitivo predecible de abuso, ya sea emocional, psicológico o físico. Además, Walker sugiere que los períodos sostenidos de vivir en un ciclo puede dar lugar a la indefensión aprendida y al síndrome de persona maltratada.

Este concepto es ampliamente utilizado en programas asociados a violencia de pareja tanto en Estados Unidos como en América Latina,[14] aunque sus críticos argumentan que la teoría es errónea, ya que no posee la universalidad sugerida por Walker, no describe con precisión todo tipo de relaciones abusivas —en especial aquellas observables en las relaciones homosexuales,[15] aunque podrían asemejarse al que ocurre en aquellas heterosexuales—,[16] y puede favorecer las presunciones ideológicas a través de datos empíricos.[17]

Dentro de este ciclo se pueden identificar al menos tres etapas sucesivas primordiales:[13] [14]

  • Fase de tensión creciente (acumulación de la tensión): En esta primera etapa se incrementa la tensión y la víctima intenta progresivamente tratar agradar al abusador para que suceda la violencia. Si la violencia sigue este ciclo, la víctima puede enfrentarse con la pareja porque ha visto que la violencia es inevitable. Al hacer esto la tensión cada vez se vuelve mayor.
  • Fase de tensión aguda (estallido de la violencia): La segunda etapa es donde se inicia la violencia de cualquier forma.
  • Fase de amabilidad o afecto (luna de miel): Finalizando el ciclo, el abusador pide perdón a su pareja, por el remordimiento y probablemente dice que jamás sucederá por la realización de un comportamiento positivo. La persona afectada puede sentirse recompensada y lo perdona, creyendo que no va a suceder la violencia de nuevo.

Incidencia[editar]

Varios estudios realizados principalmente en Estados Unidos muestran una prevalencia que oscila entre de 2,7 a 9,3 por mil mujeres versus 0,2 a 1,4 por mil hombres,[18] o que en 2005 aproximadamente un 80,9% de las mujeres casadas y un 10,8% de los varones con el mismo estado civil son víctimas, para el caso de aquellas relaciones de noviazgo, los datos arrojaron que un 8,8% de los varones y 83% de las mujeres son víctimas, mientras que el restante 8,1% corresponde a violencia cruzada;[19] en 2010, de acuerdo a la National Crime Victimization Survey del total de víctimas de violencia de pareja un 79,1% fueron mujeres y 19,9% fueron varones;[20] comparado con los datos de la National Crime Victimization Survey en 1977, donde sólo 3% de los actos de violencia dentro de la pareja implicaban a mujeres como perpetradoras y 97% a los varones,[21] se observaría un crecimiento significativo en los reportes de prevalencia para el caso de los hombres. Respecto a los asesinatos perpetrados por hombres entre 1976 y 1987 en dicho país, se estima que un 22,81% fueron realizados contra su pareja, mientras que el 31,4% de este tipo de delito realizado por mujeres fue contra su pareja o ex pareja.[22]

De acuerdo con una encuesta realizada en 2004 en Canadá, el porcentaje de varones que son víctimas físicamente o sexualmente por sus parejas fue de 6% frente al 7% para las mujeres. Sin embargo, las mujeres reportaron mayores niveles de violencia reiterada y eran más propensas que los hombres a sufrir lesiones graves, el 23% de las mujeres frente al 15% de los hombres se enfrentaron a formas más graves de violencia, incluyendo golpes, estrangulamiento o amenazas con algún tipo de arma. Además, el 21% de las mujeres frente a un 11% de los hombres fueron propensos a experimentar más de 10 incidentes violentos. Las mujeres fueron a menudo quienes experimentaron mayores niveles de violencia física o sexual por parte de su pareja actual, con un 44% de prevalencia frente al 18% de los hombres. Además, las estadísticas mostraban que el 34% de las mujeres temían por sus vidas, mientras que sólo el 10% de los hombres sentían así.[23]

Para el caso de parejas homosexuales, en una encuesta realizada en Inglaterra se observó que al menos el 35,2% de los sujetos sondeados indicaba haber experimentado violencia por parte de su pareja.[24]

De acuerdo a los resultados de un estudio en Australia en 2005, el 0,9% de los encuestados varones habría recibido violencia de su pareja actual —versus 2,1% de las mujeres encuestadas—, mientras que un 4,9% adujo haberla recibido de sus ex parejas —versus 15% de las encuestadas—.[25] Otro estudio del mismo país que se realizó en 1999 estimó que un 22.9% de las mujeres y 12,1% de los hombres reportó abuso físico o emocional por parte de su actual o ex pareja.[26]

Respecto a las cifras disponibles en América Latina, se tiene que por ejemplo para el caso de Chile, y según cifras del año 2005 de Carabineros de Chile, un 88,4% del total de denuncias por violencia intrafamiliar las realizaron mujeres, mientras que un 8,6% fueron por parte de hombres;[27] en México, según antecedentes de la DIF Nacional, al 2004 un 2% de las denuncias son realizadas por varones,[28] mientras que de acuerdo a los casos de agresiones de la Secretaría de Salud en 2010, un 40% de las denuncias tienen como víctimas a los hombres, cifra similar las de INEGI respecto a la violencia percibida por jóvenes durante el noviazgo.[29]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Larraíns, Soledad (1994). Violencia puertas adentro: la mujer golpeada. Santiago de Chile: Editorial Universitaria. pp. 149. ISBN 9789561109926. 
  2. a b de Celis, Estibaliz (2011). «Prevención de la violencia de género». En Pérez, Jesús; Escobar, Ana. Perspectivas de la violencia de género. Madrid: Grupo 5 Editorial. pp. 292. ISBN 9788493773014. 
  3. Holt, Jessica (2005) (en inglés). Intimate Violence: The Effects of Family, Threatened Egotism, and Reciprocity. Tennessee: Department of Criminal Justice and Criminology, East Tennessee University. ASIN 0496997688. 
  4. Marshall, Amy; Panuzio, Jillian; Makin-Byrd, Kerry; Taft, Casey T.; Holtzworth-Munroe, Amy (2011). «A Multilevel Examination of Interpartner Intimate Partner Violence and Psychological Aggression Reporting Concordance» (en inglés). Behavior Therapy 42 (3):  pp. 364-377. doi:10.1016/j.beth.2010.09.003.. ISSN 0005-7894. 
  5. Corsi, Jorge (1998). «Epílogo: ¿Cómo se puede prevenir la violencia de pareja?». En Echeburúa, Enrique; de Corral, Paz. Manual de violencia familiar. Madrid: Siglo XXI de España Editores. pp. 213. ISBN 9788432309717. 
  6. Sánchez López, María del Pilar (2003). Mujer y Salud: Familia, Trabajo y Sociedad. Madrid: Ediciones Díaz de Santos. pp. 256. ISBN 978-84-7978-600-7. 
  7. Kilmartin, Christopher; Allison, Julie A. (2007) (en inglés). Men's Violence Against Women: Theory, Research, and Activism. Routledge. pp. 278. ISBN 978-08-0585-770-2. 
  8. Izumi, Kaori (2007). «Gender-based violence and property grabbing in Africa: a denial of women's liberty and security». En Terry, Geraldine; Hoare, Joanna (en inglés). Gender-Based Violence. Oxfam. pp. 195. ISBN 978-08-5598-602-5. 
  9. Long, Scott (2009) (en inglés). "They Want Us Exterminated": Murder, Torture, Sexual Orientation and Gender in Iraq. Human Rights Watch. pp. 67. ISBN 978-15-6432-524-2. 
  10. The Women's Health Council (febrero, 2009). «Translating pain into action: a study of gender-based violence and minority ethnic women in Ireland» (en inglés) (PDF). The Women's Health Council. Consultado el 14 de noviembre de 2012.
  11. Interagency Gender Working Group. «Gender-based Violence Initiative: A project of the Reproductive Health for Refugees Consortium designed to improve international and local capacity to address gender-based violence (GBV) among refugee and internally displaced populations» (en inglés). Reproductive Health for Refugees RHR Consortium. Consultado el 14 de noviembre de 2012.
  12. Quinteros, Andrés; Carbajosa, Pablo (2008). Hombres Maltratadores - Tratamiento psicológico de agresores. Madrid: Grupo 5 Editorial. ISBN 9788493579531. 
  13. a b Medina, Amparo de (2001). Libres de la Violencia Familiar!. Editorial Mundo Hispano. pp. 142. ISBN 978-03-1146-280-3. 
  14. a b c Pola, María Jesús (2003). La Mujer Dominicana en la Relación de Pareja: Respuesta de la Justicia a la Violencia de Género. INTEC. pp. 155. ISBN 978-99-9342-545-8. 
  15. Dutton, Donald G. (1994). «Patriarchy And Wife Assault: The Ecological Fallacy» (en inglés). Violence and Victims 9 (2):  pp. 125-140. 
  16. Brown, Kathleen M.; Muscari, Mary E. (2010) (en inglés). Quick Reference to Adult and Older Adult Forensics: A Guide for Nurses and Other Health Care Professionals. Springer Publishing Company. pp. 480. ISBN 978-08-2612-422-7. 
  17. Dutton, Donald G.; Golant, Susan (1997) (en inglés). The Batterer: A Psychological Profile. Basic Books. ISBN 978-04-6503-388-1. 
  18. Bachman, R. (1994). Violence against women: a national crime victimization survey report. Washington, DC: Bureau of Justice Statistics. 
  19. Durose, Matthew; Wolf Harlow, Caroline; Langan, Patrick A.; Motivans, Mark; Rantala, Ramona R.; Smith, Erica L. (junio de 200yhyu5). U.S. Department of Justice, Bureau of Justice Statistics. ed (en inglés, PDF). Family Violence Statistics. Washington, DC. http://bjs.ojp.usdoj.gov/content/pub/pdf/fvs08.pdf. 
  20. Truman, Jennifer L. (septiembre de 2011). «Criminal Victimization, 2010» (PDF). U.S. Department of Justice, Office of Justice Programs, Bureau of Justice Statistics. Consultado el 20 de julio de 2012.
  21. Deirdre A. Gaquin (1977/78). «Spouse abuse: data from the National Crime Survey». International Review of Victimology, volumen 2, pág. 632-643. 
  22. Kellermann, Arthur; Mercy, James (1992). «Men, Women, and Murder: Gender-Specific Differences in Rates of Fatal Violence and Victimization» (en inglés). Journal of Trauma-Injury Infection & Critical Care 33 (1):  pp. 1-5. ISSN 0022-5282. PMID 1635092. 
  23. O'Grady William (2011). Crime in Canadian Context: debates and controversies. Oxford University Press ISBN 0195433785.
  24. Donovan, Catherine; Hester, Marianne (2007) (en inglés). Comparing Domestic Abuse in Same Sex and Heterosexual Relationships: Full Research Report. Swindon: Economic & Social Research Council. 
  25. Australian Bureau of Statistics (2005) (en inglés, PDF). Personal Safety Survey Australia. cat no 4906.0. http://www.ausstats.abs.gov.au/ausstats/subscriber.nsf/0/056A404DAA576AE6CA2571D00080E985/$File/49060_2005%20(reissue).pdf. 
  26. «Interpersonal Violence and Abuse Survey» (en inglés) (PDF). South Australian Department of Human Services (Septiembre de 1999). Archivado desde el original el 30 de septiembre de 2009.
  27. SERNAM (ed.): «Aprehendidos» (PDF) (2006). Consultado el 20 de julio de 2012.
  28. Salazar, Eduardo. «Aumenta violencia contra hombres en México». Noticieros Televisa. Consultado el 20 de julio de 2012.
  29. Valadez, Blanca (2 de marzo de 2010). «Aumenta a 40% el maltrato a hombres». Consultado el 20 de julio de 2012.