Gabriel Antonio Pereira

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Gabriel Antonio Pereira
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Coat of arms of Uruguay.svg
presidente Constitucional de Uruguay
1 de marzo de 1856-1 de marzo de 1860
Predecesor José María Plá
Sucesor Bernardo Prudencio Berro

Presidente Interino de Uruguay
24 de octubre de 1838-1 de marzo de 1839
Predecesor Manuel Oribe
Sucesor Fructuoso Rivera

Datos personales
Nacimiento 17 de marzo de 1794
Bandera de España Montevideo, Virreinato del Río de la Plata
Fallecimiento 14 de abril de 1861, 67 años
Bandera de Uruguay Montevideo, Uruguay
Partido Partido Colorado
Padres María de la Asunción Villagrán
Antonio Pereira Gómez
Cónyuge Dolores Vidal Villagrán
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Gabriel Antonio José Pereira Villagrán (Montevideo, 17 de marzo de 1794 - ídem, 14 de abril de 1861), político uruguayo. Presidente de la República (interino) en 1838 y presidente constitucional entre 1856 y 1860.

Biografía[editar]

Era hijo del rico hacendado gallego Antonio Pereira Gómez y de María de la Asunción Villagrán Artigas. También era sobrino político y a la vez sobrino segundo de José Artigas, ya que su madre era hermana de Rafaela Villagrán, esposa de Artigas quien era a su vez su primo hermano. Contrajo matrimonio con su prima hermana Dolores Vidal Villagrán.

En 1811 adhirió a las filas patriotas, desempeñando diversos cargos militares como, por ejemplo, Ayudante Mayor de Artigas en el segundo sitio de Montevideo, Capitán del cuerpo de Cívicos y Capitán del cuerpo de Libertos Orientales. Integrante de la logia Caballeros Orientales de la Masonería, se opuso a la incorporación a Portugal en 1821 cuando se celebró el Congreso Cisplatino. Fue Regidor y Alcalde Provincial del Cabildo de Montevideo y partidario del movimiento argentinizante de 1822-23. Fue enviado a Buenos Aires para concitar el apoyo del gobierno vecino, sin lograrlo.

Formó parte del gobierno provisorio creado por el levantamiento de 1825 y fue uno de los firmantes de la Declaratoria de la Independencia el 25 de agosto de aquel año. Fue representante de Canelones en la Asamblea General Constituyente y Legislativa del Estado que redactó la Constitución de 1830.

Fue electo senador para la primera legislatura instaurada en 1830. Posteriormente, fue Ministro de Hacienda entre 1831 y 1832, y nuevamente senador entre 1833 y 1839. Entre el 24 de octubre y el 1º de noviembre de 1838 ocupó interinamente el Poder Ejecutivo, tras la renuncia de Manuel Oribe. Más tarde fue integrante de la Asamblea de Notables, órgano que junto al Consejo de Estado sustituyó al Parlamento a partir de 1843 en el Gobierno de la Defensa,[1] y Ministro de Gobierno en 1847.

Fue elegido como Presidente de la República para el perído 1º de marzo de 1856 - 1º de marzo de 1860. Durante su mandato tuvo que enfrentar la Revolución de 1858 de los colorados conservadores, comandada por el general César Díaz, que teminó con la llamada "Masacre de Quinteros". Al año siguiente ocupó nuevamente una banca de senador, falleciendo poco después.

Sus actividades en la Masonería se iniciaron, al parecer, en la década de 1820, ocupando importantes cargos dentro de aquélla hasta su muerte.

Presidencia[editar]

Según el ministro de Francia en el Uruguay, cuyos juicios siempre despedían cierto tonillo despectivo, el principal mérito de Pereira era ser rico, "tal vez el más rico del Uruguay en tierras, casas y ganado". Íntegro, firme y aún obcecado, renunció a su sueldo como presidente.

Bajo el gobierno de Pereira se produjo el más prolongado intento de gobernar de acuerdo con las ideas de fusión y extinción de los antiguos partidos. El presidente explicó en su programa que: "Mande quien mande, la mitad del pueblo oriental no puede ni debe conservar en eterna tutela a la otra mitad". De ello dedujo que las viejas banderías tradicionales no debían volver a levantarse, ante lo cual prohibió todos los actos públicos en que se pretendiera reorganizar a cualquiera de los dos partidos.

Buscó crear una gran fuerza oficialista propia. Para ello necesitó librarse de las ataduras que le crearon sus progenitores políticos: Flores y Oribe. Tuvo suerte y habilidad. Flores emigró. Oribe, fallecido en 1857, dejó a sus seguidores una tradición de respeto al orden constitucional que no podía menos que aprovechar el presidente. Con ellos y los colorados legalistas formó el "Club de la Unión".

El partido conservador quiso volver a la vida. Dirigido por César Díaz y Juan Carlos Gómez, hizo una violenta campaña periodística contra el gobierno. Este grupo fue el primero en oponerse con tenacidad a la idea de fusión. La consideraban contraria a la esencia del pensamiento liberal, pues "negaba la soberanía del pueblo" al admitir un solo partido: el oficial.

El choque era inevitable. El presidente estaba decidido a impedir la propaganda blanca o colorada. Para los conservadores, Pereira estaba entregando el gobierno a los blancos y adquiriendo el tono autoritario característico del viejo partido del Cerrito.

Al prohibir una reunión de los conservadores en el Teatro de San Felipe, estos comenzaron a conspirar y Pereira los desterró a Buenos Aires. Los conservadores se abstuvieron en las elecciones de noviembre de 1857 e iniciaron los preparativos revolucionarios.

La revolución de enero de 1858 estuvo a punto de volverse un conflicto internacional. Los conservadores lograron el apoyo del gobierno de Buenos Aires, y Pereira pidió el apoyo de Urquiza. Los acontecimientos, sin embargo, se desarrollaron rápido, y la temida internacionalización de los partidos no se produjo. Al mando de César Díaz los conservadores fracasaron en su intento por tomar Montevideo. Se dirigieron al interior, donde la derrota era segura ante la ausencia de apoyo caudillista colorado. Flores permaneció neutral si no hostil a quienes tantas veces lo habían querido derribar a él. El 28 de enero de 1858 fueron derrotados por el general Anacleto Medina en el Paso de Quinteros. El 2 de febrero, Medina, obedeciendo órdenes superiores, fusiló a los jefes de la revolución: los generales César Díaz y Manuel Freire (uno de los 33 orientales), y los coroneles Tajes, Abella y Caballero. En el curso de los días siguientes los fusilamientos continuaron. Tal fue la conocida luego por "Hecatombe de Quinteros".

A partir de ese instante no hubo más revoluciones y el presidente concluyó su mandato. Era el primero en lograrlo luego de la Guerra Grande. Muchos en el país creyeron que una nueva era de paz se iniciaba. Se equivocaron. Quinteros fue una mala semilla para tiempos futuros.

En economía, durante la administración Pereira surgieron los primeros Bancos. El capital acumulado por los comerciantes y acreedores del Estado era suficiente para establecerlos.

A mediados de 1857 hizo su aparición el Banco Comercial, cuyo nombre era un indicio del origen de su capital y de los servicios que prestaría. Las firmas más prestigiosas de la plaza montevideana integraron su Directorio. Los fundadores fueron: Pablo Duplessis, Zumarán y Cía., Samuel Lafone, Jaime Cibils, Cruzet y Fernández, Carlos Navia y Tomás Tomkinson. El cuerpo legislativo lo autorizó como banco de emisión, depósitos y descuentos. La emisión no podía exceder del duplo del capital en efectivo que poseyera la institución. Los billetes serían convertibles a la vista. En su defecto, el Banco entraría en liquidación.

A mediados de 1856 surgió el Banco Mauá, aunque recién logró la autorización legislativa para funcionar en 1857. Irineo Evangelista de Souza, Barón de Mauá, fue su propietario. Encargado de abonar el subsidio brasileño al gobierno, comprador de la mayoría de los títulos de la deuda de guerra, se convirtió en una potencia financiera. La Asamblea lo autorizó para emitir papel moneda hasta el triple de su capital en efectivo, también convertible en el acto.

Debe señalarse, que ellos se basaron en dos actividades riesgosas para el país. El comercio de tránsito era azaroso por depender de las políticas y el desarrollo argentino y brasileño. La especulación con la deuda pública y los préstamos usurarios al Estado y los particulares no producían riqueza, sino que resultaban ser la concentración en pocas manos de la ya existente, a través de hábiles maniobras.

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Gabinete de gobierno[editar]

Ministerio Nombre Período
Gobierno José Longinos Ellauri 1856
Carlos de San Vicente 1856 - 1858
Andrés Gómez 1858 - 1860
Relaciones Exteriores Joaquín Requena 1856 - 1858
Antonio de las Carreras 1858 - 1860
Hacienda Lorenzo Batlle 1856 - 1857
Doroteo García 1857 - 1858
Francisco Lecocq 1858 - 1860
Guerra y Marina Carlos de San Vicente 1856 - 1858
Antonio Felipe Díaz 1858 - 1860

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Referencias[editar]

  1. Cámara de Representantes, ed. (1971). Tablas Cronológicas 1830-1971. Montevideo. p. 21. 
  2. Apogeo y Crisis del Uruguay Pastoril y Caudillesco - José Pedro Barrán
  3. Cronología Histórica del Prof. Walter Rela

Bibliografía[editar]

  • Memorias de la administración del Señor D. Gabriel A. Pereira [1856-1860] (Antonio N. Pereira. Impr. de Z. Tolosa (Montevideo). 1882)


Predecesor:
Manuel Oribe
Presidente de Uruguay
1838
Sucesor:
Fructuoso Rivera
Predecesor:
José María Plá
Presidente de Uruguay
1856 - 1860
Sucesor:
Bernardo Prudencio Berro