R-30 Bulava

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Bulavá R-30
Bulava.png
Modelos del Bulavá: cuadro gráfico
Tipo Misil balístico intercontinental
País de origen Flag of Russia.svg Rusia
Historia de producción
Diseñador Bandera de Rusia Instituto Moscovita de Tecnología Térmica
Diseñada En torno a 2000
Fabricante Bandera de Rusia Fábrica de Maquinaria de Votkinsk
Especificaciones
Peso 36,8 toneladas
Longitud Aprox. 12 m
Diámetro 2 m

Alcance efectivo Superior a 8.000 km
Explosivo Hasta 6 ojivas nucleares con ayudas a la penetración; carga máxima: 1.150 kg.

Motor Propulsor de combustible sólido
Sistema de guía Astroinercial con GLONASS
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El R-30 Bulavá (en ruso: Р-30 3М30 «Булава-30»; código asignado por la OTAN: «SS-NX-30»; designación internacional: «RSM-56») es un misil balístico intercontinental para submarinos (SLBM) con ojivas nucleares de fabricación rusa. Fue diseñado por el Instituto de Termotecnia de Moscú. En ruso «булава» significa maza.

Historia[editar]

El Bulavá está basado en el diseño del misil ICBM de mayor alcance Topol-M (SS-27), pero es más ligero y sofisticado, tiene un alcance efectivo de 10.000 km. Estos misiles serán parte de las armas ofensivas en la nueva clase de submarinos estratégicos rusos Proyecto 955 Borey.

Está conformado por 3 etapas, la primera etapa de lanzamiento con un motor cohete de combustible sólido, la segunda etapa de posición y control de trayectoria en la atmósfera alta, al borde del espacio y la tercera etapa, para posicionar finalmente las ojivas nucleares en la órbita baja en un vehículo de transporte (MIRV).

Los conos nucleares tienen la capacidad de realizar maniobras evasivas durante el descenso al blanco, lanzar contramedidas y señuelos, y tiene una nueva ojiva nuclear, totalmente protegida contra daños físicos o de ataque de pulso electromagnético. Fue especialmente construido para sobrevivir a una explosión nuclear a una distancia de 500 metros. El Presidente ruso Vladímir Putin afirmó en el año 2008, que este misil puede penetrar cualquier sistema antimisiles existentes en la actualidad y futuros.

Puede llevar 6 ojivas MIRV, versiones futuras podrán llevar un máximo de 10 ojivas nucleares, en un contenedor especialmente diseñado, que puede maniobrar en la atmósfera alta para evitar ataques enemigos. Tiene un peso aproximado de 30 toneladas.

Las pruebas iniciales del misil han tenido fracasos hasta el 28 de junio de 2006, cuando se lanzo con éxito y la ojiva de prueba, llego al polígono de Kura en Kamchatka. La decisión de producir en serie el misil fue dada a conocer en agosto de 2007, pero se seguirán las pruebas a lo largo del año 2008, desde el submarino nuclear "Dmitri Donskoi" (proyecto 941U clase “Akula”), especialmente acondicionado para portar este misil.

El 28 de junio de 2007, Rusia probó otro misil Bulavá con éxito, e impacto con éxito el objetivo en Kamchatka, Putin describió el misil como un componente clave para las fuerzas nucleares de Rusia.[1]

Por ahora, con las primeras pruebas de lanzamiento de este nuevo misil, 7 de los 14 lanzados dieron en el blanco, dando una efectividad del 50% [1].

En 2011 fueron lanzados nuevamente con éxito, desde el submarino nuclear Clase Borey “Yuri Dolgoruki” con un exitoso lanzamiento simultáneo de dos misiles balísticos Bulavá desde el mar Blanco. El lanzamiento se efectuó en posición de inmersión desde el mar hacia el polígono de Kura, en Kamchatka frente a Japón. El vuelo de los misiles se realizó en régimen reglamentario, según su diseño original, las ojivas alcanzaron el polígono con éxito en la hora programada, para ensayar un lanzamiento simultáneo de dos misiles desde su nuevo portador reglamentario, el submarino nuclear “Yuri Dolgoruki”.

De manera que ha sido el lanzamiento del misil Bulavá de pruebas número 18, desde su diseño y el cuarto en el 2011. Los lanzamientos anteriores tuvieron lugar el 28 de junio, el 27 de agosto y el 28 de octubre del 2011, desde el nuevo submarino nuclear “Yuri Dolgoruki” (proyecto 955 clase “Borei”).

Génesis de la militarización del espacio[editar]

El nuevo misil Bulavá es la última generación de misiles ICBM fabricados en Rusia, que pueden transportar múltiples ojivas nucleares y cambiar la ruta de aproximación al objetivo en forma independiente, volando en la órbita baja y en el ingreso atmosférico, esquivar ataques desde tierra y desde el espacio. Durante muchos años, los principios de los sistemas de defensa de misiles antibalísticos (ABM) Antimisil, para la defensa de un ataque nuclear durante la Guerra Fría, era basado en poder atacar ojivas individuales con misiles disparados desde tierra, para poder interceptar el ataque a medida que la ojiva nuclear en forma de cono, se acercaba a sus objetivos en tierra en el ingreso atmosférico desde una órbita baja y se podían detectar, con radares de largo alcance, sensores de calor y sensores ópticos, para lograr detenerlos con el choque del misil a gran velocidad con el impacto cinético de una ojiva militar de alta maniobrabilidad, que estaba dirigida desde tierra y que tenía sensores de aproximación al objetivo.

La introducción de los nuevos misiles ICBM con vehículos de re-entrada múltiple o MIRV, montados sobre la punta del misil, que podían ser dirigidos independientemente desde el espacio a diferentes objetivos enemigos, permitió que un solo misil ICBM pueda lanzar múltiples ojivas nucleares sobre diferentes ciudades, bases militares en territorio enemigo y atacar escuadras navales en cualquier parte del mundo.

Mientras que en el sistema defensivo de misiles (ABM) el país tenía que construir, mantener y lanzar, un misil para enfrentar cada ojiva nuclear que ingresaba desde el espacio con el vehículo de re-entrada múltiple; el país atacante necesitaba construir, mantener y lanzar, menor cantidad de misiles ICBM para atacar con varias ojivas nucleares a diferentes objetivos, con la ventaja de los vehículos de re-entra múltiple (MIRV); esto significaba, que siempre se mantendría una enorme ventaja económica para el país atacante.

Reentrada de ojivas múltiples guiadas por láser provenientes de un misil estadounidense Peacekeeper, comparable a los misiles rusos.

El sistema de defensa espacial (SDI), intentaba alterar este desequilibrio estratégico, al atacar a los misiles directamente desde el espacio en órbitas más altas, detrás de la ruta de vuelo de los misiles ICBM lanzados desde tierra y detrás de la trayectoria, de los vehículos de transporte de múltiples ojivas nucleares (MIRV), en la órbita baja del espacio. Por lo general, un sistema de defensa que utiliza un misil lanzado desde tierra con un impacto cinético, para tratar de destruir un misil balístico intercontinental ICBM con varias ojivas nucleares, tendría poca ventaja, efectividad, un margen de error muy alto y un alto costo operativo, debido a que los nuevos vehículos de transporte de múltiples ojivas nucleares (MIRV), volaban a velocidades muy altas, también podían transportar sistemas de distracción de radar, anillos de montaje, la cubierta o carenado del vehículo espacial y desechos de aluminio, que eran lanzados para saturar el sistema de alerta temprana y estaciones de defensa, radares y sensores ópticos del enemigo, que ingresaban en la atmósfera junto a las ojivas nucleares, aumentando la capacidad para lograr impactar el objetivo enemigo.

Pero el nuevo sistema de defensa espacial (IDE), está basado en poder interceptar con éxito los misiles balísticos intercontinentales ICBM con los vehículos de transporte de múltiples ojivas nucleares (MIRV), lanzados en rápida sucesión y atacar al mismo tiempo, los satélites enemigos desde el espacio, desde una órbita cada vez más alta, para saturar al anterior sistema defensivo (SDI) y abrir una brecha en el espacio, que permita responder este ataque, lanzando misiles ICBM desde bases en tierra, camiones de transporte, barcos, submarinos y aviones bombarderos, y lanzando ojivas nucleares desde el espacio, que podrían caer rápidamente sobre las ciudades, bases militares y escuadras navales enemigas, en cualquier lugar del mundo.

Debido a este adelanto de tecnología del sistema de defensa espacial (IDE), sería necesario construir, mantener y lanzar, un número mayor de misiles balísticos intercontinentales ICBM con múltiples ojivas nucleares, y en forma masiva, para tratar de penetrar este nuevo sistema de defensa espacial (IDE), con un alto costo económico para el país agresor, empujando el balance de la ventaja económica de la carrera militar en la Guerra Fría, nuevamente en favor del desarrollo de la defensa.

Minuteman III Secuencia de lanzamiento del MIRV:
1. El misil despega de su silo expulsando su 1.er período de lanzamiento (A).
2. Aproximadamente 60 s después del 1.er despegue, la 1era plataforma se desprende y la 2.ª se enciende (B). La capa del misil se desprende
3. 120 s después de haber despegado, la 3.ª plataforma (C) se enciende y se separa de la 2.ª plataforma.
4. 180 s después de haber despegado, la 3.ª plataforma se termina de empujar y el Vehículo de Post-Boost (D) se separa del cohete.
5. El Vehículo de Post-Boost se automaniobra y se prepara para reentrar en el vehículo(RV) deployment.
6. Los RVs, así como los señuelos y desperdicios, son desplegados.
7. Los RVs, y desperdiciones reentran la atmósfera a gran velocidad y son armados durante el vuelo.
8. Las ojivas nucleares detonan, en la explosión aérea o contacto en la tierra.

Esta nueva línea de razonamiento de balance estratégico, en plena Guerra Fría, supone que se necesitarían en el futuro, construir mayor cantidad de misiles ICBM con múltiples ojivas nucleares, que son de alto costo de producción y mantenimiento, para poder atacar al enemigo y superar los misiles defensivos (ABM), y el nuevo sistema de defensa espacial (IDE), elevando el nivel de costo económico de la carrera militar y aumentando el gasto en la construcción de más misiles ICBM, bases militares, silos de lanzamiento y satélites militares.

En teoría, otra manera de tratar de enfrentar y derrotar, este nuevo sistema de defensa espacial (IDE), sería la de lanzar varias ojivas nucleares al espacio y dejarlas en órbita durante largos períodos de tiempo, en una órbita alta como satélites de comunicaciones, eliminando la fase del impulso inicial de los misiles ICBM desde bases en tierra en tiempos de paz, que son de alto costo y podían ser detectados por el calor de sus motores, desde el momento de su lanzamiento y durante su vuelo en la órbita baja, por los satélites militares del sistema (IDE) que estarían posicionados en una órbita más alta, y en tiempo de guerra, las ojivas nucleares en órbita, serían activadas en forma automática para ingresar a la atmósfera directamente desde el espacio para caer sobre las ciudades, bases militares y escuadras navales enemigas, en pocos minutos, disminuyendo la capacidad de respuesta de los sistemas defensivos de bases militares en tierra y dificultando el éxito del sistema de defensa espacial (IDE); a pesar de que instalar las armas nucleares en el espacio, estaba prohibido expresamente por ley sobre el espacio existente, las mismas leyes sugirieron, que cualquier sistema de defensa de armas desde el espacio era también ilegal, incluyendo el mismo sistema de defensa (SDI).

Con el paso de los años y el desarrollo de la tecnología, Rusia logró construir un nuevo vehículo de transporte MIRV, que supera todos los sistemas de defensa enemigos; ya no es necesario lanzar un avión-cohete para que un piloto controle la trayectoria de la nave o mantener una estación espacial militar en órbita, como los primeros planes para la militarización del espacio, este nuevo vehículo de transporte es totalmente autónomo, puede enfrentar, esquivar y repeler cualquier ataque en su contra, volar en la órbita baja y cambiar su trayectoria de vuelo como un avión-cohete, puede lanzar las ojivas nucleares en diferentes trayectorias de vuelo, incluso cambiar su trayectoria durante el ingreso atmosférico, porque las ojivas son lanzadas desde la parte posterior del vehículo MIRV que supera a un avión espacial.

Operadores[editar]

  • Flag of Russia.svg Rusia: La Marina rusa está programada para ser el operador exclusivo del Bulavá.

Servicio[editar]

Rusia incorporará misiles balísticos intercontinentales Bulavá a las Fuerzas Armadas en octubre de 2012, anunció este martes el ministro ruso de Defensa, Anatoli Serdiukov.[2]

"Se han realizado exitosamente las pruebas estatales del complejo de misiles Bulavá. La incorporación de este armamento a las Fuerzas Armadas está prevista para octubre de 2012"

Anatoli Serduikov.[2]

El comandante de la Marina de Guerra rusa, Víctor Chirkov, declaró que el nuevo misil balístico intercontinental R-30 Bulavá, con base en submarinos, fue incorporado a la Armada rusa oficialmente.[3]

Ficción[editar]

En el videojuego de 2012 Ghost Recon: Future Soldier de Ubisoft y en la película corta Ghost Recon: Alpha, un RSM-56 cae en manos de terroristas mientras el Ghost Team trata de asegurarlo en Rusia.

Referencias[editar]

Bibliografía

Enlaces externos[editar]