Viajes misioneros de Pablo

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Primer viaje[editar]

El primero de ellos, según el relato del libro de los Hechos de los Apóstoles,[1] fue movido por lo que él denominó una revelación del Espíritu Santo a emprenderlo junto con Bernabé y con Juan Marcos, quien era sobrino de éste último. El viaje comenzó aproximadamente entre los años 47 a 48 d. C. Embarcaron en Seleucia, que era el puerto de la ciudad de Antioquía de Siria —Seleucia distaba pocos kilómetros de Antioquía—; de allí se dirigieron por barco a Chipre, realizaron su tarea misional en la costa oriental de la isla, en una ciudad llamada Salamina, que se cree estaba a pocos kilómetros de la hoy ciudad de Famagusta; de la costa oriental cruzaron la isla hasta la costa occidental, hacia una ciudad llamada Pafos; de allí embarcaron hacia la costa del Asia Menor hasta la ciudad de Perge, en Panfilia, posiblemente pasando por la ciudad de Atalía —muy cercana a Perge y al puerto de esta ciudad—, que por entonces era una provincia del imperio Romano; de allí, sólo con Bernabé, se dirigió a la ciudad de [[Antioquía de Pisidia] se fue en barco también . Se asentaron un tiempo en esta ciudad, y de allí partieron para la ciudad de Iconio, que se encontraba en la provincia romana de Galacia; por allí pasaba una ruta principal que unía la importante ciudad de Éfeso con Siria. Desde allí se dirigieron hacia la ciudad de Listra, en la región de Licaonia.

Pablo y Bernabé partieron de Listra a Derbe, y desde esta ciudad regresaron sobre sus pasos a Listra, luego a Iconio y luego a Antioquia de Pisidia; de allí fueron a Perge, y de Perge al puerto de Atalia, donde se embarcaron para Antioquía de Siria.


El segundo viaje[editar]

Se fue a pie lo realizó junto a otro discípulo llamado Silas o Silvano; salieron de Jerusalén, de allí fueron a Caesarea o Cesarea, luego a Tolemaida, y pasaron por Tiro y Sidón para llegar a Siria y de allí al Asia Menor, arribando a Antioquía; desde allí fueron a [[Tarso (Turquía) |Tarso]] —ciudad natal de Pablo—; este viaje comenzó alrededor de los años 49 a 52. Ya en Asia Menor, llegaron a la ciudad de Derbe, y luego a Listra; allí se les unió Timoteo, y se dirigieron a Troas, ciudad junto al mar Egeo. La ruta clásica de la época era pasar por las siguientes ciudades para llegar desde Listra a Troas: Iconio, Antioquía y Dorylaeum; en Troas se unió Lucas al grupo, y se dirigieron a Macedonia, haciendo pie en la ciudad de Neápolis para luego llegar a Filipos, de donde, atravesando por Anfípolis y Apolonia de Iliria, se dirigieron a Tesalónica. De Tesalónica, donde estuvieron un tiempo, fueron a Cencreas,[2] de donde por mar fueron a Éfeso y de allí a Cesarea, lugar en el que finalizó este segundo.

Tercer viaje[editar]

El tercer viaje fue alrededor de los años 52 a 56; partió Pablo por tierra desde Antioquia hacia Tarso, pasando por Derbe, Listra, Iconio y Antioquía de Pisidia; de allí fue a Éfeso; de Éfeso partió por mar hacia Asón; de Ason fue hacia Macedonia pasando por Neápolis, Filipos y Anfípolis; por mar fue Corinto, y luego, por tierra, fue a Atenas, Berea y Tesalónica, volviendo por el mismo camino hasta Éfeso; desde esta ciudad fue por mar a Mileto y Pátara, y de allí volvió, parando en Tiro y Caesarea, a Jerusalén, en el año 56 a 57.

Cuarto viaje[editar]

Recorrido: Partieron del puerto de Cesarea Marítima, arribando en una jornada al puerto de Sidón; desde esta ciudad, donde permanecieron varios días, se dirigieron, costeando entre Chipre y Cilicia, a Mira; esta travesía duró unos quince días. Desde Mira, reemprendieron el viaje hacia Creta, arribando en el puerto de Lasea (Puerto Hermoso).

  • Sucesos: Pablo fue embarcado junto a otros prisioneros rumbo a Italia. En la escala en Sidón se le permitió visitar a sus amigos y ser atendido por ellos. Después de quince días de navegación, llegaron a Mira, y allí tomaron una nave alejandrina, llegando finalmente a Puerto Bonito (Creta). El centurión Julio, a pesar de las advertencias del Apóstol, avezado en estas lides, tomó la decisión de partir, tomando en consideración la opinión del piloto y el patrón, partidarios de invernar en el puerto de Fenice, al parecer mejor preparado para pasar allí el invierno.
  • Personajes: El centurión encargado de la custodia de los prisioneros, entre ellos Pablo, llamado Julio. Se nombra al ya mencionado con anterioridad Aristarco, macedonio natural de Tesalónica; este acompañaría a Pablo, al menos durante una parte de su viaje.

La tempestad[editar]

  • Recorrido: El barco en que se encuentra Pablo costeando frente a Creta fue sorprendido por un viento huracanado procedente de la isla; como consecuencia de este viento fueron empujados frente a un islote llamado Cirte. A la deriva, fuera de su ruta, intentaron no chocar contra las rocas de la costa por medio de distintos procedimientos.
  • Sucesos: La tempestad provocó la deriva del barco. Éste permaneció a merced de la tempestad mientras ésta continuó durante varios días. La tripulación del navío intentó por todos los medios mantenerlo a flote, pero, al prolongarse el temporal, con el paso de los días cundió el desánimo. Pablo en todo momento intentó que sus acompañantes mantuviesen la calma y comiesen, ya que habían estado varios días sin comer. De este modo, el Apóstol prometió a la tripulación que había intercedido por ellos ante el Espíritu, y que no debían temer nada, ya que ninguno de ellos perdería la vida en este lance. La tripulación, en medio del Adriático, decidió sondear la profundidad del mar, pero observaron que era escasa y decidieron anclar la nave de todas las formas posibles, evitando, de esta manera, chocar contra los escollos de la costa.
  • Personajes: Los ya mencionados en el episodio anterior.[3]

El naufragio[editar]

  • Recorrido: Finalmente divisaron una ensenada con una playa frente a las costas de Malta.
  • Sucesos: Al divisar la ensenada, decidieron lanzar la nave hacia ella. Entre dos bancos de tierra, la nave naufragó, siendo desmembrada por la fuerza del oleaje. Los soldados decidieron matar a los prisioneros, pero el centurión, queriendo salvar la vida de Pablo, se lo prohibió.
  • Personajes: Aparece un cierto protagonismo de los soldados que intentan matar a los prisioneros para que no escapen.[4]

En la isla de Malta[editar]

  • Recorrido: Una vez a salvo, descubrieron que se encontraban en la isla de Malta.
  • Sucesos: Nos encontramos con el episodio de la mordedura de la víbora. El Apóstol fue mordido por una víbora que se encontraba entre las ramas. De inmediato, los nativos de la isla interpretaron el hecho como un signo desfavorable para Pablo, pero, al no sufrir daño alguno, los nativos cambiaron de opinión.
  • Personajes: Los nativos de la isla y el principal del lugar, además del padre de este, que es objeto de la curación a través del Espíritu.[5]

Llegada a Roma[editar]

  • Recorrido: La navegación se reanudó, embarcando en una nave alejandrina. Llegaron a Siracusa, capital de Sicilia. Desde allí, costeando, llegaron al puerto de Pozzuoli y, desde este lugar, por tierra hasta Roma.
  • Sucesos: En Siracusa permanecieron tres días; en Pozzuoli una semana, en compañía de hermanos. Finalmente, en Roma, fueron recibidos por cristianos de esta ciudad, sabedores de que Pablo llegaba a la misma.
  • Personajes: Los cristianos de Roma y el soldado encargado de su custodia.[6]

Referencias[editar]