Pulpería

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La pulpería, o casa de negocio del antiguo campo, vendía todas aquellas cosas que los pobladores necesitaban: telas, comestibles, remedios, ropas, artículos de talabartería y los "vicios": tabaco, papel para armar cigarrillos, yerba, etc. Allí se reunían a beber y a conversar los gauchos de los alrededores y los forasteros que iban de viaje; el pulpero los atendía desde atrás de una reja de hierro o madera, reja que le servía de protección contra los borrachos pendencieros y los asaltantes, de temer en esas soledades. En las pulperías había siempre una o dos guitarras, para que lucieran sus habilidades los cantores; a veces se originaban amenas payadas; allí se daban y se recibían toda clase de noticias, se jugaba a los naipes, bochas, dados y taba; se realizaban riñas de gallos y se concertaban y corrían carreras de caballos. En estos negocios, a veces, también se vendía carne para el consumo de los pobladores, los que, a su vez, vendían al pulpero cueros de vacunos, de gamas, tigres y zorros, así como la pluma de las avestruces que el gaucho cazaba con la ayuda de las famosas boleadoras.

También era el centro social de las clases humildes y medias de la población; allí se reunían los personajes típicos de cada región a conversar y enterarse de las novedades. Las pulperías eran lugares donde se podían tomar bebidas alcohólicas, se realizaban riñas de gallos, se jugaba a los dados, a los naipes, etc.

Los establecimientos eran una viva expresión de la cultura local, como en el caso rioplatense en donde solían contar con una o dos guitarras, para que los gauchos "guitarreasen" y cantasen o se organizaran payadas y bailes entre los parroquianos.

Pulpería. Acuarela de Pancho Fierro, Lima, 1820.

Origen del término[editar]

Existen tres teorías conocidas del término.[cita requerida] El origen data de la época colonial y surge como una institución colonial junto con el estanco.

El origen de la palabra no es seguro; algunos afirman que es una derivación de la palabra mexicana pulquería, lugar donde se toma pulque, una bebida producida a partir del aguamiel, savia del maguey pulquero (agave salmiana). Para otros, su significado se relaciona con pulpo, como si en estos establecimientos se vendieran pulpos, cuando en realidad se originaría en la venta de pulpas de frutas. Sin embargo, una tercera teoría aduce que el término "pulpería" venía del hecho de que, como estos locales comerciales tenían todo tipo de artículos, el encargado tenía que actuar con sus manos "como un pulpo" para manejar todos los pedidos que se le hacían. Esta teoría es más popular en Centroamérica.

Origen en las palabras "pulpo" o "pulpa"[editar]

Para algunos autores,[cita requerida] su significado se relaciona con el pulpo, siendo así que, según el inca Garcilaso de la Vega (cronista mestizo peruano del siglo XVI) se denominaban "pulperos" a los más pobres vendedores, porque alguna vez en la tienda de uno de ellos hallaron en venta un pulpo. Otros autores[cita requerida] sostienen que el nombre podría haberse originado en la creencia de que en estos establecimientos se vendía pulpo a la gallega. También se cree[cita requerida] que el nombre procede del hecho de que en estos locales se vendía pulpa de frutas.

Origen en la bebida "pulque"[editar]

Según Solórzano Pereira, en su obra "Política Indiana" publicada en 1647, la palabra derivaría de la bebida pulque que se elaboraba en México de las hojas del maguey, llamándose pulquería a la tienda donde la despachan. Esta teoría es considerada dudosa por filólogos como Daniel Granada y Alejandro Magariños Cervantes en su obra Vocabulario rioplatense razonado, impresa en 1800, y en la que hacen referencia a la obra anterior del cronista Garcilaso de la Vega, que ya señalaba la existencia del término en la Lima de 1552.

Según esta teoría la palabra "pulpería" sería una mutación de la palabra pulquería, ya que en el México colonial los lugares donde se expendía el pulque recibían ese nombre y solían cumplir las mismas funciones que las pulperías sudamericanas. El hecho de que la palabra haya mutado de pulquería a pulpería se explica fácilmente: fuera de México, el pulque era casi desconocido o totalmente desconocido; en cambio, se conocía y se conoce la palabra pulpo, aunque casi ninguna "pulpería" haya nunca expendido pulpo, o en todo caso, pulpa de carne vacuna.

Origen en la diversidad de productos que se vendían[editar]

Una tercera y muy dudosa[cita requerida] teoría aduce que el término "pulpería" venía del hecho de que, como estos locales comerciales tenían todo tipo de artículos, el encargado tenía que actuar con sus manos "como un pulpo" para manejar todos los pedidos que se le hacían. Esta teoría es la más improbable de todas.[cita requerida]

Una cuarta teoría[cita requerida] de este término surge de la venta de varios artículos, al relacionar el uso de los varios artículos que vendían en estas instalaciones con los varios tentáculos del pulpo.

Pulperías por países[editar]

Argentina[editar]

Ni almacén, ni bar, ni bodegón. La pulpería argentina es la denominación que le cabe de manera exclusiva a la tienda rural más tradicional y añeja registrada geográficamente en territorio argentino, donde cualquier artículo de origen nacional puede ser objeto de venta o decoración, y en tal sentido, nada que quepa en ese rubro desentona. En 1810 existían en la provincia de Buenos Aires (que por entonces incluía a la capital) unas 500 pulperías. Entre los testigos de este pasado se destacan la Blanqueada en San Antonio de Areco y la Pulpería de Cacho en Mercedes (Buenos Aires).[1]

Perú[editar]

La existencia del pulperías en Perú se encuentra documentada desde mediados del siglo XVI, existiendo en zonas tanto rurales como urbanas, en ellas se vendían toda clase de géneros pero se caracterizaban primordialmente por la venta de licores como vino, pisco, ron y otros aguardientes. El jurista Gaspar de Escalona y Agüero, en su obra Gazophilatium regium Peruvicum... (publicada a mediados del siglo XVII), señalaba que «Pulperías son en Perú, tiendas, mesones o tabernas donde se venden algunos mantenimientos, como son vino, pan, miel, queso, manteca, aceite, plátanos, velas y otras menudencias».[2]

En la Memoria que el virrey Juan de Mendoza y Luna, marqués de Montesclaros, entregaba a su sucesor le recordaba que «También se prohíben por ordenanza las tabernas o bodegones en la ranchería de indios. Llamadas acá pulperías».[2]

A mediados del siglo XIX la pulpería era el típico establecimiento montado por los inmigrantes italianos llegados a Perú. Estas pulperías italianas abundaban en el Callao, Tacna, Moquegua, Arica y otras ciudades y villas del país. A principios del siglo XX el término quedó reducido para hacer referencia a los establecimientos de comercio minorista hasta que paulatinamente fue dejándose de lado por el de bodegas, almacenes, tiendas o casas de importación, y en el caso de las que vendían licores y comidas, restaurantes o bares.[3]

Centroamérica[editar]

Aunque en algunos países de América del Sur el término ya no es tan común, en Centroamérica el término es muy actual y estos establecimientos se cuentan por miles, por ejemplo, en Costa Rica hay unas 18.000 pulperías, en Guatemala 150.000, Nicaragua 120.000 y otros se cuentan en varias decenas de miles como en Honduras. En el México DF existen más de 650.000, en Colombia 400.000, en Brasil 800.000. Existen 3 tipos de pulpería: La pulpería de mostrador, la pulpería de ventana y la de kiosko. En la primera existe un mostrador como barrera entre el pulpero y sus clientes. El pulpero atiende y vende con sus manos sobre un mostrador. En la de ventana el pulpero atiende y vende a través de una ventana en una pared del local, muchas veces por motivos de seguridad. El kiosko es un establecimiento en un lugar público donde el cliente puede darle la vuelta y normalmente venden periódicos, flores, snacks, refrescos, cigarros, entre otros.

Situación actual[editar]

A comienzos del siglo XX el término pulpería fue cayendo en desuso en partes de América. La mayor parte de las pulperías en Argentina y Chile, por ejemplo, fue substituida por establecimientos con funciones parcialmente similares: los almacenes de ramos generales y los boliches.

En Centroamérica, en cambio, el término "pulpería" se sigue usando y es muy común para pequeños establecimientos o tiendas que venden bebidas, azúcar, cigarrillos, etc. Las pulperías se encuentran generalmente, pero no únicamente, en los barrios o vecindarios más pobres de las ciudades centroamericanas, ya que venden artículos fraccionados, es decir, porciones muy pequeñas para su consumo diario; por ejemplo, se venden los cigarrillos por unidad.

Grandes cadenas de fabricantes de productos para el hogar se han dado cuenta del potencial de este tipo de comercio minorista y han desarrollado versiones más pequeñas de sus productos, destinando su venta en pulperías, como sobres de champú o acondicionador de 1 o 2 onzas entre otros.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Asociación Civil Proyecto Pulpería
  2. a b cita inserta en Vocabulario rioplatense razonado página 330 por Daniel Granada y Alejandro Magariños Cervantes, 1800
  3. "Mundos interiores : Lima 1850-1950" por Aldo Panfichi y Felipe Portocarrero, página 53

La "Pulpéría" era Originalmente, el establecimiento de compra y venta de artículos de almacén y carne "recien carniada" esa carne se vendía casi por piezas grandes ; entre ellas la "pulpa". Los Gauchos acudían a tomar un porrón de "giñebra" vestidos con ponchos que envolvían sus cuerpos casi por completo y era común que llevaran sus "boleadoras" atadas a la cintura; con los tientos colgando en cuya "punta" tenía una piedra "bola" redonda, atada al tiento. Cuando el gaucho se desplazaba el movimiento de las "bolas" atadas de sus "boleadoras" generaban la imagen de un "pulpo" desplazándose.

Era el lugar de reunión de los "pulpos"

También llamada "la cambicha" es decir la tienda del "cambio" ya que los gauchos y posteriormente los mismos indios llevávan cueros y pieles, plumas y otros artículos, que eran "canjeados" "cambiados" por yerba, azúcar, tabaco y alguna bebida "ardiente". rodolfomonte.com