Paz de Dios

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La Paz de Dios es una ley que impuso la iglesia del siglo XI para el control de la caballería. Es un movimiento que se desarrolla en el seno de la clerecía francesa a fines del siglo X.

De la «Paz de Dios» a la «Tregua de Dios»[editar]

La Paz de Dios es un movimiento que obtiene el apoyo de los Grandes del reino que ven en éste la ocasión de reafirmar su autoridad y asegurarse el pago de los derechos que se les adeudan.

Eclesiásticos, se ocupaban de inculcar la religión en el pueblo para que tuvieran la ideología de los señores feudales, los nobles imponían las leyes y el estamento popular trabajaban para los señores feudales

Contexto y objetivos[editar]

El debilitamiento progresivo gracias al rey del poder real durante el reinado de los últimos carolingios y la inseguridad unida a las guerras privadas que se suscitaban entre los señores de los diferentes reinos produjeron, como consecuencia, durante el siglo X, importantes perturbaciones de la actividad humana, especialmente en el sector agrícola, lo que supuso el abandono de las tierras de cultivo que, en gran número, pertenecían a la iglesia.

A partir del concilio celebrado en Puy en 987 el clero se hace eco de las aspiraciones de paz del pueblo e intenta limitar la violencia y devolver el orden a los reinos.

En pleno campo se reúnen los caballeros, los vasallos y juran públicamente la paz sobre las reliquias de los Santos locales; a este fin, juran respetar ciertas prohibiciones: no apropiarse de Charroux (989), el concilio de Narbona (990), los concilios de Puy, de Limoges y de Anse (994), los concilios de Poitiers (1000 y 1014).

En 922 y 1023, la prohibición de toda violencia ejercida sobre los lugares o contra las personas, se aplica también en determinados períodos, como las grandes fiestas del calendario litúrgico.

Los sauvetés de la Francia meridional, y los aîtres del Norte, datan de este período: son dos lugares delimitados por dos cruces penitenciales en los que se debe ejercer la Paz de Dios, que comprende, así mismo, las iglesias que sirven como refugio.

A partir del 1020,la preocupación por hacer respetar la paz trae consigo un conjunto de prácticas penitenciales acordadas entre los contraventores. La característica de la Paz se confirma y codifica a través de la Tregua de Dios: los caballeros tienen prohibido hacer la guerra, en primer lugar los sábados, y más tarde, desde el miércoles por la noche hasta el lunes por la mañana (concilio de Arlés, 10371041), durante el Adviento, Navidad, Cuaresma y Pascua. La contravención de estas prohibiciones comporta el anatema para el trasgresor y le es negada la sepultura cristiana. GRIMEY

Véase también[editar]