Luis M. González-Mata

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Luis Manuel González-Mata Lledó, espía y ensayista español del siglo XX.

Biografía[editar]

Hijo de un militar republicano, con estudios de medicina, fue reclutado por la SIAEM , dirigido por entonces por el coronel Eduardo Blanco (antecedente del CESID y del posterior CNI), ostentando el nombre en clave de Cisne. Hizo sus primeros trabajos en Marruecos y Argelia (nación esta última donde padeció años de cárcel), y estuvo en el servicio de seguridad del dictador Rafael Leónidas Trujillo en la República Dominicana. Acumuló una amplia experiencia internacional y asistió al mayo francés infiltrado por el SIM en los sindicatos estudiantiles y actuó como agente doble para la CIA; también participó en otras misiones de desinformación, espionaje e investigación. Desengañado de lo que venían a suponer los servicios de inteligencia occidentales y de su hipócrita manipulación de los recursos humanos, abandonó el oficio en 1972 y se dedicó a trabajar como investigador independiente para los periódicos. Aun así, González Mata estuvo implicado en el intento de asesinato que tuvo lugar el 5 de abril de 1978 del dirigente independentista canario Antonio Cubillo. Publicó su autobiografía bajo el título de Cisne. Yo fui espía de Franco. En el prólogo de su libro Las muertes del Che Guevara afirma que en 1979 es militante del Partido Comunista de Francia. Trabajó en la revista francesa Actuel. En su libro no traducido al español Les maîtres du monde (1979) fue uno de los primeros en desvelar la existencia y funcionamiento del Grupo Bilderberg.

Cisne. Yo fui espía de Franco[editar]

Su prólogo comienza así:

No busco un éxito editorial. Lo importante para mí hoy, es denunciar todo un sistema de corrupción, asesinato y crimen que beneficia a un imperialismo político o económico. Testimoniar (y mi complicidad de largos años creo que me permite hacerlo) que hay pueblos sistemáticamente sacrificados por un dogma o una doctrina política en su propio beneficio. Que los términos Este y Oeste, Oriente y Occidente, Comunismo y Democracia, no son sino palabras vanas… que los antagonismos desaparecen pronto en beneficio de una entente cómplice… Entente cuyo precio pagan aquellos que son titulados beneficiarios… Debido a que he sido agente secreto durante dieciocho años de mi vida, sé para qué sirven los agentes secretos. No sirven para nada. Todos sus códigos son descifrados, todos sus medios técnicos son neutralizados, todas sus informaciones circulan, se entrecruzan, se interfieren y se anulan. Pero por desgracia los agentes secretos no se conforman con ser inútiles, además quieren ser peligrosos. En efecto cuando no tienen informes que suministrar, se los inventan. Cuando no disponen de un atentado que impedir, lo provocan. Cuando no tienen ninguna organización extremista en la que infiltrarse, crean una. Lo único que justifica la existencia de los agentes secretos es el desorden público, y así, para sobrevivir, alimentan ese desorden público con toda clase de escándalos y atentados.

El libro ofrece información de primera mano del atentado contra el presidente venezolano Rómulo Betancourt, del tesoro de los Trujillo; del caso Julián Grimau, capturado por la delación de un infiltrado en el PCE en Francia como secretario de Santiago Carrillo; de la realidad sobre la Segunda República Española en el exilio; el asunto del general Humberto Delgado en Portugal; de la CIA y su implicación en el Mayo francés para derrocar el gobierno de Charles de Gaulle; de la nutrida relación de Franco con los soviéticos, sus canjes de comunistas (350 nombres le facilitó el KGB) a cambio de información secreta de las bases norteamericanas en suelo español; de la desaparición de Ben Barka en París, político de izquierda marroquí; el caso del general Mohammed Ufqir y la CIA contra Hasán II en la fallida Operación Buraq, donde cazas F-5 de la Real Fuerza Aérea marroquí casi derriban al boeing que transportaba al rey a su vuelta de un viaje a Francia, así como de la dimisión de Willy Brandt por causa del "topo" Günter Guillaume, político socialdemócrata que llegó a ser hombre de máxima confianza del presidente de la RFA y pasaba a la vez secretos de Estado a los comunistas de la RDA, entre otros.

Obras[editar]

Fuente[editar]

Referencias[editar]