IES Aguilar y Eslava

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Portada del IES Aguilar y Eslava fundado por Luis de Aguilar y Eslava en 1679 con el nombre de Colegio de la Purísima Concepción. En primer término se observa el monumento al fundador con su estatua.

El Instituto de Educación Secundaria "Aguilar y Eslava" es un centro educativo público ubicado en Cabra (Córdoba) que imparte enseñanzas de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), Bachillerato, ciclos formativos de Formación Profesional y Educación Secundaria para Adultos (ESPA). Depende de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.

Incluye el Museo Aguilar y Eslava, que muestra las colecciones sobre Historia Natural y los fondos histórico-artísticos de la Fundación Aguilar y Eslava, titular de las instalaciones.[1]

Historia[editar]

Cuadro del fundador, D. Luis de Aguilar y Eslava.

Centro privado[editar]

Fundado en 1679 a la muerte del presbítero egabrense Luis de Aguilar y Eslava,[2] que legó en su herencia fondos para instituir un colegio bajo la advocación de la Purísima Concepción. En 1685, se obtiene la autorización real de Carlos II expresada en una Real Cédula de Erección y unos años más tarde, en 1692, comienza su actividad académica con el nombre de Real Colegio de la Purísima Concepción. Un siglo más tarde se fusiona con las Escuelas Pías que habían sido fundadas por Alejandro de Vida e Hidalgo. De 1777 a 1823, se incorpora a la Universidad de Granada con el nombre de Real Colegio de Estudios Mayores de Cabra. Se mantuvo cerrado de 1823 hasta 1827 por orden del rey Fernando VII. Ya en 1828 y mediante una Real Orden, se convierte en Colegio de Humanidades.

Centro público[editar]

En 1846 el Real Colegio cambia su adscripción y se incorpora a la Universidad de Sevilla, y en 1847, se transforma en Instituto de Segunda Enseñanza mediante una Real Orden de Isabel II, convirtiéndose definitivamente en uno de los primeros institutos públicos de España. En 1877, es declarado Instituto Provincial por Alfonso XII, incorporando los colegios de los pueblos limítrofes. A finales del siglo XIX consigue apoyo de importantes personalidades.


En los primeros años del siglo XX el centro cambia nuevamente de denominación pasando a llamarse Instituto General y Técnico de Cabra y, ya en 1912, Instituto de Aguilar y Eslava. En 1916 es nombrado director Manuel González-Meneses Jiménez, siendo sustituido en 1930 por Ángel Cruz Rueda. Junto a Juan Carandell y Pericay, consiguieron que el Instituto tuviese una etapa de esplendor consiguiendo gran proyección social y cultural. En 1922, el ministro de Instrucción Pública, Tomás Montejo y Rica, visita el centro y declara que el Instituto de Cabra era “uno de los primeros, si no el primero de España”.

En 1932, el presidente de la II República Española, Niceto Alcalá-Zamora viene al Instituto junto al ministro de Educación, Fernando de los Ríos, con ocasión de la inauguración del curso escolar. El periodo posterior a la guerra civil supuso otra época relevante para esta institución, llegando a convertirse a finales de los sesenta en el principal centro de enseñanza del sur de Córdoba pues de él dependían 7 secciones delegadas, 4 colegios libres adoptados y 3 colegios reconocidos.

En la década de los 70 pasa a denominarse Instituto de Enseñanza Media y cierra su internado unos años después. Finalmente, es transferido a la consejería de Educación de la Junta de Andalucía, primero como Instituto de Bachillerato y más tarde con su nombre actual de Instituto de Educación Secundaria.

Patrimonio cultural[editar]

Sala de profesores del IES Aguilar y Eslava con cuadros y grabados.

Una parte del Instituto ocupa desde sus inicios la Casa Grande, una casa-palacio del siglo XVII a la que se adosaron posteriormente otros edificios. En el edificio actual destaca su portada, obra de Luis González Bailén, fechada en 1613 y realizada en mármol rojo y negro. En 1694 se añadió una hornacina con una imagen de la Inmaculada Concepción, patrona del Real Colegio, desde sufundación.[3]

La fachada principal del Instituto se abre a una pequeña plaza que recibe el mismo nombre del centro, proyectada por el arquitecto Luis Berges Martínez en 1933. En su centro, se levanta un monumento con un busto de piedra del fundador, obra del escultor egabrense Antonio Maíz Castro.

Dentro del edificio destaca un armonioso patio claustral porticado, con doble arcada sobre columnas toscanas. Se le denomina “Patio de Cristales” por estar cubierto por una montera de vidriería, obra de los Talleres Maumejean de Madrid, fechada en 1930. Alrededor de este patio, que se utiliza tradicionalmente para distintos actos académicos y culturales, se encuentran la Dirección, la Secretaría, la Biblioteca, los laboratorios de Física y Química y algunas aulas.

El anexo Museo de Historia natural conserva muchos de los elementos de mayor valor cultural e histórico: cuadros, grabados, colecciones de material didáctico de finales del siglo XIX... La Biblioteca contiene más de 8000 volúmenes fechados a partir de 1501.

Pertenece a la Asociación nacional para la defensa del patrimonio de los Institutos históricos, como miembro fundador.

Profesores y alumnos ilustres[editar]

En sus más de 300 años de historia, son muchas las personalidades ilustres vinculadas a este centro educativo, ya sea como alumnos, profesores o benefactores.

Entre los alumnos que han pasado por sus aulas encontramos a:

Algunos de sus profesores más ilustres fueron:

  • Joan Carandell y Pericay, geólogo y geógrafo vinculado a la Institución Libre de Enseñanza. Catedrático de Historia natural, impulsó la celebración en Cabra del XIV Congreso Geológico Internacional (1926), donde se realiza un estudio exhaustivo de la sierra de Cabra.[6]
  • Manuel González-Meneses Jiménez, catedrático de Matemáticas y director del Instituto entre 1916 y 1930. Académico correspondiente de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba. Se leconcedió la Encomienda de la Orden de Alfonso X el Sabio.

Y entre los benefactores hay que citar a algunos de sus antiguos alumnos:

  • Martín Belda y Mencía del Barrio, ministro de Marina, apoderado general de la reina Isabel II de España, presidente del Congreso y gobernador del Banco de España. Donó una colección del diario de sesiones de las Cortes.
  • Juan Valera y Alcalá-Galiano (1824-1905) escritor, diplomático y crítico literario. Durante su época de Consejero de Instrucción Pública y con algunas donaciones personales, como su biblioteca personal.
  • Juan Ulloa y Valera, alcalde de Granada y secretario general de Hacienda.
  • Felipe de la Corte, marqués de Cabra, coronel del cuerpo de Ingenieros y gobernador de las islas Marianas. Donó unas mandíbulas de cachalote al gabinete de Historia Natural.

Referencias[editar]

  1. Guía del museo de Historia Natural Aguilar y Eslava, A.M.García Rojas, D.L.: CO-832-94
  2. El Instituto Aguilar y Eslava. Julián García García. Cuadernos egabrenses. 1994
  3. “Instituto-Fundación Aguilar y Eslava” Salvador Guzmán Moral, Participación Educativa nº 7, marzo de 2008, revista del Consejo Escolar del Estado,pág. 91-97.
  4. "Guía de la Casa-Museo de don Niceto Alcalá-Zamora y Torres", J.L. Casas Sánchez y F. Durán Alcalá
  5. "José Garnelo y Alda, pintor y académico de San Fernando".Manuel Utande Igualada. Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. 2º semestre 1999. Nº 89. Pág. 117-140
  6. Juan Carandell Pericay (1893-1937) y Sierra Nevada", Antonio López Ontiveros y J. Naranjo Ramírez, Cuadernos geográficos nº 30, universidad de Granada, 2000, pág. 281
  7. '"Entre la politización y la instrucción: el giennense don Angel Cruz Rueda 1930-1942"', Lourdes Pérez Moral, Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, ISSN 0561-3590, Nº. 192, 2005 , pags. 213-224

Enlaces externos[editar]