Kale borroka

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Cajero automático quemado en Algorta (Getxo, Vizcaya) en 2005.

El término kale borroka (del euskera: kale, "calle", y borroka, "lucha, pelea") se utiliza comúnmente para referirse a los actos de violencia callejera que se producen en el País Vasco, Navarra[1] y el País Vasco-francés por militantes o simpatizantes del entorno de la izquierda abertzale y de la banda terrorista ETA, en su mayoría jóvenes. También es llamada terrorismo de baja intensidad.[2]

Por su parte, legalmente se ha considerado a sus participantes como "elementos terroristas" y como tales son juzgados en la Audiencia Nacional, siendo consideradas por ésta las acciones de kale borroka como terrorismo.[3] Algunos de los participantes en este tipo de guerrilla urbana han acabado formando parte de la banda terrorista Euskadi Ta Askatasuna.[4]

Debido, entre otras razones, al aumento penológico de estas acciones (en la actualidad, aunque los autores sean menores de edad, sus padres pagan los daños), la izquierda abertzale ha negado que existan grupos organizados y achacan estas acciones a cuadrillas surgidas espontáneamente que realizan protestas contra el actual sistema o hechos concretos, desvinculándose además de estos grupos.[5]

Aparición[editar]

El uso de la violencia callejera como parte de las manifestaciones de la izquierda abertzale y de otras ideologías antifranquistas, se inicia en la década de 1970 como método de protesta violenta contra el sistema político-social y económico. Contaba en sus inicios con altos grados de organización y coordinación.[6] Posteriormente, tras la transición política, algunos de los simpatizantes del llamado Movimiento de Liberación Nacional Vasco adoptaron la "violencia callejera" como método de presión.[7]

Auge y transformación[editar]

No es hasta la década de 1990 en que esta forma de manifestación violenta se denomina mediáticamente como kale borroka.

Esta actividad violenta surgió a propuesta del ex jefe del aparato político de ETA, actualmente en prisión, José Luis Álvarez Santacristina, Txelis, para ocupar un espacio que no podían cubrir los comandos legales e ilegales. Se trataba de que estos jóvenes, a poder ser menores de edad y sin ninguna vinculación orgánica con ETA, cometieran pequeñas acciones violentas, sin consecuencias judiciales, pero que desestabilizaran socialmente.[8]

Algunos medios han apreciado relación entre la caída de la cúpula de ETA en Bidart el 29 de marzo de 1992 y el auge organizado de la "lucha callejera".[9] En esta década se produce un gran incremento de las acciones de kale borroka, pasando de 86 casos en 1990[9] a 1.262 en 1996.[10]

Su estructura estaría, según fuentes policiales españolas, formada tras 1992 por los llamados "grupos Y" y "grupos X", que estarían coordinados por un responsable y, a su vez, por la propia ETA.[11]

Sin embargo, más tarde, la kale borroka dejó de ocupar el lugar que se le adjudicó en su creación, pues la intensidad de la violencia callejera creció más de lo deseado e igualmente contribuyó a que muchos de sus jóvenes participantes acabaran en prisión o fichados por la policía.[8]

Declive[editar]

Sede del PSE-EE en el barrio bilbaíno de San Francisco, atacada con pintura.

Los actos de kale borroka han experimentado un continuo declive en los últimos años.[10] Tras la declaración de una tregua por parte de ETA en el mes de marzo de 2006, los ataques disminuyeron para volver a reiniciarse con mayor fuerza poco después, aunque sin llegar a las cotas de la década de 1990. En la actualidad los ataques son menos numerosos.[12] Pedro Peral. [13]

Entre las causas que han originado este descenso, se suelen citar:[14] [15] [16]

  • La labor policial y el incremento de las penas por participar en la kale borroka (que llegan a 20 años de cárcel),
  • Las expectativas suscitadas por el proceso de paz.
  • La falta de apoyo social a estas acciones.
  • Una mayor pasividad de las nuevas generaciones debida a la propaganda mediática.

Medios y objetivos[editar]

Los medios utilizados por la kale borroka tienen un marcado carácter político que es lo que los diferencia de los simples "actos vandálicos", y entre las acciones más comunes encontramos el lanzamiento de objetos (adoquines, piedras o cócteles molotov) contra vehículos públicos y privados para utilizarlos a modo de barricada, ataques a sedes políticas y edificios institucionales (Juzgados, oficinas de Correos, estaciones de tren ...), ataques a cargos electos contrarios a su ideología (principalmente de PP, PSOE y PNV), destrozo de mobiliario urbano (cabinas de teléfono, papeleras...), pintadas y deslucimiento de inmuebles, etc.[17] [18] [19]

Una de sus campañas de acoso con mayor repercusión y con mayor continuidad en el tiempo, fue en contra de la autovía de Leizaran, entre 1990 y 1992.[20]

Oposición[editar]

La mayoría de los partidos políticos han condenado públicamente las acciones violentas excepto la mayoría de los partidos vinculados al llamado entorno de la izquierda abertzale. Hay algunos sectores de la izquierda abertzale, como Aralar, que lo condenan.[16]

Referencias[editar]

  1. «La 'kale borroka' se intensifica a raíz de la segunda muerte de un preso en una semana», Diario Vasco, 4 de marzo de 2006.
  2. «La kale borroka y la estrategia de ETA», Centro de Análisis y Prospectiva de la Guardia Civil.
  3. Luis Izquierdo. «El castigo a los vándalos se equiparará al terrorismo», La Vanguardia, 1 de abril de 2012. Consultado el 6 de diciembre de 2012.
  4. «Los arrestados tienen historiales delictivos y ninguno supera los 27 años», Deia, 3 de diciembre de 2006.
  5. «La izquierda abertzale se desvincula de la "kale borroka" e insiste en la vía política», Noticias de Navarra, 19 de agosto de 2010. Consultado el 6 de diciembre de 2012.
  6. «El Gobierno vasco afirma que la kale borroka "no aporta nada positivo" al proceso de paz», El Correo, 13 de septiembre de 2006. Consultado el 6 de diciembre de 2012.
  7. «ETA se planteó aparcar la 'kale borroka' para evitar más detenciones», La Vanguardia. Consultado el 6 de diciembre de 2012.
  8. a b Carmen Gurruchaga, «El auge de la violencia callejera obedece a las tensiones internas», El Mundo, 12 de enero de 1998.
  9. a b «Un total de 65 miembros de Jarrai han sido detenidos en los últimos tres años por vinculación con ETA», El País, 25 de noviembre de 1992. Consultado el 6 de diciembre de 2012.
  10. a b «La kale borroka alcanza su mínimo histórico», Noticias de Álava, 17 de agosto de 2011. Consultado el 6 de diciembre de 2012.
  11. «Juicios a presuntos miembros de grupos de apoyo a ETA», Terra, 12 de marzo de 2010.
  12. Nieves Colli, «El entorno familiar predispone a los menores de la kale borroka a cometer acciones terroristas», ABC, 22 de diciembre de 2003.
  13. «A fuego lento», El Día de Ciudad Real , 15 de febrero de 2007.
  14. D. Martínez, J. Pagola. «ETA exige "certificado" de sentencia condenatoria para ingresar en la banda», ABC, 25 de agosto de 2003. Consultado el 6 de diciembre de 2012
  15. «Las acciones de "kale borroka" se dispararon en mayo tras cuatro meses de descenso», Diario de Navarra, 2 de junio de 2003. Consultado el 6 de diciembre de 2012.
  16. a b «Los partidos condenan los ataques de kale borroka en Vizcaya y Álava», Diario Vasco, 26 de octubre de 2008. Consultado el 6 de diciembre de 2012
  17. «Radicales lanzan cócteles molotov contra tres cajeros y un juzgado de paz en Vizcaya», El Mundo, 6 de diciembre de 2006.
  18. «Dadas de alta las dos personas heridas tras la explosión en un cajero de Vitoria», El Comercio, 26 de febrero de 2006.
  19. «Kale borroka fallida contra un cajero en Pamplona», Periodista Digital, 31 de diciembre de 2006.
  20. Iván Orio. «La estrategia Leizaran», El Correo, 4 de diciembre de 2008.