Invasión (película de 1969)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Invasión es un film estrenado en 1969 dirigido por el argentino Hugo Santiago Muchnick. Según el teórico del cine Ángel Faretta se trata de la obra cinematográfica más importante del cine de culto vanguardista argentino,[1] constituyendo un ejemplo[2] de un interfase entre el cine clásico y la nouvelle vague de estilo francés, transformándose con el tiempo en un camino posible no explotado de la cinematografía argentina.[3] Su trama va desde una historia policial, hacia el género fantástico, con un extrañamiento progresivo de las situaciones.

La película fue aclamada por la crítica, pero un fracaso total en un nivel comercial. Prácticamente desconocida, sólo comenzó a ser vista con la reedición del film en DVD en 2008.[4]

Reparto[editar]

La trama[editar]

Un grupo de hombres comandados por un anciano intentan detener una invasión a la ciudad de Aquilea. Los invasores son hombres de gabardina que introducen una maquinaria para una invasión en masa, pero con el desarrollo del film se entiende que la invasión es absoluta e imposible de definir. La derrota de los defensores es evidente desde el principio, referenciando a la Guerra de Troya.

Personajes Principales[editar]

Dibujo de Aquilea, escenario del film.
Don Porfirio.

Interpretado por Juan Carlos Paz. Es el jefe de los defensores. Los va llamando uno a uno, dándoles instrucciones, pero tiene otros planes además de los que vemos; el personaje está inspirado en Macedonio Fernández.

Julián Herrera.

Interpretado por Lautaro Murúa. Comanda a los hombres que luchan contra la invasión. Héroe plano, sin emociones visibles, casi el prototipo del "compadrito borgeano".

Irene.

Interpretado por Olga Zubarry. La mujer de Herrera, tiene una doble vida, y el descubrimiento de en que consiste esta doble vida es la sorpresa final del film; el desnudo fue realizado por una doble de cuerpo; observando con atención se observa un leve salto en la continuidad cuando el personaje sale por izquierda y entra por derecha visto desde el espejo del ropero.

Principales temáticas[editar]

La ciudad

El relato habla de Buenos Aires, llamándola Aquilea, y la pérdida de valores producida por la invasión.

Amor y soledad

El amor no existe en la lucha, las relaciones se pierden por medio de un espíritu heroico que busca la trascendencia.

Control

La invasión es eterna, poderosa, y por ello, no es heroica, y su triunfo no significa nada.

Alusiones[editar]

Aquilea

Aquilea, o Aquileia, actual Aquilea (UD), fue una de las principales ciudades en los últimos tiempos del Imperio romano Occidental, invadida por los bárbaros repetidamente, y al fin, destruida. Hay referencias a ella en los textos de Borges.

El Eternauta

El tema de Buenos Aires invadida, defendida por un grupo disperso, que se sabe derrotado de antemano, y la victoria final de los invasores por mero número y poder ya se había usado en la historieta "El Eternauta" de Héctor Germán Oesterheld de 1957.

Guerra de Troya

La épica del defensor derrotado empieza en la Ilíada.

Golpe militar argentino

La película hace alusión a la dictadura de Carlos Ongania y a la resistencia en muchos puntos a ese gobierno, pero fue reconocida tiempo después en su previsión de situaciones sobre el golpe militar del Proceso que aconteció años después.

Crítica[editar]

(...) La mayor película de la Argentina y uno de los mejores films del mundo en los últimos años ... Invasión, dirigida por Santiago, es sin duda la mejor película jamás realizada por un argentino.[5] Ángel Faretta revista Fierro 1989

(...) Sería difícil nombrar a otra película de cine argentino, que tenga como invasión, la situación de ser "La" película de culto. Una película de un carácter excepcional. Eduardo A. Russo, El Amante Cine, 1994[5]

(...) La preocupación política se combina con la ansiedad existencial. La invasión es una de las formas de la muerte (interpretación que sugiere un muy bello poema de Borges cantado a la guitarra[6] ). La vida continúa y también la resistencia, pero con otros y para otros. Jean-Louis Bory, Le Nouvel Observateur 1971[7]

(...) Invasión describía el entierro de cierta Buenos Aires, de un modo de vida que moría. Alain Touraine.[8]

(...) Visión poética en la medida en que Hugo Santiago anima al espectador a ir más allá de las apariencias para tratar de llegar a la esencia de los seres y las cosas, más allá de la corteza superficial de la realidad. Michel Esteve, Estudios, marzo de 1971[5]

“Invasión es un objeto cinematográfico autónomo, como los poemas de Quevedo eran objetos verbales autosuficientes para Borges: se beneficia con la necesidad puramente formal de todos sus elementos y la independencia de toda servidumbre realista” (Edgardo Cozarinsky, 1969)[9]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]