Manual de Carreño

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El Manual de Urbanidad y buenas maneras, para uso de la juventud de ambos sexos; en el cual se encuentran las principales reglas de civilidad y etiqueta que deben observarse en las diversas situaciones sociales; precedido de un breve tratado sobre los deberes morales del hombre. o simplemente Manual de Carreño es un libro escrito en 1853 por el político, diplomático, músico y escritor venezolano Manuel Antonio Carreño.

Fundamentó normas en las cuales se encuentran las principales reglas de civilidad y etiqueta que deben observarse en las diversas situaciones sociales, precedido de un breve tratado sobre los deberes morales del hombre, es un texto clásico sobre etiqueta y buenas maneras. Obra que le valió un gran reconocimiento y fama. Dicho texto, ha sido reeditado numerosas veces en muchos países de Latinoamérica y fue un libro de referencia fundamental para diversas generaciones en el mundo. El 14 de marzo de 1855, el Congreso Nacional acordó la recomendación especial para el uso de esta obra. [1]

Legado[editar]

Fue (y por algunos, sigue siendo) la guía básica en cuanto a las buenas costumbres. Tal ha sido su impacto, que la mención de su título en expresiones del tipo Un manual de Carreño del correo electrónico señala la codificación por escrito de lo que se considera como lo adecuado en urbanidad y trato entre las personas para cierta actividad.

Críticas[editar]

Las principales críticas en su contra han sido por su excesivo formalismo, carácter casi ritual de muchas de las recomendaciones, parcialidad en temas religiosos, clasismo y machismo.

Muchas normas de urbanidad del manual original se consideran hoy en día como obsoletas, y se están creando, en virtud a nuevos usos y actos, nuevas reediciones. Sin embargo, aún en las últimas ediciones, el manual ha mantenido una esencia conservadora. Así el Manual de Carreño se considera como el impulsor de lo que actualmente se define como protocolo y etiqueta.

Normas de Etiqueta[editar]

1. A la mesa es esencial presentarse limpio y arreglado.

2. Al sentarse, evite dejarse caer en la silla.

3. No pase los brazos detrás de la silla, ya que puede ser muestra de pereza.

4. No se balancee en la silla, causa muy mala impresión.

5. Nunca coma recargando los codos sobre la mesa.

6. Al hacer uso de los cubiertos, baje los codos manteniéndolos junto al cuerpo.

7. Hay que tomar en cuenta a las personas que están con usted en la mesa y no dedicarse sólo a comer un bocado tras otro.

8. Al comer, mantenga la boca cerrada, hasta que el alimento llegue a sus labios, no la abra con anticipación.

9. Una vez que esté la comida en la boca, mastique con la boca cerrada, evitando los ruidos.

10. Hablar con la boca llena es muy desagradable, no lo haga.

11. Nunca lleve las manos a la cara mientras come y menos aún use los cubiertos o los dedos para rascarse.

12. No se estire en la mesa, es de muy mal gusto.

13. Nunca meta el pan o la tortilla al plato para limpiarlo.

14. Nunca se chupe los dedos, ni se limpie los dientes con la lengua o las uñas.

15. Jugar con los cubiertos y darle vueltas al salero, no es correcto.

16. No tome los cubiertos como si fueran plumas y se dispusiera a escribir, use la forma adecuada.

17. Para enfriar la sopa no se debe soplar, ni llenar la cuchara y dejar caer el chorro en el plato o la taza, simplemente espere, o bien, muévala un poco con la cuchara.

18. Por muy caliente que esté la sopa, si empieza a tomar de la que está encima, por la orilla del plato, no tendrá el menor problema.

19. Cuando quede poca sopa, tómela suavemente con la cuchara hacia dentro del plato, pero nunca incline este para recoger el resto.

20. Mientras tomamos la sopa o cualquier otro alimento, no debemos golpear los cubiertos en el plato, hay que procurar usarlos con toda suavidad.

21. No haga señas ni gestos de entendimiento con alguna persona que se encuentre al otro extremo de la mesa.

22. Son los alimentos los que se llevan a la boca y no la boca a los alimentos, no se agache al comer, ligeramente inclinado es lo correcto.

23. Si al servise se le cae algo al mantel, recójalo con el cuchillo y póngalo a la orilla del plato, lo que no debe hacer es comerlo o recogerlo con la mano.

24. Mostrar ansiedad frente a un plato de comida, porque le gusta mucho o porque tiene mucha hambre, es de mal gusto. Unos minutos de espera en nada perjudican y la naturalidad es el mejor principio de la educación.

25. Levante ligeramente la cabeza cuando tome líquidos, pues el borde del vaso o la tasa no debe tocar su nariz.

26. No empine botellas ni vasos con el fin de tomar hasta la última gota, en nada le aliviará esa ínfima cantidad y es mejor mostrarse mesurados que ansiosos.

27. Cuando le pongan o retiren el plato, aparte amablemente el brazo correspondiente a fin de facilitar el servicio, y lo que es más importante, sea atento con la persona que sirve.

28. Al servir agua, refresco o jugo, tanto el cuello de la botella como la boca de la jarra no deben tocar el vaso.

29. No tome líquidos en pequeños sorbos, sino una vez que los necesite, acostumbre no hacerlo después de cada bocado.

30. Una de las faltas más graves que puede cometer es tomar líquidos cuando tenga comida en la boca.

31. Fuera de la mesa, en paseos de campo, o donde ofrezca inseguridad la higiene de los vasos, puede tomar directamente de la botella.

32. Si le sirven un refresco con popote, deje un poco de líquido para no hacer ruido.

33. No encienda el televisor o el radio durante la comida, a menos que toda la familia esté de acuerdo.

34. No debe pedir repetición de la sopa, el guisado o el postre, pues se supone que han preparado una porción por persona.

35. No hay necesidad de comer todo lo que le sirvan, ya que sólo puede ser responsable de aquello que usted se sirve y que se supone hace de acuerdo con su apetito.

36. No gire el plato para comer lo del otro extremo, coma lo que tenga frente a usted.

37. No haga preguntas a una persona en el preciso momento en que se lleva el bocado a la boca, pues no podría contestar debido a que no se debe hablar con la boca llena.

38. En la mesa no hable de muertes ni de accidentes, ni cualquier tema de esta índole.

39. Si cuando come entra alguna persona, después de saludarla, diga: ¿Gustas?, pero si es usted la persona que entra y alguien está comiendo, diga: Buen provecho.

40. Las tazas tienen asa para que tome de ella, no con toda la mano.

41. Sírvase el azúcar que necesite, pues una vez mojada la cuchara no es correcto meterla nuevamente en la azucarera, a menos que haya una especial dentro de la misma.

42. En todo momento cuide su lenguaje, pero en la mesa muy especialmente.

43. No ofrezca cubiertos ya usados, sobras de pan o bebida de su propio vaso.

44. Para pasar algo a una tercera persona, es mejor pedir a quien está cerca de usted que por favor lo haga.

45. Tome el vaso desde abajo, si lo desea, coloque un dedo debajo o dos, el meñique y el anular dan seguridad.

46. Para servir un vaso, tómelo y se colóquelo haciéndolo por debajo, es antihigiénico tomarlo por arriba.

47. Puede llenar un vaso máximo hasta dos tercios de su capacidad, colocando una servilleta entre el vaso y el plato que lo sostiene.

48. Nunca sirva la sal con los dedos.

49. Al usar el salero, póngalo horizontal, controlando con suaves gopecitos de su dedo índice sobre el salero. Evite moverlo de arriba abajo.

50. Si le piden el salero o algún otro condimento, páselo antes de usarlo.

Bibliografía[editar]

Carreño, Manuel Antonio. Manual de Urbanidad y buenas maneras, para uso de la juventud de ambos sexos; en el cual se encuentran las principales reglas de civilidad y etiqueta que deben observarse en las diversas situaciones sociales; precedido de un breve tratado sobre los deberes morales del hombre. París, Librería de Garnier Hermanos. 1889. 383 p

  1. Manual de Carreño. Nota al lector en la versión publicada por Editorial CEC consultada en Google Books. <http://books.google.com.mx>