Túnel de Viella

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Coordenadas: 42°37′22″N 0°45′56″E / 42.62278, 0.76556
El túnel de Viella es un túnel carretero situado en el Pirineo central que comunica las comarcas de Alta Ribagorza (provincia de Lérida) y Valle de Arán (provincia de Lérida). Forma parte de la carretera N-230, que une la ciudad de Lérida con Viella (capital del valle de Arán), y la frontera francesa, estando la boca S a 1.608 m.s.n.m, en el barranco de Mulleres, y la N a 1.380, en el Barranc deth Port. La longitud de la perforación es de algo más de 5.000 metros. En realidad son dos túneles, uno inaugurado en 1948 y otro inaugurado en 2007. El túnel por el que circula el tráfico rodado es el nuevo, habiendo quedado el antiguo como galería de evacuación.

Historia[editar]

El Túnel Alfonso XIII[editar]

La idea de comunicar el Valle de Arán con el resto de España mediante un túnel bajo el macizo pirenaico fue tomada en consideración por primera vez en el siglo XIX. Pascual Madoz, político de la época isabelina muy aficionado a la geografía, encargó un proyecto a los ingenieros franceses Auriol y Partiot, pero, por razones técnicas y económicas, nunca se llegó a realizar.

En 1924, durante una visita de Alfonso XIII al Valle de Arán, los habitantes del valle le solicitaron formalmente que impulsase la construcción de un túnel que pusiese fin al secular aislamiento de este valle español situado en la cara norte del Pirineo. El proyecto se puso en marcha pero, debido a la inestabilidad política de aquellos años y a la Guerra Civil, no fue concluido hasta 1948. Sus obras de excavación duraron, con algunas interrupciones, 22 años. Este primer túnel, bautizado con el nombre del monarca, rompió, por primera vez en la historia, el aislamiento invernal del valle. El autor del proyecto y director de la obra hasta su finalización fue el ingeniero de caminos Felipe Cabredo Muro.[1]

El primer túnel tiene 5.260 metros de longitud, una anchura de 7,5 metros y dos carriles de circulación, uno para cada sentido. Su anchura total es de 7 m, correspondiendo 3 m a cada carril de circulación y 0.50 m a cada acera lateral existente. Posee una pendiente media del 5%. Hasta la apertura del nuevo Túnel de Viella, esta infraestructura recibía un tráfico superior a los 6.000 vehículos/día en jornadas punta y más de 700 camiones, muchos de ellos de materias peligrosas.

Muchas de las carencias que tenía dicho túnel, hasta que en el año 2000 se realizaran algunas reformas eran las siguientes: no tenía franjas de estacionamiento y carecía de carriles de emergencia; los teléfonos SOS no estaban aislados del ruido y la comunicación con el conductor era imposible; sólo había semáforos en los portales, no había señales variables de tráfico, las galerías de evacuación existentes (cerca de una veintena) no estaban señalizadas como ruta de salida ni estaban iluminadas, por lo que pasaban inadvertidas; existían cables desprotegidos en el espacio dispuesto para el tráfico, no había conducción permanente de agua a presión ni bocas de incendios y la gestión de las emergencias era insuficiente.

Algunas de las reformas efectuadas en el año 2000 fueron las siguientes: la instalación de 16 videocámaras en blanco y negro en el interior, además de dos cámaras en color que se colocaron en las bocas de entrada; la instalación de señales de información variable y detectores de peso y la prohibición del adelantamiento en ambos sentidos, anteriormente los adelantamientos en dirección sur estaban permitidos. Pero la reforma más importante fue la prohibición del cruce de dos camiones en el interior del túnel. Para ello se construyeron tres zonas de aparcamientos (dos en la vertiente norte y una en la sur), donde los camiones esperaban la autorización de circulación, y se instaló un sistema semafórico que daba paso alternativo a los vehículos de gran tonelaje.

El Túnel Juan Carlos I[editar]

En los años 80 el gran crecimiento económico del Valle de Arán y el aumento del tráfico evidenciaron que el túnel era insuficiente. Además, las directrices europeas para túneles iban endureciéndose, y el de Viella no cumplía casi ninguna de las normas de seguridad recomendadas por su antigüedad. En 1989 se efectuó un estudio para desdoblar del túnel construyendo uno nuevo adyacente al anterior. El anteproyecto superó la Declaración de Impacto Ambiental en 1996 y fue aprobado finalmente en 1997. Tras el grave accidente del túnel de Mont Blanc, en los Alpes, en 1999 se redactó el proyecto definitivo, que fue aprobado un año más tarde, dando comienzo las obras en 2002. Tras dos años de retraso, el nuevo túnel, bautizado esta vez con el nombre de Juan Carlos I, se inauguró el 4 de diciembre de 2007.

El segundo túnel es mucho más moderno, ancho y seguro que el anterior. Tiene una longitud de 5.230 metros, 12 metros de anchura y 3 carriles de circulación, dos en sentido Lérida y uno en sentido Viella. Cada 400 metros dispone de 12 galerías auxiliares que lo comunica con el túnel anterior, que ha quedado como galería de evacuación en caso de accidente. Las medidas de seguridad son de última generación, lo que sitúa al túnel de Viella entre los más seguros del mundo. Dispone de 1.186 puntos de luz, un balizamiento de emergencia con 442 unidades luminosas, 25 bocas de incendio, 12 analizadores de monóxido de carbono y 8.673 aspersores que se activan en caso de incendio. La razón por la cual se diseñaron dos carriles de salida del valle estriba en la altitud de las bocas. La boca norte, la correspondiente al Valle de Arán, está a 1.400 msnm, mientras que la sur, la de la Ribagorza, a 1.605 msnm. Esto implica que la salida del valle tiene una pendiente del 4,57% por lo que el carril derecho está dedicado a los vehículos más lentos.

Accidentes[editar]

El primer túnel de Viella, a pesar de su antigüedad y de las continuas denuncias por la falta de medidas de seguridad del mismo, sólo registró dos accidentes de gravedad en sus 59 años de servicio.

Accidente de agosto de 2003[editar]

En la primera semana de agosto de 2003, se hundió una pequeña parte del encofrado de hormigón en el tramo central del túnel. El accidente no provocó heridos ni daños graves. El hundimiento se produjo por las voladuras en la obras de construcción del segundo túnel, que corre paralelo al antiguo. El túnel estuvo cerrado al tráfico durante dos días.

Accidente de febrero de 2007[editar]

El 11 de febrero se derrumbaron 100 metros de falso techo que se habían añadido a la boca norte durante unas obras de acondicionamiento en los años 80. No hubo heridos y los daños materiales fueron leves. El túnel fue cortado al tráfico hasta el día 16 de febrero.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Peris Torner, Juan. Ferrocarriles de España: «Ferrocarril auxiliar de las obras del túnel de Viella». www.spanishrailway.com. Consultado el 28 de diciembre de 2013.

Enlaces externos[editar]