Tratado de Viena (1725)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El tratado de Viena de 1725 fue firmado por el emperador Carlos VI y Felipe V de España. Según los términos del acuerdo Carlos VI renunciaba a sus aspiraciones al trono español mantenidas durante la Guerra de Sucesión Española, mientras Felipe V renunciaba a los territorios del Imperio en Italia y los Países Bajos.

En la firma del tratado comparecieron Eugenio de Saboya, Felipe Ludovico y Gundavaro Thomas en nombre de Carlos VI y Juan Guillermo Ripperdá en representación de Felipe V.

El tratado [editar]

Las cláusulas del tratado incluían:[1]

  • Ratificación de los acuerdos establecidos en el tratado de Londres de 1718;
  • Renuncia de Carlos VI y sus herederos a la corona española y sus posesiones, otorgadas a Felipe V según el tratado de Utrecht de 1713;
  • Carlos VI reconocía la soberanía de Felipe V y se comprometía a no intentar nada contra ésta ni contra sus herederos, en la península ibérica y colonias;
  • Faltando los reyes de España, la sucesión española pasaría a la Casa de Saboya (en aquella fecha encabezada por el rey de Cerdeña Victor Amadeo);
  • Renuncia de Felipe V sobre los territorios en Italia y los Países Bajos pertenecientes a Carlos VI;
  • Carlos se comprometía a otorgar a los hijos de la reina de España los ducados de Parma, Placencia y Toscana en caso de que el gobierno de éstos quedara vacante por falta de descendencia masculina en la línea sucesoria del emperador;
  • Felipe entregaba a su hijo Carlos la plaza de Porto Longone, cercana a la isla de Elba, y renunciaba a sus derechos de posesión sobre cualquiera de los ducados antes citados;
  • Liorna quedaría por siempre como puerto franco;
  • Renuncia de Felipe V al derecho de reversión del reino de Sicilia a la corona de España, establecido según el acta de cesión de 10 de junio de 1713;
  • Defensa recíproca de ambos reinos;
  • Olvido de las ofensas y daños sufridos por ambas partes durante la guerra de sucesión;
  • Restitución del duque de Parma a la situación establecida en el tratado de Londres de 1718;
  • Cada una de las partes firmantes se comprometía a respetar y defender la sucesión de la parte contraria;
  • Restitución por parte de Felipe V de las dotes de las infantas alemanas María y Margarita;
  • Pago de las deudas contraídas por Carlos VI en Cataluña, y por Felipe V en Flandes, Milán, Nápoles y Sicilia.

Referencias [editar]