Daniel Hernández Morillo

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Daniel Hernández
Daniel Hernández.jpg
Nombre completo Daniel Hernández Morillo
Nacimiento 1 de agosto de 1856
Salcabamba, Tayacaja, Huancavelica Flag of Peru.svg Perú
Fallecimiento 23 de octubre de 1932 (76)
Lima, Flag of Peru.svg Perú
Nacionalidad Peruana
Área Pintura
Movimiento Academicismo, Romántico, Neoclásico
Educación Leonardo Barbieri, Mariano Fortuny
Influencias Jean-Honoré Fragonard, Jean-Marc Nattier, Antoine Watteau
Premios

Daniel Hernández Morillo, (Salcabamba, 1 de agosto de 1856 - Lima, 23 de octubre de 1932), fue el primer director de la Escuela Nacional de Bellas Artes en la capital del Perú, y un pintor célebre por su implacable estilo académico y sus "perezosas".

Biografía[editar]

Nació en el departamento de Huancavelica, en el distrito de Salcabamba dentro de la provincia de Tayacaja, el 1 de agosto de 1856, hijo del español Don Leocadio Hernández, y de la peruana Doña Basilia Morillo. Llega a Lima a los 4 años de edad, iniciando su educación artística a los 14, en el taller de Leonardo Barbieri ubicado en la calle San Pedro de Lima.[1] y cuyas clases asume a su cargo cuando el maestro vuelve a su tierra natal. De esta época es su obra La Muerte de Sócrates (1872), que le valió el reconocimiento por parte del gobierno de Manuel Pardo, obteniendo una beca a Europa y un compromiso de subvención que no fue cumplido en su totalidad al llegar de su viaje en los primeros meses de 1874.

Durante su estadía visita en París a su compatriota Ignacio Merino, el cual le aconseja trasladarse a Roma; así permanece diez años en Italia aprendiendo del pintor español Mariano Fortuny.[2] En 1883 vuelve a París donde logra por méritos propios ser el Presidente de la Sociedad de Pintores Españoles residentes en la ciudad, vinculándose con otros artistas como Francisco Pradilla y José Villegas Cordero, y fue miembro de la Sociedad de Artistas Franceses, exhibiendo en el Salón Anual de la Sociedad de Artistas Franceses, de difícil y riguroso acceso por su severo dogma academista; él tuvo amplia y triunfal acogida en los siete años que se presentó, considerado “fors concours” ("competencia sustancial") de los salones parisinos.[3]

Por su célebre cuadro La Perezosa, fue premiado con la Segunda Medalla en el Salón de París, 1899.[cita requerida] En la Exposición Universal de París, con motivo del cambio al siglo XX en 1900 le fue otorgada Medalla de Oro en por su cuadro Amor Cruel, y La Perezosa le valió la Condecoración de la Legión de Honor en 1901. Desde entonces Hernández fue declarado H.C. Honoris Causa, en todos los salones. Obtuvo además, el Premio de Pintura en la Exposición Iberoamericana de Sevilla con la obra Francisco Pizarro.

En 1912 viaja a Montevideo, Buenos Aires y Roma, para exponer sus trabajos. Regresa a París donde reside hasta el año 1918. Por esa misma época, su hermano Inocencio, de bastante menor edad, llega a convertirse en uno de los mas preclaros predicadores de la Orden de los Dominicos en el Perú, lo cual a su vez coincide con el llamado que recibe este extraordinario pintor por parte del presidente José Pardo para asumir la dirección de la Escuela Nacional de Bellas Artes de Lima, en la cual contribuyó a la formación de nuevos artistas peruanos, hasta el año de su fallecimiento en Lima de 1932.

Importancia[editar]

Monumento del busto de Hernández en el Parque Ecológico Infantil Chalampampas de Pampas.

Con un estilo preciosista y equilibrio entre el dibujo y el color: revelaba el perfecto dominio del pincel con trabajos en paisajes, temas históricos, etc. Se especializó en el retrato y singularmente en el desnudo femenino.[4]

Si bien estas propuestas eran planteadas con espíritu grandilocuente y efectista de lograda factura, -el poeta y dramaturgo Juan Ríos, en su estudio sobre arte peruano reconoce que: "le dio amplitud al tema, pero careció de emotividad"-, no presentaban un estilo propio de arte peruano, sino que reproducían esquemas aprendidos en el exterior, a ello no obstante, contribuyó a crear un mercado local europeizado que en cierta medida evitaba la mirada a lo foráneo, punto planteado por el periodista y poeta Mirko Lauer.

Daniel Hernández es considerado como un academicista que se interesó en retratar a la burguesía dominante de la época, como se puede apreciar en las pinturas realizadas para el gobierno de Augusto B. Leguía: “El saludo al presidente Leguía”.

Por ello se considera a Hernández un hombre de su tiempo. Pese a su acento conservador sin embargo, puede observarse en la postura de Hernández cierta anuencia a nuevas concepciones artísticas como el Impresionismo.

Actualmente en el distrito que lleva su nombre, en la ciudad de Pampas, viene funcionando la Escuela Académica Profesional de Ing. Sistemas de la Universidad Nacional de Huancavelica, que tiene por compromiso investigar más acerca del ilustre pintor.

Obras[editar]

  • La capitulación de Ayacucho (1924)
  • Amor cruel (1900)
  • La perezosa (1899)
  • Retrato de la Señora Luisa de Mesones
  • La muerte de Sócrates (1872)

Galería[editar]

Refererencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • Artistas Plásticos en el Perú. Siglos XVI, XVII, XVIII, XIX y XX. Lima, 2003 - Gabriela Lavarello de Velaochaga.
  • Breve historia del Arte en el Perú. Editorial Universo. Lima, 1967 - Francisco Stastny.
  • Daniel Hernández: Imagen y presencia. Editorial Capulí, Lima, 1989 - Carlos Zúñiga.
  • Huellas de Bellas Artes. Editora Magisterial. Lima, 2000 - José Wong Huerto.
  • Pinacoteca Del Banco Central De Reserva Del Perú. Lima, 1997 - Varios autores.
  • Pintura Contemporánea. Segunda Parte 1920-1960. Banco de Crédito del Perú, Lima, 1975 - José Antonio de Lavalle.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]


Predecesor:
cargo creado
Director de la Escuela Nacional de Bellas Artes
1918 - 1932
Sucesor:
José Sabogal