Cigarrillo electrónico

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Cigarrillo electrónico

Un cigarrillo/cigarro electrónico (también llamado «vaporizador electrónico», eCig o eCigar) es un sistema electrónico inhalador diseñado en origen para simular y sustituir el consumo de tabaco.

Estos dispositivos utilizan una resistencia y batería de pequeño tamaño para calentar y vaporizar una solución líquida. Este vapor puede liberar nicotina o incluir solamente aromas.

Su diseño puede imitar los cigarrillos, cigarros, puros o pipas, o bien tener un aspecto totalmente diferente que no recuerda en absoluto a los cigarrillos de tabaco, como sucede con muchos de los dispositivos más modernos.

Los beneficios y riesgos sobre el uso de los cigarrillos electrónicos son objeto de polémica. Los defensores lo presentan como una alternativa al tabaco tradicional para fumar con menos riesgos para la salud, o como terapia de reemplazo para dejar de fumar bajando progresivamente los niveles de nicotina, o para poder seguir «fumando» en lugares donde está prohibido. Por otro lado, los detractores afirman que provoca dependencia a la nicotina y problemas cardiovasculares y respiratorios similares al tabaco, que su eficacia como tratamiento contra el tabaquismo está sin demostrar y que el vapor puede perjudicar también a las personas del entorno. Además alegan que podrían suponer una vía de entrada al tabaquismo por parte de los jóvenes.

Riesgos y beneficios[editar]

Argumentos en contra[editar]

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte a los consumidores que no considera que el cigarrillo electrónico sea un tratamiento legítimo para quienes estén tratando de dejar de fumar y que los distribuidores de cigarrillos electrónicos deben dejar de reivindicar efectos terapéuticos no demostrados o se digan reconocidas por este organismo, debido a la carencia de estudios rigurosos que demuestren la efectividad del cigarro electrónico como terapia de remplazo o sus niveles de toxicidad. Sin embargo, la OMS no descarta su utilidad si se realizan estudios clínicos y toxicológicos en el marco reglamentario adecuado.[1]

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) afirma que pueden causar cambios en los pulmones a corto plazo muy parecidos a los que se producen al fumar los cigarros normales.[2]

En marzo de 2014, el Complejo Hospitalario Universitario de La Coruña (CHUAC) diagnosticó el primer caso en España de neumonía lipoidea que fue asociada al cigarrillo electrónico y relacionada a la presencia de glicerina vegetal entre los componentes de las cargas.[3] El grupo Ecigarrete Research en su página web[4] publica una carta del Dr. Farsalinos que rebate dicha afirmación, afirmando que una sustancia soluble no lipídica como la glicerina no puede ser acumulada en un ambiente hidrófugo como el observado en las formaciones lipoideas características de esta patología.

La estadounidense Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) en 2009 alertó de la presencia de nitrosaminas (agentes cancerígenos) y otras sustancias tóxicas (como dietilenglicol) en un estudio preliminar de varias marcas analizadas. [5]

La estadounidense Asociación Americana de Médicos de Salud Pública (AAPHP) ha recomendado, respecto de la revisión del Reglamento Estatal de Cigarrillos Electrónicos, añadir dos principios al mismo: 1) mantener y fortalecer la prohibición de vender productos derivados del tabaco y de la nicotina sin receta médica, y 2) aconsejar las terapias de reemplazo de nicotina (que incluyen el uso de cigarrillos electrónicos, entre otros) para aquellos casos en que se ha fracasado en el intento de dejar de fumar o no se quiere dejar de fumar.[6]

El uso del cigarrillo electrónico ha sido cuestionado[7] por dañar los pulmones,[8] ser cancerígeno y sus efectos se homologan a los del tabaco.[9]

Argumentos a favor[editar]

En agosto de 2013 fue publicado un estudio financiado por la asociación CASAA (The Consumer Advocates for Smoke-free Alternatives Association, traducido: Asociación de defensa de los consumidores para alternativas a la prohibición de fumar) y realizado por el profesor Igor Burstyn, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Drexel en el cual se hicieron pruebas a los componentes químicos en el vapor de los cigarrillos electrónicos. Según el estudio los resultados prueban que los niveles de contaminantes son extremadamente bajos comparados con el cigarrillo tradicional de tabaco y completamente inofensivos para los llamados "vapeadores de segunda mano", refiriéndose a aquellos que sin ser necesariamente usuarios activos de los cigarrillos electrónicos, aspiran de manera indirecta el vapor producido por éstos.[10] [11]

En un estudio del Departamento de Sanidad neozelandés por parte del Dr. Murray Laugesen se examinaron los niveles de nitrosaminas del cigarro electrónico encontrando que estos niveles son muy bajos en comparación al cigarro normal.[12] Este estudio reporta un máximo total de nitrosaminas de 8,16 nanogramos por cartucho mientras que en las principales marcas cigarrillos convencionales se reportan de 1300 a 6300 nanogramos por gramo (1,3 - 6,3 microgramos/gramo).[13] También indicaron que el nivel de nicotina en los cartuchos del cigarrillo electrónico no es diferente de la concentración de nicotina en los parches de nicotina. Este estudio concluyó que en base a la información del fabricante, la composición del líquido del cartucho no es peligroso para la salud, si se usa debidamente. El departamento de sanidad neozelandés aprobó los cigarrillos electrónicos.

El 22 de abril de 2014, el grupo del Dr. Konstantinos Farsalinos, investigador jefe del Centro Onassis de Cirugía Cardíaca, publicó el estudio sobre el uso de estos dispositivos con mayor tamaño muestral hasta la fecha, más de 19.441 usuarios.[14] En este trabajo se demostró que el 81% de los usuarios de estos dispositivos habían abandonado por completo el tabaco mientras que el resto redujo el consumo de tabaco de 20 a 4 cigarrillos por día. Por otro lado, sólo el 0,4% declararon no ser fumadores en el momento de inicio del consumo, utilizando mayoritariamente los líquidos con baja o nula concentración de nicotina y ninguno de ellos pasó de consumir cigarrillos electrónicos a consumir tabaco.

Sus defensores lo presentan como una alternativa que permitiría sustituir el tabaco por un método de administración de nicotina, sin el resto de los componentes tóxicos, y ninguno de los cancerígenos presentes en la combustión del tabaco. El humo del tabaco porta más de 4000 sustancias químicas, muchas de ellas irritantes y más de 40 cancerígenas; además más de 60 sustancias son añadidas en el proceso de manufactura.[15] Los cigarrillos electrónicos además permiten simular el acto de fumar. En este sentido alegan que complementan la administración del componente químico más adictivo del tabaco, la nicotina, con la simulación del comportamiento del fumador, tanto en su manipulación como en el acto de emitir vapor a semejanza del humo del tabaco. En este sentido se propugna su uso como una terapia de reemplazo que, además, permite disminuir los niveles de nicotina contenidos en el líquido hasta hacerlos desaparecer.

También hay un estudio (realizado entre septiembre de 2011 y mayo de 2012) a favor de los cigarros electrónicos, publicado por PlosOne, pero que no se diseñó como prueba para dejar de fumar.[16]

Legislación[editar]

  • Similar al tabaco (se vende en los mismos establecimientos que el tabaco o su consumo tiene las mismas limitaciones): España,[22] [23] Francia,[18] Malta,[18] Estados Unidos (en julio de 2009 la Food and Drug Administration intentó prohibir su importación y regularlos como dispositivos farmacéuticos, pero en enero de 2010 el juez Richard Leon dictó sentencia a favor de los importadores por entender que la FDA no tiene competencia para dictar tal prohibición y que deben regularse como derivados del tabaco.[24] [25] [26] Debido a la ausencia de regulación federal, muchos estados y ciudades han optado por sus propias regulaciones, asimilándolo al tabaco, limitando su uso en lugares públicos o prohibiendo su venta a los menores de edad)[27] [28] [29] [30] [31] [32] [33] [34] [35] [36] [37] [38] [39] [40]
  • Según su composición (si tiene nicotina como tabaco, si no la tiene sin restricciones): Costa Rica [42]

Historia[editar]

En 1968, Herbert A. Gilbert patentó "un cigarrillo sin tabaco sin humo". En su patente, Gilbert describió cómo su dispositivo funcionaba, por "sustitución de tabaco en combustión y papel con aire aromatizado caliente y húmedo." El Dispositivo de Gilbert no involucra nicotina, y los fumadores del dispositivo de Gilbert disfrutaron un vapor saborizado. Los intentos de comercializar el invento de Gilbert fallaron y su producto cayó en el olvido. Sin embargo, merece una mención como la primera patente para un cigarrillo electrónico. Más conocido es la invención del farmacéutico chino Hon Lik, quien patentó el primer cigarrillo electrónico basado en nicotina en 2003. Al año siguiente, Hon Lik fue la primera persona en fabricar y vender ese producto, por primera vez en el mercado chino y luego a nivel internacional. Desarrollado en China por Hon Lik de Ruyan, el producto ya patentado se vende en Europa, Japón y Estados Unidos.

Presentación y formato[editar]

Kit premium de Cigarrillo electrónico

El aparato adopta la forma de una pajita, ligeramente más larga que un cigarrillo normal (los que imitan exactamente a un cigarrillo normal no suelen ser una opción adecuada por lo general)[cita requerida] aunque los hay en formatos más voluminosos, equivalente a puros y pipas que cuentan con más autonomía.

Niveles de producción de vapor en un cigarrillo electrónico

El aparato contiene un cartucho recambiable o recargable lleno de líquido. Las principales sustancias que contiene el líquido son: propilenglicol (generalmente alrededor del 70%) y/o glicerina vegetal (generalmente alrededor del 20%), nicotina en diferentes dosis como opcional (por lo general entre 0 mg y 24 miligramos por mililitro), sabores y aromas opcionales.

Cuando el usuario inhala a través del aparato,en algunos modelos, el flujo de aire es detectado por un sensor. Un microprocesador activa entonces un nebulizador (popularizado por la industria como atomizador), que inyecta minúsculas gotitas del líquido en el aire que fluye y lo activa también un LED de color naranja (que en los últimos modelos puede ser de otros colores: verde, azul, rosa, etc.) en la punta del aparato para simular mejor el acto auténtico de fumar. El cigarrilo calienta el líquido hasta 60 grados. Hecho que hay que subrayar, dado que al contrario del cigarrillo tradicional, no hay combustión, lo que hace que los efectos en la salud son mucho menos importantes como ya subrayado por muchos profesionales de la salud, tabacologos y neumologos)

Generalmente, los cigarrillos electrónicos utilizan una batería recargable como fuente de energía. La duración de la batería varía entre distintos aparatos, mientras que algunos duran un día entre recargas, otros duran hasta una semana, o eso afirman sus vendedores, en cualquier caso es según su capacidad en mAh y el uso que se haga del aparato. La experiencia de los usuarios es que la duración de las baterías cargadas va de 2 a 5 horas en los modelos más convencionales, a 12 a 24 horas en los modelos especiales (en pipas, puros, y algún otro modelo con baterías especiales adjuntas). Existen nuevas baterías que duran hasta 60 horas por ejemplo la del kick duo con tan solo un tiempo de recarga de 3 horas.

Las baterías son de dos tipos: automáticas, en las que la inhalación es detectada lo cual son su gran ventaja ganando en mucha comodidad de uso, pero resultando más fáciles de ser dañadas si pasa e-liquid o agua hacia la misma lo que es probable que ocurra y la arruine irreparablemente o a veces el mecanismo detector de inhalación se bloquea y también la hace inservible; y manuales, en las que se debe oprimir un pequeño botón al inhalar lo cual no es tan práctico pero es cuestión de habituarse en poco tiempo, y su gran ventaja es que son blindadas lo que las hace absolutamente seguras contra entrada de fluidos a diferencia de las anteriores. Otros dispositivos: PCC simula un paquete de cigarrillos pero tiene una batería incorporada que se carga previamente y sirve para ir cargando las baterías de los e-cigs en forma portátil, cargadores USB para computadoras; Passtrough que permite vapear solo conectando un dispositivo que simula una batería de e-cig al puerto USB prescindiendo de la batería; como pasa con los cartuchos la innovación es permanente en este campo. Existen también los desechables que ya vienen "preensamblados" y listos para el uso. Estos no son recargables y como su nombre lo indica, al terminar su uso se desechan. Generalmente son equivalentes a dos cajetillas o packs, aproximadamente 40 cigarrillos regulares de tabaco.[44]

Solución de nicotina, líquidos y aromas[editar]

En España la venta de nicotina fuera de los fines médicos está sin regular legalmente. Los cigarrillos electrónicos con nicotina no tienen la consideración de productos del tabaco. Los líquidos utilizados en los cigarrillos electrónicos se encuentran habitualmente con una gran variedad de formulaciones, con distintos sabores (p.ej. a frutas, a menta, a café) y concentraciones de nicotina. En los niveles más altos de concentración de nicotina, fumar cigarrillos electrónicos pretende aportar dosis de nicotina que se aproximen a las proporcionadas por los cigarrillos de tabaco, para ser utilizadas como terapia de deshabituación y con la pretensión de aportar únicamente una de las sustancia responsables de la adicción tabáquica. Es de destacar que la nicotina es solo una de las aproximadamente 4000 sustancias presentes en el cigarrillo tradicional, la que se considera responsable en mayor medida de la adicción al tabaco y se utiliza del mismo modo que se proporciona en otras terapias de deshabituación, aunque mediante un sistema que imita de una manera más natural la administración de la droga que los chicles, parches o comprimidos de uso farmacéutico. Al no producirse combustión de la mezcla, las sustancias consideradas más tóxicas del tabaco no se encuentran presentes en los vapores generados por los cigarrillos electrónicos, aunque si lo está la nicotina y los productos que la acompañan en la formulación: propilenglicol y glicerol, además de las moléculas saborizantes que se hayan en la formulación de los líquidos. Es de destacar que los líquidos también se encuentran en formulaciones que carecen de nicotina, por lo que en este caso su orientación es más lúdica y tiene menor relación con la pretensión de establecer estos dispositivos como sistemas de dosificación de nicotina.

Dependiendo del aparato, los cartuchos son válidos para entre 40 y 400 caladas. Los cartuchos (que son de muchos tipos y principios de funcionamiento: cartuchos con perlón que absorbe el E-liquid a vaporizar que son de diferentes formas como redondos, semiplanos y planos, cartomizadores -que suman cartucho + atomizador en una sola pieza, son descartables o rinden de tres a cinco recargas- claromizadores -ídem pero transparentes- E-Tank -ídem cartucho pero sin perlón- y más que se van inventando e incorporando, cada uno tiene sus pro y contras) vacíos pueden reemplazarse por otro nuevo o bien rellenarse con más solución. Esta solución, también llamada a veces “E-líquid”, se vende a menudo en frascos de 5 a 30 ml. La solicitud de patente de Ruyan menciona cuatro fórmulas diferentes para la solución de nicotina:

Sustancia Fórmula 1 Fórmula 2 Fórmula 3 Fórmula 4
Glicol de propileno 85% 80% 90% 80%
Nicotina 6% 4% 2% 0.1%
Glicerol 2% 5% - 5%
Esencia de tabaco - 4% 4,5% 1%
Esencia de aceite 2% - 1% 1%
Ácido orgánico 1% - - 2%
Agente Antioxidante 1% - - -
Valerato de Butilo - 1% - -
Hexonato de Isopentilo - 1% - -
Laurato de Laurilo - 0,6% - -
Benzoato de Benzilo - 0,4% - -
Octinicato de Metilo - 0-5% - -
Heptilato de Etilo - 0,2% - -
Hexanoato de Hexilo - 0,3% - -
Butirato de Geranilo - 2% - -
Mentol - 0,5% - -
Ácido cítrico - 0,5% 2,5% -
Agua - - - 2,9%
Alcohol - - - 8%

Una gran mayoría de e-líquidos tiene sólo cuatro componentes: Glicol de Propileno (alrededor del 70%), Glicerina Vegetal (25%) y aromas (>5%) más 3 o 4 gotas de agua destilada para que el líquido sea menos viscoso. Aunque estudios de la comunidad médica muestran la ausencia de efectos negativos incluso a alta dosis, es la presencia del Glicol de Propileno que se critica. Sin embargo esta sustancia, si bien puede tener ligeros efectos irritantes de las mucosas, ha sido declarada por todos los organismos públicos de salud como de baja toxicidad, por lo que se usa en multitud de medicamentos (incluyendo inhaladores, medicamentos de uso pediátrico y dispensadores de nicotina), alimentos y productos de cosmética. En distintos ambientes laborales e industriales se usa normalmente el Propilenglicol en forma vaporizada a altas concentraciones como por ejemplo los cañones de niebla en discotecas y teatros. Se puede subrayar que el e-líquido se puede también obtener usando sólo Glicerina Vegetal y agua destilada (y aromas si uno desea). Así se obtiene un e-líquido "bio" pero ensucia más rápidamente el dispositivo del cigarrillo electrónico.

Referencias[editar]

  1. Centro de prensa de la Organización Mundial de la Salud (19 de septiembre de 2008). «Los distribuidores de cigarrillos electrónicos deben dejar de reivindicar efectos terapéuticos no demostrados». Iniciativa liberarse del tabaco. Consultado el 1 de octubre de 2008.
  2. EFE (30 de septiembre de 2013). «Los cigarros electrónicos llevan algunas sustancias iguales que los de tabaco». El País.
  3. EFE (13 de marzo de 2014). «Diagnostican en Galicia la primera neumonía por cigarro electrónico en el País». ABC.
  4. Dr. farsalinos (14 de marzo de 2014). «Doctors, open your textbooks: glycerol CANNOT cause lipoid pneumonia (but other things can)». Ecigarette Research Advocates Group.
  5. María Sainz (20 de septiembre de 2010). «Los peligros de fumar cigarrillos electrónicos». El Mundo.]
  6. AAPHP Statement re State Regulation of E-cigarettes Revisado el 5 de noviembre de 2011.
  7. Lázaro, Margarita (16 de noviembre de 2013). «10 verdades sobre el cigarrilo electrónico». El Huffington Post. Consultado el 28 de marzo de 2014.
  8. Pérez Jiménez, Pilar (5 de septiembre de 2012). «Los cigarrillos electrónico dañan los pulmones». La Razón. Consultado el 28 de marzo de 2014.
  9. Fernández, Marina (5 de febrero de 2014). «Los efectos a corto plazo del cigarro electrónico». La Opinión de Málaga. Consultado el 28 de marzo de 2014.
  10. The Consumer Advocates for Smoke-free Alternatives Association (julio/agosto-2013). «Últimas Noticias! Al fin sale un estudio científico sobre los Cigarrillos Electrónicos y sus riesgos para los consumidores». Electronicocigarrillo.com.
  11. Igor Burstyn (30 de agosto de 2013). «Peering through the mist: What does the chemistry of contaminants in electronic cigarettes tell us about health risks?». Universidad de Drexel.
  12. Laugesen, M. (2008). «Safety Report on the Ruyan e-cigarette Cartridge and Inhaled Aerosol». Health New Zealand Ltd. Consultado el 30 de octubre de 2008. 
  13. Irina Stepanov, Joni Jensen, Dorothy Hatsukami, Stephen S. Hecht (abril de 2008). «Tobacco-specific nitrosamines in new tobacco products». Nicotine & Tobacco Research, Volume 8, Number 2. 
  14. Konstantinos E. Farsalinos (22 de abril de 2014). «Characteristics, Perceived Side Effects and Benefits of Electronic Cigarette Use: A Worldwide Survey of More than 19,000 Consumers». Electronic Cigarettes as a Tool in Tobacco Harm Reduction.
  15. A. Baena, M. Banqué, S. Morchón y J.M. Ramon (2003). «Componentes del tabaco». Tabaquisme.cat.
  16. Estudio a favor de los cigarros electrónicos publicado por PlosOne [1] [2] [3]
  17. ABC (9 de mayo de 2011). «Argentina prohíbe la venta y el uso del cigarrillo electrónico».
  18. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s t u El País (21 de noviembre de 2013). «¿Cómo lo regulan otros países?».
  19. «El cigarrillo electrónico está prohibido en México: COFEPRIS».
  20. «Advierten sobre cigarrillos con veneno».
  21. «MSP se opone al cigarrillo electrónico».
  22. Cortes Generales de España. «Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco». Boletín Oficial del Estado. (Véase las disposiciones adicionales duodécima y decimotercera, añadidas por Ley 3/2014, de 27 de marzo)
  23. RTVE/Agencias (19 de febrero de 2014). «El Congreso aprueba la ley que regula el uso del cigarrillo electrónico». RTVE.
  24. Judge OKs imports of e-cigarettes, blasts FDA
  25. «FDA Fighting for Authority to Regulate Electronic Cigarette». 2 March 2010. 
  26. Wilson, Duff (15 January 2010). «Judge Orders F.D.A. to Stop Blocking Imports of E-Cigarettes From China». The New York Times. 
  27. «Electronic Cigarette Legislation Prohibiting Sale to Minors in Other States». University of Maryland Law School. Consultado el 30 de agosto de 2013.
  28. «Los Angeles e-cig ban takes effect». City News Service. Consultado el 21 de abril de 2014.
  29. LP Hastings. «Long Beach Bans Vaping in E-Cig Stores, Making it Most Anti-E-Cig City in Southern California». OC Weekly. Consultado el 22 de abril de 2014.
  30. Rielle Creighton. «Carlsbad City Council votes to ban use of e-cigarettes in public spaces, anywhere smoking is illegal». Scripps Media, Inc.. Consultado el 21 de abril de 2014.
  31. Livio, S. K. (7 December 2009). «N. J. Assembly Approves E-Cigarette Ban». North Jersey Star. Consultado el 29 April 2010. 
  32. «hb 1541». gencourt.state.nh.us. Consultado el 18 de abril de 2011.
  33. «Azleg.gov». Azleg.gov. Consultado el 18 de diciembre de 2010.
  34. «Electronic Cigarette Legislation Prohibiting Sale to Minors in Other States». University of Maryland, Baltimore. Consultado el 6 de febrero de 2014.
  35. «Gov. Cuomo Signs New Electronic Cigarette Restrictions into Law». CBS New York (5 de septiembre de 2012). Consultado el 26 de diciembre de 2012.
  36. «Bloomberg signs his last 22 bills; one regulates e-cigarette use». CNN. Consultado el 31 de diciembre de 2013.
  37. «New York City Council Considers Restricting E-Cigarettes Indoors». Consultado el 31 de diciembre de 2013.
  38. «Lights Out: Bloomberg Bans E-Cigarettes in Last Days as Mayor». Consultado el 31 de diciembre de 2013.
  39. «Electronic Cigarettes Should Be Treated Like Tobacco, Say Pennsylvania Doctors». Consultado el 31 de enero de 2014.
  40. «New Law bans e-cigarette use for kids under 18». Consultado el 3 de abril de 2014.
  41. Santé Canada/Health Canada (27 de marzo de 2009). «Avis - À toutes les personnes qui souhaitent importer, annoncer ou vendre des cigarettes électroniques au Canada».
  42. Arturo Pardo (30 de junio de 2013). «¿Luz al final del cigarro?». La Nación.
  43. Ley (G.U. Serie Generale, n. 248 del 23 ottobre 2012)
  44. «¿Que es un cigarrillo electrónico?». ElectronicoCigarrillo.com (25 de julio de 2012).

Enlaces externos[editar]