Simón León Leal

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Simón León Leal (1610-1687), fue un pintor barroco español, discípulo de Pedro de las Cuevas. A tenor de la información proporcionada por Lázaro Díaz del Valle y Antonio Palomino y teniendo en cuenta el número e importancia de sus trabajos documentados, debió de ser un pintor de cierto relieve dentro de la escuela madrileña de la segunda mitad del siglo XVII, pese a lo cual únicamente se ha podido identificar una de sus obras.

Biografía[editar]

Según Palomino, natural y vecino de Madrid, hijo de Diego de León Leal, oriundo del principado de Cataluña, y de doña Juana de Durán, estudió con Pedro de las Cuevas y completó su formación con el estudio del natural y la copia de los grandes pintores, aficionándose especialmente a Anton van Dyck cuya escuela siguió «así en grande, como en pequeño con mucha belleza y frescura».[1]

Obtuvo plaza de ujier de saleta de la Casa de la Reina por mediación del cardenal Juan Everardo Nithard, confesor de la reina Mariana de Austria, por cuyo encargo pintó el gran lienzo del altar mayor de la iglesia del noviciado que los jesuitas tenían en Madrid, en la calle ancha de San Bernardo. Más adelante fue ascendido a guardadamas de la reina María Luisa de Orleans, en cuyo puesto dice Palomino haberle conocido. Murió en Madrid en 1687 y fue enterrado en la iglesia parroquial de San Marcos.

Obra[editar]

Como obras públicas en la Corte citaba Palomino la del altar mayor de la iglesia del convento de premonstratenses, con un Triunfo de san Norberto de tamaño mayor del natural, con la Herejía vencida a sus pies y la Inmaculada en alto, y otro lienzo en el techo de la antesacristía del mismo convento en el que aparecía San Norberto recibiendo de la Virgen las vestiduras sacerdotales. En la iglesia de los capuchinos del Prado, un lienzo de la Inmaculada; otro de la Virgen en Gloria intercediendo ante su Hijo en favor de las almas de los congregantes en el Hospital de la Inclusa, en la Puerta del Sol, y en la antigua iglesia del noviciado de los jesuitas todas las pinturas de la bóveda y cúpula, con una serie de historias de la infancia de Jesús compuesta según Palomino de veintiún lienzos de a cuatro y cinco varas, además del gran lienzo que cubría el altar mayor, con figuras mayores del natural, representando en él la aparición de Cristo con la cruz a cuestas a San Ignacio de Loyola. Son las mismas pinturas que citaba todavía Ceán Bermúdez como existentes en su época, aunque la iglesia de los premonstratenses no era ya la de tiempos de Palomino y el asunto representado en el altar mayor de la iglesia del Noviciado era para Ceán el Martirio de san Ignacio de Antioquía, confundiéndolo quizá con uno de los cuadros pintados por Francisco Rizi para el mismo lugar y aún subsistente.[2] [3]

Hay noticias de la dedicación de Simón León a otros géneros pictóricos en un protocolo notarial, firmado en Madrid en junio de 1662, por el que Fernando Marchant de la Cerda cedía algunas pinturas a su hijo José, entre las que se mencionaban dos retratos de unos bufones de medio cuerpo y dos países «de mano de don Simón Leal».[4]

Fuera de Madrid, decía Palomino, «hay también otro cuadro suyo excelente, en Toledo, en el cuerpo de la iglesia de las Madres Capuchinas enfrente de otro de Carlos Marati».[5] Es este lienzo, en el que se representa a san Fernando, el único que de Simón León se ha conservado, localizado en el lugar para el que fue pintado y firmado en la parte inferior «SIMON LEON LEAL. FACIEBAT 1672», aunque ha estado considerado desde Antonio Ponz como obra italiana y atribuido a Giacinto Brandi.[6] Obra de considerables dimensiones y concepción barroca, dividida en tres registros, con una zona inferior en la que se representa al fondo la entrega de Sevilla y en primer término a San Fernando, canonizado recientemente, arrodillado y dirigiendo la mirada a san Hermenegildo que aparece en la parte celestial poblada por ángeles y santos, en la que en un registro superior se encuentran también la Virgen con el Niño. Muy dañada y oscurecida, se aprecian en ella detalles de calidad, como los destellos de la armadura pintados con pincelada suelta o el tipo femenino de la Virgen.[7]

Notas[editar]

  1. Palomino, p. 426.
  2. Ceán t. III, pp. 13-15.
  3. Hermoso Cuesta, Miguel, «Francisco Rizi en la Biblioteca Histórica Complutense “Marqués de Valdecilla”», Pecia Complutense, 2012, año 9, nº 16, pp. 96-114, señala que arruinado el templo tras la desamortización de Mendizábal, se preservó el altar mayor para ser empleado en la proyectada capilla del cementerio de la Sacramental de San Ginés y San Luis, desmantelado a su vez en 1884, sin que queden noticias del destino de sus obras de arte, p. 100.
  4. Agulló, pp. 213 y 215.
  5. Palomino, 425.
  6. En la carta cuarta de su Viage de España, tomo I, pp. 156-157, escribe: «Palomino habla de esta pintura, haciendo autor de ella a Carlos Marati; y de otro quadro que hay enfrente a Simón León Leal, que no sé qual sea esta pintura (…) Hay otros dos quadros en el cuerpo de la Iglesia, que el uno representa a Santa María Magdalena de Pazzis, y el otro a S. Hermenegildo con S. Fernando. No hay de ellos otra memoria sino que se hicieron en Roma. Así lo creo, y que son de la escuela de Jacinto Brandi». Así se ha repetido hasta su restitución a Simón León por Juan Nicolau Castro que advirtió la presencia de la firma.
  7. Nicolau Castro, pp. 425-430.

Bibliografía[editar]

  • Agulló Cobo, Mercedes (1981). Más noticias sobre pintores madrileños de los siglos XVI al XVIII. Madrid: Excmo. Ayuntamiento de Madrid. ISBN 84-500-4974-1. 
  • Ceán Bermúdez, Juan Agustín (1800). Diccionario histórico de los más ilustres profesores de las Bellas Artes en España. Madrid. t. III, pp. 13-15. 
  • Nicolau Castro, Juan, «Una obra firmada por el pintor madrileño Simón León Leal y precisiones sobre otras pinturas existentes en Toledo», Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología, t. 58, 1992, pp. 425-430.
  • Palomino, Antonio (1988). El museo pictórico y escala óptica III. El parnaso español pintoresco laureado. Madrid, Aguilar S.A. de Ediciones, pp. 424-426. ISBN 84-03-88005-7. 
  • Ponz, Antonio, Viage de España, Madrid, 1786, tomo I, p. 156-157