Muhammad Ibn Ismail Al-Bujari

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Muhammad Ibn Ismail Al-Bujari
Imam Bukhary Egyptian stamp 1969.jpg
Nacimiento Viernes 14 de Shawal (20 de julio) de 810.
Bujara Uzbekistán.
Fallecimiento c. 1 de Shawal (1 de septiembre) de 870
Kazatank
Nacionalidad califato abasí
Ocupación Muhadiz y estudioso musulmán.
Creencias religiosas islam, Sunismo
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Al-Bujari (810-870) fue un famoso erudito islámico de ascendencia persa, conocido por ser de los más respetados compiladores de hadiz, y autor del libro más auténtico después del Corán para los musulmanes suníes[cita requerida].

Nombre[editar]

Nombre:

Título Honorífico Padre de Nombre del hijo Su nombre Hijo de Nombre del padre Hijo de Nombre del abuelo Hijo de Nombre de Tatarabuelo Madhhab País
Imam Al-Muhadiz Abu Abd-Allah Muhammad ibn Ismail ibn Ibrahim ibn Al-Mughirah Al-Hadiz al-Yu´fi, al-Bujari


Su nombre completo es "Abu ´Abdullah, Muhammad Ibn Ismâil Ibn Ibrahîm Ibn Al-Mughira Ibn Bardizbah al-Yu´fi Al-Bujâri" (en árabe محمد بن اسماعيل بن ابراهيم بن المغيرة بن بردزبه البخاري).

Biografía[editar]

Su niñez[editar]

Nació en el mes de Shawal del año 194 después de la Hégira (que concuerda con el 810 d.c) en la ciudad de Bujará, actualmente Uzbekistán. Su padre murió cuando aún estaba en la más tierna infancia, desde entonces estuvo bajo el cuidado exclusivo de su madre.

Narra Al-Alkâi (418 dh.) y otros fuera de él que Al-Bujâri era ciego en su infancia, y que una noche su madre vio al profeta Abraham, que le dijo: «En verdad Alá le ha regresado la vista a tu hijo debido a tus numerosas súplicas»; después al amanecer el niño ya veía.

Viajes en el mundo islámico[editar]

Con su hermano y su madre hizo el peregrinaje a la Meca. A partir de ahí hizo una serie de recorridos para aumentar su conocimiento del hadiz. Pasó por todos los centros importantes de conocimiento islámico de su tiempo, habló con eruditos e intercambió información sobre el hadiz. Se registra que permaneció en Basora por cuatro o cinco años, y en Hiyaz por seis; viajó a Egipto dos veces y a Kufa y a Bagdad muchas veces.

Sus maestros[editar]

Estudió con eminentes sabios, entre ellos hubo quienes tenían el rango más alto, por ser quienes relataban hadices directamente de los tabain (la generación que viene inmediatamente después de la generación de los compañeros de Muhammad), como Abul-Mugîrah, así como narradores de Az-Zauri y Malik; también fue alumno de Ahmad bin Hanbal, Ishâq ibn Rahauaiy tomó conocimiento de gente más joven que él como Husain Ibn Muhammad Al-Qabani.

Él mismo relata

"He escrito hadices de alrededor de más de mil eruditos confiables."

Sus estudiantes[editar]

Al-Firbiri dice: «Noventa mil personas escucharon a Sahîh Bujâri directamente y no queda de ellos quien lo narre excepto yo».

Entre sus alumnos más notables están Muslim bin Al-Hayyaay (autor de Sahîh Muslim), ´Abdu Ar-Rahmân An-Nasaî, el autor de Sunan Nasâi y Abu Isa At-Tirmîdhi, el autor de Tirmîdhi

Fallecimiento[editar]

El gobernador de Bujará Jalid ibn Ahmad al-Dhuhali convocó a Bujari a su palacio, y se narra que le pidió a Sahih que le leyera su libro a él y a su familia, pero Bujari declinó y dijo:

"Yo no humillo al conocimiento, ni lo llevo conmigo a las puertas de la gente, si usted necesita algo de mi, acuda a mi mezquita, o a mi hogar; si no le parece, ya que es el Sultán, prohíbame las clases para que así tenga un pretexto ante Dios en el Día del Juicio, porque yo no guardo el conocimiento, por la palabra del Profeta (Muhammad)"Quien es preguntado por un conocimiento y lo oculta será sujetado con riendas de fuego».[1] "


Esto dio lugar a que Bujari fuera obligado a salir de la ciudad, y a viajar a Kazatank, una aldea situada a unos diez kilómetros de Samarcanda, a petición de sus habitantes. Se asentó allí, y murió en el año 870 (256 dh), a los 62 años de edad.

Su memoria, inteligencia y conocimiento[editar]

Probablemente poseedor de memoria fotográfica, dado que él mismo narra que a los 10 años ya tenía conocimiento de la genealogía de las transmisiones, y a los 16 años ya había memorizado los libros de Ibn Al-Mubârak y de Waqi´ (sabios del hadiz), también las opiniones de los sabios.

Durante sus días de estudiante es narrado que Imâm Bujâri no escribía las narraciones de los hadices, sino que mientras otros estudiantes escribían, él escuchaba con atención. Narra Hashid Ibn Ismâil sobre su sorprendente memoria: «Cuando todavía Abu Abdulah (Bujâri) era un joven fue con nosotros a visitar algunos eruditos de Basora, pero él no escribía (lo que impartían los eruditos). Pasaron algunos días sin que él escribiera nada y le decíamos: «Tu vienes con nosotros pero no escribes nada! ¿Qué haces entonces (para retener el conocimiento)? Después de 16 días nos respondió: "Ustedes me han hecho la misma pregunta varias veces, y persisten mucho en ello. Preséntenme lo que han escrito (durante el curso de 16 días)". Sacamos lo que teníamos, eran alrededor de más de 15.000 hadices, y así como estaban en nuestros libros, él menciono todas las narraciones de memoria, hasta que empezamos a corregir lo que escribimos respecto con lo que él decía de memoria. Después dijo: "¿Acaso piensan que al ir con ustedes (con los eruditos) pierdo mi tiempo y malgasto mis días?!" Entonces supimos que no había nadie quien lo sobrepasaría (en su conocimiento)».[2]

Narran eruditos que en Bagdad fue probado por diez eruditos del hadiz. Cambiaron la cadena de transmisión (Isnad إسناد) y el texto de cien hadices, cada uno le relató diez, después le preguntaron a Bujâri acerca de ellos durante una reunión pública. Él decía: «No lo conozco» una y otra vez hasta que finalizaron de relatarle los hadices las diez personas, al saber que habían terminado se dirigió al primero y le dijo: «Acerca de tus hadices; el primero es así ..., el segundo es así... y el tercero es así... », hasta llegar a los diez, corrigiendo las cadenas de transmisión y el contexto del hadiz, así hizo con los nueve narradores restantes. Los hombres que presenciaron este acto lo consideraron como un gran memorizador, no por decir los hadices correctamente, sino por haberlos memorizado con sus errores y después refutarlos. Este acontecimiento fue relatado por muchos eruditos más.[3]

Dijo:

"Se de memoria cien mil hadices auténticos y doscientos mil que no lo son»[4] "

Y dijo Muhammad bin Salam que lo escuchó decir cuando era un muchacho:

"No te narro un hadiz de un Sahaba o uno de sus compañeros sin que sepa sobre el nacimiento de la mayoría, su fallecimiento y dónde residieron... y no narró ningún hadiz sobre ellos sin que tenga una evidencia ya sea del Corán o de la Sunna».[5] "

También se narra que terminaba de recitar el Corán de memoria cada tres noches.[6]

Elogios de eruditos sobre Al-Bujari[editar]

Dijo: Muhammad bin Bashâr (252 h):

" Los memorizadores de este mundo, son cuatro: Abu Zurah (264 h), Muslim bin Hayyay (261 h), Abdur-Rahman Ad-Dârimi (255 h) y Muhammad Ibn Ismail Al-Bujari (256 h)".

Dijo: Ahmad bin Hanbal (235 h):

" No ha salido de Kurazan nadie como Muhammad Ibn Ismail".

Dijo Abu Hâtim Muhammad bin Idris Ar-Razi (288 h):

"Muhammad Ibn Ismail es el más sabio que ha entrado a Irak".[7]

Su Metodología[editar]

El Imam Al Bujari, junto con brillantes mentes como el Imam Abu Hanífa, Imam Malik, el Imam Al Sháfi’, el Imam Ahmad bin Hanbal y otros, encabezan la pléyade de eruditos islámicos que sentaron, sin querer tal vez, las bases de la metodología científica moderna. Esa meticulosa investigación, esa indiferencia ante los grandes reyes, ese escepticismo y crítica propios del renacimiento y la modernidad se transformaron en el motor impulsor de la cultura islámica durante la Edad Media y de la civilización humana en general en los siguientes diez siglos. Por que esta gente no tenía consideración alguna por ninguna iglesia, secta o escuela fuera de la verdad científica; esta gente era indiferente a las leyendas e supersticiones que poblaban los muy pocos libros de la época. Ellos estaban decididos a hacer ciencia y terminaron haciendo historia. Por que la compleja y meticulosa ciencia del hadiz creada por los eruditos musulmanes fue la piedra angular que convirtieron los gateos de los griegos en agigantados pasos de la ciencia moderna.[8]

Sus obras[editar]

Estas son sólo algunas de sus obras:

  • Sahih Al Bujari . Aquí presenta 7, 275 hadices y tardó en escribirlo 16 años.
  • Adab Al-Mufrad الأدب المفرد
  • Tarij al-Kabîr La Gran Historia, contiene biografías de los narradores, y sus rangos.
  • Tarîj as-Saguîr. La pequeña Historia.
  • Bir Al-Walidain. Obediencia a los padres.
  • Jalq Af´al Al-Ibad. Creación de las acciones de los siervos.

Notas[editar]

  1. Ad-Dahabi,Siar 12/464-466 السير
  2. Tabaqat Al-Hanabilah طبقات الحنابلة 1/286
  3. Mashaij Al-Bujari, Ibn ´Adi y Al Jatib en Tarîj Bagdâd (مشايخ البخاري) ، ابن عادي و الخطيب في (تاريخه)
  4. Tarij Bagdâd تاريخ بغداد 2/22
  5. Tabaqat As-shafi´iah طبقات الشافعية 2/217
  6. Tarij Bagdâd del Jatib تاريخ بغداد للخطيب 2/12
  7. Tarij Bagdâd تاريخ بغداد
  8. Al-Bujari (2005). «Traducción al español de Sahih Al-Bujari». Consultado el 2008.

Bibliografía[editar]

  • Ibn Hayar Al-Asqalani, Fathu Al-Bari, Maktabah As-Salafiah..
  • Al-Bujari, Sahih Al-Bujari, Dar Ahia At-Turaz Al-´Arabi.
  • Al-Bujari, Jalq Af´al Al-Ibad, Dar Atlas Al-jadrah.
  • Ad-Dahabi, Siar Ilam An-Nubalah, .
  • Salaahud-Denn ibn ´Alee, The Biography of Imam Bukhaaree, Darussalam.

Enlaces externos[editar]