Elizabeth Short

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Elizabeth Short
Black Dahlia Mugshot.jpg
Ficha policial de Elizabeth Short (1943).
Otros nombres La Dalia Negra (apodo póstumo)
Nacimiento 29 de julio de 1924
Hyde Park, Boston, Massachusetts, Estados Unidos
Fallecimiento 15 de enero de 1947
(22 años)
Los Ángeles, California, Estados Unidos
Nacionalidad Flag of the United States.svg Estados Unidos
Ocupación Camarera
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La tumba de Elizabeth Short.

Elizabeth Short (29 de julio de 1924 - 15 de enero de 1947) fue una mujer estadounidense, víctima de un horrible y muy publicitado asesinato. Apodada como La Dalia Negra, Short fue encontrada severamente mutilada y su cuerpo descuartizado, el 15 de enero de 1947 en Leimert Park (Los Ángeles, California). El asesinato, que sigue sin resolverse, ha sido fuente de especulación generalizada, así como origen de varios libros y adaptaciones de películas.

Biografía[editar]

Elizabeth Short había nacido en Hyde Park, Boston, Massachusetts. Fue educada en Medford, por su madre, Phoebe Mae Sawyer, después de que su padre, Cleo Short, las abandonara a ella y a sus cuatro hermanas, en octubre de 1930, simulando un suicidio al dejar su coche en un puente.

Aquejada de asma, pasó sus veranos en Medford e inviernos en Florida en casa de amigos de su madre. A la edad de diecinueve años fue a Vallejo, California, a vivir con su padre, que volvió a ponerse en contacto con ellas. Su esposa no le perdonó y le indicó que no quería volver a saber de él pero Beth decidió aprovechar para estar más cerca de Hollywood, su meta soñada. Los dos se trasladaron a Los Ángeles a principios de 1943, pero su padre quería poco menos que una criada que le hiciera la comida y le limpiara la casa y su hija tenía muy claro que no quería una vida convencional. Después de una intensa discusión, ella se fue, consiguiendo un puesto de trabajo en uno de los posteriores intercambios en el campamento Cooke (actualmente Base Vandenberg de la Fuerza Aérea), cerca de Lompoc. Se trasladó a Santa Bárbara, donde fue detenida el 23 de septiembre de 1943, por beber siendo menor de edad (la mayoría se obtenía a los veintiún años hasta que en los años 60 se rebajó a los dieciocho) y fue devuelta a Medford por las autoridades juveniles. En los tres años siguientes residió en distintas ciudades de Florida, con ocasionales viajes de regreso a Massachusetts para visitar a su madre. Obtenía dinero, la mayoría de las veces, trabajando como camarera.

En Florida conoció al principal Matthew M. Gordon Jr., quien era parte de la 2.ª Comandancia aérea y capacitación para el despliegue en el CBI (China - Birmania - India) teatro de operaciones. Short le dijo a algunos amigos que Gordon le escribió una carta desde la India proponiéndole matrimonio, mientras se recuperaba de un accidente aéreo que sufrió cuando trataba de rescatar un piloto derribado. Ella aceptó su propuesta, pero Gordon Jr. murió al poco en un accidente el 10 de agosto de 1945, antes de que pudiera regresar a los Estados Unidos. Más tarde se llegaría a decir que ellos se casaron y tuvieron un hijo que murió, ignorando que la autopsia reveló que ella nunca había estado embarazada ni había dado a luz. Aunque los amigos de Gordon confirmaron que existió una relación entre él y Short, después del asesinato la familia del prometido negaría cualquier relación entre ambos.

Regresó al sur de California a principios de 1946 para encontrarse con un viejo novio que había conocido también en Florida durante la guerra, el teniente Gordon Fickling, que estaba viviendo en Long Beach. Cansado de los flirteos de Beth, él se marchó a Carolina del Norte, pero continuaron en contacto por carta. La última que recibió de ella tenía la fecha del 8 de enero de 1947 y le contaba que planeaba irse a Chicago para trabajar como modelo. Durante los seis meses previos a su muerte residió en el sur de California, principalmente en el área de Los Ángeles, viviendo en varios hoteles, edificios de apartamentos, pensiones y casas privadas, nunca quedándose en ninguno por mucho más de unas pocas semanas. Los salarios que obtenía como eventual camarera los gastaba en ropa, medias, zapatos, sombreros y maquillaje antes que en comida y alquiler, pues quería mostrar siempre un buen aspecto a la moda. Lo precario de su economía se lo mostró al forense el hecho de que disimulaba dientes cariados con empastes caseros que había hecho con cera. Algunos días pasaba sin comer, para ella lo importante era pasear de punta en blanco, con la secreta esperanza de ser descubierta por un cazatalentos de Hollywood aunque pasaba más tiempo en los bares que en audiciones. El tiempo corría en su contra y su sueño empezaba a desmoronarse.

Muerte[editar]

El cuerpo de Elizabeth Short fue encontrado en el distrito de Leimert Park de Los Ángeles el 15 de enero de 1947, abandonado en un terreno baldío al lado oeste del sur de la avenida Norton, entre las calles Coliseum y West 39th. El cuerpo fue descubierto por una vecina llamada Betty Bersinger, que estaba caminando con su hija de tres años.[1] En principio creyó que se trataba de un maniquí roto, pero al acercarse comprobó horrorizada que se trataba del cadáver de una mujer joven. El cuerpo desnudo y severamente mutilado había sido cortado por la mitad a la altura de la cintura y drenado de sangre,[2] y su rostro estaba cortado desde la comisura de los labios hasta las orejas, la llamada "sonrisa de Glasgow". El cuerpo había sido lavado y limpiado (seguramente en una bañera) y dividido en dos y ya en el solar la habían tendido de espaldas con sus manos por encima de la cabeza y sus codos doblados en ángulo recto. Le fueron arrancados el bazo, el corazón y los intestinos, vísceras que se hallaron debajo de la parte inferior dejada con las piernas abiertas a medio metro de la superior. Se descubrió en la tierra la huella del talón de un zapato masculino junto a la rodera de un vehículo y al fondo del terreno, un saco de cemento vacío con algunas gotas de agua ensangrentada.

La autopsia indicó que Short medía 1,65 metros, pesaba 52 kilogramos y tenía ojos azules, cabello marrón y dientes cariados. Había fuertes marcas en sus tobillos y muñecas hechos por una cuerda, sugiriendo que había permanecido maniatada al menos tres días, durante los que fue torturada con saña como mostraban las numerosas laceraciones, golpes, cortes, quemaduras de cigarrillo y el pecho derecho despellejado, todo ello sufrido en vivo. Se dijo que también había sido obligada a comer excremento, que fue hallado en su estómago, pero lo más probable es que se tratase de una transferencia de fluidos al realizarse la evisceración. Aunque el cráneo no estaba fracturado, Short tenía moretones en la parte frontal y derecha de su cuero cabelludo con una pequeña cantidad de sangre en el espacio subaracnoideo en el lado derecho, consistentes con golpes en la cabeza. La causa de la muerte fue la pérdida de sangre de las laceraciones del rostro combinado con el shock de una conmoción cerebral. Los dedos arrugados por la permanencia en el agua dificultaron la toma de huellas dactilares, pero comparándolas en su archivo descubrieron pronto su identidad al estar fichada, debido a su detención de 1943.

El 23 de enero de 1947 el asesino llamó al editor del periódico Los Angeles Examiner, expresando su preocupación porque no estaban siguiendo de cerca la noticia del asesinato. Entonces ofreció enviar elementos pertenecientes a Short al editor. Al día siguiente llegó un paquete al periódico que contenía el certificado de nacimiento de Short, tarjetas, fotografías, nombres escritos en pedazos de papel, recortes de periódico informando de la muerte del Mayor Gordon Jr. y una libreta de direcciones con el nombre Mark Hansen en la tapa. Hansen, una de las últimas personas que vio a Short con vida (el 8 de enero y hablaron por teléfono el 9) se convirtió en sospechoso. Era el propietario de una sala de baile frecuentada por Short. Este club nocturno lo tenía cerca de su casa, donde él y su novia alojaron a la chica en varias ocasiones. Ellas se hicieron amigas y Hansen admitió que intentó acostarse con Short, sin conseguirlo. La agenda era suya, sí, pero era Beth quien la usaba. Le habían arrancado una hoja y la policía interrogó a la larga lista de nombres que contenía. Todos contaron más o menos lo mismo, que habían conocido a Short en la calle o en un bar, que la habían invitado a unas copas, alguno incluso a cenar, pero en cuanto veían que ella no estaba dispuesta a acostarse con ellos, se marchaban y no volvían a verla. A pesar de su pose extrovertida, Beth era en realidad una joven tradicional y conservadora que, obviamente, no se entregaría con facilidad, solo tres hombres de la lista, que llegaron a ser novios efímeros y no ligues casuales, informaron que llegaron a conseguir sus favores. Esto también contradice un falso rumor que decía que la joven no podía mantener relaciones sexuales completas por tener genitales infantiles. La autopsia indicaba que, en efecto, en ese aspecto era por completo normal. El último acompañante fue Robert "Red" Manley, un comercial de veinticinco años casado, que la noche del 8 de enero detuvo su coche al verla caminando. Ella le explicó que no tenía a donde ir y él la llevó a un motel. Aseguró que no hicieron el amor, de hecho dijo que la chica se pasó la noche en pie, indispuesta debido a alguna comida que le había sentado mal. Por la mañana le contó que debía ir a la estación de autobús a dejar su maleta en consigna y luego al lujoso Hotel Biltmore, donde se reuniría con su hermana Virginia (esto era mentira). Red la llevó a la estación y a eso de las seis y cuarto la dejó ante el hotel, se despidieron y regresó a casa. Nunca volvería a verla. Fue el principal sospechoso pero su esposa confirmó que estuvo en casa la noche del 9 y pasó la prueba del polígrafo y años más tarde incluso la inyección de pentotal sódico (suero de la verdad). Tras efectuar un par de llamadas telefónicas, a las diez de la noche el recepcionista del hotel la vio cruzar el vestíbulo y salir, para no volver nunca. El asesino luego escribió más cartas al periódico, llamándose a sí mismo "el vengador de la Dalia Negra". El 25 de enero, el bolso y un zapato de Short fueron encontrados en un cubo de basura a corta distancia de la avenida Norton. Red Manley los reconoció. En algún momento entre el 10 y el 15 de enero el asesino retiró la maleta de Short de la estación de autobús, sin que nadie reparara en ello. Ni la maleta ni su ropa fueron nunca encontrados. Debido a la notoriedad del caso, más de cincuenta hombres y mujeres confesaron el asesinato y la policía se saturó con información cada vez que un periódico anunciaba el caso o un lanzamiento de libro o película. El sargento St. John, un detective que trabajó en el caso hasta su jubilación, dijo: "Es asombroso cómo muchas personas señalan a un pariente como el asesino."

Gerry Ramlow, un reportero de Los Angeles Daily News dijo, "Si el asesinato nunca se resolvió se debió a los reporteros... Estaban en él, pisoteando pruebas, reteniendo información". A la policía le llevó tiempo tomar control total de la investigación, y los reporteros recorrían libremente las oficinas de departamentos, se sentaban en sus escritorios, y respondían los teléfonos. Mucha información del público no fue pasada a la policía, ya que los periodistas se apresuraban a obtener las "primicias."

Los periódicos de William Randolph Hearst, Los Angeles Herald-Express y Los Angeles Herald-Examiner frivolizaron el caso: el traje de chaqueta negro en el que Short fue vista por última vez se transformó en "una falda apretada y una blusa escarpada" y Elizabeth Short fue convertida por esa prensa sensacionalista en "la dalia negra", una "aventurera que merodeaba por Hollywood Boulevard". Con el tiempo esta cobertura de los medios de comunicación se volvió más extravagante, con exageraciones sobre su vida que la "hizo una víctima de su estilo de vida", cuando de hecho aquellos que la conocían informaron que Short no fumaba, bebía o jugaba... era una chica corriente que consciente de su gran belleza, soñaba con ser actriz o modelo.


Otro de los primeros sospechosos fue su propio padre, Cleo Short, pues vivía a tan solo cinco kilómetros de donde se encontró el cuerpo. Pero dijo no saber nada de su hija desde hacía tres años ni quería saberlo. De hecho, se negó a reconocer el cadáver y tuvo que hacerlo la madre, viniendo desde el otro lado del país. La había engañado el editor de un periódico diciéndole que su hija había ganado un concurso de belleza y tras dejarla hablar de su carácter, vida y aspiraciones, le contaron que en realidad había sido víctima de un crimen espantoso. El cuerpo de Short fue enterrado en el cementerio Mountain View, en Oakland, California. Después de que sus otras hermanas crecieron y se casaron, la madre de Short se mudó a Oakland para estar cerca de la tumba de su hija. Phoebe Short finalmente regresó a la costa Este en la década de 1970 y vivió hasta la edad de noventa años.

Rumores[editar]

Según informes de prensa poco después del asesinato, Short recibió el apodo de "Dalia Negra" en Long Beach en el verano de 1946, como una referencia en ese momento de la película La Dalia Azul (The Blue Dahlia) y por su costumbre en sus últimos años de vestir de negro porque contrastaba elegantemente con su palidez. Sin embargo, los investigadores del condado de Los Ángeles descubrieron que el apodo fue inventado por los reporteros de periódicos que cubrían el asesinato, impactados por la juventud y enorme belleza que resultó poseer la víctima. A Elizabeth Short no se la conoció como la Dalia Negra en vida, pues sus familiares y conocidos la llamaban Beth.

Un número de personas (de las cuales ninguna conocía a Short en vida), contactó con la policía y a los periódicos afirmando haberla visto durante la primera semana de su desaparición, es decir, entre el 9 de enero y el momento en que su cuerpo fue encontrado el día 15 del mismo mes. La policía y los investigadores de Los Ángeles descartaron cada uno de estos supuestos avistamientos. Sin duda permaneció retenida en algún lugar, sospechando la policía en un sótano o bodega de alguna casa o anexo algo apartados en la zona norte de la ciudad.

Videojuego[editar]

En el juego L.A. Noire en el departamento de homicidios investigan varios casos que parecen ser obra del asesino de la Dalia Negra, siendo al final encontrado y acribillado por el protagonista del juego. Sin embargo, al final el caso queda "abierto" porque el asesino resulta ser un familiar de un político muy importante y no se hace público que se ha acabado con él y su identidad, en Grand Theft Auto V se investiga sobre el asesinato de Leonera Johnson, que es muy parecido al de Elizabeth Short, recogiendo 50 cartas en pedazos rotos.

Referencias[editar]

  1. «Black Dahlia (Notorious Murders, Most Famous)». trutv.com. Consultado el 22 de julio de 2010. 
  2. McLellan, Dennis (9 de enero de 2003). «Obituaries: Ralph Asdel, 82; Detective in the Black Dahlia Case». Los Angeles Times. Consultado el 25 de febrero de 2010.