Percepción sonora

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La percepción sonora es el resultado de los procesos psicológicos que tienen lugar en el sistema auditivo central y permiten interpretar los sonidos recibidos.

La psicoacústica estudia la percepción del sonido desde la psicología (percepción sonoro subjetiva) y describe la manera en que se perciben las cualidades (características) del sonido, la percepción del espacio a través del sonido escucha binaural y el fenómeno del enmascaramiento, entre otras cosas.

Marshall McLuhan en su teoría de la percepción afirma que la imagen sonora necesita ser fortalecida por otros sentidos. No porque la imagen sonora sea débil, sino porque la percepción humana tiene gran dependencia de la percepción visual y el sentido del oído necesita que la vista confirme lo que ha percibido.

Teorías de la Audición[editar]

Teoría del Lugar[editar]

Esta teoría afirma que existe una organización tonotópica de las frecuencias en la membrana basilar. En otras palabras, que las células sensoriales que se encuentran cercanas a la base de la membrana basilar son afectadas principalmente por tonos de alta frecuencia, en cambio, las localizadas cerca al helicotrema son estimuladas principalmente por tonos de baja frecuencia. Además afirma que diferentes frecuencias excitan distintas fibras nerviosas en el área auditiva primaria.

En 1863, Hermann von Helmholtz propuso la primera versión de la teoría, bajo el supuesto de que la cóclea poseía propiedades de resonancia. Sin embargo, Georg von Békésy fue la persona que estudío y realizó descubrimientos acerca de la operación del oído interno que respaldan la teoría. Los hallazgos básicos de Békésy se relacionan con la hidrodinámica del oído interno. Según él, la operación general del proceso auditivo consiste en que una onda viajera de sonido comienza en la región más rígida y angosta de la membrana basilar y viaja hacia la región más ancha. En el camino, las vibraciones de alta frecuencia generan ondas cuyo punto maximo de desplazamiento se encuentra cerca del estribo mientras que las vibraciones de baja frecuencia generan ondas cuyo punto maximo de desplazamiento se encuentran cerca al helicotrema.[1]

La teoría, además de de explicar la recepción de frecuencia ha sido propuesta para explicar como se registra la intensidad del sonido. Según esta, mientras más intenso es un sonido, mayor es la región de la membrana basilar involucrada.[1]

Teoría de Frecuencia[editar]

También llamada teoría de periodicidad, afirma que la membrana basilar vibra en su totalidad reproduciendo las vibraciones del sonido. Según esta teoría, el tono escuchado está determinado por la frecuencia de impulsos que viajan por el nervio auditivo que se correlaciona con la frecuencia de la onda sonora; el cerebro es el instrumento analizador para percibir tonos. Fue propuesta por Ernest Gleen Wever y Charles Bray en 1930. La mayor parte de la evidencia que respalda esta teoría proviene del estudio con peces que no tienen sistemas periféricos de análisis de frecuencias, por lo que estos animales si deben tener esta capacidad discriminatoria.[1]

La teoría fue criticada, puesto que una fibra nerviosa no puede responder directamente más de 1000 veces por segundo, lo cual significa que no puede transmitir frecuencias de más de 1000 Hz, en consecuencia la teoría no podría explicar todo el intervalo de frecuencias audibles. Para corregir este problema, la teoría desarrollo, en 1949, el principio de andanada, que dice que cada fibra nerviosa no dispara en el mismo momento, sino que más bien la actividad neural total o los potenciales de acción totales se distribuyen en una serie de fibras nerviosas auditivas, lo cual significa que disparan o se activan coordinadamente para producir la frecuencia del estímulo. [1]

Fases de la percepción sonora[editar]

La percepción auditiva se da en cinco fases:

  • Detección.
  • Discriminación.
  • Identificación.
  • Reconocimiento.
  • Comprensión.

Percepción de las cualidades del sonido[editar]

Las cualidades (características) de el sonido son:

  • Intensidad o potencia
  • Tono o altura
  • Timbre o color
  • Duración.

Estas cualidades vienen determinadas por los propios parámetros de las ondas sonoras, principalmente la frecuencia y la amplitud.

Los parámetros psicoacústicos más relevantes son:

  • Sonoridad: percepción subjetiva de la intensidad (amplitud).
  • Altura está ligada a la percepción del tono (en concreto, con la frecuencia fundamental de la señal sonora; cómo se percibe lo grave o agudo que es un sonido).
  • Timbre: es la capacidad que permite distinguir la misma nota producida por dos instrumentos musicales diferentes. El timbre está caracterizado por la forma de la onda, es decir, por su componente armónico.
  • Duración: es el tiempo que vibra la onda del sonido.

Debido a la sensibilidad (eficiencia de la respuesta en frecuencia) del oído humano, estos términos en el contexto de la psicoacústica no son totalmente independientes. Las cuatro se influyen mutuamente. Modificando un parámetro cambian los otros y cambia la percepción del sonido. Por ejemplo, si se modifica la intensidad de un sonido (su sonoridad) esto afecta a la percepción de la altura y del timbre, etc.

Escucha binaural[editar]

La manera en que el ser humano percibe el sonido depende del hecho físico de que cuenta con dos oídos. La escucha binaural es la responsable de la percepción (detección) de la dirección del sonido, y además el oído sabe cuando escucha su canto o no (sonido) por eso el oído tiene ese conducto que lo lleva al caracol.

Referencias[editar]

  1. a b c d Schiffman, Harvey (2001). «4». La Percepción Sensorial. Limusa Wiley. p. 88-93. ISBN 968-18-5307-5. 

Véase también[editar]