Ensoñación excesiva

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La ensoñación excesiva, ensoñación inadaptada o fantasía compulsiva, es un término acuñado por Eli Sómer, Ph.D.,[1] que se refiere a la condición en la que un individuo sueña despierto o fantasea excesivamente, a veces como respuesta psicológica a un trauma o abuso. La descripción del síndrome fue introducida en 2009 por Cynthia Schupak, Ph.D. y el Dr. Jesse Rosenthal.[2] La Dra. Schupak y sus compañeros publicaron los resultados de un estudio basado en cuestionarios por correo electrónico en 2011.[3] Se espera que la investigación de la Dra. Schupak lleve a que esta condición sea reconocida por la comunidad médica.

Síntomas[editar]

Algunas personas con este desorden han reportado que el fantasear se siente como una adicción y que tiene un impacto negativo en sus vidas,[4] aunque no siempre. Estas personas experimentan fantasías muy vívidas y complicadas y podrían desarrollar emociones hacia los personajes de sus fantasías; la mayoría de ellos mantiene en secreto esta conducta.[3] El fantasear excesivamente podría impulsar la creatividad[3] o ser un método para escapar del trauma o abuso.[1]

Algunos exhiben síntomas similares al síndrome de Asperger, trastorno de déficit de atención (e hiperactividad) y trastorno obsesivo compulsivo. Algunas personas con ensoñación excesiva padecen también ansiedad social y/o depresión.

Tratamiento[editar]

Actualmente no existe ningún tratamiento médico, sin embargo existen varias acciones que ayudan a controlar la ensoñación:

  1. Identificar los desencadenantes: Existen ciertas actividades como escuchar música, ver televisión o escuchar el radio (en general, actividades monótonas) que dan pie a iniciar la ensoñación. Identificar y limitar la exposición a estos desencadenantes ayuda a controlarla.
  2. Si la persona siente que no puede dejar de fantasear, cambiar de actividad.
  3. Levantarse temprano e ir a la cama cansado: Muchas personas fantasean en la mañana. Para evitar esto, la persona debe salir de la cama en el momento en que se despierta. Y en la noche, se debe ir a dormir estando extremadamente cansado.
  4. Poner un límite de tiempo diario a la ensoñación: Muchos aprecian sus fantasías y no quieren liberarse de ellas. Permitirse cierto tiempo de ensoñación y detenerse cuando la persona crea que es recomendable.
  5. Realizar actividades favoritas y concentrarse en ellas.
  6. Meditación: Es recomendable porque ayuda a mejorar la concentración.
  7. Terapia Gestalt.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Somer, Eli (2002). «Maladaptive Daydreaming: A Qualitative Inquiry». Journal of Contemporary Psychotherapy (Springer) 32 (2-3): 197–212. 
  2. Schupak, Cynthia; Rosenthal, Jesse (20 de junio de 2007). «Excessive daydreaming: A case history and discussion of mind wandering and high fantasy proneness». Consciousness and Cognition 18 (1): 290–292. doi:10.1016/j.concog.2008.10.002. 
  3. a b c Bigelsen, Jayne; Schupak, Cynthia (1 de diciembre de 2011). «Compulsive fantasy: Proposed evidence of an under-reported syndrome through a systematic study of 90 self-identified non-normative fantasizers». Consciousness and Cognition 20 (4): 1634–1648. doi:10.1016/j.concog.2011.08.013. 
  4. «Wild Minds Network». A network of individuals seeking to advance the psychological community through our own personal journeys. 

Enlaces externos[editar]