Fútbol total

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Equipo neerlandés con el que se acuñó el término de fútbol total, y que fue bautizado como la Naranja mecánica, en la final de la Copa del Mundo de 1974: (de der. a izq.) Cruyff, Jongbloed, Haan, Rensenbrink, Rijsbergen, Rep, Suurbier, Jansen, van Hanegem, Krol y Neeskens.

El fútbol total es un sistema de juego empleado en el fútbol, en el que un jugador que se mueve fuera de su posición es sustituido por otro de su mismo equipo, lo que permite que el conjunto conserve su estructura táctica. En este fluido sistema ningún futbolista tiene un papel asignado, con lo cual, sucesivamente, cualquiera puede ser delantero, centrocampista y defensa. Este estilo de juego fue perfeccionado por Rinus Michels durante su estancia en el Ajax de Ámsterdam, y alcanzó su apogeo durante la estancia de Johan Cruyff como jugador en el club y en la selección de fútbol de los Países Bajos.

El fútbol total depende en gran medida de la adaptabilidad de cada futbolista dentro del equipo para tener éxito. Los futbolistas tienen que ser plenamente conscientes en lo táctico, permitiéndoles cambiar sus posiciones a gran velocidad; es decir, cada jugador debe estar cómodo en cualquier otra posición. Esto también exige altas condiciones técnicas y físicas de los jugadores, ya que resulta terriblemente fatigante para cualquier futbolista el tener que rotar continuamente por todo el campo de juego en forma circular, tomando también en cuenta que es muy difícil hallar profesionales que puedan jugar de casi cualquier posición que se les pida.

El término fútbol total se empleó fundamentalmente en el período en que la selección de fútbol de los Países Bajos adoptó esta táctica, entre 1974 y 1986. A este equipo se le apodó la Naranja Mecánica, debido al color de su indumentaria, a un sobresaliente juego colectivo de toque y a una colección de brillanteces individuales de jugadores como Johan Cruyff, Neeskens, Ruud Gullit, Ronald Koeman, Marco Van Basten, Frank Rijkaard o Johnny Rep entre otros, que hacían que jugara como una máquina perfecta. Llegó a ser considerado por especialistas como el mejor equipo de la historia, a pesar de que no alcanzó los éxitos que debería haber logrado por su calidad (sólo ganaron la Eurocopa de 1988, que a la vez es hasta ahora el único título de Holanda en su historial, siendo tres veces subcampeón del mundo en 1974, 1978 y 2010).

Igualmente, se puede considerar como antecesora a la selección de fútbol de Hungría de los años 50 dirigida por Gusztáv Sebes, más conocida como el equipo de oro, que fue campeona olímpica en los juegos de Helsinki 52 y subcampeona del mundo en el mundial de Suiza 54, perdiendo la final contra la selección de fútbol de Alemania Occidental en un polémico partido y contando con grandes jugadores como Ferenc Puskás, Zoltán Czibor, Sándor Kocsis o Nándor Hidegkuti.

El fútbol total abarca básicamente tres aspectos: presión sobre el rival, posesión casi total de la pelota y una fluida triangulación de pases hasta llegar al arco rival. Este estilo es también una forma de sentir y vivir el fútbol. Para llevarlo a cabo es necesario contar con jugadores aptos técnica, táctica y físicamente.

Históricamente se ha dado una gran importancia al posicionamiento de los equipos, considerándolo una de las claves para conseguir un buen resultado mientras que, en ocasiones, se obvia o no se le presta atención a un elemento que tiene una mayor repercusión sobre el resultado final que no es otro que el estilo de juego.

Se entiende el Sistema como la unión de individuos que se colocan sobre el campo mientras que el Estilo de juego será la personalidad o identidad que tendrá el equipo durante el partido. El entrenador será el responsable de transmitirla correctamente y ellos deberán tener suficiente confianza en dicha personalidad como para mostrar esa mentalidad sobre el césped.

Se tiende a cometer la equivocación de definir el estilo de juego a partir del posicionamiento que se va a utilizar para disputar el encuentro, aunque se trata de un error, ya que se pueden encontrar infinidad de ejemplos en que una alineación aparentemente ofensiva se acaba convirtiendo en todo lo contrario, mientras que en ocasiones un equipo con una formación claramente defensiva se acaba convirtiendo en un ciclón ofensivo.

Con balón o sin él, los jugadores deben tener clara la filosofía que deberán seguir, siendo conscientes de que la posibilidad de disfrutar sobre el terreno de juego dependerá de ser capaces de minimizar los errores y prolongar los aciertos, permitiéndoles de esa manera mantener la idea futbolística que se ha entrenado durante la semana.

Al igual que los sistemas, todos los estilos de juegos son aptos siempre que, como he mencionado anteriormente, se haya conseguido que los protagonistas crean en él. Se debe saber que, en ocasiones, el estilo vendrá definido por la tradición de un club, por lo que el entrenador ya sabe las expectativas que su equipo despertará durante los partidos, mientras que en otras se deberán adaptar a la plantilla que se encuentren. En algunos casos, el recién llegado deberá sentirse afortunado ya que tendrá la posibilidad de confeccionar un grupo de trabajo a su medida, incorporando futbolistas que le permitan trasladar su idea al terreno de juego.

Cuando se habla de entrenadores encontraremos algunos con un estilo definido y claro; en cambio, otros son camaleónicos siendo capaces de utilizar diversas opciones durante un mismo partido o cambiarlo dependiendo del rival, resultado o, bien, si juega como local o visitante. Lo importante para un entrenador debe ser encontrar el suyo para tener una base desde la que ir creciendo: es muy difícil transmitir si no soy capaz de tener mis ideas claras. Para concluir, es importante saber que el estilo de juego deberá ser prioritario y, en determinadas ocasiones, hay que contemplar la posibilidad de realizar cambios en nuestro sistema que ayudaran al equipo a consolidar la personalidad que queremos darle.

Equipos que han usado esta táctica[editar]

Véase también[editar]