Cosa (ontología)

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En ontología, una cosa, objeto concreto u objeto material es un individuo sustancial dotado con todas sus propiedades sustanciales, en particular la propiedad de cambiar.[1] El concepto de cosa sintetiza los conceptos filosóficos clásicos de sustancia y forma. Según el materialismo, el mundo está compuesto exclusivamente por cosas;[2] y ser, existir realmente, es idéntico a ser una cosa (por lo que no ser es idéntico a fallar en ser una cosa).[3] Por ejemplo, los átomos, los campos, las moléculas, las células, los sistemas nerviosos, los seres humanos, las máquinas y las sociedades son cosas.

Definición formal[editar]

En la ontología de Mario Bunge, única que formaliza el concepto de cosa, a diferencia de los conceptos de individuo sustancial y propiedad sustancial, que son primitivos, el concepto de cosa es definido. Designen ~S el conjunto de los individuos sustanciales y \mathbb P el conjunto de las propiedades sustanciales; represente x \in S un individuo sustancial; finalmente, designe ~p(x)\subset \mathbb P la colección de sus propiedades. Entonces, el individuo sustancial junto con sus propiedades se llama la cosa, objeto concreto u objeto material Cosa ~X:

X=\langle x,p(x) \rangle.

De esta manera, designe ~\Theta la totalidad de las cosas (un conjunto no numerable), tal que X \in \Theta, entonces

\Theta=\{ \langle x,p(x) \rangle \mid x \in S \and p(x)\subset \mathbb P \}.

El conjunto de las cosas no debe ser confundido con el mundo; mientras que el primero es un constructo, el segundo es una cosa.

Propiedades de las cosas[editar]

Todas las cosas poseen propiedades, las cuales se pueden llamar propiedades sustanciales para diferenciarlas de las propiedades (formales) de los constructos. La propiedad esencial que comparten todas las cosas es la mutabilidad o energía.[4] [5] Es decir, todas las cosas tienen, al menos, dos estados distintos. Más exactamente, represente ~X una cosa y designe S_\mathbb L (X) el espacio legal de estados de ~X, entonces, para todas las opciones de la función de estado de ~X, |S_\mathbb L (X)| \geq{2}. Así, si un objeto no puede cambiar de un estado a otro, entonces es un constructo ~Y, no una cosa ~X; es decir, S(Y)=\varnothing.

En consecuencia, todas las cosas tienen historia. Designen ~h(X,T) la historia de una cosa ~X en un tiempo ~T, y ~s(X,t) el estado de ~X en ~t \in T, tal que ~s(X,t) \in S_\mathbb L (X), que se representa con una función de estado, entonces la secuencia ordenada de los estados de una cosa en ~T se llama la historia de esa cosa:

~h(X,T)=\langle s(X,t_1), s(X,t_2),\dots , s(X,t_n) \mid t \in T \rangle.

Si en la historia de una cosa emergen propiedades sustanciales o clases naturales nuevas, entonces la historia es evolutiva. Un principio ontológico importante es que una cosa, de tener nombre, debe mantener su nombre a lo largo de su historia hasta que incluya cambios en su clase natural.[6]

Además, las cosas pueden yuxtaponerse unas con otras. Representen X_1 =\langle x_1 ,p(x_1 ) \rangle y X_2 =\langle x_2 ,p(x_2) \rangle dos cosas, y designe \dot + una operación binaria, interna y asociativa en ~\Theta, entonces la yuxtaposición \dot + de ~X_1 y ~X_2 es una tercera cosa

X_3 = X_1 \dot + X_2 = \langle x_1 \dot + x_2, p(x_1 \dot + x_2) \rangle.

Definición que, a menos que se niegue la emergencia, no implica que

p(x_1 \dot + x_2)=p(x_1) \cup p(x_2).

Así, las cosas puedan ser simples o compuestas. A las cosas compuestas también se les llama sistemas. ~X_3 es compuesto si y sólo si existen ~X_1 , X_2 \in \Theta, tal que ~X_3=X_1 \dot + X_2, y cada uno de ellos difiere tanto de ~X_3 como del individuo nulo; de lo contrario, es simple. Sólo las partículas elementales son cosas simples. Ni siquiera los campos son simples ya que, hasta donde sabemos, son infinitamente divisibles, y cada una de sus partes son ellas mismas campos.[7] La relación \sqsubset de parte-todo, primitiva en la mereología, es definida por la yuxtaposición en la ontología de Bunge. Sean ~X_1 , X_2 \in \Theta cosas, entonces ~X_1 \sqsubset X_2 si y sólo si ~X_1 \dot + X_2=X_2. Por tanto, \sqsubset es reflexiva, antisimétrica y transitiva, y \langle \Theta,\sqsubset \rangle es un conjunto parcialmente ordenado.

Pero quizá la propiedad más conocida de las cosas sea su posición en el espacio-tiempo. Según la concepción relacional del espacio, sugerida por la teoría de la relatividad general, la relación espacial fundamental es la interposición de una cosa ~X_3 entre dos cosas ~X_1 y ~X_2, que representaremos con el predicado ternario ~X_1 \vert X_3 \vert X_2. Designe ~B \subset \Theta el conjunto de las cosas simples, entonces la separación de las cosas es representada por la función

~\sigma \colon \Theta \times \Theta \to 2^B, tal que ~\sigma(X_1,X_2)=\{ X_3 \in B \mid X_1 \vert X_3 \vert X_2 \}.

La relación temporal fundamental es la de orden temporal de estados de una cosa. Para toda cosa simple ~X \in B y todo espacio legal de estados S_\mathbb L (X), existe exactamente una relación de orden temporal ~\le, tal que para algún s,s' \in S_\mathbb L (X), ~s \le s' si y sólo si ~s'=g(s), donde g \colon S_\mathbb L (X) \to S_\mathbb L (X), representa un cambio legal de ~X. Así, ~s precede temporalmente a ~s' si y sólo si ~s \le s'; ~s es simultáneo con ~s' si y sólo si ~s \le s' \land  s' \le s. El espacio-tiempo es, pues, la estructura de la colección de todos los cambios de estado de las cosas.

La cosa suprema[editar]

Existe una cosa suprema, tal que cualquier otra cosa es parte de aquella[cita requerida], a la que designamos mundo, universo o, para abreviar, ~[]. Más exactamente, ~[]=\sup \Theta con respecto a la relación \sqsubset de parte-todo. En consecuencia, el mundo no aumenta o se agranda con la yuxtaposición de alguna de sus partes: ~X \dot + []=[] \dot + X=[]. Así como las partículas elementales son las únicas cosas que no poseen estructura interna, el mundo es la única cosa que no posee estructura externa, pues no tiene entorno. Las leyes de conservación de la materia sugieren la eternidad del mundo.

La nada[editar]

En ontología, la nada es el individuo nulo o \Box, para abreviar. ~\Box es el individuo cuya yuxtaposición con alguna cosa equivale a esta última (es decir, la deja igual) y cuya superposición con alguna cosa anula a esta última. Más exactamente, ~X \dot + \Box=X y ~X \dot \times \Box=\Box. Matemáticamente, es el elemento mínimo de un álgebra de Boole. ~\Box es un concepto que no representa ninguna cosa; posee propiedades formales, no sustanciales. Sin embargo, es una ficción necesaria para obtener consistencia matemática, en particular para formular exactamente las leyes de conservación de Epicuro y Lucrecio.

Materia[editar]

Los conceptos dilucidados anteriormente permiten definir, al menos, cuatro conceptos ~M de materia que se utilizan en diferentes contextos.

(i) La materia es idéntica al conjunto de todas la cosas, o ~M=\Theta, en cuyo caso, al ser un conjunto, no sería una cosa, sino un constructo.
(ii) La materia es idéntica a una clase cualquiera de cosas, o ~M=K, tal que ~K \in 2^\Theta, en cuyo caso también sería un constructo y habría muchas materias.
(iii) La materia es idéntica a una cosa cualquiera, o ~M=X, tal que ~X \in \Theta, en cuyo caso también habría muchas materias, aunque sí serían cosas.
(iv) La materia es idéntica al mundo, o ~M=[], en cuyo caso sería la cosa suprema de la que todas las demás cosas son parte.

Uso histórico del término cosa[editar]

Las cosas han sido uno de los objetos de estudio fundamentales de la ontología. En general, la tradición realista materialista, desde los atomistas griegos hasta Mario Bunge, ha asociado, cuando no identificado, el concepto de cosa a los conceptos de sustancia, ser, ente, materia y realidad; y la tradición idealista lo ha contrapuesto al concepto de idea, minimizándolo o, de plano, negándolo.

Aristóteles atribuyó sus cuatro causas a las cosas: "Se distinguen cuatro causas. La primera es la esencia, la forma propia de cada cosa, porque lo que hace que una cosa sea, está toda entera en la noción de aquello que ella es; la razón de ser primera es, por tanto, una causa y un principio. La segunda es la materia, el sujeto; la tercera el principio del movimiento; la cuarta, que corresponde a la precedente, es la causa final de las cosas, el bien, porque el bien es el fin de toda producción."[8] Los escolásticos concibieron la cosa como uno de los cinco modos de ser (identificando cosa con ente), y el concepto de cosa como trascendental.[9] En contraste, para Alfred North Whitehead y sus seguidores, las cosas son sólo eventos y procesos.[10] El existencialismo y el sentido común identifican la cosa con "el objeto" y "lo que en general de algún modo es";[11] de allí la consideración por parte de Heidegger y Sartre de que la nada es una cosa.

También se le ha contrapuesto al concepto de persona. Los impersonalistas, generalmente realistas, han considerado que el concepto de persona se puede reducir al concepto de cosa; mientras que los personalistas, como Charles Renouvier, generalmente idealistas, han sostenido que el concepto de cosa se puede reducir al de persona. Estrictamente, la dicotomía cosa/persona es falsa, pues las personas son cosas, aunque muy complejas, con propiedades emergentes, diferentes de las meramente físicas, químicas y biológicas.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Mario Bunge, Treatise on basic philosophy. Volume 3. Ontology I: The furniture of the world, Dordrecht, D. Reidel Publishing Company, 1977.
  2. Mario Bunge, Diccionario de filosofía, México, Siglo XXI, 1999, p. 40.
  3. Mario Bunge, Treatise on basic philosophy. Volume 3. Ontology I: The furniture of the world, Dordrecht, D. Reidel Publishing Company, 1977, p. 158.
  4. Mario Bunge, A la caza de la realidad. La controversia sobre el realismo, Barcelona, Gedisa, 2006, p. 35.
  5. Mario Bunge, Diccionario de filosofía, México, Siglo XXI, 1999, p. 60.
  6. Mario Bunge, Treatise on basic philosophy. Volume 3. Ontology I: The furniture of the world, Dordrecht, D. Reidel Publishing Company, 1977, p. 221.
  7. Mario Bunge, Treatise on basic philosophy. Volume 3. Ontology I: The furniture of the world, Dordrecht, D. Reidel Publishing Company, 1977, p. 112.
  8. Aristóteles, Metafísica, 16ª ed., México, Editorial Porrúa, 2004, p. 10-11.
  9. José Ferrater Mora, "Cosa", en Diccionario de filosofía, 5ª ed., Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1964, p. 361, tomo I.
  10. Alfred North Whitehead, Process and Reality, New York, Macmillan, 1929.
  11. Martin Heidegger, "La cosa", trad. de Rafael Gutiérrez Girardot, en Revista de la Universidad Nacional de Córdoba, XI, 1953, p. 3-20.

Enlaces externos[editar]