Objeto (filosofía)

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Un objeto es o bien una cosa o un bien constructo (pero no las dos simultáneamente). En la ontología filosófica de Bunge todo objeto debe ser o una "cosa" o un "constructo", pero ningún objeto puede ser ambas cosas a la vez.[1] Si designamos ~O la clase de los objetos, ~\Theta la clase de las cosas, y ~C la clase de los constructos, entonces la cosa X \in \Theta o el constructo Y \in C es llamado el objeto Z \in O si y sólo si

(O=\Theta \cup C) \and (\Theta \cap C=\varnothing)

Todo objeto posee propiedades: las cosas poseen propiedades sustanciales y los constructos poseen propiedades conceptuales. La distinción entre cosas y constructos es parte del dualismo metodológico, que no implica al dualismo ontológico a menos que se atribuya existencia real a los constructos (como las ideas platónicas).

“En la medida en que los objetos de una ciencia se encuentran situados en un mundo físico externo a la mente humana, sus referentes empíricos pueden, en principio, ser verificados con mayor facilidad mediante la comunicación interpersonal. En la ciencia social, donde los objetos son estados mentales o condiciones en los que se incluyen estados mentales, la posibilidad de confundir los estados mentales del observador científico con los estados mentales de los sujetos observados es endémica” Alexander Jeffrey, La centralidad de los clásicos en La Teoría social Hoy, Giddens, A. Ed. Alianza, Mexico 1990, p. 34). Analice desde el punto de vista de la OBJETIVIDAD – SUBJETIVIDAD como resuelven el problema planteado, al menos 2 autores de los vistos en el programa.   Estados mentales del observador / estados mentales de los sujetos observados. Una manera para no confundir los estados mentales del observador científico con los estados mentales de los sujetos observados, es construyendo el objeto, el mismo ha de partir de una pregunta teórica que tiene una base real, todo objeto real puede ser un objeto científico, el objeto real pre existe en la mente y esta construcción del objeto científico mediante el objeto real ha de hacerse para cada fenómeno estudiado, porque de lo contrario no se subordina el uso de técnicas y conceptos a un examen sobre las condiciones y los límites de su validez, la pereza como observadores no nos puede ganar por comodidad de una aplicación autónoma de los procedimientos probados, ante lo cual las técnicas y conceptos deben de repensarse a sí misma en función del caso particular. De esta manera se construye y comprueba el hecho científico ( Bourdieu 1994).

“Se presenta como desafío metodológico ser capaces de trascender lo fenoménico, esto es lo que se presenta a primera vista, en forma inmediata, para buscar captar la esencia que la realidad muestra y a la vez oculta. Para esto, se parte por concebir a la realidad como todo caótico, que no se manifiesta inmediatamente al hombre, siendo necesario para captarla dar un rodeo, mediante el cual lo concreto se vuelve comprensible a través de lo abstracto, y el todo por medio de la parte (Kosik en Casas 2011.12).

Esto le exige a los/as cientistas sociales “ser capaces de abstraer los fenómenos a los que nos enfrentamos, captar sus múltiples determinaciones y mediaciones, para regresar a ellos pero de manera resignificada, es decir vistos como parte de totalidad en la que se insertan” (Casas 2011.12) de esta manera se evita confundir los estados mentales del observador científico con los estados mentales de los sujetos observados.

Para definir un objeto es necesario tener en cuenta sus relaciones históricas y sociales del cual se parte y conocer los sistemas culturales que predominan sobre él; a de ser definido y construido en función de una problemática teórica que permita someter a un sistemático examen todos los aspectos de la realidad, puesto en relación por los problemas planteados, teniendo en cuenta que es imposible que el material empírico sea neutro y objetivo porque toda técnica soporta un conjunto de inclusiones y exclusiones como así también toda operación de tratamiento de información implica una elección epistemológica ( Bourdieu 1994).

El observador no presenta una “relación de externalidad con la realidad, esto nos lleva a afirmar que es imposible la neutralidad en la acción y conocimiento de la realidad (aunque nunca renunciemos a la mayor objetividad posible) y que tanto la profesión, como los sujetos en general somos productos y productores de la sociedad” (Casas 2011.12).

Por lo cual es conveniente que un sistema teórico empírico represente un mundo no contradictorio, posible de experimentación y de representar al mundo de la experiencia, a modo de que toda formulación de los enunciados de la ciencia empírica se habilite a verificarlos como a falsificarlos (Popper 1990).

“En la ciencia social, donde los objetos son estados mentales o condiciones en los que se incluyen estados mentales, la posibilidad de confundir los estados mentales del observador científico con los estados mentales de los sujetos observados” (Giddens1990. 34) se lo puede controlar mediante la crítica racional reciproca de científicos sociales de la comunidad científica, cotejando que todo enunciado debe de ser susceptible de ser puesto a prueba. Como no se pude ser objetivo en sí mismo se busca una subjetividad negociada entre barios de la comunidad científica en donde es probado un enunciado científico según el paradigma valido. Para Popper no existe la objetividad a lo máximo que se puede aspirar es a una subjetividad negociada entre varios como resultado de una crítica racional entre pares (Popper 1990). El concepto científico es aquel que se elabora buscando la objetividad, lo cual alude a que la ciencia pueda falcear sus enunciados, ya que es la falsificabilidad de un sistema lo que debe tomarse como criterio de demarcación. Un sistema empírico debe de poder ser refutado por la experiencia. Tal que las teorías científicas nunca pueden ser justificadas o verificadas completamente porque constantemente están puestas a prueba (Popper 1990).

Los paradigmas son puestos a prueba, no son estables y caen cuando existen anomalías, generando una revoluciones científicas y se crean nuevos paradigmas que pertenecen a una comunidad científico generadora de ciencia normal la cual aborda las problemáticas desde una teoría determinada propia del paradigma y la comunidad científica con la cual se identifica (Khun 1971).

Es en el encuentro con el otro en el intercambio es que se logra objetividad, es poniendo bajo critica racional entre pares que se consolidan los paradigmas y se generan revoluciones científicas, pero en un labor profesional alienado del trabajo social, es imposible poner en práctica el encuentro, el cual esta mediado por la “… desprofecionalizacion y proletarización…”(Krmpotic 2009.1) el incremento de la desigualdad social por medio de la individualización y la fragmentación social que invalida las estrategias: no permitiendo gestionar eficazmente los conflictos sociales .

Un labor profesional que también esta alienado en su forma de entender los fenómenos mediado por la realidad segmentada en esferas autónomas “social”, “económica”, “política”, “psicológica”, “cultural” etc, “… es así en la búsqueda de la especialización del servicio social es emprendida a partir de una perspectiva de pulverización y segmentación de la realidad en “cuestiones sociales” y de una diversificación compartimentada de estudios y respuestas a estos problemas “particulares”. Así el conocimiento segmentado de la realidad condiciona la segmentación de las respuestas y lleva a cambios parciales de la misma… ” (Montaño 2000.14). Perdiendo la posibilidad de tener en cuenta las mediaciones, motivos por los cuales es necesario esforzarnos en no seguir siendo cómplices “… con la disposición de problmeatizar el propio horizonte de comprensión” (Rebellato en Casas 2011.13).

Bibliografía

1. Bourdieu, P “El oficio del sociólogo” capas 1, 2 ED. S. XXI. Madrid 1994

2. Casas, Gonzales e allí (2011) “ausencias y compromisos en debate: notas sobre Sujetos colectivos y trabajo social”, XI Congreso Nacional de Trabajo Social, Montevideo, mayo de 2011.

3. Montaño, C 2000: El debate metodológico de los ‘80/ ’90. El enfoque ontológico versus el abordaje epistemológico. En: Montaño. C y Borgianni. E (Orgs): Metodología y Servicio Social. Hoy en debate. Cortez Editora, San Pablo, 2000.

4. Popper Karl “la lógica de la investigación científica “tecnos, Madrid. 1990

5. Popper Karl “la lógica de las ciencias sociales”. Grijalbo, Colección Textos Vivos, Mexico, 1978.

6. Khun, Thomas 1971.La estructura de las revoluciones científicas. Capítulos VII – X.

7. Krmpotic Claudia S. 2009 Identidad y alienación en trabajo social, en un contexto de reformas sociales, desprofesionalización y proletarización. Edición Nº 56. Investigadora CONICET en el CAEA (Centro Argentino de Etnología Americana). Profesora en las Universidades Nacionales de Buenos Aires y de La Matanza.


Referencias[editar]

  1. Mario Bunge, Treatise on basic philosophy. Volume 3. Ontology I: The furniture of the world, Dordrecht, D. Reidel Publishing Company, 1977.

Bibliografía[editar]