Pandebono

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Almojábana.

El pandebono o pan de bono es un panecillo característico en la región del Valle del Cauca en Colombia, elaborado con harina de maíz, almidón de yuca fermentado, queso y huevo, que se amasa, se forma en pequeñas porciones usualmente achatadas y posteriormente se hornean. Se utiliza para acompañar los desayunos y la meriendas en las tardes.

En el Brasil, un producto muy parecido, excepto por la forma del panecillo, es el 'pão de queijo'.[1] Igual al pandebono tiene una textura esponjosa, de baja densidad y se endurece rápido, características que se atribuyen al uso de almidón de yuca fermentado, conocido en el Brasil como 'polvilho azedo', y obtenido en un proceso idéntico al que se emplea en Colombia.

Etimología[editar]

El origen de la denominación no está bien establecido y existen varias versiones:[2]

Cuenta una de tantas versiones que un panadero italiano que residía en Cali horneaba los panecillos cada tarde y salía a venderlos, gritando por la calles "Pan del bono" (pan del bueno), por su pronunciación italiana y así fue conocido popularmente como pandebono.

Otra versión documentada en Edouard André en "América Equinoccial" publicado en "América Pintoresca" (Barcelona: Montaner y Simon,1884) tomo 3, p. 704, es que había en el camino entre Dagua y Cali un lugar llamado "El Bono", y que allí se originó este producto.

Está la más clara y contundente versión que dicen es realidad cuenta la siguiente historia: Hace mucho tiempo, en un lugar del Cañón del Dagua, al cual le tenían por nombre “El Limonar” cerca de un riachuelo, en una hacienda llamada “El Bono”, vivía una mujer de cabello blanquecino, quién respondía al nombre de Genoveva, ella hacía unos panecillos y que a la postre resultarían famosos. Para su hechura, tomaba un poco de maíz, un tanto de queso, añadíale un polvo blanco que extraían de la yuca… hacía harinas en su molino de piedra, después de mucho amasar en la gruesa batea, armaba los panes y les llevaba al viejo horno de leña. Al pasar los arrieros por dicho lugar, arrimaban atraídos por el grato aroma que el horno esparcía, entonces abrevaban sus recuas, comían unos cuantos panes, luego llevaban otros para sus casas, envueltos en hojas de plátano y talegas. Al llegar, a estas, sus esposas exclamaban: ¡Umh! ¿Qué es esto tan delicioso? Respondían ellos: Pan de la Hacienda El Bono. Pasando el tiempo, las palabras se acortaron, quedando: PAN DE BONO.

Existe otra versión sobre el nombre del pandebono. Los corteros de caña de azúcar, recibían a la entrada al trabajo un boleto o 'bono' que valía por un pan y agua que servía como almuerzo. El pan era llamado el pan del 'bono'. De ahí viene el nombre de este típico pan.

Preparación[editar]

Para obtener el almidón de yuca agrio, ingrediente clave que le da el sabor característico al amasijo, se ralla primero la yuca, se lava el rallado para obtener una especie de leche, de la cual se sedimenta el almidón y posteriormente se deja fermentar por unos días. Este proceso se puede observar en fábricas rurales especializadas en Santander de Quilichao, población en el departamento del Cauca al sur de Cali.

Referencias[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]