Nueva Rumasa

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La Nueva Rumasa es un entramado empresarial español creado con la vocación de reconstruir lo que era el holding Rumasa antes de su expropiación por el estado en 1983 cuando contaba con 700 empresas. Nueva Rumasa está compuesto por más de un centenar de compañías. La mayoría están radicadas en paraísos fiscales y no consolidan como holding, por lo que no están sujetas al control de la administración. Sus campos de negocio son la alimentación, las bodegas, las actividades turísticas, el sector inmobiliario y la distribución. También figuran una veintena de hoteles. El germen de Nueva Rumasa se remonta a 1996, cuando, ayudado por sus hijos, el empresario jerezano José María Ruiz-Mateos reinvierte lo que consiguió evadir de la expropiación de Rumasa para crear la nueva marca de la abeja. Nueva Rumasa dice tener 10.000 empleados, cifra que los sindicatos rebajan a 6.000 y un valor patrimonial de 5.900 millones de euros, tasación que también los expertos ponen en duda.[1]

Diferencias con Rumasa[editar]

Nueva Rumasa, a diferencia de la Rumasa original, no es un holding (una empresa que posee la mayoría de las acciones de otras) sino un grupo de empresas que se gestionan coordinadamente pero sin dependencia financiera. Además, la familia Ruiz-Mateos ha evitado adquirir bancos y compañías de seguros.[2]

Empresas y marcas[editar]

La empresa se compone de varias divisiones:

Situación económica en 2011[editar]

Nueva Rumasa tiene una deuda de 700 millones de euros con 23 instituciones de la banca, los acreedores y los organismos públicos. La mayor parte de la deuda corresponde a Clesa y a Dhul, que juntas suman un negativo de 434 millones de euros. De hecho, Clesa está inmersa en un expediente de regulación de empleo y los trabajadores llevan meses denunciando que no cobran. Los bancos con los que más deuda tienen estas sociedades, el Royal Bank of Scotland y el Banco Santander, han apremiado a la familia Ruiz-Mateos a satisfacer buena parte de lo debido, procediendo al embargo de bienes y propiedades para cubrir los impagos.[1]

Desde el año 2009, Nueva Rumasa venía captando financiación de pequeños inversores mediante emisiones de pagarés que, con un importe mínimo de 1.200 euros, se comprometía a devolver con un 8% de rentabilidad anual. La empresa aseguró que 5.000 inversores habían confiado en la compañía desde entonces, pese a que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) advirtiera hasta en siete ocasiones del riesgo que ello representaba. “Las emisiones de pagarés de Nueva Rumasa no han sido inscritas en el Registro Mercantil, lo que supone, sin perjuicio de otras posibles consecuencias, que no han sido objeto de revisión y calificación por un Registrador Mercantil”, decía en uno de sus comunicados la CNMV.[1]

Aplicación de la Ley Concursal en 2011[editar]

En febrero de 2011, sus 10 mayores empresas se acogieron a la Ley Concursal para tratar de evitar una inminente suspensión de pagos.[9]

Venta de Nueva Rumasa en 2011[editar]

Back in Business ha formalizado la compra del grupo Nueva Rumasa, propiedad de la familia Ruíz Mateos y actualmente en concurso de acreedores, en una operación valorada en 1.500 millones de euros, el pasivo que actualmente soportan las empresas del grupo.[10]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]