Cuenca del Petén

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Mapa del Petén mostrando su dos principales cuencas: la de El Mirador (norponiente) y la del Petén (suroriente), así como los principales yacimientos arqueológicos que en ambas cuencas se encuentran.

La Cuenca del Petén es una subregión de Mesoamérica, identificada para fines arqueológicos, localizada dentro del Departamento del Petén en la porción noreste de Guatemala, al sur de Tikal, incluyendo el lago Petén Itzá.

Muchos de los yacimientos arqueológicos establecidos durante los periodos preclásico y clásico de la civilización maya florecieron, como el caso de Tikal, creándose un estilo arquitectónico singular y produciéndose gran cantidad de estelas mayas, con su correspondiente legado de jeroglíficos que han venido siendo descifrados a lo largo de las últimas décadas. La otra sub-región (ver mapa) contenida dentro del departamento del Petén guatemalteco, es la Cuenca del Mirador, que se encuentra al norponiente de la cuenca del Petén.

Historia[editar]

Tikal elevándose sobre el plano de la selva del Petén
Nakbé, (600 BC) se encuentra en la Cuenca de El Mirador.

Durante la segunda mitad del milenio previo al nacimiento de Cristo, las cuencas del Petén y de El Mirador ya contaban con ciudades importantes y bien establecidas de la civilización maya. Entre las ciudades de este periodo preclásico se cuentan, con otras, Nakbé, El Mirador, Naachtún, San Bartolo y Cival.

Más tarde, la cuenca del Petén se tornaría en pleno periodo clásico (ca. 200 – 900 d. de C.) en el corazón de los asentamientos mayas de ésta, también denominada la región de las tierras bajas del Petén. En su apogeo, alrededor del siglo VIII d. de C. se estima que la cuenca del Petén haya albergado varios millones de personas, siendo en la época una de las regiones más densamente pobladas del mundo. Se estima que algunas áreas específicas de esta cuenca hayan alcanzado la cifra de ca. 2,000 personas/km².[cita requerida] La agricultura mesoamericana era extensiva y hay evidencias arqueológicas de que se pudo haber alcanzado un nivel de insostenibilidad debida al sobre cultivo que se practicó, llegándose a situaciones de hambruna, que pudo haber sido un factor clave para el colapso maya ocurrido hacia el siglo X de la era cristiana, y que tuvo como consecuencia la pérdida de cerca de 2/3 de la población de aquel entonces.[cita requerida]

Los yacimientos arqueológicos de Uaxactún, Tikal, Holmul, Machaquilá, Naranjo, Nakum, Piedras Negras, Altar de los Sacrificios en el Río Usumacinta, Waká, antes llamado El Perú, en el río San Pedro Mártir, Ceibal, Aguateca, en la laguna de Petexbatún, Cancuén, en el Río La Pasión, Topoxté y Yaxhá, entre otros muchos, muestran, hasta la fecha, remanentes importantes de la cultura maya de la cuenca del Petén. Los sitios arqueológicos de La Sufricaya y Holmul, entre otros, están también ubicados en esta cuenca.

El primer sitio declarado por la UNESCO Patrimonio de la humanidad fue Tikal en la cuenca del Petén.

Colapso maya del periodo clásico[editar]

Después del colapso maya la población del área continuó disminuyendo, especialmente después de la introducción de la viruela por los españoles durante el proceso de conquista durante el siglo XVI. Hernán Cortés, en su viaje a las Hibueras encabezó la primera expedición española a través del Petén y los reportes de su viaje hacen pensar, por ejemplo, en una gran ciudad como Tayasal sólo parcialmente ocupada.

La conquista española[editar]

Después del paso de Cortés, hubo varios intentos españoles para conquistar la región, pero no fue sino después de varios intentos y hasta finales del siglo XVII (1697), cuando una expedición proveniente de la Península de Yucatán, a través de Belice y Cobán, en Alta Verapaz, logró el cometido de someter a los mayas Couoh de Zacpetén y a los mayas Itzá de Tayasal.

La actual ciudad colonial de Flores se fundó sobre parte de las ruinas de Tayasal, y permaneció a lo largo de la época colonial como un centro aislado y mayormente selvático, en la Mesoamérica profunda. Durante la independencia de la región del imperio español en la primera parte del siglo XIX, cuando el presidente de Guatemala Rafael Carrera envió una fuerza militar a la ciudad de Flores en 1840 para reivindicar su soberanía sobre el lugar, los gobiernos, en proceso de consolidación, tanto de México como de Yucatán, decidieron que la región no merecía el esfuerzo de intentar matenerla dentro de su jurisdicción.[cita requerida]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Coordenadas: 16°54′N 89°54′O / 16.900, -89.900

Enlaces externos[editar]